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Descubre todo sobre el medicamento Vandetanib y mucho más

Hasta hace poco, un diagnóstico médico de cáncer era sentencia de muerte, porque no tenía cura. Hoy, la ciencia médica ha hecho importantes avances, para ayudar a quienes sufren ese mal, como los pacientes con cáncer de tiroides medular localmente avanzado, que tienen en Vandetanib un poderoso aliado para el tratamiento de su enfermedad.

Vandetanib

Presentación

Al hablar de un tipo de medicamento o tratamiento específico, se debe hacer una breve síntesis sobre las causas que generan la necesidad de su aplicación y en este caso que trata del cáncer de tiroides empezaremos por:

El cáncer

La palabra “cáncer” por ser estigma de una enfermedad tabú, se interpreta en varios sentidos, aplicándose por ejemplo a todo daño moral que afecte a la sociedad: “la inflación es el cáncer de la economía” o, “el capitalismo es el cáncer del mundo”; en sentido figurado: es lo que devora una sociedad, un conglomerado, etc. en astronomía representa un signo del zodiaco; es decir, que según como se presente puede interpretarse bien o mal.

En medicina, Cáncer, se puede definir como varias enfermedades relacionadas, constituidas por un proceso descontrolado en la división de las células del cuerpo. Es la suma de la interacción de múltiples factores de riesgo como los ambientales, es decir que no se heredan genéticamente (factores económicos, estilos de vida y de comportamiento, etc.), que constituyen entre el 95 y 90% de los casos. El otro 5-10% se debe a factores genéticos.

El primero, la proliferación de un grupo de células llamada neoplasia o tumor y el segundo la metástasis, que consiste en la capacidad invasiva que permite a las células colonizar y proliferar en otros órganos y tejidos.

Algunas de las causas más comunes para contraer cáncer son el consumo de tabaco (la principal), la falta de actividad física, la ingesta indiscriminada de alcohol, índice de masa corporal alto y no comer suficientes frutas y verduras. Influyen también algunas infecciones como las hepatitis B y C y el virus de papiloma humano. No es una enfermedad transmisible, considerándose raros los casos que ocurren en los embarazos y por donación de órganos.

En caso de dolores grave, se pueden recetar junto con otros medicamentos, antiinflamatorios no esteroides como ibuprofeno (Advil y Motrin) o acetaminofen (Tylenol); también antidepresivos como duloxetina (Cymbalta).

No se debe pasar por alto, que si no se puede aliviar el dolor que produce el cáncer, puede haber efectos secundarios como estrés, fatiga,  ira, ansiedad o preocupación, causas que no permitirán al paciente disfrutar las actividades o el tiempo con familiares y amigos, dormir mejor, permanecer activo, o mejorar el apetito, por lo que se debe buscar soluciones como antidepresivos, para minimizar la ansiedad, la ira o la preocupación.

Existen más de cien tipos de cáncer conocidos, siendo los más comunes el de pulmón, el de mama, el colorrectal y el de piel. De acuerdo al tipo de cáncer, debe ser el tratamiento aplicado, pero en algún momento cada uno de ellos en su diagnóstico incluirá medicamentos, quimioterapia, terapia hormonal, radioterapia, inmunoterapia, terapia farmacológica dirigida, trasplante de células madre o cirugía.

Algo de historia:

El cáncer no es una enfermedad de data reciente, pues Hipócrates (el médico más grande de todos los tiempos), se interesó por el cáncer en el período 470 a 380 a.C. con su Teoría Humoral de la Medicina que habla de los cuatro fluidos que componen el cuerpo: sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra atribuyéndolo al exceso de ésta última el cáncer, describiendo por primera vez la enfermedad y señalando su grave pronóstico.

Se atribuye a Hipócrates el uso original del término carcinos cuando relacionó la naturaleza invasiva de la enfermedad, con la acción destructora que realiza el cangrejo en los tejidos blandos de su presa. Otro médico griego: Claudius Galenus, opinaba que el cáncer se podía curar en sus etapas tempranas, considerando que un mal clima y una dieta poco saludable eran factores determinantes para contraer la enfermedad.

Galeno también sugirió que el cáncer era el resultado de la acumulación de la bilis negra producida por el estómago y el bazo, indicando que a estos enfermos no debía aplicarse tratamiento, y también dividió los tumores en dos grandes grupos: los que obedecen a la naturaleza (mamas lactantes y útero grávido) y los que sobrepasan la naturaleza como los callos óseos y el cáncer.

Claudius Galenus

Galeno convirtió en dogma las teorías de Hipócrates manteniéndolas vigentes en toda la época medieval, identificó el cáncer como una enfermedad sistémica (primario y metástasis) y su pensamiento que dice textualmente: “La naturaleza no hace nada en vano” tuvo tanto éxito en las mentes de la edad media, que produjo a su legado gran influencia durante siglos.

Otra referencia de la antigüedad del cáncer, es que se han encontrado huellas cancerígenas en restos fósiles de animales como dinosaurios o el pitecántropos erectos y en huesos de momias egipcias de entre 1.500 a 3.000 a.C. También se habla de la enfermedad en escritos de la antigua Grecia y Roma, en papiros egipcios (Papiro de Ebes) y en el Ramayana de la India.

La tiroides

Tiene como función producir hormonas que sirven para controlar el ritmo de varias actividades del cuerpo e influyen en el metabolismo y el crecimiento. Está constituida por dos lóbulos que asemejan las alas de una mariposa, que se encuentran colocados a ambos lados de la tráquea y unidos por un delgado puente conocido como istmo; está ubicada en la parte frontal del cuello, a la altura de las vértebras C5 y T1 y se denomina tiroides.

La tiroides se encuentra localizada en el espacio tiroideo que limita lateralmente con las arterias carótidas, por la parte superior con el hueso hioides y por la parte inferior con el tronco braquiocefálico. Está recubierta en su cara anterior por los músculos infrahioideos, lateralmente por el músculo esternocleidomastoideo y su cara posterior está fijada a los cartílagos tiroides y traqueal y el músculo cricofaríngeo.

Esta importante glándula tiene como función producir, almacenar y liberar las hormonas: la Triyodotironina o T3, la Tiroxina o T4 y la calcitonina, cuya utilidad es primordial en la vida y en el desarrollo humanos en sus diferentes etapas; en la infancia promueven el crecimiento y la maduración del sistema nervioso central y en la etapa adulta regulan el metabolismo de todos los órganos y sistemas.

Dichas hormonas (T3 y T4), cuyo componente esencial es el yodo, también se encargan de regular la frecuencia cardíaca, la temperatura, el grado de funcionalidad de otros sistemas del organismo y la sensibilidad del cuerpo a otras hormonas. La calcitonina a su vez, colabora en la formación de huesos y controla los niveles de calcio en la sangre.

La glándula tiroides no se puede ver y apenas se puede sentir en el cuello. Es controlada por el hipotálamo y la glándula pituitaria (o hipófisis), cuyo lóbulo anterior segrega una sustancia: la Hormone Estimulante de Tiroides (TSH) también denominada tirotropina, que tiene como función regular la formación y liberación de hormonas tiroideas, así como la estimulación de la creación de las células foliculares de la tiroides.

La tiroides puede experimentar un significativo aumento de tamaño hasta el punto que se pueda palpar y hasta se puede ver y esto es conocido como bocio. También en ella se pueden desarrollar durezas o masas que pueden ser benignas o malignas, las cuales de acuerdo a su tamaño, se deben estudiar rápidamente a fin de obtener un diagnóstico que conduzca a la terapéutica adecuada.

En la cara posterior de la tiroides están las glándulas paratiroides, cuya función principal es sintetizar la hormona paratohormona (PTH) que a su vez, sirve para controlar el metabolismo del calcio y el fósforo, es regulada por los niveles de calcio sérico y mantiene la concentración de calcio extracelular, previniendo la hipocalcemia.

Cuando existe deficiencia de hormona tiroidea, ésta se puede reemplazar con la levotiroxina sódica, si la causa es de hipotiroidismo, y si es hipertiroidismo, se puede usar metimazol o propiltiouracilo.

Cáncer de tiroides

Se denomina cáncer de tiroides al crecimiento anormal de las células tiroideas, el cual presenta nódulos dentro de estas glándulas y aún cuando el 95% de ellos son benignos, es el otro 5% el preocupante, porque generalmente tiende a ser canceroso, pero no es un cáncer frecuente, en relación a todos los tipos de la enfermedad.

Esta pandemia puede aparecer a cualquier edad, en ambos sexos, siendo más frecuente después de los 40 y más común en las mujeres. También son más propensos a padecerlo pacientes que hayan recibido radiación en la cabeza o el cuello, por tratamientos cancerígenos durante la infancia y quienes tengan antecedentes familiares de cáncer de tiroides.

Existen tratamientos muy efectivos para hacer frente al cáncer de tiroides, en la mayoría de sus formas comunes los cuales incluyen gammagrafía con yodo radioactivo o la cirugía (éste último muy peligroso), aún en los casos más avanzados de la enfermedad y aunque el diagnóstico puede ser intimidatorio y aterrador, el pronóstico para la mayoría de aquellos pacientes con cáncer papilar y folicular, es muy esperanzador.

Síntomas

Comparado con otros cánceres, el de tiroides no es muy frecuente y generalmente se descubre incidentalmente al palpar de forma rutinaria el cuello, cuando se percibe un bulto a través de la piel; sin embargo cuando se presenta y a medida que avanza, se pueden experimentar cambios en la voz o ronquera persistente, dificultad para tragar, ganglios linfáticos inflamados, problemas para respirar y dolor en el cuello y la garganta.

Estos últimos síntomas pueden no corresponder a condiciones cancerígenas de tiroides, pero si se experimentan, se debe consultar un médico a la mayor brevedad, quien realizará una evaluación exhaustiva para descartar o confirmar la presencia o no del terrible mal.

¿Cómo detectar el cáncer de tiroides?

Por carecer de síntomas asociados, al presentarse un nódulo se realizan análisis de sangre, estudios de imagen como ecografía o resonancia magnética de cuello y también se aplica una biopsia, en la que se obtiene una pequeña muestra de tejido del nódulo para que un patólogo la examine en un microscopio, constituyendo éste el examen más preciso para el diagnóstico de cáncer de tiroides.

Factores de riesgo

Hay factores que aumentan el riesgo de sufrir cáncer de tiroides como por ejemplo ser del sexo femenino, contacto con niveles elevados de radiación por tratamientos con ésta en la cabeza o cuello, exposición por accidente en una central nuclear o pruebas de armas, y están también los síndromes genéticos heredados como el cáncer medular de tiroides y la neoplasia endocrina múltiple.

Tipos de cáncer de tiroides

Aun cuando los doctores no saben con certeza qué produce el cáncer de tiroides, se cree que éste comúnmente se genera cuando las células de la glándula experimentan mutaciones que causan su crecimiento y multiplicación con mucha rapidez, pierden la capacidad de morir que tienen las células normales y la acumulación de células tiroideas anormales forman un tumor que puede expandirse por los tejidos cercanos y regarse por todo el organismo

Los tumores cancerígenos de esta glándula se clasifican de acuerdo a sus características histológicas en cáncer de tiroides papilar el más frecuente, cáncer anaplásico de tiroides que es irregular y muy difícil de tratar, linfoma de tiroides poco frecuente, de rápido crecimiento y se origina en el sistema inmunitario de la glándula y cáncer de tiroides folicular poco frecuente pero muy agresivo.

Mención especial para el cáncer medular de tiroides cuya diferencia con los otros tipos del mal de la glándula que se generan en las células productoras de hormonas, es que éste se origina en las células C productoras de la calcitonina, hormona cuya misión es regular la cantidad de calcio en la sangre y cuyo exceso puede ser un indicativo de la existencia de este tipo de cáncer.

Cáncer medular de tiroides

Como hemos comentado antes, todos cánceres de tiroides no son iguales. Uno de ellos: el cáncer medular de tiroides, una forma rara de cáncer de tiroides, muy poco frecuente, cuyas causas se desconocen y que puede presentarse tanto en niño como en adultos, crece en las células parafoliculares o células C, cuya hormona la calcitonina (a diferencia de la T4), no necesita ser reemplazada en adultos si se extirpa la tiroides.

Los tumores medulares tiroideos, representan sólo el 5% del total de los tumores de la tiroides, de los cuales aproximadamente el 25% (carcinoma medular tiroideo hereditario), se transmite de padres a hijos y el otro 75% (carcinoma medular tiroideo esporádico) ocurre generalmente en pacientes sin historia familiar identificable con la enfermedad y en adultos mayores.

Las probabilidades de que un tumor medular tiroideo sea causado por radioterapia en el cuello o la cabeza como en los otros tipos de cáncer de tiroides, son muy pocas, pero también la esperanza de sobrevida cuando éste se ha esparcido fuera de la glándula es más baja que la de los pacientes con tumores foliculares y papilares.

Hasta hace poco hubo un slogan que decía “el cáncer es curable si se diagnostica a tiempo” y aún cuando ya no se escucha, sigue teniendo vigencia, pues en el caso del tumor medular tiroideo, aún cuando existen riesgos de recurrencia, la cirugía puede ser efectiva si es detectado tempranamente, ya que ni la terapia con yodo radiactivo ni la quimioterapia son muy efectivas para este tipo de tumor maligno.

Terapias dirigidas

Sin embargo no todas las alternativas quirúrgicas, son opciones que funcionan para el cáncer tiroideo, por lo que éstas no son recomendadas ni para todos los pacientes ni para todos estos tipos de tumores. Si un tumor no se puede extraer con cirugía, el médico recomendará otras posibilidades de tratamiento, como las terapias dirigidas que se administran con una pastilla.

No obstante, los médicos han mostrado especial interés en detectar fármacos de terapia dirigida para su aplicación en el cáncer de tiroides medular, porque con ellos se causa menos daño a las células normales, e igualmente porque los tratamientos comunes que incluyen terapia con yodo radiactivo o a base de hormonas, no funcionan para ese tipo de cáncer.

Para la aplicación de estas terapias, los facultativos tienen como aliados fármacos como: el Sorafenib, el Vandetanib, el Pazopanib y el Sunitinib, todos inhibidores de la tirosina cinasa y autorizados para diferentes tipos de tumores por la FDA (Agencia Americana del Medicamento y por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA).

¿Qué es el Vandetanib?

Vandetanib es un medicamento de terapia dirigida, usado en pacientes cuyo cáncer de tiroides medular localmente avanzado o diseminado a otras partes del organismo, no se puede extirpar mediante cirugía. Este fármaco evita la formación de vasos sanguíneos nuevos necesarios para el crecimiento de los tumores, bloquea las enzimas que las células necesitan para su crecimiento y se cree que destruye células cancerosas.

Este remedio, que también es conocido como Caprelsa y ZD6474, es antiangiogénico e inhibidor de la tirosina cinasa y la angiogénesis y se encuentra en estudio para las terapias de otros tipos de cáncer.

Presentación del medicamento

Nombre genérico: Vandetanib.

Nombre comercial: Caprelsa.

Nombre del Medicamento: Caprelsa 100 mg. comprimidos recubiertos con película.

Caprelsa 300 mg. comprimidos recubiertos con película.

Laboratorio: AstraZeneca

Composición cualitativa y cuantitativa:

Caprelsa 100 mg. comprimidos:

Cada comprimido recubierto con película contiene 100 mg. de vandetanib.

Caprelsa 300 mg. comprimidos:

Cada comprimido recubierto con película contiene 300 mg. de vandetanib.

Forma farmacéutica: Caprelsa 100 mg. comprimidos:

El comprimido de Caprelsa 100 mg. es redondo, biconvexo, comprimido blanco recubierto con película y con “Z100” impreso por un lado.

Caprelsa 300 mg. comprimidos:

El comprimido de Caprelsa 300 mg. es ovalado, biconvexo, comprimido blanco recubierto con película y con “Z300” impreso por un lado.

¿Para qué sirve Vandetanib?

Es utilizado en el tratamiento del cáncer medular de tiroides agresivo, sintomático, localmente avanzado o que se diseminó a otras partes del cuerpo (metástasis), para pacientes adultos, adolescentes y niños cuyo tumor es no resecable, es decir, no se puede extirpar con cirugía y cuya mutación del oncogén reorganizado durante la transfección no se conoce o es negativa.

¿Cómo usar Vandetanib?

Vandetanib está representado por una tableta para administración por vía oral, una vez al día con o sin alimentos. Se debe procurar tomarla todos los días a la misma hora, según se le prescriba. No debe aumentarse ni disminuirse ni la dosis recetada, ni la frecuencia que le haya indicado el facultativo.

Las tabletas deben tragarse enteras, no se deben partir, masticar ni triturar y en caso de que esto suceda accidentalmente, evite el contacto con la piel, pero si se diera el caso, lavar bien con agua, el área afectada. En caso de no poder tragar la tableta, se puede disolver en un vaso que contenga dos onzas de agua potable no carbonatada y revolver la mezcla por diez minutos aproximadamente.

Como la tableta no se disolverá por completo, se debe esperar hasta que se rompa en pedacitos pequeños e ingerir la mezcla inmediatamente. Enjuagar el vaso con 4 onzas de agua natural, no carbonatada y beber el agua del enjuague para asegurarse de haber consumido todo el medicamento.

Según la eficacia de Vandetanib y de los efectos secundarios que se presenten al enfermo, es probable o que el médico le disminuya la dosis o la suspenda por un tiempo, por lo que se debe consultar al médico acerca de los riesgos de consumir este fármaco y comunicarle cómo se siente durante el tratamiento; en ningún caso debe dejar de ingerir el remedio, aún se sienta bien, sin consultar antes con el facultativo o el farmacéutico respectivo.

Mecanismo de acción

Considerado un potente inhibidor, Vandetanib corta la actividad de las tirosinas quinasas de los siguientes receptores: factor de crecimiento endotelial vascular, el factor de crecimiento epidémico y el reorganizado durante la transfección. También impide la formación de nuevos vasos sanguíneos en modelos in vitro de angiogénesis, la migración, proliferación y supervivencia celular endotelial dependiente del FCEV, igualmente coarta la proliferación celular de modo significativo, de las líneas celulares del cáncer medular tiroideo in vitro.

Dosis

La dosis recomendada de Vandetanib, es de 300 mg una vez al día, puede tomarla con o sin alimentos y debe seguirla mientras se visualicen beneficios y no haya toxicidad. En caso de reacciones adversas de grado 3 o prolongación del intervalo QTc, hay que interrumpir, el tratamiento y renovarse cuando la reacción adversa desaparezca o mejore a grado 1.

El reinicio podría ser a dosis de 200 mg, luego a 100 mg si fuere necesario; no obstante antes de administrar Vandetanib, se debe corregir la hipocalcemia, hipopotasemia e hipomagnesemia, a fin de evitar el riesgo de prolongación del intervalo QTc y muerte súbita.

Si olvida tomar una dosis y faltan 12 horas para la próxima puede tomarla al acordarse. Si faltan menos de 12 horas, deje pasar la dosis que olvidó y continúe con su horario de administración habitual. En caso de sobredosis, si el paciente se ha derrumbado, ha tenido convulsiones, dificultad para despertarse o respirar, llamar urgente a control de envenenamiento o los servicios de emergencia.

Contraindicaciones

Hipersensibilidad al principio activo o a algunos de los excipientes de vandetanib. Pacientes con intervalo QTc por encima de 480 ms. Síndrome de QTc largo congénito y el uso conjunto con medicamentos que prolongan el intervalo QTc o inducen a taquicardia ventricular helicoidal o en torsión de punta por su morfología rotatoria como arsénico, eritromicina intravenosa, cisaprida, toremifeno, arrítmicos clse IA y III y lactancia.

Precauciones

Antes de iniciar el tratamiento con vandetanib, se hablar con el médico o al farmacéutico si se es alérgico al medicamento, qué otras medicinas con o sin receta como vitaminas, productos naturistas, en especial la hierba de San Juan, está tomando, si tiene o ha tenido presión arterial alta, convulsiones, enfermedad cutánea (qué tipo), si ha sufrido enfermedad de los pulmones, el riñón o el hígado.

Terapias dirigidas

Si ya está embarazada no debe consumir vandetanib. Debe consultar al médico sobre métodos anticonceptivos y si queda encinta durante el tratamiento también, porque el fármaco puede causar daños al feto. Cualquier plan de embarazo, debe esperar más o menos hasta después de 4 meses de finalizado el tratamiento. También es importante que informe a su médico si está dando el pecho.

Otras precauciones que se debe tener si se está ingiriendo vandetanivb, es dar cuenta al médico si se va a realizar alguna cirugía incluyendo cirugía dental. También debe evitar la exposición prolongada a la luz solar, porque el fármaco puede provocar sensibilidad en la piel, por lo que debe protegerse con anteojos de sol, protector solar o ropa adecuada. Evite conducir vehículos u operar maquinaria, hasta saber cómo le afecta el medicamento.

Todos los medicamentos deben mantenerse fuera de la vista y alcance de los niños, con el fin de protegerlos de una intoxicación, ya que muchos envases como pastilleros, cremas, gotas, etc. pueden ser abiertos fácilmente, por no ser a prueba de niños. (Ver artículos: Sorafenib)

Efectos secundarios

Se debe consultar al facultativo o al proveedor de salud si consumiendo Vandetanib aparecen estos síntomas, con cuánta intensidad y si no desaparecen: pérdida del apetito, náuseas, dolor de estómago, vómitos, cansancio extremo, debilidad, acidez estomacal, escurrimiento nasal y dificultar tanto para dormir como para permanecer dormido.

Insomnio

Efectos más graves como diarrea, ampollas o llagas en la piel o la boca, dolores en los músculos o las articulaciones, fiebre, salpullido o acné, falta de aire repentina, piel seca, descamación o comezón, enrojecimiento en la cara, las manos y la planta de los pies, hipo o respiración agitada, tos persistente, etc. deben ser notificados urgentemente al facultativo, para aplicación de tratamiento de emergencia.

Otros

Para controlar los riesgos de vandetanib, ha sido establecido un programa denominado Estrategia de Evaluación y Atenuación de Riesgos del remedio y en base a eso, se podrá recibir este fármaco solo si el médico que lo prescribe y la farmacia que lo expende están inscrito en dicho programa.

Este artículo es sólo informativo. Para utilizar el medicamento expuesto en él, debe consultar a un médico.

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