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Tramadol: Qué es, para qué sirve, nombres comerciales y más

Denominado comercialmente a nivel internacional como Tramadol, este es un fármaco analgésico con carácter opioide pero también con acción en el sistema neurotransmisor. NOTA IMPORTANTE: Debido a que este medicamento puede ser adictivo, es necesario que consulte con un médico antes y durante la administración.

¿Qué es el tramadol?

Usualmente el término «analgésico» es utilizado para denominar cualquier sustancia que proporcione alivio o reducción del dolor, sin embargo, los analgésicos son un grupo de medicamentos de distintas familias pero que todas tienen en común los efectos calmantes e inhibidores de dolor.

El tramadol, al ser un analgésico de tipo opioide, se adhiere a los receptores opioides que son glicoproteínas para los neurotransmisores que se encuentran en el sistema nervioso. Este medicamento tiene acción sobre las células nerviosas (de la médula espinal y el cerebro), por lo que ayuda a calmar el dolor.

La conducta o la manera en que actúa el tramadol es un poco fuera de la común, con respecto a otros opioides, puesto que, contrario a lo que se dijo anteriormente, tiene un efecto agonista indeterminadamente frágil referente a los receptores opioide mu (que son los que se encuentran especialmente en el cerebro y la médula espinal); no obstante, su valor analgésico está determinado también por su actividad en el sistema de neurotransmisores, bloqueando así la recaptación de serotonina y norepinefrina.

Mecanismo de acción

Este fármaco presenta un mecanismo de acción dual puesto que el tramadol domina la actividad agonista frente a los receptores opiáceos centrales mu, pero como ya se mencionó anteriormente, la vinculación o conexión que tiene hacia estos receptores es un poco más baja que la de la codeína, calculando entre 10 veces menos, y aproximadamente 6.000 veces menos que la de la morfina.

Los receptores para las proteínas G trabajan o actúan como moduladores, tanto positivos como negativo, de la transmisión sináptica, a la vez que se encuentran enlazados a los receptores opiáceos y, de esta manera, logran activar las proteínas efectoras por medio de las proteínas G.

De igual forma, los agonistas de los receptores opiáceos modulan la exención de neurotransmisores nociceptivos como la sustancia P, la noradrenalina, la dopamina y la acetilcolina; al mismo tiempo que ayudan a disminuir el AMPc intracelular bloqueando la adenilato-ciclasa. Como respuesta culminante, se percibe el bloqueo del estímulo nociceptivo.

En acuerdo con lo mencionado en puntos anteriores, el tramadol no debe su actividad analgésica solo a los resultados como agonistas opiáceos; por el contrario, un muy grande aporte a estas acciones analgésicas se debe al bloqueo de la recaptación de las aminas sinápticas, siendo un poco similares a lo que ocurre con los inhibidores de la monoaminooxidasa. No obstante, esta característica del tramadol acentúa los efectos secundarios.

Tras el bloqueo de la recaptación de norepinefrina y de serotonina que hay en el sistema nervioso central, se puede lograr la interrupción de la transmisión del dolor por medio de la médula. Estas reacciones resultan muy importante y de gran valor con respecto a la actividad analgésica global que se percibe al tratarse con tramadol, en comparación a otros fármacos, como la naloxona, que no logra reintegrar de manera total sus efectos analgésicos.

Otra influencia por la cual se ve afectada la afinidad o la relación hacia los receptores opiáceos es la estereoquímica del tramadol. El isómero óptico (+) posee una más alta conexión con respecto al receptor opiáceo mu, puesto que bloquea la recaptación de serotonina e induce su liberación. En cambio, el isómero óptico (-) bloquea la recaptación de la noradrenalina mientras induce la activación de los receptores a2-adrenérgicos.

En comparación con otros fármacos, como la imipramina, la reacción bloqueadora que produce el tramadol sobre la  norepinefrina y la serotonina son considerablemente más bajas, entre 100 y 1000 veces por debajo de la imipramina.

 Farmacocinética

Al poder ser administrado por distintas vía suminitrales, siendo algunas de ellas la oral, intramuscular e intravenosa, es normal que existan diferencias entre ellos al momento de definir el proceso al cual es sometido el tramadol durante su paso por el organismo.

Referente a la administración por vía oral, el tramadol es absorbido de manera rápida, contando con una biodisponibilidad al comenzar de un 68%, luego de haberse suministrado varias dosis, esta ponderación puede aumentar incluso hasta llegar al 100%. Este incremento de la biodisponibilidad ocurre debido a que el tramadol percibe una metabolización en el hígado de primer paso saturable.La biodisponibilidad del fármaco también puede verse aumentada dependiendo de la edad, mientras que se ve reducida en aquellos pacientes que posean déficit, ya sea renal o hepático.

Cuando la administración se realiza a través de la vía intramuscular, la biodisponibilidad alcanza el 100% con la primera dosis. De igual manera, haber consumido algún tipo de alimentos no tendrá mayor repercusión o influencia con respecto a la absorción del tramadol.

Luego de haberse administrado tramadol a través de la vía oral, se calcula que que las concentraciones máximas del metabolito activo del tramadol se comenzarán a percibir al cabo de 3 horas; no obstante, el medicamento activo se distingue luego de haberse transcurrido entre 15 y 45 minutos desde la administración, y llega a alcanzar las concentraciones máximas luego de 2 horas.

Las reacciones analgésicas superiores ocurren al mismo tiempo que las concentraciones más altas en plasma del metabolito y tiene una duración de aproximadamente 6 horas desde la administración. El equilibrio de las concentraciones ocurren luego de haber transcurridos 2 días desde el inicio de tratamiento con dosis múltiples y continuas.

Con respecto a la cohesión del tramadol con las proteínas del plasma es muy baja, alrededor del 20%; el medicamento puede llegar traspasar la barrera placentaria, de igual manera que suele ser expulsada del organismo a través de la leche materna en apenas un 0,1%.

El metabolismo del tramadol a través del hígado, conocido como primer paso, es notoriamente significativo; primeramente, se conforma los metabolitos O-desmetilado y N-desmetilado. Este proceso metabólico es estereoselectivo al observarse el isómero óptico (-) una O-desmetilación selectiva, mientras que el isómero óptico (+) experimenta preeminentemente una N-desmetilación.

Continuamente, los metabolitos O-desmetilados son coordinados o combinados para su exención. En el tramadol se pueden percibir hasta 11 metabolitos, mientras que solo el metabolito M1 (O-desmetil tramadol) cuenta con verdadera actividad analgésica; esto suele ser la crítica más notoria en contra del fármaco como analgésico.

Para crear o producir M1, es necesario que ocurra la desmetilación del tramadol, y deberá obedecer el sistema enzimático del citocromo P450 CYP2D6; debido a ello, el resto de los medicamentos que tengan acción bloqueadora de dicho sistema, van a disminuir la efectividad analgésica del tramadol, a la vez que se aumentarían los efectos adversos propias del mismo.

En relación a la semivida del medicamento, deben tomarse en cuenta las condiciones del paciente; en los adultos normales, la expulsión del tramadol de su metabolito M1 va a ocurrir, aproximadamente, entre las 5 y 7 horas desde la administración. En su gran mayoría, hasta un 90% del fármaco es expulsado a través de la orina, mientras que en las heces solamente se va a percibir un 10% del total de la dosis que haya sido administrada.

Por otro lado, contrario a lo anterior, en aquellas personas que cuenten con disfunción, tanto hepática como renal, será indispensable que se disminuyan las dosis. En los casos donde el aclaramiento de creatinina de menor de 80 ml/min, la semivida del fármaco se incrementa casi 2 veces con respecto a los pacientes con función hepática o renal normal.

¿Para qué sirve?

Este fármaco es definido por algunos como «a prueba de todo», puesto que utiliza en los casos donde los demás analgésicos (o incluso antiinflamatorios) de una intensidad más disminuida (por ejemplo, ibuprofeno, aspirina, piroxicam) no tienen mayor efecto y no producen el alivio necesario; cuando el tramadol, que es suficientemente potente para dolores de moderados a severos, lo recomendable es utilizar morfina.

Ayuda en el alivio, tanto del dolor neuropático (dolor crónico), como en el dolor nociceptivo (artrosis) y los dolores de carácter mixto, como el dolor lumbar. Usualmente solo se necesitan dosis bajas para controlar el dolor moderado; no obstante, hay presentaciones (por ejemplo, su preparado combinado con paracetamol) que son más recomendables debido a la intensificación de los efectos analgésicos y permite hacer un ajuste más adecuado de la continuidad de las dosis diarias.

Nombre comercial y presentaciones del tramadol

A nivel internacional, el tramadol es conocido por su nombre genérico, sin embargo, dependiendo del país es probable que nos consigamos con productos de distintos nombres pero con el principio activo similar: tramadol. Algunas de las presentaciones más comunes están las siguientes:

  • Dolpar: comprimidos de liberación prolongada.

  • Tioner: pueden venir en gotas y comprimidos de liberación prolongada.

 

  • Tradonal retard: capsulas de 50, 100, 150 y 200 mg.
  • Tramadol en tabletas.

 

  • Trexol: solución inyectable y ampollas.

  • Tramadol en gotas orales.

Tramadol

  • Algen: es un nombre reconocido para el tramadol en el área veterinaria; la podemos conseguir en comprimidos y solución inyectable.Existen presentaciones donde se combinan otros fármacos con tramadol, basicamente se utilizan para intensificar los efectos analgésicos y ayudar en el alivio de dolores severos, siendo algunas de ellas las siguientes:
  • Tramadol + Ketoroloca: pueden conseguirse bajo los nombres: supradol, sinergix, mavidol o forcedol. 
  • Tramadol + Paracetamol: normalmente es conseguido con el nombre genérico, pero también existe unas presentaciones denominadas tramacet, zaldiar, tambol forte, nervidol, entre otros.
  • Tramadol + Diclofenaco: es menos popular que los anteriores mencionados; puede conseguirse en algunas farmacias bajo el nombre de adorlan y dicasen. 
  • Tramadol + Hidrocloruro: en algunos países puedes conseguir cápsulas, gotas, solución inyectable, y comprimidos de liberación prolongada, el nombre alterno con el que nos podemos conseguir es Adolonta.

Dosis recomendadas

La recomendación más importante que podemos darle es que consulte a un médico para que le de indicaciones mucho más exactas, puesto que cada dolencia, enfermedad o situación va a requerir un tratamiento distinto, dependiendo incluso de las condiciones de la salud física del paciente. Ahora bien, existen algunas dosis que podemos recomendarles y usted puede seguir, siempre y cuando un doctor le haya examinado y confirmado su utilización.

Dolor moderado o moderadamente intenso

En estos casos, se puede aplicar por distintas vías de administración:

  • La administración a través de la vía oral esta recomendada solo a pacientes mayores de 16 años.
    • En los pacientes adultos y adolescentes que cuenten con más de 16 años, le recomendamos que inicie el tratamiento con dosis de 25 mg administrada una sola vez al día; paulatinamente deberá irse incrementando en intervalos de 25 mg cada tres días hasta que se logre administrar 100 mg al día, lo que significa, cuatro dosis de 25 mg por día. De ser necesario, las dosis pueden seguir incrementando, siempre y cuando sea bien tolerado el tramadol, pudiendo incrementarse entre 50 mg al día hasta llegar a los 200 mg por día, o sea, cuatro dosis de 50 mg por día; de esta manera, la dosis máxima que recomendamos administrar es de 400 mg por día, dividido en cuatro veces por día.
    • En los tratamientos administrados a los ancianos mayores de 75 años, es recomendable iniciar las dosis con 25 mg por día, pudiendo subir las dosis con incrementos de 25 mg cada tres días hasta que se logre alcanzar los 100 mg por día, siendo dividida en cuatro dosis diarias. Los aumentos de la dosis pueden ser similares a los mencionados anteriormente, pero no se recomienda sobrepasar los 300 mg por día, con dosis iguales administradas con intervalos de tiempo de entre 4 y 6 horas.
  • Las dosis recomendadas anteriormente funcionan en aquellas ocasiones o circunstancias en las que será necesario minimizar los efectos adversos, no obstante, el alivio no se percibirá tan rápido como se quisiera. Si lo importante o necesario es producir de manera rápida una disminución del dolor, se recomienda las siguientes dosis:
    • En los pacientes adultos y adolescentes mayores a los 16 años, es recomendable administrar dosis de entre 50 y 100 mg por día, con intervalos de tiempo de 4 a 6 horas, siempre y cuando no se supere los 400 mg al día.
    • Los ancianos con edades mayores a los 75 años van a requerir dosis e indicaciones similares, pero la cantidad máxima por día es de 300 mg por día.
  • Puede administrarse a través de la vía intravenosa:
    • En los pacientes adultos, las recomendaciones son aplicar dosis que vayan de los 50 a los 100 mg con intervalos de tiempo de entre 4 y 6 horas, pero sin superar los 400 mg por día. Entre la división más sugerida, se indica aplicar 0,7 mg por cada kilogramo de peso corporal en cada dosis.
    • En los niños mayores de 12 años que requieran el tratamiento, lo recomendable es aplicar 0,7 mg por cada kilogramo en cada dosis, sin exceder los 5,6 mg por kilogramo al día.
  • Cuando se realiza la administración a través de la vía intramuscular las recomendaciones son las siguientes:
    •  En adultos, se recomienda aplicar dosis que vayan de los 50 a los 100 mg cada 6 u 8 horas. Diariamente no es recomendable superar los 400 mg.
    • En los niños que cuenten con más de 12 años de edad, la dosis sugerida es de 0,7 mg por cada kilogramo, sin superar los 5,6 mg/kg al día.

Adyuvante de la osteoartritis

  • En aquellos pacientes con problemas de osteoartritis, se recomienda administrar el tratamiento a través de la vía oral:
    • Para las personas adultas, se recomienda realizar ajustes de las dosis a través de incrementos bajos puesto que este ayuda a mejorar la tolerabilidad del tramadol. En estos casos, resulta muy común que se recomiende el uso concomitante con antiinflamatorios no esteroideos. Las dosis deben rondar entre los 50 y 100 mg, administradas con un intervalo de tiempo de entre 4 y 6 horas, sin sobrepasar los 400 mg por día.
    • Los ancianos con más de 75 años de edad, las recomendaciones son similares, pero con una dosis máxima por día de 300 mg, dividida en distintas dosis.

Dolor neuropático

  • En estos casos es recomendable aplicar a través de la vía oral:
    • Se recomienda solo administrar en pacientes adultos, los cuales pueden ser sometidos a tratamientos distintos, dependiendo de la dolencia:
      • En pacientes diabéticos con neuropatía diabética, se recomienda administrar dosis diarias de 210 mg, divididas con intervalos de tiempo iguales.
      • En aquellos pacientes con neuralgia postherpética, existen médicos que recomiendan administrar dosis de hasta 600 mg por día.
    • En ambos casos, se ha tenido que suspender el tratamiento por cuestiones de efectos adversos.

Temblores postoperatorios

  • Para tratar los temblores postoperatorios, es recomendable que se administren los dosis a través de la vía intravenosa:
    • Recomendado solo para adultos, los temblores pueden suprimirse a los 5 minutos de haber administrado dosis de 1 o 2 mg/kg.
    • Existen ciertas dosis máximas:
      • En adultos y adolescentes mayores de 16 años no debería superarse los 100 mg por cada dosis, con un máximo de 400 mg por día dividida en varias dosis.
      • Ancianos o adultos mayores de 65 años pero menores de 74 años, las sugerencias son las mismas, siempre y cuando gocen de una buena función renal y hepática.
      • En ancianos mayores de 75 años, las indicaciones son las mismas pero con una dosis máxima por día de 300 mg dividida en varias dosis.

Pacientes con déficit renal o hepático

  • En aquellos pacientes que tengan problemas de insuficiencia hepática, las recomendaciones generales indican administrar una dosis de 50 mg cada 12 horas.
  • En las personas que presenten insuficiencia renal, con un aclaramiento de creatinina menor de 30 ml/min, las dosis recomendadas no puede superar los 200 mg por día al administrarse por vía oral; deben existir intervalos de tiempo entre cada dosis aumentativa de hasta 12 horas.

Efectos adversos

Todos los fármacos suelen presentar efectos o síntomas adversos que pueden llegar a ser muy molestos, le recomendamos que se mantenga en control con su médico para evaluar la aparición de estos síntomas y tomar las medidas necesarias para que no resulten más graves de lo esperado.

Tenga especial cuidado si alguno de los siguientes síntomas no desaparece o, en su defecto, se intensifica:

  • Somnolencia, problemas para conciliar el sueño o permanecer dormido.
  • Dolor de cabeza muy frecuente.
  • Nerviosismo.
  • Mareos, náuseas y vómitos.
  • Temblores incontrolables en alguna parte del cuerpo.
  • Resequedad de la boca.
  • Cambios bruscos de humor.
  • Acidez o indigestión.
  • Tensión muscular.
  • Sudoración.
  • Estreñimiento.
  • Fatiga o cansancio inusual.

Los siguientes síntomas demuestran gravedad, por lo que es sumamente importante que los identifique y acuda rápidamente a su médico:

  • Convulsiones.
  • Reacciones cutáneas, urticaria, sarpullido, entre otros.
  • Ampollas.
  • Problemas respiratorios o para tragar.
  • Inflamación en ciertas partes del cuerpo, especialmente en los ojos, rostro, garganta, lengua, labios, manos, pies, tobillos y piernas.
  • Ronquera.
  • Agitación, temblores, espasmos o rigidez muscular (muy intensa).
  • Alucinaciones, confusión, pérdida de coordinación.
  • Fiebre, sudoración.
  • Alteración del ritmo cardíaco.
  • Náuseas, vómitos y diarrea incontrolables.
  • Falta de apetito.
  • Debilidad corporal.
  • Incapacidad o disfunción erectil.
  • Menstruación irregular.
  • Reducción del deseo sexual.
  • Isnea.
  • Broncoespasmo.
  • Sibilancias.
  • Edem.
  •  Ataques de pánico, ansiedad grave, parestesias.
  • Visión borrosa.

Contraindicaciones y precauciones

El tramadol esta contraindicado en los siguientes casos:

  • Aquellas personas que hayan presentado o presenten hipersensibilidad a tramadol o cualquier otro analgésico opioide.
  • Pacientes con intoxicaciones agudas que hayan sido ocasionadas por el alcohol, hipnóticos, analgésicos o psicotrópicos.
  • Personas que se estén tratando o se hayan tratado (al menos dos semanas antes) con inhibidores de la monoamino oxidasas.
  • Pacientes que sufran de epilepsia y que no se esten controlando con ningún tratamiento.
  • Aquellas personas que estén en tratamiento para el síndrome de abstinencia.
  • No es recomendable su uso en niños menores de 12 años; para mayor seguridad debe utilizarse  en personas mayores de 16 años.
  • Pacientes que se estén controlando especialmente problemas de insuficiencia, ya sea renal o hepática.
  • El tramadol no puede ser combinado con otros fármacos que tengan acción sobre la serotonina (cualquier tipo de antidepresivos) o con anfetaminas debido a que se puede incrementar la posibilidad de sufrir del síndrome serotoninérgico.
  • No se recomienda administrar tramadol en dosis mayores de 400 mg ni en personas que  consuman medicamentos para reducir el umbral convulsivo puesto que el tramadol puede producir un descenso en el umbral convulsivo.
  • Pacientes con enfermedades o afecciones tales como: enfermedades que afecten el hígado o riñón, hipotiroidismo, adenoma de próstata, estrechamiento de la uretra, presión intracraneal elevada, lesiones cerebrales, asma, enfermedad pulmonar obstructiv a crónica, o cualquier enfermedad inflamatoria intestinal grave.

Resulta probable que aparezcan ciertos síntomas similares a los del síndrome de abstinencia, tales como ansiedad, agitación, temblor, entre otros; para evitar que aparezcan de manera intensificada, se recomienda no interrumpir abruptamente el tratamiento sino, más bien, ir disminuyendo las dosis del tratamiento de manera progresiva, sobre todo en aquellos pacientes donde haya sido necesario prolongar el tratamiento o administrar dosis muy altas.

Tramadol durante el embarazo

El tramadol forma parte de la categoría C de la clasificación o categorías farmacológicas de riesgo durante el embarazo, puesto que no se han realizado suficientes estudios controlados en los seres humanos.

Los pruebas o evaluaciones que se han realizado a animales han indicado que el tramadol puede ser embriotóxico y fetotóxico cuando ha sido administrado en dosis demasiado altas; no obstante, no se han percibido reacciones de carácter teratogénicos.

Las reacciones o efectos que se han detectado, han ocurrido en pruebas donde se administran dosis demasiado altas, las cuales no superiores a las dosis que pueden producir una grave toxicidad en las madres.

Como ya se mencionó anteriormente, es bien sabido que este fármaco traspasa la barrera placentaria, no obstante, no se sabe con exactitud qué efectos o reacciones pueda tener esta acción en el desarrollo del feto. Por lo tanto, la administración de tramadol durante la gestación no esta recomendada, sin embargo, ha sido utilizado el tramadol en algunas circunstancias para ayudar a controlar o aliviar los dolores del parto; en esos casos no se ha percibido ningún efecto en el neonato, distinto a los que ocurren cuando se administra morfina.

Tramadol durante la lactancia

A pesar de que se ha percibido cantidades muy bajas de tramadol que han sido eliminadas del organismo a través de la leche materna, no es bien sabido la extensión de esta expulsión, así como también se desconocen los efectos que pueden tener sobre el lactante.

Las recomendaciones están dirigidas a implementar el uso de otros analgésicos durante el período de lactancia; en los casos donde sea sumamente necesario el uso de tramadol, deberá suspenderse la lactancia.

lactancia

Consumo de alcohol durante el tratamiento con tramadol

Si se consume alcohol mientras se esta en tratamiento con tramadol, es muy probable que se intensifiquen los efectos adversos, pudiendo llegar a ser mucho más peligrosos; esto ocurre debido a que la mezcla de ambas sustancias pueden incrementar o aumentos los efectos depresivos en el sistema nervioso central.

Debe tener en cuenta que los efectos son aditivos en ambos sentidos puesto que, tanto el tramadol como el alcohol van a lograr intensificar los efectos del otro. Inclusive, el tramadol suele incrementar la intoxicación que produce la ingesta de bebidas alcohólicas, lo que, en ocasiones, puede llegar a ser potencialmente mortal.

Es importante usted sepa que su tolerancia con respecto al alcohol no va a ser la misma cuando se encuentre en tratamiento con tramadol en comparación a su tolerancia en circunstancias normales, por lo que no es seguro que se consuma bebidas alcohólicas durante un tratamiento con tramadol.

Toxicidad

En relación al tratamiento con tramadol y un estudio que se realizó en ratones para medir los niveles cancerígenos, se ha podido percibir un ligero (pero significativo) incremento en dos tumores murinos comunes, el pulmonar y el hepático.

Los ratones que fueron empleados para el estudio, fueron tratados con dosis administradas a traves de la vía oral, pudiendo ser incluso de hasta 30 mg/kg, lo que implica 0,36 veces la dosis máxima que se debe administrar diariamente en los humanos; el estudio duró un aproximado de 2 años, a pesar de que no se hizo exactamente con la dosis máxima que puede tolerarse. No obstante, no se determinaron riesgos realmente notorios, por lo que no es precisamente peligroso en seres humanos.

Se realizaron algunos otros ensayos en los que no se demostraron efectos o reacciones mutagénicos, los cuales estuvieron basados en el uso con Salmonella, activación microsomal, linfoma de ratón en ausencia de activación metabólica, mutación letal, aberración cromosómica, entre otros, utilizando en algunos casos ratones y hamster chinos. En resumidas cuentas, los resultados que arrojaron estos experimentos no evidenciaron suficientes pruebas como para que significara un riesgo genotóxico el uso de tramadol en seres humanos.

Con respecto a la fertilidad, no se percibieron reacciones que pudieran ser alarmantes, puesto que se experimentó tanto en ratas machos como hembras,  administrándose dosis a través de la vía oral de hasta 50 mg/kg y 74 mg/kg, respectivamente. En comparación, esas dosis equivalen a 1,2 y 1,8 veces a la dosis máxima que debe ser administrada en seres humanos diariamente.

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