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Lisinopril: Qué es, para qué sirve, nombre comercial

Lisinopril es un medicamento muy conocido para la tratar la presión arterial alta, este es introducido al mercado durante la década de 1990, los que le anteceden son conocidos como captopril y enalapril, aunque lisinopril consta con varias propiedades que lo diferencian de los anteriores.

lisinoprilQué es y para qué si sirve

Este medicamento es conocido como un fármaco que tanto solo como acompañado, sirve para mejorar todo lo referente a la hipertensión, cuando suele acompañarse con otros medicamentos logra de cierto modo proteger al organismo luego de un ataque cardiaco, además de ello logra disminuir el riesgo de padecerlo.

Lisinopril es conocido por pertenecer “a una selecta clase de medicamentos llamados inhibidores de la enzima conversora de angiotensina. Funciona al disminuir ciertos productos químicos que oprimen los vasos sanguíneos, para que la sangre fluya y el corazón bombee de manera más eficiente.”

Con lo citado anteriormente podemos ver la importancia que tiene el consumo de este medicamento, para la protección del corazón en el caso de la gente que padece la conocida hipertensión.    

La alta presión arterial actualmente es una condición muy común, que incluso puede presentarse en varias edades, si la misma no es tratada a tiempo puede traer grandes consecuencias, causando daños en el cerebro, en el corazón, en los riñones así como también en diversas partes del organismo.

Por lo que un daño generado en alguno de los órganos arriba mencionados, puede traer muchas más consecuencias dentro de las cuales tenemos, la insuficiencia renal, disminución total de la visión, fallas a nivel cardiaco entre otras causas, por lo que se recomienda ir a un especialista y ser diagnosticados a tiempo, para así de esta manera evitar daños mayores en nuestro organismo.

Reiteramos que el Lisinopril es un fármaco que nos ayuda a prevenir la hipertensión, además de ello consta de componentes que nos ayudan a proteger nuestro hígado, por lo que su consumo puede hacerse de una manera segura, siempre y cuando sea un especialista el que los prescriba.

Al ingerir este medicamento debemos ser conscientes de que nuestro estilo de vida debe cambiar, debemos agregarle a nuestra vida diaria una dieta sana y balanceada, especialmente baja en grasas y sal, lo que nos ayudará a mantener un peso saludable, además de ello debemos incorporar una rutina de ejercicios diarios, evitar el consumo de alcohol y no fumar.

De la siguiente manera lograremos tener un mejor estilo de vida, más sano y saludable lo que nos ayudara a prevenir cualquier tipo de ataque cardíaco, o deterioros en nuestro organismo. Sin embargo, consulte a su médico antes de utilizar este medicamento.

Nombre comercial

El medicamento Lisinopril es conocido también a nivel comercial con otros nombres tales como: Doneka, Privinil, Iricil, Captopril, Likenil y Zestril;  al igual que otros medicamentos este puede conseguirse en el mercado también en su forma genérica, además de ello existen diversas presentaciones. (Ver articulo: Captopril)

Cuando lo conseguimos en su forma genérica es bajo los siguientes nombres: Zestoretic, Doneka plus, Iricil plus, Prinivil plus, y también bajo el nombre de Tensikey complex. Es importante acotar que cuando nos referimos a los fármacos en su manera genérica, este hace el mismo efecto que el medicamento original pero con la única diferencia de que se tomara un poco más su tiempo para hacer su efecto.

El fármaco genérico es tan confiable como el original, con la única diferencia que líneas más arriba aclaramos, surte un efecto más lento, sin embargo antes de ingerirlo es recomendable consultarlo con un especialista, ya que una mala ingesta también podría hacerle daño al organismo.

Contraindicaciones

Este fármaco al igual que otros medicamentos puede presentar algunas contraindicaciones, las cuales de presentarse, deben ser tratadas a tiempo para que las mismas no lleguen a perjudicar nuestro organismo; ante la presencia de de ciertas contraindicaciones se recomienda inmediatamente contactar a su médico tratante.

Aunque diversos estudios demostraron que el fármaco suele ser bien tolerado por los pacientes, sin embargo pueden presentarse algunas contraindicaciones conocidas como: mareos, dolor de cabeza, presión arterial baja, vómitos, tos entre otros.

Efectos adversos

Los efectos adversos y las contraindicaciones suelen relacionarse ya que muchos de los malestares que ocasionan los efectos adversos, son los mismos, sin embargo en esta ocasión nosotros volveremos a explicar detalladamente todos esos malestares que pueden ser causados debido a la ingesta del medicamento. Por lo cual reiteramos, que de presentarse alguno de ellos, lo recomendable es contactar inmediatamente al médico encargado de llevar el caso.

Los efectos adversos suelen ser los siguientes: frecuentes malestares estomacales, vómitos, fiebre, escalofríos, presencia de calambres, debilidad muscular, sed, convulsiones, ansiedad, taquicardia (rápidos latidos cardíacos), dolor de pecho, cierto hormigueo tanto en los brazos así como en las piernas, falta de energía, y hasta piel fría y un tanto gris.

Todos los efectos arriba mencionados suelen presentarse al ingerir Lisinopril, sin embargo no es un patrón o bien sea una norma de que al ingerir el medicamento este causara ciertos efectos, hay bajas probabilidades de que al ingerir en medicamento el mismo cause tantos efectos.

Puede incluso una persona que este ingiriendo el medicamento no presentar absolutamente ninguno de los malestares arriba mencionados, y en el caso se padecerlos le recomendamos hablar con su médico y consultárselo en la brevedad posible.

Efectos secundarios

Los efectos secundarios que suelen presentarse con mayor frecuencia son: mareos, tos, diarrea, malestares estomacales, cansancio extremo, dolor de cabeza, un poco de debilidad, erupciones en la piel, ausencia o total disminución del deseo sexual, y hasta en algunos casos estornudos.

Otros de los efectos secundarios que pueden presentarse durante la ingesta del medicamento son los siguientes: presencia de dificultad para respirar, inflamación en distintas partes del cuerpo tales como: cara, lengua, pies, tobillos, manos, ojos, y hasta labios.

Además provoca mareos, desmayos, color amarillento tanto en la piel como en los ojos, y hasta suele causar dolor de tórax. Todos los efectos arriba mencionados pueden ser causados por así decirlo, en una menor medida en diferentes personas que ingieren el medicamento, es por ello que se les recomienda que al presentar los siguientes malestares, contactar inmediatamente al médico tratante.

Es importante tener esto en cuenta ya que un efecto secundario no tratado a tiempo, puede generar otro efecto aún peor, lo que sería catastrófico para nuestra salud, y en vez del medicamento causar efectos positivos estaría generando negativos, por ello es importante mantenernos alerta y acudir al médico tratante ante cualquier malestar o efecto desconocido.

Dosis

La dosis la prescribe directamente el médico según sea el caso del paciente, sin embargo se recomienda que la dosis inicial sea baja de 2,5 o 5 miligramos, y luego consecutivamente esta se irá ajustando de acuerdo a la presión arterial de la persona.

Cada persona en particular debe tener su dosis personalizada, ya que la misma será asignada depende su problema, y como cada paciente es distinto y las circunstancias son diversas, el especialista es el único y total encargado de asignar las dosis correspondientes a cada uno de los pacientes que así lo ameriten.

Cuando hay un paciente que solo presenta una hipertensión normal o bien sea esencial, sin excesos, suele recomendársele la dosis de 10 miligramos, y la misma se le irá ajustando dependiendo de la reacción del paciente, aunque la dosis de mantenimiento ante esta circunstancia suele ser de 20 miligramos, y su ingesta es una pastilla al día, pero como arriba lo mencionamos las dosis iniciales deben ser las mínimas y posteriormente se van ajustando.

En el caso de los pacientes tratados con diuréticos, al ingerir el fármaco pueden presentar como efecto adverso una hipotensión un tanto severa (presión arterial más baja de lo usual), es por ello la necesidad de que ingiera la dosis correcta del medicamento, que en este caso debe iniciarse con la dosis mínima, y se recomienda la suspender el diurético aproximadamente por dos o tres días, mientras logra estabilizarse el organismo.

Cuando nos referimos a los pacientes con hipertensión renovascular “especialmente con estenosis bilateral de las arterias renales o estenosis de la arteria de un riñón solitario”, suele recomendarse iniciar con la dosis más baja del medicamento que en este caso es 2,5 miligramos.

En cuanto a los pacientes que presentan una insuficiencia cardíaca congestiva, estos son todos aquellos que no logran ser controlados con diuréticos, cuando este es el caso pues también se recomienda iniciar la ingesta del tratamiento desde su dosis más baja, que como arriba esta mencionado la misma es de 2,5 miligramos.

Cuando tenemos pacientes que han sufrido un infarto agudo de miocardio, el tratamiento debe iniciarse de manera inmediata, si es necesario durante las primeras 24 horas que hayan aparecido los síntomas, en este caso la dosis inicial también debe ser baja pero en este caso debe iniciarse con 5 miligramos de ingesta, y al transcurrir las primeras 24 horas ingerir nuevamente 5 miligramos más del fármaco.

Transcurridas las primeras 48 horas, se recomienda subir un poco la dosis a unos 10 miligramos, y de ese modo la dosis que puede quedar tomando el paciente, podría ser de 10 miligramos diarios; en el caso de ser un paciente con hipotensión sistólica, se recomienda en particular que la ingesta inicial del medicamento sea mucho más baja, en este caso de 2,5 miligramos.

Una acotación totalmente interesante y a la cual vamos hacer referencia para concluir este punto, es la siguiente: todos aquellos pacientes con hipertensión no pueden automedicarse y de hacerlo, esto sería un gran error, ya que solo los médicos pueden recetar este tipo de fármacos de manera responsable, a través de una autoevaluación que le realizan a cada uno de sus pacientes.

Es por ello que nosotros les recomendamos asistir con un especialista en caso de ser pacientes con presión arterial alta, y de este modo usted conseguirá los resultados esperados ante la ingesta del medicamento adecuado, ya que son muchos los fármacos que existen actualmente en el mercado para tratar este tipo de situaciones, pero solo el médico tratante sabrá cual es el  más adecuado ante la situación presentada.

Lisinopril y alcohol

Es importante mencionar que todo tipo de fármaco queda totalmente desvalido su efecto ante la ingesta excesiva de bebidas alcohólicas, es decir, que los fármacos inmediatamente dejan de surtir efecto y de esta manera queda el organismo totalmente desprotegido, causando así deterioros y diversos malestares.

En este caso nos referimos propiamente a los fármacos que se proveen ante la presencia de hipertensión, si ingerimos alcohol de manera imprudente, Lisinopril dejara de hacer su efecto y puede incluso llegar a causar algunos efectos colaterales a modo de reacción, varios de estos efectos son conocidos como  náuseas, vómitos, además de enrojecimientos en la piel principalmente de la cara.

Sumado a ello la sustancia conocida como paracetamol mezclada con el alcohol, puede llegar a incrementar todos aquellos efectos tóxicos especialmente en el hígado. Reiteramos que la mayoría de todas las bebidas alcohólicas tales como cervezas, y vinos, contienen la sustancia conocida como  tiramina, que al combinarse con fármacos puede causar distintos malestares. (Ver articulo: Paracetamol)

Nuestra recomendación final respecto a este punto, es no excederse en el consumo de bebidas alcohólicas si están ingiriendo algún tipo de fármacos, ya que podría ser muy dañino para el organismo y aparte de ello puede dejarlos totalmente indefenso ante sus efectos.

En el caso particular de nuestro artículo, en donde nos estamos refiriendo propiamente a Lisinopril un fármaco indispensable para todas aquellas personas que padecen de hipertensión (presión arterial alta), no se excedan en el consumo de bebidas alcohólicas, de esta manera estarían cuidando de forma responsable su salud.

Lisinopril vs losartán

El losartán al igual que el Lisinopril es un medicamento que se utiliza de manera eficiente ante la presencia de hipertensión, además de ello el losartán destaca por ayudar a “disminuir el riesgo de accidente cerebrovascular en personas que tienen presión arterial alta y una afección del corazón llamada hipertrofia ventricular izquierda (agrandamiento de las paredes del lado izquierdo del corazón).”

Con la cita anterior podemos dejar por concretado la eficaz función que cumple el losartán, que además de ser una buena opción ante el padecimiento de hipertensión, ayuda a prevenir los accidentes cerebrovasculares; también se sitúa en una buena opción para aquellas personas hipertensas, además diabéticas y con enfermedades de riñón.

Este fármaco es experto para lograr bloquear todo aquello que contrae los vasos sanguíneos, ello produce que la sangre del corazón circule con mayor eficacia y que aparte de ello el corazón bombee sangre como debería.

Como líneas más arriba comentamos, la presión arterial alta no controlada puede ser muy dañina para la salud de cualquier persona, ya que la misma logra causar diversos daños y deterioros a nivel del corazón, del cerebro, los riñones así como también en los vasos sanguíneos y además en varias partes del organismo.

Cualquier daño causado principalmente sobre la salud del corazón puede traer consecuencias aún más drásticas para la salud del organismo, así como una insuficiencia cardiaca, accidentes cerebrovasculares, pérdida de la visión, deterioro en los riñones entre otras consecuencias.

Además de ser diagnosticados a tiempo y a su vez tratados por especialistas, es importante acompañar la ingesta de estos fármacos con una dieta sana y saludable, y una rutina de ejercicios diarios de aproximadamente 30 minutos, ello ayudara a una mejor asimilación del medicamento y de esta manera se logran evitar muchos de sus efectos adversos, que líneas más arriba ya describimos.

Tanto lisinopril como losartán son excelentes fármacos para controlar la hipertensión en las personas que la padecen, sin embargo les recomendamos que ante la ingesta de uno de estos medicamentos deben consultar directamente con un especialista, ya que no todos los casos son los mismos, y una mala ingesta del mismo puede llegar a causar efectos aún peores.

Actualmente son diversas las opciones que el mercado nos ofrece, pero esto no puede hacernos atribuirnos una de ellas, si antes no consultamos con un especialista, ya que este es él es encargado de evaluarnos minuciosamente y de esta manera recetar el medicamento prudente y eficaz ante nuestra condición.

Lisinopril con hidroclorotiazida

La hidroclorotiazida puede utilizarse tanto sola como acompañada, su función es principalmente diurética, ayuda a mejorar la presión arterial alta (hipertensión), mediante la expulsión de los líquidos retenidos en el organismo, los cuales pueden estar siendo causados por problemas del corazón, el riñón o incluso por enfermedades del hígado.

La expulsión de todos esos líquidos del cuerpo, suelen manifestarse a través de la orina, ya que la conocida hidroclorotiazida es también identificada como una píldora de agua, que se encarga fundamentalmente de la excreción de los líquidos retenidos en el organismo, los cuales pueden causar efectos dañinos.

Este fármaco también suelen ingerirlo pacientes diabéticos ya que les ayuda a evitar la formación de los cálculos renales, este ayuda a mantener limpios y sanos nuestro riñones, gracias a su función diurética.

Actualmente es bastante común que los cardiólogos le receten a las personas hipertensivas su medicamento correspondiente y sumado a ello la dosis de diurético, incluso ya tenemos en el mercado variedades de pastillas para los hipertensos con el diurético incluido, esta combinación permite un mejor funcionamiento de los riñones, y a su vez como ya mencionamos, no permite que se acumulen líquidos en el cuerpo más bien ayuda a excretarlos.

Lisinopril vs enalapril

El enalapril al igual que el losartán y el lisinopril son fármacos que pueden ingerirse tanto solo como combinados, como lo explicamos anteriormente es frecuente que se ingieren con diuréticos, ayudando así a un mejor funcionamiento del organismo.

En particular el enalapril suele utilizarse para personas hipertensas, o en especial cuando suele combinarse logra eficazmente tratar la insuficiencia cardiaca, la insuficiencia renal aguda así como también la nefropatía diabética.

El enalapril suele relacionarse con los fármacos conocidos como captopril, lisinopril, ramipril y perindopril, ellos guardan varias propiedades en común y son bien conocidos en el mercado actualmente por su manera de tratar la hipertensión.  Particularmente tanto el enalapril como el lisinopril pertenecen a la misma familia de fármacos, ambos son buenos para el cuidado de la presión arterial alta. (Ver articulo: Enalapril)

El enalapril así como también los demás medicamentos recomendados anteriormente, son eficaces ya que previenen totalmente la formación de la hormona conocida como angiotensina II, esta hormona “estimula la contracción de los vasos sanguíneos y una mayor absorción de sodio por los riñones. Estas dos acciones resultan en la elevación de la presión arterial.”   

La cita anterior nos deja por concretado que la hormona encargada de generar una alta presión arterial se conoce como angiotensina II, claro está que la misma es la que también nos previene de una hipotensión, es decir ella debe estar totalmente equilibrada para no que afecte la salud de nuestro organismo.

Cuando conversamos con un paciente hipertenso inmediatamente lo que sobre entendemos es que la hormona encargada de mantener la presión arterial en su exacto punto, se encuentra desequilibrada, y es en este momento donde debemos acudir con un especialista, esta es  la mejor opción, ya que este es el que nos recetara cual medicamento nos conviene según sea nuestro caso.

Es válido mencionar que no todos los pacientes que son hipertensos necesariamente deben tener desequilibrada la hormona conocida como angiotensina II, existen también varias causas que generan la hipertensión, aunque suele ser frecuente lo de la hormona desequilibrada, pero por eso no podemos volverlo un patrón.

 

Enalapril, losartán y lisinopril son fármacos especiales para tratar la presión arterial alta, ellos se encargan de sistematizar un buen funcionamiento del corazón y que éste bombee la cantidad de sangre que sea necesaria para su funcionamiento.

Reiteramos que al ingerir estos medicamentos siempre resulta importante acompañarlos con una dieta muy sana y saludable, sumado a ello una rutina diaria de ejercicios (que conste aproximadamente de 30 minutos), y evitar todo tipo de vicios e ingesta excesiva de alcohol, ya que esto imposibilita que el medicamento surta su efecto, dejando así el organismo totalmente desprotegido y vulnerable.

La presión arterial alta suele alarmar a muchas personas, debido a que si no es tratada en su justo momento puede traer severas consecuencias para la salud, por ello es importante que si presentamos hipertensión acudir de inmediato a un especialista, y no automedicarnos para así de este modo ser diagnosticados a tiempo, y puestos en el justo tratamiento según sea el caso.

Tabletas

La presentación del lisinopril viene en tabletas las cuales deben ser ingeridas por vía oral, normalmente se ingiere una tableta al día, y se recomienda hacerlo en la misma hora de esta manera se evita el olvido del medicamento. Cada paciente debe seguir de manera consecuente las instrucciones prescrita por su médico tratante, y en caso tal de que se presenten dudas el médico o en un caso tal el farmaceuta son los únicos que pueden aclararlas.

La ingesta del medicamento es exactamente la que prescribe el médico, ni más ni menos, de no seguir las indicaciones del médico tratante estaría haciendo un mal uso del medicamento y esto puede ocasionar efectos adversos; inicialmente siempre se recomienda que las dosis iniciales del medicamento sean bajas y que posteriormente las mismas se vayan ajustando, según sea el caso de cada persona en particular que así lo amerite.

Dichas tabletas deben mantenerse fuera del alcance de los niños, y las mismas tampoco pueden ingerirse si se sospecha de algún embarazo, de ser así inmediatamente debe comunicarse con su médico tratante.

 

 

Las tabletas de lisinopril se encuentran disponibles en los siguientes miligramos: 2.5 miligramos, 5 miligramos, 10 miligramos, 20 miligramos, 30 miligramos, y 40 miligramos; estos son los miligramos en los que podemos encontrar el fármaco lisinopril, y como ya lo hemos mencionado líneas más arriba, la ingesta (dosis) del medicamento debe ser prescrita por el medicamento tratante.

La hipertensión no se cura, pero si se mejora con la ingesta del medicamento indicado, es lisinopril una buena opción ante la presencia de hipertensión, ya que esta se encarga de manera responsable de controlar la presión arterial alta, así como también evita y mejora todo lo referente a la insuficiencia cardiaca.

El medicamento debe ingerirse siempre y cuando su médico tratante así lo suscriba, y ante la suspensión del mismo debe consultarlo con el especialista, es importante mencionar que estos fármacos  son medicamentos de sumo cuidado al momento de ingerirlos, y es por ello que ante su suspensión hay que consultarlo porque dejarlos de manera drástica podría acarrear algunos problemas.

Dejando totalmente el organismo desprotegido y vulnerable ante cualquier situación de presión arterial alta; y como lo explicamos líneas más arriba, la hipertensión no tratada a tiempo puede llegar a deteriorar e incluso a dañar distintos órganos del cuerpo.

Para finalizar es importante mencionar que la hipertensión no se cura, pero si puede mejorarse siendo tratada a tiempo, en cuanto se sospeche de ella se recomienda asistir al médico inmediatamente, y de esta manera prevenir cualquier deterioro que esta pueda causarle al organismo. Toda enfermedad detectada a tiempo es mejor, esta es la mejor manera de prevenir, por ello un diagnóstico temprano siempre es mucho más positivo.

En cuanto a estos medicamentos para tratar la hipertensión, siempre resulta bueno acompañarlos con una dieta sana y balanceada, además de ello sería aún más positivo incorporarle una rutina de ejercicios diarios, todo esto ayudara a una mejor asimilación del tratamiento y de este modo a su vez, se logran prevenir efectos colaterales que  este pueda llegar a causar, aunque no siempre sea el caso.

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