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Aprende todo sobre el medicamento llamado gemcitabina

La gemcitabina es un fármaco anticanceroso que actúan  interfiriendo en el desarrollo y multiplicación de las células malignas en el organismo; generalmente se emplea para la terapia del cáncer de órganos como el páncreas, el  pulmón, los ovarios y el seno. Si desea conocer más sobre este producto encontrará información importante en este artículo.

gemcitabina

Nota importante

Este artículo es informativo, por lo que se recomienda consultar a un médico especialista  antes de iniciar un tratamiento con este medicamento.

Gemcitabina o clorhidrato de gemcitabina

La gemcitabina es un medicamento antineoplásico o citotóxico, es decir nocivo o tóxico para las células. Se emplea solo, como monoterapia o combinado con otros productos antineoplásicos para la terapia de diferentes tipos de cáncer, sin embargo puede usarse con otra finalidad que no han sido especificados en el prospecto o  mencionados en las indicaciones. Se considera un tipo de antimetabolito, encargado de impedir la elaboración de ADN por parte de las células.

Nombre comercial

Este fármaco se comercializa bajo el nombre de Gemzar, el cual viene con una sola presentación dada a continuación:

Clase: Quimioterapia con anti-metabolitos

Presentación: Solución para infusión intravenosa. Este producto no tiene una fórmula en comprimidos.

Formula: C9H11N3F2O4

Indicaciones: ¿Para qué sirve?

La gemcitabina se utiliza en el tratamiento de ciertas variedades de cáncer, estas incluyen:

  • En pacientes adultos

-Cáncer de páncreas en estado avanzado o metastásico.

-Cáncer de mama metastásico: como monoterapia o asociado con paclitaxel.

-Cáncer de ovario: solo o en terapia conjunta con carboplatino.

-Cáncer pulmonar de células no pequeñas avanzado o metastásico, combinado con cisplatino o como monoterapia.

-Cáncer de la vejiga metastásico o avanzado localmente, solo o en asociación con cisplatino.

  • En pacientes pediátricos (en casos en los que el cáncer no responde a otros tratamientos)

-Tumores sólidos avanzados y resistentes a los tratamientos con la quimioterapia habitual.

-Osteosarcoma o cáncer de huesos.

-Tumor óseo maligno originado en huesos o tejidos suaves, conocido como Sarcoma de Ewing.

-Linfoma de Hodgkin o cáncer del sistema linfático.

-Carcinoma hepatocelular, cáncer de hígado más frecuente.

-Tumores recurrentes de células germinales o neoplasia derivada de estas, que generalmente se encuentran en el interior de los ovarios y los testículos (gónadas). (Ver articulo: Afatinib)

Mecanismo de acción

Debido a las características de su estructura, la gemcitabina ejerce su acción tóxica para las células de las siguientes maneras:

Se une a la molécula de alargamiento del ADN evitando la replicación de la célula, y enviándola al proceso de apoptosis o muerte celular programada.

Bloquea la enzima ribonucleótido reductasa, deteniendo el desarrollo y crecimiento de las células malignas.

Contraindicaciones

Emplear la gemcitabina está contraindicado en ciertos casos, por ejemplo:

  • Alergia o hipersensibilidad conocida a este principio activo o cualquiera de los otros componentes de su fórmula.
  • Pacientes en etapa de gestación (embarazo) o lactancia.

Modo de uso y dosis de la gemcitabina

La gemcitabina es un producto que se administra vía intravenosa e intravesical (en la vejiga empleando un catéter). Su apariencia es un  polvo que tiene a ser blanco y que debe ser disuelto en un solvente, exactamente antes de ser administrado. Por vía intravenosa la administración del producto se puede realizar de las siguientes maneras:

Empleando una cánula (tubo delgado) que se coloca en una vena del brazo o mano.

Mediante un catéter venoso central, colocado por vía subcutánea en una vena muy próxima a la clavícula.

Por un catéter central insertado periféricamente en una vena del brazo. Siendo una técnica muy común para aplicar medicamentos anticancerosos por tiempo prolongado.

La aplicación intravesical se realiza empleando un catéter en la vejiga.

Posología

La dosis empleada habitualmente de gemcitabina oscila entre 1 y 1,25 g /m2  de superficie corporal. Sin embargo es el  médico oncólogo quien establece la cantidad de medicamento administrado y el tiempo de duración de la terapia, dependiendo del tipo de tumor y las condiciones generales del individuo. A continuación se presentan algunas dosis recomendadas en diferentes tipos de tumores:

-Tumores sólidos que presentan resistencia a otros tratamientos o refractarios: se administra los días 1 y 8 entre 1.000  a 1.250 mg/m2, cada cuatro semanas, siendo la dosis máxima 2.500 mg. En asociación con docetaxel son 900 mg/m2 mediante infusión (sesenta minutos) los días 1 y 8.

-Osteosarcoma y sarcoma de Erwing: la dosis cada 21 días es de 675 mg/m2 en infusión con una duración de noventa minutos los días  1 y 8, en conjunto con docetaxel.

-Linfoma de Hodking: se administra los días 1 y 8, cada 21 días una cantidad de 1.000 mg/m2 combinada con vinorelbina en infusión durante 100 minutos. Cuando está asociada con ifosfamida, mesna, vinorelbina y prednisolona, la dosis es de  800 mg/m2 los días 1 y 4 cada 21 días.

-Carcinoma hepatocelular: la dosis recomendada es de 1.000 mg/m2 por noventa minutos el día. Si el paciente presenta toxicidad hematológica, se debe modificar a 800 mg/m2.

-Tumores de células germinales refractarios: mediante una infusión de media hora cada cuatro semanas se administra 1000 mg/m2 los días 1, 8 y 15 en asociación con paclitaxel. Se pueden realizar solo seis ciclos.

En los casos de toxicidad hematológica en pacientes adultos se aplica el 75% de la dosis que se le indicó. Cuando la terapia con gemcitabina está en conjunto con la radioterapia, la dosis del producto debe ser disminuida. Se debe tomar sumo cuidado en individuos con insuficiencia hepática y/o renal al aplicar este tipo de tratamientos.

Sobredosis

En el caso de recibir una dosis más elevada de la requerida, es necesario notificar al médico especialista, realizar los exámenes y análisis necesarios, además de administrar el tratamiento para cualquier señal de intoxicación que se presenten, ya que no existe un antídoto específico en caso de sobredosis con este medicamento. (Ver articulo: Docetaxel)

Precauciones y advertencias

Antes, durante y después del tratamiento con este medicamento debe tener en cuenta ciertos aspectos importantes:

  • La administración de este fármaco debe realizarse bajo constante observación de un médico especialista con experiencia en tratamientos con drogas anticancerosas.
  • Es necesario controlar la función hepática y renal de manera constante en aquellos pacientes que están en terapia con la gemcitabina, pues suele ser bastante tóxica para ambos órganos.
  • Este medicamento puede causar la supresión de la médula ósea, lo que provoca la disminución de la síntesis de las células sanguíneas. Se recomienda controlar mediante exámenes de sangre la composición sanguínea durante este tratamiento.
  • Es posible el inicio de una enfermedad cardíaca provocada por el uso de la gemcitabina, razón por la que se debe tener precaución en individuos con antecedentes cardiovasculares.
  • Evite emplear en pacientes menores de 18 años.
  • Se aconseja mantener una buena hidratación, ya que en algunos casos el fármaco causa fiebre sin que esto indique la presencia de una infección.
  • No reciba  inmunización o vacunas de ninguna clase.
  • Es de suma importancia evitar la concepción durante la terapia con gemcitabina, esto se indica para pacientes masculinos y femeninos. Utilice métodos de anticoncepción de barrera, tales como los preservativos.
  • Si desea concebir luego de culminado el tratamiento, converse con su médico para que le indique cuándo hacerlo sin riesgos para el feto.

Embarazo y lactancia

La gemcitabina es un medicamento que puede poner en riesgo al feto, está clasificado en la categoría D por la FDA. Por lo tanto si está embarazada o sospecha que puede estarlo, indíquelo a su médico tratante antes de iniciar esta terapia. Evite este tipo de tratamiento durante la etapa de gestación (embarazo), a menos que el especialista lo considere urgente y necesario.

También se sugiere detener la lactancia materna para evitar cualquier reacción adversa o secundaria en el bebé de madres que usan el medicamento.

Conducción de vehículos y manejo de máquinas

La gemcitabina suele provocar entre otros efectos no deseados mareo y cansancio, por lo tanto se recomienda no manejar vehículos o manipular maquinarias y herramientas, si presenta alguna reacción de este tipo. Evite actividades donde pueda poner en riesgo su salud y la de otras personas.

 Interacciones

Este fármaco puede actuar con otros productos, por lo tanto se aconseja indicar a su médico todos lo que usted ingiere o ha consumido recientemente, ya sean medicamentos de venta libre o por receta, productos naturales, suplementos y vitaminas, etc. La administración de la gemcitabina conjunto con radioterapia, bleomicina, fluorouracilo, natalizumab, y antagonistas de la vitamina K pueden aumentar su toxicidad.

La gemcitabina y las vacunas

No administrar vacunas de virus atenuados vivos en personas que están en tratamiento con  gemcitabina, ya que ésta tiene la capacidad de inhibir el sistema inmunológico causando reacciones y respuestas poco adecuadas del organismo frente a la inmunización. La inmunosupresión puede provocar la replicación del virus, permitiendo la manifestación y aparición de infecciones, además de incrementar las reacciones adversas o secundarias de la vacuna.

Efectos adversos de la gemcitabina

La gemcitabina, al igual que otros fármacos causa en un gran número de casos, algunos efectos adversos, que generalmente dependen de la cantidad de medicamento que recibe el individuo, si es asociado o no con otros productos antineoplásicos y como es se encuentra en general el estado de salud del paciente.

Es importante que entienda que cada persona responde a los tratamientos con quimioterapia de formas distintas, por lo que algunos efectos secundarios no se presentan en todos y difieren en intensidad en cada paciente.

Algunos de los principales efectos secundarios o adversos que causa la terapia con la gemcitabina son:

1-La mielosupresión: este medicamento puede ser promotor de la supresión de la médula ósea, lo que quiere decir que existe una reducción en la producción de las células sanguíneas o hematopoyesis reducida. Este tipo de condición suele causar:

  • Anemia o disminución de la hemoglobina en la sangre, teniendo como signo más común un constante agotamiento y cansancio físico.
  • Leucopenia o poca presencia de glóbulos blancos, que expone al organismo a la aparición de diversas  infecciones.
  • Plateletenia o reducción de la cantidad de plaquetas, lo que incrementa la posibilidad de hemorragias y la aparición de hematomas anormales, entre otros signos.

2-Afecciones gastrointestinales que provocan náuseas, vómitos, diarrea o estreñimiento. En el caso de náuseas y vómitos suelen iniciarse en las horas o días posteriores después de la administración del medicamento y se controlan generalmente con fármacos antieméticos. Si estas persisten debe comunicarlo a su médico. En el caso de la diarrea es posible que requiera medicamentos antidiarreicos

Es de suma importancia que comunique siempre a su equipo médico si presenta este tipo de reacciones, para que éstos le indiquen las posibles soluciones. Además la ingesta de líquidos es vital para reponer lo perdido y mantenerse hidratado.

3-Síntomas parecidos a la gripe, tales como fiebre y escalofríos que suelen aparecer en los dos días posteriores a la aplicación de la dosis de gemcitabina. En estos casos la recomendación es mantenerse hidratado y la ingesta de medicinas antipiréticas como el paracetamol.

4-Problemas del sistema nervioso: la administración de gemcitabina puede provocar en algunos pacientes insomnio, cefalea o dolor de cabeza,  somnolencia leve o moderada y en casos muy inusuales, accidente cerebrovascular.

5- Trastornos respiratorios  como disnea, tos, rinitis, neumonía intersticial (enfermedades pulmonares que comprometen el intersticio o tejido conectivo que soporta los alvéolos), edema pulmonar y broncoespasmo. En la mayoría de los casos se requiere de tratamiento farmacológico.

6- Enfermedades hepatobiliares que suele producirse por el incremento de los niveles de transaminasas, fosfatasa alcalina, bilirrubina  γ-glutamiltransferasa (GGT) en la sangre. Esto suele ser temporales, ya que estos  çvalores sanguíneos se estabilizan y normalizan una vez culminado el tratamiento. También se registran algunos casos de insuficiencia hepática, que pueden ser graves y  mortales.

7- Afecciones renales y urinarias tales como insuficiencia renal, hematuria (observación de sangre en la orina) y proteinuria o rastros de proteínas en la orina. Se registran casos del síndrome urémico hemolítico.

8-Reacciones alérgicas en pacientes sensibles al principio activo, que se manifiestan como erupciones cutáneas que causan picor o comezón. Es necesario informar al médico quien evaluará la condición.

9-Trastornos a nivel oral, que generalmente implican pequeñas úlceras en la boca que causan dolor y sequedad, en otros casos la aparición de estomatitis y la  alteración temporal del sentido. Se recomienda beber muchos líquidos y mantener un excelente aseo, cepíllese regularmente con un cepillo suave. Generalmente este tipo de manifestaciones desaparecen cuando finaliza el tratamiento.

10-Enfermedades del corazón y vasos sanguíneos (cardiovasculares), aunque suelen ser muy inusuales; el uso de la  gemcitabina también causa arritmia, insuficiencia cardíaca, presión arterial baja (hipotensión) o infarto de miocardio.

11-Alopecia o pérdida del cabello, que generalmente es reversible, el cabello debería volver a crecer finalizado el tratamiento.

12-Enfermedades de la piel y el tejido subcutáneo, como la aparición de vesículas, úlceras y descamación de la piel. En algunos casos se pueden presentar descamaciones y erupciones cutáneas bastante graves.

Existen otros efectos secundarios o adversos que se presentan después del tratamiento con gemcitabina, por ejemplo:

  • Anorexia
  • Astenia.
  • El edema, casi siempre facial.
  • Malestar general
  • Reacciones en el área de la piel donde se colocó la inyección que en general son leves.
  • Infertilidad.

Gemcitabina y cisplatino

En conjunto constituye la terapia de primera línea en el cáncer de pulmón no microcítico en etapa avanzada o metastásica, el denominado estadio IV. Aplicando primero la gencitabina y luego el cisplatino.

Generalmente la dosis implementada es de 1000 mg/m2 de gemcitabina los días 1, 8, 15 por perfusión intravenosa con una duración de treinta minutos y del cisplatino una cantidad de 100 mg/m2 el día 1, por perfusión intravenosa de treinta minutos. Se debe repetir cada veintiocho días, la duración es de unos 4 a 6 ciclos, hasta la  progresión de la enfermedad o presencia de toxicidad.

Gemcitabina y carboplatino

El carboplatino y la gemcitabina son medicamentos que se emplean para la terapia en pacientes con cáncer de ovario avanzado, del pulmón y de diafragma, generalmente cuando la enfermedad reincide después de un tratamiento con otros productos. Los ciclos se repiten cada tres semanas hasta que la enfermedad progrese o se desarrolle toxicidad.

El carboplatino es una variación del medicamento anticanceroso para quimioterapia llamado cisplatino, con la discrepancia que generalmente causa menos efectos adversos o secundarios. Este tipo de fármaco derivado del platino compromete el ADN de las células, afectando y posiblemente destruyendo las células malignas.

Cáncer de páncreas

Son tumores malignos que aparecen y se desarrollan a nivel de la glándula pancreática. Se clasifican en dos tipos de tumores principales:

  • Tumores pancreáticos endocrinos: se desarrollan en las células de las islas de Langerhans, por ejemplo el insulinoma que producen insulina excesiva.
  • Tumores pancreáticos exocrinos: incluye aquellas neoplasias del páncreas que se originan en las células de dicho órgano, empleadas para la producción de enzimas que se requieren para el proceso de  digestión.

Existen según los especialistas ciertos factores que influyen en la aparición de tumores pancreáticos, por ejemplo: el tabaquismo, la obesidad y sobrepeso, la vejez y la pancreatitis crónica. Para establecer un diagnóstico preciso, es necesario e imprescindible realizar pruebas y exámenes como: ultrasonidos, resonancias magnéticas, tomografías computarizadas, biopsias, etc. El tratamiento para este tipo de cáncer dependiendo de su etapa incluye la cirugía, quimioterapia y/o radioterapia.

El páncreas

El páncreas es una glándula que se ubica en el área abdominal detrás del estómago, su peso oscila entre 70 y 80 gramos y mide aproximadamente quince centímetros de largo. Esta a nivel de las dos primeras vértebras de la región lumbar de forma transversal. Se pueden identificar en él, tres partes o porciones:

-Cabeza: constituye el extremo derecho de la glándula.

-Cuerpo: se ubica frente a la columna vertebral y representa la zona central del órgano.

-Cola: localizada próxima al bazo y representa la parte izquierda del páncreas.

Esta glándula considerada  una glándula mixta, tiene dos funciones una exocrina y otra endocrina :

  • La denominada función exocrina, que consiste en producir enzimas digestivas destinadas al intestino delgado.
  • La función endocrina que segrega hormonas que son liberadas en el torrente sanguíneo. Las encargadas de eso son las Islas de Langerhans que producen el glucagón, insulina, somatostatina, gastrina y polipéptido pancreático.

Funciones de las hormonas secretadas por las islas Langerhans

Los islotes de Langerhans son islas de tejido ubicadas en el interior del páncreas, que producen algunas hormonas, entre las que se incluyen:

Glucagón: hormona que promueve la producción de glucosa en el hígado, incrementando así  los niveles de la misma en la sangre.

Insulina: hormona encargada de controlar los niveles de glucosa en la sangre, disminuyendo la cantidad de la misma y  favoreciendo su inserción de la sangre a las células.

La somatostatina: hormona encargada de controlar la producción y liberación de las hormonas glucagón e insulina.

Gastrina: es la hormona promotora de la elaboración y síntesis de varias sustancias necesarias para llevar a cabo el proceso digestivo, como las enzimas digestivas.

Polipéptido pancreático: regula la función secretora del páncreas, tanto endocrina como exocrina, influyendo en los niveles de glucógeno hepático y las secreciones del estómago y los intestinos.

Tumores del páncreas

Este tipo de tumores son neoplasias que se inician en una célula de la glándula pancreática, clasificándose en tumores del páncreas endocrino o tumores pancreáticos neuroendocrinos y tumores del páncreas exocrino.

Tumores del páncreas endocrino.

De este tipo se pueden encontrar mínimo cuatro clases de cáncer:

  • Insulinoma: este tumor se origina en la célula beta pancreática o células secretoras de insulina, suele ser un tumor benigno.
  • Glucagonoma: originado en las células alfa pancreáticas o las células que secretan glucagón, causando entre otras cosas una producción excesiva de la hormona glucagón. Este tipo de tumor es generalmente maligno y tiene tendencia a propagarse.
  • Gastrinoma: tumor que se produce en las células secretoras de gastrina. Suele provocar el incremento de gastrina, compuesto que provoca la secreción de ácido en algunas células estomacales. Es muy común que este tipo de tumor sea maligno.
  • Somatostatinoma: tumor que se desarrolla en las células delta pancreáticas o secretoras de somatostatina, puede ser maligno o benigno y es característico del síndrome de Wermer o síndrome de NEM1, relacionado con otros tumores en  la parótida, la hipófisis y el páncreas.

Es importante destacar que a los cuatro tipos de tumores mencionados anteriormente se puede incluir el llamado VIPoma o síndrome de Verner Morrison, que procede de las células pancreáticas denominadas células de los islotes y estimula la producción de elevadas cantidades de péptido intestinal vasoactivo.

Tumores del páncreas exocrino.

Entre este tipo de tumores hay benignos y malignos, sin embargo, cabe destacar que aquellos de carácter benigno son bastante raros y poco comunes. El tumor de páncreas exocrino más común y conocido es el carcinoma pancreático o adenocarcinoma ductal pancreático, de naturaleza maligna y uno de los más mortales para el ser humano.

Se caracteriza por ser asintomático y difícil de reconocer en sus inicios, y esto representa una de las causas por la que este tipo de tumor tiene una tasa muy alta de mortalidad.

Además del carcinoma pancreático, existen otros tumores del páncreas exocrino que incluyen:

  • Carcinoma de células acinares del páncreas que suelen comprometer el cuerpo y la cola del páncreas.
  • El cáncer pseudopapilar del páncreas o tumor de Frantz suele aparecer frecuentemente en mujeres jóvenes.
  • El pancreatoblastoma, neoplasia maligna muy rara y que afecta generalmente a niños.

Los tumores del páncreas exocrino se forman en cualquier área de la glándula pancreática, pero los diferentes estudios y diagnósticos arrojan datos que permiten determinar cuales son las ubicaciones más comunes:

-El 65% de los casos que se registran de tumores es el la cabeza del páncreas

-El segundo más frecuente con un 30% de los casos, es el cuerpo del páncreas

-El menos frecuente o común es en la cola del páncreas, con un 5% de los casos clínicos.

Generalmente los tumores del páncreas exocrino son más frecuentes y comunes que los endocrinos, se estima que de cien neoplasias malignas del páncreas, noventa y cinco son tumores exocrinos; es por eso que en muchos casos se les dedica más atención, existe mayor cantidad de información, artículos científicos, etc.

Causas del cáncer de páncreas

Los tumores pancreáticos, igual que otros tumores, son grupos de células activas que han sufrido mutaciones en su ADN y poseen la capacidad de crecer, desarrollarse y dividirse de manera descontrolada y anormal. (Ver articulo: Doxorubicina)

En la actualidad los especialista en el área no logran identificar y establecer las causas que originan las mutaciones que ocasionan estas anomalías en las células que forman los  tumores pancreáticos, pero concuerdan en la opinión que existen cierto factores y circunstancias que favorecen la aparición de la neoplasia, por ejemplo:

  1. El humo del cigarrillo, que constituye factor de riesgo para la aparición de muchas neoplasias malignas y otras enfermedades.
  2. Dietas poco saludables, donde generalmente abundan las grasas y la carne, pero escasean las  frutas y verduras. Recuerde que una dieta variada, donde los protagonistas sean las verduras, legumbres y frutas, protege de muchas enfermedades y en este caso de los tumores pancreáticos.
  3. El sobrepeso y la obesidad son aspectos comunes en muchos de los estudios clínicos, que indican que los  pacientes con adenocarcinoma ductal pancreático suelen presentar este tipo de antecedentes. Los buenos hábitos son claves para mantener en lo posible una buena salud.
  4. La pancreatitis crónica, es un tipo de inflamación del páncreas que puede degenerar en la aparición de algunos tumores malignos en este órgano.
  5. Historia familiar de cáncer pancreático. Se estima que la presencia de este tipo de enfermedad en la familia representa una mayor probabilidad de manifestar y desarrollar la misma neoplasia maligna.
  6. Edad avanzada, existiendo una tendencia a la aparición de este tipo de tumores entre individuos de 60 a 80 años.

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