Ozonoterapia, un tratamiento alternativo para el dolor e inflamación

La ozonoterapia es el novedoso método de la medicina que ha logrado sanar dolencias mediante la aplicación del ozono médico. Entérate en este post de qué se trata, así como de sus bondades y de cómo puede ayudar a mitigar el dolor y mejorar el estado de salud de las personas

Ozonoterapia

¿Qué es la ozonoterapia?

La terapia de ozono se ha constituido en la actualidad en uno de los tratamientos de la medicina alternativa con mayor eficacia y efectividad para el alivio del dolor. Está sustentada en la aplicación de este elemento químico para obtener la sanación de diversas afecciones.

La terapia de ozono u ozonoterapia es uno de los más poderosos y sencillos tratamientos disponibles para tratar y sanar diversidad de dolencias del cuerpo. En ¿Qué es la Fascitis? se nos presenta una afección que se puede tratar con la terapia.

Se ha venido empleando desde hace varias décadas con resultados satisfactorios para la cura de enfermedades y más recientemente en la medicina estética para la corrección de imperfecciones cosméticas.

Ozonoterapia

Se trata de un tipo de medicina alternativa, de la que no hay evidencia científica, por lo que aún no está totalmente definida como una disciplina médica formal.

Te presentamos en este artículo todo lo que debes conocer sobre el tratamiento de la ozonoterapia: qué es, cómo funciona, para qué sirve, contraindicaciones y sus posibles efectos secundarios.

Te hablaremos, igualmente, del ozono médico, base de este tratamiento, el cual debe cumplir con algunas características apropiadas para ser administrado a los seres humanos y que ha demostrado ser efectivo contra muchos problemas de salud y, en algunos casos, curar enfermedades. Te puede interesar también saber de la Litiasis biliar.

Se resalta en este trabajo las virtudes de esta terapia por las propiedades que aporta el ozono al organismo. Dichas propiedades son:

  • Antiinflamatorias y antioxidantes
  • Oxigenantes
  • Inmunomoduladoras
  • Bactericidas
  • Revitalizantes
  • Regeneradoras.

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Historia de la ozonoterapia

La aplicación del ozono con la finalidad de eliminar microorganismos fue implementada en Alemania en 1857 con los trabajos de Werner von Siemens, quien construyó el primer tubo de inducción con esta finalidad.

Luego en 1870 el médico alemán C. Lender usó por primera vez terapéuticamente el ozono para la purificación de la sangre en tubos de ensayo y publicó sus hallazgos sobre los efectos biológicos en la desinfección de las aguas.

En 1873, el científico Fox constató en sus trabajos la capacidad de este elemento químico para destruir microorganismos. Más adelante, se presentaron en 1881 en el libro Difteria del Dr. John H. Kelloggs evidencias de su efecto desinfectante.

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Dr. John H. Kelloggs

Siguieron otras aplicaciones similares como las del Dr. Charles J. Kenworthy, quien en su libro Ozono publicó indicaciones de cómo usar el ozono con fines terapéuticos. En 1892 los Dres. Luth y Thauerkauf fundaron en Alemania el Instituto de Oxígeno-Ozonoterapia. Ese año publicaron también los primeros hallazgos de la aplicación en animales.

En cuanto a su uso en humanos en el año 1892 la revista científica The Lancet incluía un artículo en el que se señalaba como se debería administrar el ozono para tratar la tuberculosis.

A finales del siglo XIX en Europa continental​ se comenzó a utilizar para la potabilización del agua y para eliminar sus microorganismos. Para 1896 el científico Nikola Tesla patentó el primer generador de ozono y en 1900, llevó a cabo la comercialización de aceite de oliva ozonizado para uso médico.

La publicación de “Un manual del trabajo de corrientes de alta frecuencia” del Dr. Noble Eberhart en 1911 sirvió para consolidar el uso médico del ozono. En dicho manual se describe cómo debe ser la utilización del ozono para el tratamiento de varios males como la bronquitis, sífilis, asma, pulmonía, tuberculosis, anemia, diabetes, insomnio, clorosis, zumbido en los oídos, gota, tos ferina, fiebre de heno y pulmonía.

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Más tarde, cuando se desató la Primera Guerra Mundial fue empleado en los lugares de asistencia médica para limpiar y desinfectar y curar heridas y gangrena con resultados satisfactorios.

Seguidamente se empezó a aplicar por primera vez en la desinfección de quirófanos y esterilización de material quirúrgico. En el siglo XX, el químico alemán Justus Baron von Liebig fue quien inició los estudios para el uso del ozono en seres humanos.

Durante la Segunda Guerra Mundial  científicos rusos trabajaban en esa nueva medicina con ozono. Muchos de los conocimientos alcanzados fueron luego transferidos a los países aliados, lo que significó su expansión por el resto del mundo.

La implementación de la terapia del ozono dentro de la medicina se registró entre los años 1915 y 1918 cuando se formalizó la limpieza y desinfección de heridas de guerra. Tal iniciativa la llevó a cabo el Dr. R. Wolff, quien fuera el cirujano jefe de los servicios médicos del ejército alemán.

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Luego en 1950 se inventó el generador de ozono con fines médicos por parte de Haüsler, que permitiría la dosificación exacta de las mezclas de ozono-oxígeno.

Con esta invención se consolidó la ozonoterapia en la medicina, ya que ello permitía controlar las concentraciones apropiadas de ozono de manera tal de garantizar que no se ocasionarían daños a las membranas celulares.

La ozonoterapia se realiza prácticamente en todo el mundo como terapia de la medicina alternativa y es empleada sobre todo en los países del primer mundo como terapia de rejuvenecimiento.

Las terapias médicas con ozono están reconocidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

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¿Qué es el ozono?

En principio, el ozono es una sustancia química, cuya molécula está compuesta por tres átomos de oxígeno (O3) u oxígeno triatómico.

Dicha molécula se forma a partir de la disociación de los dos átomos del gas oxígeno (O2), cada uno de los cuales se une a otra molécula de O2 y  genera moléculas de ozono u O3.

Su nombre se deriva del vocablo griego ozein, que significa “oler”. El ozono es, pues, a temperatura ambiente, un gas incoloro con un olor característico.

En específico, el ozono médico que se emplea en esta terapia es una mezcla de 95% de oxígeno y 5% del más puro ozono.

El ozono tiene potentes efectos antiinflamatorios y analgésicos, además de poseer propiedades bactericidas, lo que lo hace un eficaz desinfectante, siendo utilizado en todo el mundo, por ejemplo, para eliminar los gérmenes en las instalaciones de tratamiento de agua que suministran agua potable.

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Otro aspecto importante acerca del O3 es su efecto antioxidante, ya que es un eficaz oxidante, que estimula al organismo a reconocer que es una oxidación de forma tal que se activen los mecanismos internos que permitan regular dicha oxidación.

Es considerado un fármaco y, por ende, tiene sus indicaciones de uso. El terapeuta de ozono, quien debe ser un médico debidamente entrenado y certificado, establece la dosis completa a aplicar de acuerdo con la indicación médica y la condición del paciente.

¿Cómo se realiza la ozonoterapia?

En cuanto a la aplicación de la terapia, se han diseñado varias técnicas de introducir el ozono en el organismo, dependiendo de la afección y la condición de salud de la persona. Se tienen, entonces, las técnicas de:

  • Inyecciones subcutáneas, intra-articulares o intramusculares: El especialista introduce cuidadosamente las agujas muy finas en las áreas problemáticas del cuerpo, que puede ser en un músculo, articulación o directamente en un tumor para tratar dolencias como rigidez patológica general, artritis, artrosis recurrente, etc.

Se aplica también en prácticas ortopédicas, así como por deportistas profesionales y en caso de pacientes femeninas, ya que permite mejorar el rendimiento físico y acortar la fase de regeneración.

  • Sauna de vapor. Con esta técnica el ozono se infunde dentro del espacio que funciona como una sauna de vapor.
  • Autohemotransfusión. Se extrae al paciente 50 – 200 ml de sangre, que se tratan en un sistema hermético estéril, con ozono médico, los cuales se retransfunden inmediatamente en el torrente sanguíneo del paciente, en forma de infusión gota a gota.

El procedimiento dura de 10 a 15 minutos.

  • Solución salina por goteo intravenoso. Se administra el suero ozonizado utilizando solución salina dextrosa al 5%, que previene la posibilidad de reacciones adversas locales.
  • Campana de vidrio o bolsas plásticas a través de las cuales se aplica la mezcla de forma localizada. Se aísla la zona a tratar con la campana o bolsa a la que se insufla o sopla al interior una ráfaga constante de la mezcla de ozono/oxígeno en una concentración de 40 ó 42 mg de ozono/l de oxígeno de 10 a 15 minutos, tres veces por semana dependiendo del tratamiento.
  • Inyección paravertebral. Se inyecta lentamente de 10-50 cc de ozono al lado del disco intervertebral, previa anestesia de la zona a inyectar.
  • Inyección intradiscal. Es una técnica que se realiza en quirófano y con amplificador de imagen. Consiste en inyectar 10-20 cc de ozono con una aguja especial que permite penetrar el disco y desde un abordaje percutáneo, inyectar el producto dentro del disco.
  • Insuflación rectal y/o anal. Mediante una sonda delgada que se introduce solo 4 cm en el canal ano-rectal, se aplica el ozono.

Se trata de un procedimiento rápido e indoloro y resulta útil en virtud de la gran cantidad de vasos sanguíneos que hay en esa zona.

  • Cremas especialmente diseñadas para la terapia tópica mediante las cuales se aplica el ozono en las partes afectadas.
  • Infusión directa intravenosa lenta. Se emplea para esta técnica una bomba de infusión, que introduce lentamente el ozono en la vena, lo que redunda en rápidos y efectivos resultados.

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Beneficios de la ozonoterapia

Son diversos los efectos de la terapia que proporciona mejoras en el estado de salud, los cuales hacen que sea un método efectivo para:

  • Estimular la producción de glóbulos blancos de la sangre.
  • Destruir los radicales libres.
  • Oxidar las sustancias de toxinas para facilitar su eliminación.
  • Disminuir las inflamaciones.
  • Contribuir a la reducción de los dolores de artrosis en las rodillas.
  • Regular las hormonas y enzimas.
  • Favorecer la flexibilidad y la elasticidad de glóbulos rojos de la sangre.
  • Reducir el dolor y calmar los nervios.
  • Promover la función cerebral y la memoria.
  • Facilitar la eliminación de celulitis y estrías.

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Asimismo, muchas personas han obtenido beneficios en otras áreas, como:

  • Crecimiento del cabello y las uñas, los cuales son más fuerte, más largas y más rápidos.
  • Piel con un aspecto más saludable.
  • Más energía física.
  • Sueño más profundo y reparador.
  • Sensación de descanso pleno luego de dormir, aun cuando sea por poco tiempo.

¿Para qué afecciones se utiliza la ozonoterapia?

En medicina se aplican las infiltraciones de ozono por los efectos que genera en el alivio del dolor de muchas enfermedades.

En tal sentido, interviene en afecciones tales como:

  • Cefaleas y migrañas crónicas.
  • Neuropatías y neuralgias por dolores de boca.
  • Dolores musculares y de la articulación temporomandibular.
  • Lumbalgia crónica.
  • Artropatías y tendinopatías asociadas.
  • Demencia
  • Cervicalgia crónica, latigazo cervical, cefalea cervicogenica.
  • Síndromes de dolor miofascial en general, tales como dolor del suelo pélvico, entre otros.
  • Dolores del aparato locomotor en general.
  • Estrés.
  • Deterioro cognitivo.

Cosmética

Ha sido tal el efecto positivo de la terapia de ozono en el cuerpo humano, que se ha reconocido como un método terapéutico importante dentro del área de la estética.

Es, así como es recomendado por expertos para la solución de muchos problemas tanto de aquellos apreciables a simple vista, como los que no lo son.

Incluso ha sido adoptado por la medicina estética como tratamiento para adelgazar. Al respecto, el tratamiento incluye la dilatación de los vasos sanguíneos a fin de mejorar la circulación y ayudar a la debida absorción de los nutrientes en todos los tejidos y órganos.

Por otra parte, contribuye a expulsar las toxinas de los intestinos, mejorar el sistema inmune, activar la división de grasas y muchas otras anomalías del cuerpo.

Asimismo, destaca el hecho de que es un tratamiento natural lo que ha redundado en mayor confianza por parte de especialistas y pacientes acerca de esta revolucionaria terapia.

Contraindicaciones

Para la aplicación de la terapia del ozono, es indispensable que todo paciente se someta al examen de diagnóstico del especialista a fin de conocer debidamente el cuadro clínico y establecer si es apropiado administrar la terapia.

En tal sentido, se han encontrado algunas condiciones de salud en las que no se aconseja un tratamiento con ozono. Estas contraindicaciones son:

  • Insuficiencia cardíaca.
  • Hemorragias internas y externas como menstruación y accidente cerebrovascular hemorrágico.
  • Embarazo o lactancia.
  • Enfermedades oncológicas.
  • Trombocitopenia.
  • Problemas de coagulación de la sangre o de composición de la misma.
  • Dolencias crónicas en etapa aguda.
  • Convulsiones o predisposición a ellas.
  • Problemas de la tiroides con aumento concomitante de la secreción de la hormonal.

Se recalca, por ello, la necesidad de hacer la consulta previa con un médico especializado antes de acudir a esta terapia o cualquier otra.

Efectos secundarios de la ozonoterapia

Si no se toman las debidas precauciones, principalmente las del médico, en cuanto a la factibilidad para una persona de aplicarse o no la ozonoterapia, muy probablemente pueden aparecer efectos adversos.

No obstante, es propicio señalar que estudios realizados por expertos en Alemania con casos de reciente aplicación, revelaron que la aparición de efectos secundarios no deseados apenas llegó al 0,0007% de la ozonoterapia sistémica.

Ello habla de manera muy positiva de lo inocua y efectiva que es esta terapia.

A continuación, los efectos secundarios más usuales cuando se realiza el tratamiento de ozono.

  • Por lo general, los efectos indeseables más comunes que reportan los pacientes son la fatiga, dolor de cabeza, náuseas y el dolor de cabeza.
  • También se ha mencionado ardor en los ojos y vómitos, en aquellos casos en los que durante el tratamiento haya ocurrido una inhalación accidental del producto. Se puede observar que los síntomas señalados son de bajo riesgo.
  • En los casos de la técnica de insuflación rectal y/o anal, al administrar el ozono a través del recto, es probable que se presenten molestias leves o, más bien, incomodidad, como: hormigueos, calambres o sensación de cosquilleo por el paso del gas en la zona.

Son molestias que se superan rápidamente.

  • El paciente pudiera tener una reacción tipo Herxheimer, que es como una desintoxicación en la que se sienten síntomas gripales o peores por cierto tiempo.

Dichos síntomas tienden a desaparecer completamente a medida que se avanza en la terapia.

Los especialistas, no obstante, advierten que éste no es un efecto adverso del ozono solamente, sino que se trata de un proceso de sanación natural, el cual ha sido reportado por pacientes de otro tipo de tratamiento.

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