La procaína es un fármaco inyectable, que se aplica antes de cualquier procedimiento quirúrgico, dental y/o durante el trabajo de parto. Este medicamento produce una pérdida de sensibilidad en la piel y en el tejido adyacente. Antes de emplear este medicamento por cuenta propia, recuerde que tiene que estar bajo la estricta supervisión de un médico calificado.

Nota: Este artículo es informativo, no se automedique.

¿Qué es y para qué sirve?

El medicamento conocido como procaína, es un bloqueador de la conducción nerviosa, este se anticipa al comienzo y extensión del impulso nervioso. Por todo ello, este fármaco es capaz de actuar de manera anestésica local y habitualmente se combina con otros agentes para su utilización en pacientes.

Este fármaco se ha introducido en la medicina desde el año 1905, logrando ser el primer anestésico local sintético y amino éster.

Nombre comercial

Comercialmente se le conoce como Novocaína (Clorhidrato de procaína), viene en soluciones inyectables de 10 y 20 mg/ml. Se presenta en un polvo blanco cristalino, que se vuelve soluble en cuanto entra en contacto con el agua y/o alcohol. Este medicamento no es tan tóxico ni tiene acción vasoconstrictora como la cocaína, pero es bastante efectiva en las mucosas íntegras.

La procaína también se presenta comercialmente como Procaína Serra, en soluciones inyectables de 10 y 20 mg/ml. (También puede interesarte: Vigabatrina).

Farmacocinética

La forma en la que la procaína se absorbe, se basa fundamentalmente en la dosis, en su concentración, en la forma en la que se le administre, la vascularización local del tejido penetrado y el nivel de vasodilatación. Un vasoconstrictor, por ejemplo, la epinefrina podría ser importante para neutralizar la vasodilatación administrada que produce la procaína. Esta velocidad de absorción moderada extiende la duración de acción y cuida la hemostasia.

procaina

El efecto anestésico se produce de 2 a 5 minutos y su duración se extiende hasta aproximadamente 60 minutos (Una hora). La procaína se encuentra ampliamente aunada a las proteínas plasmáticas. El medicamento se disemina a todos los tejidos del cuerpo, con una alta probabilidad de fijación en todos los órganos perfundidos, por ejemplo, el cerebro, los pulmones, el hígado y el corazón.

El plasma que contiene procaína, se hidroliza de manera rápida por pseudocolinesterasa a acido p-aminobenzoico (PABA) y dimetilaminoetanol. Por la orina se excreta un 80% del ácido paraaminobenzoico aproximadamente, y el 2% de la procaína se descarga sin alteraciones.

La digestión de la procaína puede alterarse en pacientes que sufren enfermedades hepáticas y renales, sin embargo, debido a la vida asombrosamente corta de la procaína, esto no significa nada, clínicamente hablando.

Mecanismo de acción

Al igual que la mayoría de fármacos empleados en la anestesia local, la procaína produce un cuadrado reversible de la conducción nerviosa, esto sucede cuando disminuye la permeabilidad al sodio de la membrana nerviosa. Esto hace que la tasa de despolarización de la membrana disminuya, expandiendo el límite para la excitabilidad eléctrica.

El antes mencionado bloqueo influye sobre todas las fibras nerviosas de la manera siguiente: autónoma, sensorial y motor, con efectos disminuyentes a la inversa. Cuando la función nerviosa se pierde clínicamente sucede según lo siguiente: dolor, temperatura, tacto, propiocepción y tono muscular esquelético.

Para que el efecto de la anestesia sea potente, es importante la infiltración directa en la capa nerviosa, esto se puede lograr por razón de la inyección de la solución del anestésico por vía subcutánea, por vía intradérmica, o submu-cosamente de los troncos nerviosos o ganglios que suministran la zona a ser anestesiado.

En nuestro cuerpo la procaína funciona como un “componente enzimático fabricador del organismo”. Las enzimas pueden considerarse como “el comienzo y el final” de cada forma de vida, “es la vitalidad indispensable”. La estructura, conexión y duplicación de las cadenas de aminoácidos que ofrecen lugar a las formas de vida, se deben a las enzimas, es decir, que a las mismas podrían considerársele como “la fuente de la vida”.

Un caso de esto se observa con regularidad, como lo expresa el Dr. K. Ransberger:

“Si partimos o mordemos una manzana, ésta se cubrirá de una capa, cada vez más marrón, en el lugar que se lo partió o se mordió. Este proceso que vemos frecuentemente es causado, entre otros elementos, por las enzimas en el intento inmediato de «cerrar y curar» la gran herida que se le ocasionó a la manzana.

Esta capa protege el interior de la manzana para que no se seque o se infecte por bacterias, mohos y otros peligros.  Inmediatamente por debajo de esta capa marrón protectora que ha cerrado la herida, continúa el proceso de curación mediante otras enzimas adecuadas para ello—, esto quiere decir que la manzana se puede auto curar”.

Las capacidades que mantienen en completa salud al estómago, hígado, páncreas, sistema digestivo, pulmones, sangre, corazón, huesos, articulaciones, cabeza, músculos y todo nuestro cuerpo; es inimaginable sin la actividad de las enzimas que, en cada célula, pueden alcanzar un número de 500 y cada una de estas 500 enzimas se realiza en algún lugar dentro del rango de los 40,000 y 500,000 respuestas por cada segundo.

En la remota posibilidad de que, por razones desconocidas, haya un ajuste en nuestro sistema sensorial (en el sistema nervioso), en el tejido conectivo o conjuntivo (en donde están todas nuestras células), en la seguridad de las membranas celulares (despolarización o hiperpolarización), entre otros; esta actividad ilimitada de las enzimas podría verse interferida y causaría que “el cuerpo se queje o proteste” para advertir que se están produciendo estas modificaciones, y lo hará como solo el cuerpo sabe hacerlo. O sea, causando enfermedad y dolencia. (También puede interesarte: Halotano).

Farmacodinamia

Dentro de las alteraciones de la piel y del tejido subcutáneo puede tener urticaria debido a alguna reacción alérgica, esto es poco común. Traumatismos, envenenamientos o intoxicación y complicaciones de procedimientos terapéuticos. Frecuentemente los pacientes presentan reacción anafilactoide.

En las alteraciones de la sangre y del sistema linfático, encontramos como poco frecuente la metahemoglobinemia, irregularidad en la sangre.

Como parte de las alteraciones del sistema nervioso, pueden estar entre las más frecuentes: agitación, tintineo de oídos, temblores, convulsiones, visión borrosa, excitación, entumecimiento de la lengua y de la región perioral, mareos, depresión, somnolencia y como.

Con las alteraciones cardiovasculares frecuentes están la hipotensión, arritmia, depresión miocárdica, bradicardia y paro cardiaco.

Entre las alteraciones del sistema respiratorio se puede apreciar depresión respiratoria.

Y en las alteraciones gastrointestinales encontraremos náuseas y vómitos.

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Indicaciones

Este fármaco se indica especialmente para la anestesia local por infiltración, generalmente se asocia al dolor por heridas, quemaduras, cirugía menor. Y para la anestesia por bloqueo nervioso periférico.

Dentro de las indicaciones que habitualmente realiza el médico cuando el paciente se somete a un tratamiento con procaína, existen 3 preguntas que debe hacerle usted al especialista antes de recibir una dosis, estas son:

¿Cómo debo utilizar este medicamento?

Este fármaco inyectable se debe aplicar en zonas específicas para lograr que dicha zona se adormezca, esto con la intención de que el paciente no sienta dolor durante alguna cirugía u otro procedimiento.

El área en la cual se debe inyectar la procaína, depende específicamente de la índole del procedimiento, según lo expresado, debe hacerse en el área más próxima a la columna vertebral, en las encías u otras zonas. Con el único fin de anular la sensación dolorosa que el procedimiento pueda causar.

Debe recordar, que solo un profesional especializado y capacitado en salud, puede administrarle este medicamento, ya sea en un hospital o clínica.

¿Qué sustancias pueden interactuar con la procaína?

  • La warfarina (diluyente sanguíneo).
  • Isocarboxacida y fenelzina, se tratan de medicamentos antidepresivos (inhibidores de la monoamina oxidasa).
  • Medicamentos para la presión alta de la sangre.
  • Guanadrel
  • Fármacos recetados para la miastenia gravis, que logran mejorar el tono o fuerza muscular.
  • Medicamentos relacionados con las sulfamidas
  • Mecamilamina

Recuerde que antes de recibir procaína debe hacerle saber al médico que le atiende, si está recibiendo algún otro tratamiento con medicamentos de este tipo o dirigidos a otra enfermedad.

Incluya en este reporte los fármacos expendidos sin receta (analgésicos o antihistamínicos), además de suplementos nutritivos, productos naturistas, infusiones herbales y complementos dietéticos. A su vez deberá informarle si usted consume con frecuencia bebidas alcohólicas, bebidas con alto índice de cafeína o azúcar. (También puede interesarte: Tinidazol).

También debe indicar si fuma ya sea tabaco, nicotina o nicotina saborizada, así como si usted consume alguna sustancia psicotrópica legal o ilegal. Recuerde que todo esto puede ayudar al médico a la hora de recetarle procaína.

¿Qué debo esperar después de recibir procaína?

La procaína produce una sensación de adormecimiento en el lugar inyectado, disminuye el dolor. Es por ello que después de recibir una dosis, debe esperar una disminución de la sensación de dolor en el área en donde se le aplico, esta debería permanecer entumecida durante cierto tiempo para que así no sienta dolor.

Debe informar al médico que supervisa su caso, si el entumecimiento provocado por la procaína no desaparece al pasar de unas horas, o si presenta dificultades para mover o sentir después del tiempo reglamentario. Trate de no lesionarse el área.

Además si la inyección la recibió en la cavidad bucal, no debe masticar ningún alimento, en especial chicle, hasta que la sensación de adormecimiento desaparezca, ya que al no sentir nada es probable que muerda su lengua o la cara interna de sus mejillas sin darse cuenta de que eso haya pasado.

Contraindicaciones

El medicamento conocido como procaína, se encuentra contraindicado en pacientes con sensibilidad extrema a la anestesia local del tipo éster, sensibilidad excesiva al ácido paraaminobenzoico, PABA o los sulfitos. Los sedantes del tipo éster deben ser usados con cuidado en pacientes con bajos niveles de pseudocolinesterasa en plasma, por ejemplo, falta de pseudocolinesterasa.

Los medicamentos de anestesia local deben ser administrados en exclusiva por un profesional de la salud preparado para el diagnóstico y manejo de la letalidad tóxica relacionada con la medicación y otras crisis intensas, que pueden resultar de la aplicación o de una obstrucción anestésica regional.

En caso de emergencia por reacciones alérgicas o tóxicas, debe garantizarse la rápida accesibilidad del oxígeno, los dispositivos de RCP (reanimación cardiopulmonar), los fármacos adecuados y personal calificado para apoyar al paciente. Cualquier aplazamiento en la adecuada administración puede provocar el avance de la acidosis, la insuficiencia cardíaca y tal vez el posible deceso.

En cuanto a su inyección, debe evitarse la aplicación accidental por vía intravenosa, intraarterial o intratecal de la procaína. Ya que todos estos casos de accidente pueden ocasionar el paro cardiaco, requiriendo reanimación continua y prolongada. Para mantenerse alejado de la administración intravascular de la procaína mientras es aplicada como anestesia local, se debe inhalar el fármaco antes de proceder a la inyección.

En medio de la aplicación epidural, al principio se debe dirigir una aplicación como prueba y se debe observar al paciente para observar la toxicidad del SNC y la letalidad cardiovascular, así como las indicaciones de aplicar una intratecal inadvertida. Los anestesistas deben saber que la desaparición del retorno de sangre no garantiza que se haya esquivado la inyección intravascular.

En medio de la anestesia de cabeza y cuello, incluida la anestesia oftalmológica y dental, diminutas cantidades de sedantes locales pueden crear respuestas desfavorables, como la calidad tóxica sistémica considerada inyecciones intravasculares no planificadas de porciones sustanciales.

Los antes mencionados pacientes se encuentran cerca del peligro de toxicidad del SNC (Sistema Nervioso Central) debido a la posible inyección de sangre intrarterial en los vasos sanguíneos, con flujo retrógrado al curso cerebral. Los pacientes que reciben estos cuadrados de bloqueo deben ser atentamente observados, en especial sus estructura ventilatoria y circulatoria. La porción prescrita en estos pacientes no debe ser superada.

En el momento en que se utiliza la anestesia local para el tratamiento del bloqueo retrobulbar en medio de un procedimiento médico visual, la desaparición de la sensación corneal no es una base sólida para decidir si el paciente está preparado para un procedimiento médico. La ausencia de sensación en la córnea en su mayor parte viene de la acinesia del músculo visual externo.

Los medicamentos con efecto de anestesia local como la procaína deben emplearse con precaución en pacientes con hipotensión, miastenia grave, hipovolemia o deshidratación, miastenia grave o enfermedad coronaria (cardiaca). Los pacientes con capacidad cardiovascular impedida, especialmente la obstrucción Auriculoventricular, podrían estar menos preparados para compensar los cambios relacionados con la conducción A-V demorada (es decir, la prolongación de los intervalos de PR o QT) provocada por la anestesia local.

La aplicación de inyecciones de procaína epidural y cuando están dirigidas al bloqueo de algún nervio, están contraindicadas en pacientes con las siguientes afecciones: contaminación o agravación en el lugar de la inyección, irregularidades plaquetarias, bacteriemia, trombocitopenia <100,000 / mm3, sangramiento extendido, coagulopatía no controlada o tratamiento anticoagulante

La anestesia caudal y lumbar debe utilizarse con una alerta especial en los pacientes con padecimientos neurológicos, deformación en la columna, sepsis o hipertensión extrema. Los adultos mayores, especialmente aquellos que son tratados con medicamentos antihipertensivos, pueden tener un riesgo más grave de hipotensión, debido a la anestesia local.

La clasificación de la procaína se agrupa dentro de la clasificación de clase C, con respecto al riesgo de embarazo. No se han dirigido exámenes sobre la generación de criaturas.

En medio del parto obstétrico, los anestésicos locales pueden ocasionar varios grados fluctuantes de peligro materno, fetal y neonatal. El potencial de nocivo relacionado con la realización de este tipo de procedimientos se identifica con la metodología empleada, es decir, la cantidad, el tipo de fármaco y las técnicas utilizadas.

La adecuada ubicación del paciente en medio del parto obstétrico puede reducir la hipotensión en la madre, resultando en anestesia regional. La inyección anestésica local debe administrarse con el paciente en posición en decúbito lateral para mover el útero hacia un lado, y disminuir la presión del aorto-cava.

Las obstrucciones epidurales, espinales, para cervicales o del nervio pudendo pueden modificar la cantidad de fuerza del parto. La utilización de la anestesia obstétrica puede modificar el tiempo en el que se desarrollan las diferentes fases del trabajo de parto e incrementar el uso de los fórceps. Utilice medidas de precaución extraordinarias en pacientes cuyos embarazos se complican por la prematuridad del bebé, preeclampsia (tensión alta), dolor fetal o sepsis materna o fetal.

Se prescribe monitorear electrónicamente el feto, y así poder averiguar si existen problemas o si el feto está sufriendo. Los especialistas deben evaluar los peligros y las ventajas posibles al considerar el obstáculo del nervio obstétrico paracervical en casos de prematuridad fetal, toxemia del embarazo y problemas fetales. La adherencia a la dosis sugerida es crucial en medio de un bloqueo paracervical obstétrico.

Efectos secundarios

Al utilizar procaína, debe estar atento a los efectos secundarios que este pueda traer durante y después de la aplicación, es por ello que debe notificarle a su médico si experimenta algún efecto extraño con tanta brevedad como le sea posible.

Los efectos secundarios que trae la procaína pueden ser:

  • Temblores o sacudidas.
  • Sensación de ansiedad e inquietud.
  • Náuseas, arcadas o vómito.
  • Dificultad respiratoria y falta de aliento.
  • mareos, somnolencia, sensación de bamboleo.
  • Erupción en la piel, picazón y en algunos casos ronchas.
  • Hinchazón en el rostro y/o en la boca.
  • Pulso cardiaco lento o irregular (palpitaciones).

Los efectos secundarios aquí descritos, en caso de que se hayan presentado, en algunos casos se hacen visibles antes de abandonar el hospital, consultorio o clínica. Los mismos deberían desaparecer en cuestión de algunas horas después del procedimiento en cuestión.

Recuerde que si alguno de estos efectos persiste después de partir de las instalaciones médicas, debe acudir de inmediato con su especialista.

Seguidamente de estos efectos, existen algunos efectos que si aparecen luego de la aplicación, es completamente normal y no requieren de atención médica. Pero si estos persisten por un tiempo prolongado debe notificarlo al médico que lleva su caso, estos son:

  • Sensación de dolor en la zona en donde fue puesta la inyección.
  • Hormigueo o entumecimiento de la cara o la boca.

Dosis

Como la procaína es un anestésico extremadamente versátil, se utiliza en la medicina para anestesiar en varios procedimientos, por ende, tiene diferentes dosis para cada tratamiento. A continuación podrá ver las respectivas dosis para cada tratamiento.

Cuando se le usa para anestesia espinal, esta abarca el perineo y las extremidades inferiores:

  • Administración intratecal para los adultos se indica un 0.5 – 1 ml de una solución al 10% (50-100 mg) combinado con un volumen igual de diluyente inyectable en el interespacio lumbar tercero o cuarto.

Anestesia espinal extendida hasta el margen costal:

  • Administración intratecal para los adultos se indican 2 ml de una solución al 10% (200 mg) ligada con 1 ml de disolvente inyectado en el segundo, tercero o cuarto interespacio.

En casos en donde se necesite anestesia por infiltración o anestesia local en anestesia dental o para el control del dolor severo, como las personas que padecen neuralgia posherpética, dolor por cáncer o quemaduras):

Administración regional:

  • En estos casos para los adultos se recomienda una cantidad única de 350-600 mg con una solución de 0.25 o 0.5%. Utilizando cloruro de sodio 0,9% como diluyente. Y si el caso amerita obtener un efecto vasoconstrictor se le puede agregar 0.5-1 ml de solución de epinefrina 0,1% también se puede agregar a cada 100 ml de solución anestésica para una lograr una concentración final de epinefrina 1: 200.000 a 1: 100, 000.
  • Para los niños se indica 15 mg/kg de una solución de 0,5% es una de las que mayormente se recomienda, no obstante, como todas las dosis que se usan en pediatría, no es una receta establecida.

Para la anestesia regional por obstrucción nerviosa periférica o bloqueo de un nervio simpático:

Administración regional:

  • En adultos se recomienda hasta 200 ml de una solución de 0,5% (1 g), 100 ml de una solución al 1% (1 g), o 50 ml de una solución al 2% (1 g). La solución al 2% se debe utilizar cuando sea requerido un volumen menor de anestésico. En caso de que se necesite conseguir un resultado vasoconstrictor, se le puede añadir 0.5-1 ml de solución de epinefrina 0,1% a cada 100 ml de solución anestésica para lograr tener una concentración final de epinefrina 1: 200.000 a 1: 100, 000.

Para los pacientes que presentan un deterioro renal, no se encuentra disponible ningún tipo de directriz específica para que se realice ajuste en la dosis en la insuficiencia renal. Sin embargo, aparentemente no es necesario hacer ningún arreglo.

Para los pacientes que requieran Terapia Neural

Administración local:

Procaína

  • En los adultos se utilizan infiltraciones de procaína al 1% sobre la zona en donde presente dolor y de los estímulos excitadores primarios (o campos de interferencia)

Alergia

Las reacciones alérgicas a la anestesia local es muy extraña, pero cada vez son más los paciente que afirman ser alérgicos a estos anestésicos de tipo éster, en especial a la procaína. Estas reacciones pueden ir desde la dermatitis hasta llegar a las reacciones de respuesta anafiláctica, que es una de las reacciones alérgicas más graves que puede haber. (También puede interesarte: Nitazoxanida).

Los síntomas más comunes pueden ser: prurito (picazón), dermatitis exfoliativa, eritema, edema oral, facial o circuns orbitario, convulsiones, paro respiratorio, síntomas gastrointestinales, shock y coma. También se puede dar el caso de sufrir hipersensibilidad a la procaína.

Si cualquiera de estos síntomas hace presencia en el paciente, se debe tomar acciones de inmediato ya que puede estar sufriendo un ataque alérgico del anestésico usado, en este caso procaína.

Procaína clorhidrato

La procaína (como clorhidrato) es un sedante local de corta duración, éste es empleado como anestésico local y regional. Sus efectos tóxicos son el estándar contra el cual se comparan otros sedantes locales, aunque al igual que todos los analgésicos de tipo éster, en general causará una respuesta de hipersensibilidad más prominente que la de los anestésicos locales de tipo amida.

Procaína y lidocaína

La procaína es un sedante actualmente en abandono. No obstante, es un medicamento asombrosamente viable que todavía se utiliza para el manejo del espasmo intraarterial, para desviar cursos de vasos sanguíneos problemáticos. Además, es un especialista en diagnosticar dolor crónico ideal, ya que la duración del bloqueo con neurolisis es de 15 o 45 minutos y no más.

La lidocaína y la procaína forman parte de la categoría de los anestésicos locales, aprenda más sobre ellos en este video:

Después del inicio del problema neurológico relacionado con la lidocaína, parece que hubo un esfuerzo por relanzar este fármaco de manera intradural, sin embargo, su utilización terminó siendo resumida, especialmente cuando, por todas las razones, existe un mayor registro de náuseas cuando se usa este medicamento.

Algunos creadores instruyen su utilización con respecto a los casos de quemaduras, especialmente cuando se le tiene que cambiar el vendaje, se indica su administración en una concentración del 1% en suero fisiológico.

La procaína disminuye la contractibilidad del músculo ventricular y atrial y se utilizó como antiarrítmico, aunque su breve lapso de efecto ayudo en la construcción de su análogo; la Procainamida

Actualmente se utiliza junto con la penicilina que forma una estructura menos solvente y, por lo tanto, una estructura de liberación moderada, además de aliviar las dolencias a la inyección intramuscular.

¿Cómo conservar la procaína?

Debido a que la procaína es un fármaco anestésico, solo podrá recibirla en un hospital, consultorio o clínica. Por lo general siempre se administra para procedimientos quirúrgicos y operatorios, por ende, no será necesario que lo tenga en su hogar.

Recomendaciones finales

Debido a que la procaína es un medicamento anestésico, solo debe ser aplicado por especialista, pero además debe aplicarse en un lugar seguro como por ejemplo un hospital; su uso fuera de las instalaciones médicas y/o por cuenta propia (auto administrado) puede suponer un riesgo potencial para su salud, por estos motivos, se recomienda consultar a un médico especializado en el empleo de este fármaco (anestesiólogo) para evitar urgencias médicas.

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Actualizado el 6 mayo, 2024