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Simeticona: Qué es, para qué sirve, nombre comercial y más

La simeticona es un fármaco ideal para aliviar aquellas afecciones y síntoma gastrointestinal que se relacionan con la acumulación de gas, espasmos y tensión abdominal. Estos pueden tener diferentes causas que varían según la dieta y las afecciones que se padecen. Continua leyendo y conoce todo sobre este excelente y útil medicamento.

Meteorismo

El meteorismo es el aumento de gases en el tracto digestivo, puede ser un síntoma de alguna afección gastrointestinal existente o un trastorno en sí mismo, siendo una condición bastante incómoda y molesta.

Para ser más específicos, el meteorismo funcional (cuando es provocado por afecciones en la función de ciertos órganos, como el intestino irritable o la dispepsia) se puede definir como la sensación constante o recurrente de distensión (hinchazón) abdominal, que no es necesariamente una distensión visible, provocada por la presencia de nitrógeno, oxígeno, hidrógeno, monóxido de carbono y metano en cantidades excesivas.

Esta condición puede ir acompañada de:

-Eructos

-Flatulencia

-Dolor abdominal

-Ruidos

-Diarrea y/o estreñimiento si está asociado al síndrome del intestino irritable.

Las causas del meteorismo pueden ser de naturaleza diferente; entre los más frecuentes que mencionamos:

  • Psicosomáticas: cambios en los estados emocionales y liberación de catecolaminas por estrés físico o emocional.
  • Anatomía funcional del intestino (algunas enfermedades inflamatorias)
  • Aerofagia, es decir tragar o ingerir aire durante la deglución de las comidas
  • La composición de los alimentos que se ingieren puede ser inadecuada para la condición del individuo generando una predisposición. Por ejemplo el exceso o desequilibrio de fibra dietética y/o lactosa.
  • Infecciones, parasitosis o contaminaciones patógenas, ya sea infecciones por toxinas alimentarias, virus gastrointestinales, etc.
  • Componentes alimentarios no digeribles
  • Alimentos irritantes para la mucosa intestinal (cafeína, alcohol, laxantes osmóticos, etc.)
  • Consumo de comida chatarra rica en aditivos alimentarios como el aspartamo, jarabe de maíz y otros
  • Alteración de la flora bacteriana intestinal (microorganismos que se alojan en los intestinos)
  • Incapacidad para absorber y metabolizar los gases

El diagnóstico y  tratamiento del trastorno del tracto digestivo cualquiera que sea, debe atribuirse al gastroenterólogo, mientras que la terapia nutricional y cambios de hábitos alimenticios pueden establecerla correcta y apropiadamente un nutricionista.

Dieta y meteorismo

Para disminuir los síntomas específicos del meteorismo funcional es importante revisar la dieta y los hábitos alimentarios que son parte del día a día, este aspecto  es de vital importancia. Sin embargo  también se debe verificar que el meteorismo no dependa de otras causas, por lo tanto estar atento a los siguientes aspectos puede ser de mucha ayuda:

-Costumbres y comportamientos inadecuados que puede inducir aerofagia

-Enfermedades de origen inflamatorio, por ejemplo la rectocolitis ulcerosa (enfermedad del colon y del recto) y enfermedad de Crohn (proceso inflamatorio crónico del tracto intestinal)

-Contaminaciones, infecciones o parasitosis

-Determinar la presencia de intolerancias alimentarias. Si la hinchazón es causada por la incapacidad para digerir nutrientes como el gluten (enfermedad celíaca) o lactosa (sustancia formada por la unión de una molécula de glucosa y otra de galactosa, se le conoce también como disacárido o azúcar de la leche, la encontramos en la leche y sus productos derivados), la dieta del sujeto debe excluir necesariamente los alimentos que contienen estos componentes que no se toleran.

Las reacciones causadas por intolerancias son individuales, pero, en el caso de la enfermedad celíaca, la inflamación intestinal así como otras reacciones inmunes, por lo general empeoran, generando complicaciones funcionales en las mucosa afectadas.

En la intolerancia a la lactosa, por otro lado, no existe una reacción inmune y la sintomatología se limita únicamente al tracto digestivo. Sin embargo aunque en general la condición no parece alarmante o peligrosa, es necesario aclarar y resaltar que la intolerancia a la lactosa y al gluten cuando no es tratada presenta una reducción significativa en la absorción intestinal, resultando en una deshidratación debido a la diarrea.

Si bien las causas y el desarrollo del meteorismo no están bien definidas, es una buena práctica implementar alguno planes dietéticos, que por lo general, pueden influir positivamente en la disminución de la inflación del abdomen.

La dieta anti-meteorismo puede requerir:

-Eliminar o reducir significativamente los alimentos que contienen irritantes para la mucosa intestinal, entre los que se pueden nombrar: el alcohol, infusiones de té negro y café, alimentos ricos en grasas, etc.

-Eliminar o reducir significativamente los alimentos procesados, que contienen niveles excesivos de aditivos alimentarios,  como «comida chatarra». Entre ellos: café descafeinado, bebidas carbonatadas y endulzadas, alimentos fritos y en conserva, productos de confitería industrial, etc

-Asegúrese de no consumir leche a altas temperaturas ya que la lactosa, sufre modificaciones estructurales al convertirse en lactulosa, un componente fuertemente osmótico (sustancia laxante que aumenta la cantidad de agua en el intestino grueso, dando una consistencia blanda a las heces).

-Trate de mantener una flora bacteriana intestinal eficiente; a este respecto, el consumo de alimentos prebióticos como el yogur pueden resultar útil para reducir los fenómenos de putrefacción y estancamiento fecal

-Siempre garantice una ingesta de fibra dietética entre 25 y 30 g  al día; dividido en una porción soluble e insoluble, esto se consigue asegurando el suministro de alimentos vegetales y teniendo cuidado de preferir especialmente las frutas y verduras en comparación con los cereales; con esto es posible optimizar la relación fibra insoluble / fibra soluble en beneficio de esta última.

La optimización del avance fecal gracias a la ingesta conveniente y constante de fibra dietética, favoreciendo sobre todo la fibra soluble, permite reducir el estrés intestinal, con la mejora de la composición de la flora bacteriana y disminuyendo en lo posible el estancamiento de las toxinas presentes en las heces. Cuando un intestino es más eficiente y menos irritado, se reduce en gran medida los síntomas que tienen relación con el meteorismo.

-Es importante saber que la medicina natural (a base de hierbas y plantas), puede proporcionar algunas soluciones para mitigar el malestar ocasionado por la hinchazón abdominal, pero no hay documentación científica que registre y verifique su eficacia en la terapia  de afecciones y síntomas intestinales, entre los que se cuenta el meteorismo; tampoco se han comprobado sus efectos sobre el organismo si se emplean por tiempo prolongado.

Flatulencia

El término flatulencia describe una condición que se caracteriza por una producción excesiva de gas gastrointestinal, asociada a una emisión anormal de los mismos a través del recto.

Las causas de esta pueden ser múltiples, aunque a menudo ocurre por un incremento en los procesos de fermentación o putrefacción, debido a las deficiencias en cuanto a cantidad y calidad de nuestros hábitos alimenticios. Otras razones incluyen el uso drogas, alcohol,  estrés y tensión.

La flatulencia por lo general está acompañada de una inflamación abdominal molesta o dolorosa (meteorismo), especialmente cuando, debido a razones diversas, estos gases no pueden ser liberados. El ruido comúnmente producido por la flatulencia se debe a la vibración de la abertura anal.

Causas

La flatulencia obedece a diferentes causas; la siguiente es una lista de las principales razones:

-Aerofagia: ingestión excesiva de aire durante el proceso de deglución, generalmente es causante de los ascensos repentinos de aire o eructos ruidosos. Puede provenir de alguna patología, como el reflujo gastroesofágico, la hernia de hiato, angina de pecho, la dispepsia, úlcera péptica; o de comportamiento inadecuado y perjudicial, tales como tabaquismo y los malos hábitos alimenticios (ingestión precipitada de alimentos o bebidas, especialmente con gas).

Una excesiva fermentación bacteriana: en estos casos la flatulencia está vinculada a la ingestión de alimentos ricos en sustancias como:

  • La rafinosa, la estaquiosa y la verbascosa de las legumbres.
  • Los fructo-oligosacáridos de la cebolla, la alcachofa, el plátano, el ajo, el puerro, además de otras verduras y frutas.

Estas al no ser completamente digeridas por los jugos gástricos  llegan intactos al colon (intestino grueso), donde constituyen el sustrato de energía de la microflora local.  Estos microorganismos los  fermentan y al degradarlos, producen desechos gaseosos, principalmente compuesto por: hidrógeno, oxígeno, dióxido de carbono, metano, nitrógeno, azufre, y ácido butírico. El salvado excesivo también puede causar flatulencia y tensión abdominal.

Si la flatulencia no está asociada con eructos frecuentes, lo más probable es que se deba a una fermentación bacteriana excesiva y en tal caso se define como hiperflatulencia.

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Meteorismo y flatulencia

Trastornos o patologías: como gastritis, enfermedad de úlcera péptica (duodenal o gástrica), hernia de hiato, colitis, síndrome del intestino irritable,  contaminación bacteriana del intestino y alergias a los alimentos, pero también de índole emocional y de la esfera psíquica: ansiedad, depresión y el estrés excesivo.

-Alergia a los alimentos: este tipo de alergias son las reacciones del sistema inmune contra algunas sustancias presentes en los alimentos. Cuando un organismo alérgico percibe una sustancia ingerida como una amenaza o enemiga, produce algunos anticuerpos especiales contra ella, desencadenando una reacción alérgica.

Las causa por las que el sistema inmunitario emite este tipo de respuesta o actividad de esta forma anómala no se conocen con exactitud; sin embargo, se sabe que existe una predisposición genética en el origen de las alergias alimentarias, que por supuesto se suma a otros factores.

Cualquier alimento puede producir reacciones alérgicas pues  contienen proteínas u otros componentes con esta clase de actividad, reportándose muchos alimentos  causantes de reacciones alérgicas. Entre los que encontramos principalmente son: leche y sus derivados, huevos, soja, crustáceos y mariscos, trigo, maní y nueces.

Los aditivos como los benzoatos (agregados a las bebidas industriales), el glutamato monosódico (sopas envasadas) y los sulfitos (utilizados en la preparación del vino) también pueden causar síntomas de alergia, sin embargo en estos casos, el término correcto es hipersensibilidad alimentaria  y no alergia alimentaria (o reacciones pseudoalérgicas); de hecho, aunque los síntomas son aplicables a los de una alergia, en la mayoría de los casos no se afecta el sistema inmune.

-Amebiasis: esta enfermedad parasitaria, es originada por el protozoo Entamoeba histolytica que invade la pared intestinal. La transmisión del parásito se produce sobre todo por vía fecal-oral; el portador convaleciente o crónico  elimina los quistes amebianos (infecciosos) por las heces, estos son sumamente resistentes y duran mucho tiempo en el ambiente externo, contaminando el agua, el suelo y los alimentos en especial las frutas y verduras; afectando así a individuos sanos que entren en contacto con los focos infecciosos.

Otros posibles métodos de contagio son:

-El contacto directo entre personas y personas, por ejemplo, a través de manos sucias con material fecal.

-La transmisión a través de relaciones sexuales anales y orales.

La enfermedad está muy extendida en áreas geográficas donde las condiciones sanitarias son deficientes  y  predominan los climas cálidos y húmedos como en África, América Central y América del Sur. En países desarrollados, se presenta principalmente entre los viajeros que regresan de algunas de esas áreas. (Ver Articulo: Simvastatina)

-Angina abdominal: conocida también como angina de pecho, es un síndrome clínico caracterizado por dolor abdominal postprandial severo (dolor en la parte alta del abdomen al terminar de comer). Muy parecida a la angina de pecho que es  más conocida, la abdominal de igual manera se debe a una reducción progresiva del suministro de sangre, siendo este insuficiente para satisfacer las demandas de ciertos órganos, generando la isquemia intestinal crónica.

Los síntomas de la angina abdominal son evidentes después de las comidas, porque en esta etapa la digestión aumenta las demandas de oxígeno y de sangre del intestino. El dolor abdominal y los calambres pueden continuar  después de las comidas por varias horas, pudiendo estar  acompañados de diarrea y flatulencia.

La intensidad de los dolores es tan molesta que logra que el individuo se abstenga de ingerir alimentos, logrando una disminución alarmante del peso corporal  y en algunos casos desarrollando caquexia (deterioro orgánico, debilidad física y desnutrición)

-Cálculos en el hígado: Los cálculos son acumulaciones de material sólido dentro de los órganos, cuando sustancias, como el colesterol, las  sales de calcio y cristales de bilirrubina se presentan en forma excesiva. (Ver Articulo: Hidrocortisona)

Los cálculos hepáticos son más comunes entre las mujeres se presume que su aparición tiene que ver con los cambios de peso muy rápidos. Sin embargo existen otros factores como la predisposición familiar y malos hábitos alimenticios, que provocan problemas dislipidémicos  por ejemplo, el consumo excesivo y reiterativo de  grasas animales y poca ingesta de fibra, consumo excesivo de alcohol y bebidas artificiales, etc.

Algunas  otras causas que pueden favorecer una calculosis son:

  • El uso de medicamentos que contienen estrógeno: la píldora anticonceptiva y la terapia de reemplazo hormonal
  • Poca o ninguna actividad física
  • Diabetes mellitus
  • Anemia drepanocítica.
  • Cirrosis y fibrosis hepática.

-Enfermedad celíaca: es la intolerancia al gluten de manera permanente. El gluten es un grupo de sustancias proteicas presentes en algunos cereales como la avena, trigo, espelta, kamut, cebada, centeno y triticale (cereal proveniente de la mezcla de trigo y centeno)

Enfermedad celiaca

-Colecistitis: es la inflamación de la vesícula biliar,  complicación muy frecuente de los cálculos biliares (acumulaciones  de diferentes tamaños y consistencia que se originan dentro de la vesícula biliar debido a una alteración de la composición de la misma). De hecho, los cálculos pueden terminar bloqueando el conducto cístico (tubo que conecta la vesícula biliar al conducto biliar común, llevando la bilis al duodeno) por lo tanto, no se puede liberar la bilis y se estanca en la vesícula generando una irritación en el órgano.

La acumulación de bilis también causa la liberación de enzimas y mediadores de la inflamación que agravan la condición y si esta no es controlada, se puede producir necrosis y  perforación del órgano.

La inflamación de la vesícula biliar no necesariamente ocurre por la presencia de cálculos (colecistitis alitiásica). Cuando se presenta este caso lo normal es que sea originada por una cirugía mayor, trauma, ayuno prolongado, deficiencia inmunitaria o enfermedades conjuntas graves.

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-Colecistitis Alitiásica: es una dolencia provocada por una inflamación aguda de la vesícula biliar sin la presencia de cálculos biliares. Esta condición puede verse favorecida por la liberación de enzimas y mediadores del proceso inflamatorio, impulsados por la presencia de  estasis biliar, isquemia, infección o la perdida de fuerza de la pared de la vesícula biliar.

Los factores de riesgo que pueden predisponer a este tipo de colecistitis  incluyen:

  • Traumatismo abdominal grave
  • Quemaduras
  • Cirugía mayor
  • Ayuno prolongado o nutrición artificial parenteral
  • Diabetes mellitus
  • Aterosclerosis
  • Vasculitis sistémica
  • Síndromes de inmunodeficiencia adquirida

A veces, un microorganismo infeccioso como la Salmonella spp. o citomegalovirus en pacientes inmunocomprometidos, pueden constituir el agente desencadenante.

-Colitis: este término indica un proceso inflamatorio que afecta a todo el colon o solo a una de sus partes, es muy común que se utilice para describir un «dolor de estómago» asociado con diarreas. En todo caso existen muchas formas de colitis, estas pueden ser:

  • Primitiva, cuando se deben a enfermedades directamente relacionadas con el colon
  • Secundaria, cuando se deben a afecciones relacionadas con otros órganos o sistemas.

Y se puede distinguir en aguda por lo general es infecciosa y de poca duración o crónica, como en el caso de la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn. Algunas causas de la aparición o desarrollo de la colitis son: el estrés, la intolerancia a ciertos alimentos, las alteraciones inmunes, las infecciones bacterianas, virales y/o parasitarias. (Ver Articulo: Metronidazol)

-Colitis espástica: este trastorno funcional afecta la última sección del intestino y  se caracteriza por problemas de la motilidad del tracto gastrointestinal, que en su caso puede ser más alta de lo normal (demasiado rápido) generando diarrea o inferior (demasiado lento) generando estreñimiento. La colitis espástica tiende a comenzar en adultos jóvenes y generalmente tiene un patrón crónico, con ataques sintomáticos recurrentes.

Las causas que originan  la colitis espástica aún no se comprenden completamente, pero parece que algunos factores pueden beneficiar su desarrollo. Estos incluyen:

  •  Predisposición genética
  • Vida sedentaria
  • Infecciones
  • Intolerancias alimentarias
  • Cambios en la flora bacteriana
  • Ansiedad, estrés y trastornos de somatización.

-Congestión digestiva: es una afección del tracto gastrointestinal y ocurre mayormente por los cambios bruscos de temperatura en el área del abdomen, por ende es fácil encontrar algunos casos en verano, ya que hay un bloqueo digestivo casi siempre debido a un choque térmico repentino.

Durante el proceso de digestión, la sangre se concentra en el área del estómago, por lo que el consumo de una bebida helada cuando hace mucho calor, una inyección de aire frío o un baño en el mar después de una comida desencadena una reacción de defensa del cuerpo: el cerebro, ante la emergencia, intenta secuestrar la sangre, para mantener la temperatura basal, generando así un desequilibrio circulatorio, que además de causar la interrupción del proceso digestivo, genera una especie de choque que puede tener consecuencias muy graves.

-Giardiasis: es una enfermedad parasitaria causada por el protozoo Giardia lamblia, también conocido como G. intestinalis.  Estos microorganismos que se mueven gracias a su estructura filamentosa se adhieren firmemente a la mucosa del duodeno y al tracto superior del intestino delgado, donde se desarrollan y reproducen dando lugar a un proceso inflamatorio.

Los quistes de este parásito se excretan en las heces y se transmiten por vía fecal-oral; por lo que generalmente, la infección ocurre cuando se ingiere de agua y alimentos contaminados, muy especialmente en climas cálidos y donde las condiciones higiénicas son bastante precarias.

La transmisión también suele ocurrir a través del contacto interpersonal directo y las relaciones sexuales con contacto oral y/o anal. Este organismo es  resistente en el ambiente externo , permanecen vitales en la superficie del agua y no sucumben a los niveles habituales de cloración. El período de incubación de la giardiasis  es de 1-3 semanas habitualmente.

-Intolerancia a la lactosa:  es la incapacidad de digerir la lactosa, un tipo de azúcar que se encuentra en la leche y sus productos derivados; es atribuible a la falta o reducción de las enzimas lactasa, que son las encargadas de la división de la lactosa en los dos azúcares que lo componen: galactosa y glucosa.

-Intolerancia alimentaria: es una reacción del organismo hacia ciertos alimentos, que no necesariamente tiene que relacionarse con una respuesta anormal del sistema inmunológico y sus anticuerpos. Por lo tanto es totalmente diferente a las alergias alimentarias, además son menos severas, se manifiesta gradualmente y es proporcional a la cantidad de alimento que se consume. En vista de esto se considera una intolerancia a los alimentos como una incomodidad que desencadena la ingestión de determinados alimentos, incluso aquellos de uso muy común, como el trigo, los productos lácteos y los huevos. (Ver Articulo: Benadryl )

Existen diversos tipos de intolerancias alimentarias:

  •  Los enzimáticos: que ocurren por no poder metabolizar algunas sustancias que componen los productos alimenticios, siendo la más común entre las personas las complicaciones con la lactosa contenida en la leche; también puede ocurrir debido a la falta de una enzima, en este caso lo podemos observar en el favismo,  por consumo de habas o polen.
  • La intolerancia también puede ocurrir debido a la presencia en algunos alimentos de sustancias que tienen actividad farmacológica (o que se producen por el intestino debido a ellas), tales como aminas vasoactivas (sustancias que estrechan o ensanchan los vasos sanguíneos): histamina y tiramina, cafeína y alcohol etílico. Los aditivos agregados a los alimentos que sirven como potenciadores del sabor, edulcorantes, conservantes, etc.,  también suelen estar estrechamente relacionados.

Casi siempre existe una predisposición hereditaria cuando nos referimos a las alergias, sin embargo no es siempre el caso, hay otros factores que pueden contribuir a desarrollarlas, como alguna patología, el estrés, una dieta deficiente y/o desequilibrada y cambios en la flora bacteriana intestinal.

-Melioidosis: esta enfermedad infecciosa causada por Burkholderia pseudomallei  también conocida como Pseudomonas pseudomallei, un bacilo gramnegativo difundido en regiones tropicales,  particularmente, en el sudeste asiático desde Pakistán hasta Filipinas, en las provincias meridionales de China, en Oceanía y en África central, occidental y oriental, por lo general está presente en el suelo y el agua.

Este patógeno responsable de la melioidosis prolifera principalmente en suelos húmedos por ejemplo, los sembradíos de arroz y casi siempre el individuo contrae la infección después de existir contacto con tierra o barro contaminado y alguna pequeña herida, abrasión o quemadura en su piel.

Otras formas de transmisión son la ingestión, inhalación o aspiración de agua contaminada, sin embargo esta enfermedad no se contagia directamente de animales domésticos y salvajes, o de otros hombres infectados. En áreas donde esta afección es una constante, puede atacar fácilmente a pacientes con SIDA.

-Síndrome del intestino irritable: este trastorno de origen no inflamatorio, afecta el intestino, alterando su motilidad y causando situaciones anormales como estreñimiento, estreñimiento alternado con diarrea o solo diarrea. Está muy generalizado y es bastante frecuente.

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Colon irritable

Cómo reconocer este trastorno

Como ya se abordó anteriormente la flatulencia suele estar vinculada a la composición de la dieta diaria y raramente se acompaña de enfermedades importantes. Por lo tanto realizar investigaciones de diagnóstico generalmente no son útiles y la afección desaparece con algunas modificaciones muy simples en la dieta. También puede ocurrir que esta afección cree incidencias importantes en el contexto social o dolor y  malestar severo causado por la acumulación excesiva de gas, entonces una investigación diagnóstica precisa puede ser útil.

1-En primer lugar, es necesaria una investigación precisa de los hábitos, costumbre e historia del paciente, que permita averiguar si la flatulencia:

  • Se asocia con el consumo de alimentos particulares o con ciertas condiciones psicológicas
  • Si se acompaña de otros síntomas, como estreñimiento, diarrea, dolor abdominal o presencias de moco y sangre en las deposiciones.
  • Si está relacionado con el consumo de medicamentos específicos, enfermedades en desarrollo o si hay una familiaridad con ciertas enfermedades.

2-Basado en una historia médica precisa del paciente, el médico puede presentar diferentes hipótesis sobre el origen de la flatulencia, por ejemplo:

  • Si está asociado con el consumo de determinados alimentos = posible intolerancia alimentaria
  • Si sus hábitos alimentarios frecuentemente incluyen abuso de bebidas azucaradas, dulces, alimentos ricos en almidón, dieta baja en frutas y verduras, comer en exceso, falta de actividad física = posible pérdida de la capacidad óptima de absorción de la mucosa intestinal (síndrome del intestino permeable)

  • Si se asocia con alteraciones de la consistencia fecal y estados de nerviosismo, angustia, estrés, depresión, hipocondría = posible síndrome del intestino irritable
  • Si está asociado con fiebre, descargas diarreicas, dolor abdominal severo = alguna infección intestinal en curso.
  • Se asocia con enfermedades con importante componente autoinmune: psoriasis, artritis, también  presencia de sangre y  moco en los excrementos, etapas de estreñimiento y otras de diarrea, alternando con remisiones y recaídas = posible desarrollo de una enfermedad inflamatoria del intestino
  • Si está asociado con heces de cinta (heces estrechas con cierto parecido a un lápiz o cinta), una edad> 50 años, dolor abdominal, anemia y sangre en las heces = posible cáncer de colon

Para confirmar o descartar todas estas hipótesis, el médico puede ordenar al paciente  una o más pruebas de diagnóstico. El examen tradicional se realiza recogiendo  el gas expulsado a través de un tubo rectal insertado en el ano y conectado a una jeringa, para luego realizar un análisis químico de estos gases y así   establecer el origen de la flatulencia.

Si el elemento principal es el nitrógeno en la base de la perturbación, lo más probable es que sea producto de aerofagia; si en cambio la presencia de hidrógeno y dióxido de carbono es importante, es indicativo de una malabsorción de carbohidratos, con la consecuente hiper fermentación bacteriana, como ocurre cuando se es intolerante a la lactosa.  Para hablar de flatulencia como trastorno, el número de expulsiones diarias debe ser mayor a 25 y el gas emitido también debe superar los 100 ml / h.

También se puede realizar la llamada prueba de aliento, más práctico y utilizada que la prueba anterior, cuando el médico piensa que el origen de la flatulencia se relaciona con intolerancia a los alimentos, contaminación bacteriana o de mala absorción intestinal. Esta prueba generalmente va acompañada de heces  y sangre.

Cuando los síntomas generan sospecha de la presencia de una enfermedad grave, se ordenan los exámenes radiográficos del tracto gastrointestinal y el examen endoscópico (gastroscopia y / o colonoscopia) con biopsia. Suele suceder que las personas atribuyen los dolores abdominales a la flatulencia, cuando en realidad el origen del trastorno es por una mayor sensibilidad de la pared del cólico (síndrome del intestino irritable). (Ver Articulo: Beclometasona)

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Gastroscopia

Remedios para flatulencias

Qué hacer

-Mastique lentamente, evitando incorporar aire, una de las causas principales de la flatulencia.

-Si presentas intolerancia a la lactosa, el único remedio para evitar la flatulencia es eliminar de la dieta diaria todos los alimentos que la contengan.

-No hablar mientras se tiene comida en la boca.

-En caso de intolerancia al gluten, es decir, padecer la enfermedad celíaca, es importante e imprescindible que sus alimentos estén libres de gluten,  es el único remedio alimenticio para reducir los síntomas derivados de la condición patológica, esto incluye las flatulencias.

-Practicar ejercicio constante pues la actividad deportiva es una alternativa particularmente eficaz para mejorar el estado de ánimo y para aliviar la flatulencia.

-Mantenga el consumo diario de una buena cantidad de fibra y un buen nivel de hidratación (tome al menos 2 litros de agua por día)

-Reducir el estrés, aunque suene un poco repetitivo, disminuir las tensiones diarias es un excelente remedio para aliviar la flatulencia, sobre todo cuando estas derivan de reacciones emocionales. Recordemos brevemente que el estrés y las tensiones también pueden causar o fomentar  la flatulencia.

-El uso de ropa interior de algodón, desodorantes y fragancia íntimas es útil para evitar el mal olor derivado de los constantes gases intestinales. Evite las fibras sintéticas y el abuso de cualquier loción para no generar irritaciones en el área genital que es bastante delicada. (Ver Articulo: Hidróxido de magnesio)

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Qué NO hacer

-Seguir un régimen de dieta desequilibrada, que se caracteriza por los excesos, alimentos altos en grasa y  aquellos que conocemos como “chatarras”.

-Abuso de laxantes (incluidos los productos a base de fibras y hierbas) se hinchan a nivel gastrointestinal, lo que favorece la flatulencia y el abdomen inflamado.

-Acuéstese inmediatamente después de una comida.

-Ser excesivamente sedentario.

-Fumar durante las comidas.

-Masticar o chupar demasiados dulces (chicles) puede promover la hinchazón abdominal y la flatulencia.

-Consumir comida frita con regularidad.

-Ingerir comidas grandes y copiosas.

-Comer con demasiada rapidez.

-Beber habitualmente con una pajilla.

Qué debes comer

Normalmente los remedios alimenticios son extremadamente útiles para corregir, reducir y prevenir la flatulencia. En realidad en la mayoría de los casos, la flatulencia depende más de los hábitos alimenticios incorrectos que de las patologías relevantes.

Para este fin, la dieta juega un papel protagónico en la reducción de la flatulencia:

-Puede consumir una fruta azucarada lejos de las comidas, ya que estas provocan la fermentación de los alimentos a los que están asociados.

-Acompaña los alimentos ricos en proteínas con vegetales frescos, hervidos o al vapor.

-El hinojo favorece la expulsión de gas. Puedes comerlo crudo o cocido, en salsas, ensaladas, etc.

-La manzana también interviene en la regulación de la fermentación intestinal.

-Los arándanos  cuentan con propiedades anti fermentativas.

-La menta cuenta con muchas y excelentes propiedades entre las que se cuenta: la disminución de la  fermentación e inflamación del vientre.

-Los suplementos de fibra son el complemento perfecto en la dieta, pues pueden promover el peristaltismo intestinal, reduciendo la flatulencia. Sin embargo, se recomienda ponderar el consumo de fibra: un exceso puede favorecer el fenómeno opuesto. Las fuentes naturales de fibra utilizadas como suplementos son: agar agar, glucomanano, goma guar, psyllium, pectina y goma karaya.

-Las especias como el orégano, el comino, las semillas de hinojo y la cúrcuma, además de dar un rico sabor a los alimentos, son un excelente remedio dietético para neutralizar la síntesis del gas intestinal.

-Algunos también recomiendan las algas Kombu, ya que al parecer también pueden reducir la flatulencia.

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Semillas de Hinojo

Qué NO debes comer

-Limite al máximo el consumo de alimentos que pueden inducir flatulencia, como los garbanzos, lentejas, guisantes, frijoles, judías verdes, etc.

-Los hidratos de carbono son particularmente ricos en polisacáridos, no digeribles. Por lo tanto es bueno controlar el consumo de estos alimentos en caso de predisposición a la flatulencia, ya que puede fomentar el trastorno gracias a la proliferación de bacterias en el colon.  Recuerde que estos alimentos no son digeribles y por ende no absorbibles para los seres humanos, pero si  fermentables a nivel del intestino grueso por la flora microbiana local.

-Evite el consumo de alimentos difíciles de digerir como: salsas, alimentos fritos o ricos en grasas y muy condimentados.

-Leche y los productos lácteos: limitar el consumo de leche y los productos lácteos es un excelente remedio para aliviar o prevenir la flatulencia y el meteorismo en personas con intolerancia a la lactosa.

-Los productos con gluten, ingrediente que afecta a las personas con enfermedad celíaca. Una dieta libre de gluten evita no solo la flatulencia, sino también todos los síntomas molestos de la enfermedad celíaca.

-Muchos alimentos juntos (por ejemplo, la pasta, carne, pescado, huevos, dulces y café)

-Repollo, coles de Bruselas, rábanos, plátanos, albaricoques, ciruelas pasas, cebollas, berenjenas, levaduras, zanahorias, etc.

-Refrescos y bebidas gaseosas, dulces y alimentos ricos en azúcares, ya que estos favorecen o potencian la flatulencia.

-Las combinaciones que no son fáciles de digerir, tales como: «Leche + huevos» y «legumbres + carne» no se recomiendan en caso de predisposición a la flatulencia.

-Crema batida, batidos, mayonesa y hojaldre (contienen aire, por lo tanto pueden favorecer la flatulencia)

-Edulcorantes artificiales (manitol, sorbitol, xilitol) y alimentos dietéticos que los contienen.

-Alimentos ricos en fructosa, sobre todo si son pacientes sensibles o intolerantes a ella.

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Cura y remedios naturales

Aunado a los cambios en la dieta diaria, la fitoterapia es particularmente efectiva para contrarrestar la flatulencia no patológica. Para este fin, estos remedios naturales son extremadamente útiles:

-El carbón, conocido con diferentes nombres: vegetal, animal, compuesto y medicado es el remedio herbal más conocido y más eficaz para combatir la flatulencia no patológica. El carbón es la única sustancia capaz de absorber gases y  propiedades absorbentes que pueden describirse como extraordinarias, eficaz para eliminar el exceso de aire tragado con la fuente de alimentación.

-Las plantas carminativas también ayudan a reducir la hinchazón abdominal que distingue a la flatulencia. A diferencia del carbón, estas drogas ejercen su acción terapéutica contra la flatulencia al eliminar (y no absorber) los gases:

  • Angélica (Angélica archangelica L)  espasmolíticos, procicéticas y carminativas
  • Anís (Pimpinella anisum), propiedades carminativas, digestivas y antimicrobianas
  • Manzanilla (Chamomilla recutita),  espasmolítico, antiinflamatorio y antibacteriano
  • Hinojo (Foeniculum vulgare), acción estimulante sobre la motilidad del estómago y los intestinos, actividad antifermentativa
  • Melissa (Melissa officinalis), con cualidades relajantes, digestivas, antibacterianas, antiinflamatorias y antiespasmódicas

-Glutamina: aminoácido muy importante para el metabolismo de los enterocitos (las células del intestino designadas para completar los procesos digestivos y absorber los nutrientes). (Ver Articulo: Ciprofibrato)

Infusión de manzanilla

Cuidado farmacológico

La mayoría de las veces, la flatulencia refleja una condición no patológica,  generada exclusivamente por unos hábitos y dieta  desequilibrada, deficientes o incorrectos. En tales situaciones, no es necesario intervenir con ningún tratamiento médico específico.

Si la flatulencia continúa aun cuando se ponen en práctica todos los correctivos y soluciones mencionados anteriormente, la opinión del médico es esencial, a fin de definir los siguientes pasos a seguir en su tratamiento. Los medicamentos para tratar la flatulencia son necesarios sólo cuando el trastorno tiene orígenes patológicos, sin embargo, corresponde al médico prescribir, si es necesario, medicamentos para el tratamiento de la flatulencia:

  • Medicamentos parasimpáticos-miméticos: estos fármacos favorecen el peristaltismo y aceleran el tiempo de eliminación del gas intestinal. Por ejemplo: Betanecol, Miocolina, etc.
  • Terapia con antibióticos y suplementación con enzimas digestivas: prescrito para tratar la flatulencia originada por la contaminación bacteriana del intestino delgado.
  • Suplementos probióticos: es un remedio útil para la flatulencia asociada con el meteorismo, pues promueven el establecimiento y la proliferación de la flora bacteriana simbionte.
  • Medicamentos laxantes: una buena opción si la flatulencia es asociada con el estreñimiento, pues los mismos, están indicados para «limpiar» las paredes intestinales del desperdicio de alimentos, antes de implementar otros tratamientos para trastornos más complejos y quizás innecesarios.

Es necesario  consultar a su médico antes de tomar cualquier medicamento, pues en muchos casos podemos complicar una afección que puede tratarse sin problemas, por ejemplo, podrían empeorar el síndrome de contaminación bacteriana, si ingerimos sustancias con presencia de bacterias del ácido láctico  en cantidades exageradas, obteniendo así un efecto opuesto al deseado originalmente.

Entre los fármacos más utilizados para el tratamiento del meteorismo y la flatulencia encontramos la simeticona. (Ver Artículos: Magaldrato)

Simeticona

Simeticona

La simeticona, o dimeticona, si lo prefiere, es un agente antiflatulento oral que se usa para aliviar todos los síntomas originados por la  presencia excesiva de gases gastrointestinales. Entre los que encontramos:

-Dolor

-Calambres

-Borborigmos (sonidos producidos en los intestinos por los gases)

-Sensación de tensión

-Eructos

-Flatulencias

La simeticona es un carminativo (sustancia disminuye la generación de gases en el tubo digestivo) que no contrarresta directamente o evita la formación de gases, pero si colabora con su expulsión o eliminación, en forma de eructos y flatulencia.

Marcas comerciales

  • Gas-X
  • Mylanta Gas
  • Mylicon
  • Phazyme
  • AERO RED
  • AERO-RED FORTE
  • DISOLGAS
  • ENTERO-SILICONA
  • Flatoril
  • Imonogas
  • Fortasec Plus
  •  PANKREOFLAT

(Ver Articulo: Colestiramina)

Simeticona

Presentación

La simeticona viene en forma de:

Tabletas regulares

Tabletas masticables

Cápsulas

Suspensión gotas para tomar por vía oral

Farmacodinamia

Gracias a la presencia de aerogel de sílice (sustancia similar a un gel) en su composición, la simeticona reduce la tensión superficial de las burbujas de aire atrapadas en el moco y en el «bolo» gastro-intestinal, favoreciendo la coalescencia (unión de las partículas  para formar unas mayores); de esta manera se forman burbujas más grandes, que contienen gas libre que es fácilmente absorbido por la pared del intestino o es eliminado externamente mediante movimientos peristálticos o eructos. La acción de la simeticona es, por lo tanto, puramente física, totalmente independiente de cualquier reacción química o enzimática. (Ver Articulo: Ivabradina)

Simeticona

Indicaciones

A parte de contrarrestar todos los síntomas relacionados con la inflamación y la hinchazón, debido a un mal proceso digestivo, la simeticona se emplea  para los exámenes de  diagnóstico por imagen del tracto gastrointestinal, por ejemplo, para reducir las sombras vinculadas a la presencia de aire en las imágenes radiográficas o ultrasonográficas.

El uso de la simeticona se ha propuesto, también en el tratamiento del cólico gaseoso de los bebés.

Posología de la simeticona

Tabletas y cápsulas

Adulto:  la dosificación sugerida es de 60 a 125 mg de simeticona, de dos a cuatro veces al día, después cada comida principal y  antes de irse a dormir para favorecer el descanso nocturno.

Suspensión Gotas

Adultos y adolescentes: 40 a 95 mg , entre 12 y 28 gotas de simeticona cuatro veces al día.

Niños mayores: 15 gotas, 3 o 4 veces al día, después de las comidas.

Lactantes: La dosis para este grupo deberá ser indicada por el médico especialista, evaluando la severidad de la condición y el área de superficie corporal del individuo.

Efectos secundarios de la simeticona

Al ser ingerida, la simeticona pasa por el tracto gastrointestinal sin sufrir alteraciones, no es absorbida o metabolizada y no obstaculiza la digestión y la absorción de los nutrientes.

Este fármaco no altera el volumen y la acidez de las secreciones gástricas y se desconocen los efectos tóxicos en caso de una sobredosis. Muchos años de experimentación clínica y estudios referenciales dan a la simeticona una buena reputación, calificándolo como un fármaco seguro y bien tolerado por los pacientes en general.

Las únicas contraindicaciones conocidas y expuestas se relacionan a cualquier hipersensibilidad individual a la sustancia activa o a los excipientes contenidos en las diversas formulaciones del mercado, que pueden generar:

  • Dolor en el abdomen
  • Náuseas
  • Estreñimiento,
  • Erupciones cutáneas
  • Picor,
  • Edema
  • Disnea.

No existen efectos documentados referentes a su influencia sobre la capacidad para conducir y utilizar máquinas.

La ausencia de estudios adecuados sobre el uso de simeticona durante la etapa de gestación, contraindica su uso en mujeres embarazadas, a menos que el médico considere que los beneficios son superiores y necesarios en relación a los riesgos posibles. El caso es similar durante la lactancia, ya que la excreción de este medicamento en la leche materna no se ha estudiado meticulosa y suficientemente en animales. (Ver Articulo: Eritromicina)

Simeticona

 Simeticona + Trimebutina

Este medicamento es una combinación de trimebutina (antiespasmódico) y simeticona (antiflatulento), indicado en el tratamiento del dolor y las molestias causadas por el  colon irritable. El fármaco tiene propiedades que alivian el dolor, la inflamación abdominal, el meteorismo, las flatulencias, la aerofagia y el estreñimiento.

Presentación

Tabletas cubiertas

Marcas comerciales

Libertrim SII

Miopropan S

Eumotil S

Posología

Pacientes mayores de doce años: una tableta antes de cada comida principal (desayuno, almuerzo, cena) por un mínimo de veinte días o según indicaciones médicas. Si al término de cuatro semanas no se perciben los efectos deseados, el médico debe someter al paciente a una nueva evaluación.

Efectos adversos

No se han registrado efectos adversos que no estén relacionados con alergia a los componentes. Sin embargo en adultos mayores su uso debe ser supervisado meticulosamente, pues se pueden presentar algunos efectos secundarios como:

  • Agitación
  • Somnolencia o confusión
  • Estreñimiento
  • Sequedad de boca
  • Retención urinaria
  • Acelera el glaucoma no diagnosticado

Simeticona + Trimebutina

Simeticona + metilbromuro de homatropina

Este fármaco es una combinación de simeticona (antiflatulento) y homatropina (antiespasmódico) prescrito para casos de aerofagia, flatulencia, meteorismo, trastornos de motilidad gástrica (distensión), cólicos producidos por gases y  regurgitación en lactantes (regreso del alimento a través del esófago).

Presentación

Solución gotas para tomar por vía oral.

Marcas comerciales

Sanitropina G

Blanflax A.E.

Posología

Depende de la marca comercial disponible en su región y de las indicaciones del medico, pues el fármaco puede tener concentraciones y componentes diferentes, por lo tanto la cantidad de gotas varia.

Efectos adversos

Se pueden presentar efectos adversos derivados del uso de la homatropina, entre los que se incluyen:

  • Alteraciones del gusto
  • Náuseas y vómitos
  • Dificultad para tragar (disfagia)
  • Ardor epigástrico
  • Constipación (estreñimiento)
  • Íleo paralítico (parálisis de la musculatura lisa intestinal
  • Retención de orina
  • Impotencia.
  • Visión borrosa
  • Midriasis (aumento del tamaño de las pupilas)
  • Fotofobia (intolerancia a la luz producto de afecciones oculares o neurológicas)
  • Aumento de la presión intraocular (hipertensión ocular)
  • Dilatación pupilar.
  • Palpitaciones, bradicardia y taquicardia.
  • Cefaleas.
  • Mareos y debilidad.
  • Confusión.
  • Insomnio.
  • Fiebre.
  • Excitación.
  • Alucinaciones y delirio.
  • Reacciones de hipersensibilidad en la piel.
  • Congestión nasal.
  • Disminución del sudor.

Simeticona + metilbromuro de homatropina

Simeticona + Carbón Activado

La unión de estos dos elemento, resulta en un fármaco excelente para la eliminación del meteorismo, el borborigmo,  la aerofagia y los gases gástricos e intestinales, la intolerancia alimentaria e inflamación abdominal post operatoria. La simeticona facilita la eliminación de gases gastrointestinales acumulados y el carbón activado tiene la propiedad de absorber toxinas, sustancias insolubles y gases acumulados en el intestino, ambas acciones contribuyen enormemente a la disminución de la producción de los gases y por ende al alivio de aquellas molestias producidas por los mismos.

También se utiliza en conjunto con otros fármacos en la terapia de:

  • Úlcera péptica (llaga en el duodeno)
  • Colon irritable
  • Diverticulosis (bolsas de pequeño tamaño que se forman en la pared intestinal)
  • Síndromes de malabsorción
  • Dispepsia no ulcerosa (molestias en la parte alta del abdomen que no tienen que ver con ulceras)

Presentación

Cápsulas

Marcas comerciales

Dimeticona

Meticon

Posología

Se debe administrar no más de dos capsulas con cada comida principal y  otra dosis antes de dormir. La dosificación es a juicio del médico tratante.

Efectos adversos

No presenta efectos secundarios ni contraindicaciones, debido a que ambos componentes son bien tolerados por los individuos.

 

Simeticona+Carbón activado

Simeticona + Hidróxido de Aluminio+ Hidróxido de Magnesio

La mezcla de estas dos sales con propiedades antiácidas y un antiflatulento como la simeticona, están indicadas para la terapia de ciertas afecciones, tales como:

-Gastritis aguda y crónica.

-Gastritis post etílica (gastritis alcohólica).

-Dolor posprandial (después de la ingesta de alimentos)

-Agruras o reflujo gastroesofágico.

-Hiperacidez gástrica por exceso de alimentos y bebidas.

-Esofagitis por reflujo (afección en la cual el contenido del estómago se devuelve hacia el esófago, causando serias irritaciones)

-Hiperclorhidria (concentración muy elevada de ácido clorhídrico en el jugo gástrico)

-Hernia hiatal

-Cuadros dispépticos (mala digestión)

-Distensión abdominal.

Presentación

Suspensión oral

Comprimidos masticables

Marca comercial

Maalox

Peptacid

Mylanta II

Kolantyl DMP Gel

Gastrigel Masticable

Ditopax F

Posología

Suspensión:

Adultos: de 2 a 4 cucharaditas, con cada comida principal y antes de dormir o como lo ordene el  médico tratante, es recomendable que  no exceda de 16 cucharaditas en un periodo de 24 horas.

Comprimidos:

Adultos: uno o dos comprimidos con cada comida principal y antes de acostarse o según las indicaciones del especialista. No debe ingerir más de doce comprimidos en un día y tampoco extender el tratamiento tomando la dosis máxima por más de quince días.

Efectos adversos

Los pacientes con insuficiencia renal pueden presentar depresión del sistema nervioso central.

Cuando el fármaco es consumido en grandes dosis puede generar estreñimiento y/o diarrea.

Puede causar una interferencia en la asimilación de fosfatos, por lo que puede ocurrir una hipofosfatemia, generando malestar, anorexia y debilidad muscular.

Simeticona + Hidróxido de Aluminio + Hidróxido de Magnesio

 

Prevención es salud

Los alimentos que pueden causar meteorismo y flatulencia son especialmente ricas en hidratos de carbono, como los  oligosacáridos (cadenas pequeñas de hidratos de carbono,  no digeribles, causantes del crecimiento de muchas bacterias en el colon). La categoría incluye alimentos como fréjoles, cebollas, levadura, leche y alimentos particularmente ricos en fibra.

El meteorismo y la fermentación intestinal se pueden evitar remojando por tiempo prolongado las verduras, consumiendolas en forma de puré o cortándolas cuando realizamos  la cocción. Por supuesto, no debemos olvidar que los trastornos de este tipo se reflejan de una manera muy individual y por ende se deben tratar de la misma manera.

La digestión de la lactosa, por ejemplo, puede formar cantidades significativas de gas y fuertes molestias abdominales  como hinchazón, flatulencia y diarrea, pero esto solo ocurre en individuos susceptibles muchos desde el nacimiento y otros gracias a una intolerancia adquirida, debido a la reducción del consumo de leche en la edad adulta, seguida de una reintroducción repentina del alimento en la dieta. Situaciones similares podrían establecerse con la intolerancia al gluten (enfermedad celíaca) o a la fructosa.

Recordemos entonces que gran parte de estos trastornos que no proceden de ninguna enfermedad diagnosticada, son producto de nuestros hábitos descuidados e irresponsables. La prevención es el remedio más eficaz para tratar las afecciones relacionadas con la acumulación de gases en el tracto gastrointestinal.

En ausencia de trastornos patológicos, estas molestas afecciones (aerofagia, meteorismo, flatulencia) pueden  evitarse fácilmente siguiendo una dieta sana y equilibrada, acompañada por actividades deportivas de manera regular y las técnica de respiración correcta.

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