Hidroxicloroquina: ¿Sirve contra el coronavirus?

La controversial hidroxicloroquina es el fármaco que ha captado el interés de todos en general en virtud de los divergentes resultados hasta ahora obtenidos en cuanto al tratamiento del coronavirus. Te invitamos a que conozcas más sobre este medicamento, saber para qué sirve, la dosis, administración y marcas comerciales, pero también sobre sus contraindicaciones y efectos adversos. Es conveniente aquí recordar que este blog es de carácter informativo, por lo que se exhorta a no automedicarse.

Hidroxicloroquina

¿Qué es la hidroxicloroquina?

La hidroxicloroquina es un medicamento de venta con prescripción médica, que existe desde la década de 1940, el cual fue empleado por los médicos por primera vez para tratar la malaria.

Se trata de un derivado de la quinina, sustancia que fue aislada por los químicos franceses de la corteza del árbol de la quina en 1820, según lo reportado en la publicación Medicines for Malaria Venture (MMV).

Más tarde, en 1934, fueron los científicos alemanes, quienes desarrollaron la cloroquina sintética como parte de una clase de antimaláricos, de acuerdo con el MMV.

De los derivados la hidroxicloroquina es la versión menos tóxica de la cloroquina.

Se ha podido comprobar que los beneficios para el tratamiento de ciertas afecciones superan los riesgos. No obstante, es importante acotar que solo se debe tomar bajo estricta prescripción médica o si se está en un ensayo clínico.

Esto se debe a que puede causar efectos secundarios graves.

Hidroxicloroquina

Los expertos no están seguros de cómo ayuda la hidroxicloroquina. Creen que se debe a que el fármaco cambia la forma en que las células inmunitarias envían señales.

También puede desactivar ciertos procesos que provocan la inflamación. Te interesará también la lectura de Vecuronio, con datos relacionados con la relajación muscular.

Este increíble fármaco de la hidroxicloroquina ha despertado amplio interés tanto como medida preventiva como para tratar a los pacientes con coronavirus.

Así sucedió cuando el presidente Donald Trump la utilizó, según reveló en mayo de 2020 que la había estado tomando como medida preventiva contra el Covid-19, aun cuando más tarde dijo que había dejado de hacerlo.

También el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, es otro de los defensores del medicamento.

Recientemente dijo que lo había tomado, junto con el antibiótico azitromicina, cuando se infectó con el coronavirus.

«Sabemos que no hay pruebas científicas, pero a mí me ha funcionado», afirmó.

Pero a pesar de que algunos estudios iniciales despertaron esperanzas, un ensayo posterior a mayor escala ha demostrado que no ha sido posible determinar su eficacia como tratamiento.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) detuvo por un tiempo el año pasado sus ensayos con este producto, diciendo que el medicamento no reduce las tasas de mortalidad en pacientes con coronavirus. Te recomendamos el post Aspirina, con información básica de este tan conocido medicamento.

Hidroxicloroquina

De los cientos de medicamentos existentes que se están probando contra el coronavirus, es seguro decir que la hidroxicloroquina y su prima la cloroquina han sido los más polémicos.

La hidroxicloroquina se precipitó en su uso clínico basándose sobre todo en el respaldo de los líderes políticos como Trump y Bolsonaro.

Se desvió tanta cantidad que las personas que utilizan el medicamento para sus usos ya probados temían la escasez y la escalada de precios.

Sin embargo, los investigadores no abandonan la hidroxicloroquina, ni mucho menos. Cientos de estudios en todo el mundo, incluyendo docenas en Estados Unidos, algunos específicamente en Filadelfia, continúan realizándose, según clinicaltrials.gov, el sitio web del gobierno estadounidense que enumera los ensayos, aun cuando la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE.UU. ha señalado que el medicamento no debe recetarse para tratar o prevenir el coronavirus, salvo en un ensayo.

Ahora bien, muchos investigadores, médicos, y políticos se preguntan ¿por qué seguir invirtiendo en un aparente perdedor? Las respuestas más comunes son: Los estudios realizados hasta la fecha no han sido definitivos. Los resultados deben ser confirmados, o «reproducidos», por diferentes grupos de investigación. Y encontrar incluso un atisbo de beneficio sería valioso contra un virus que hasta ahora ha sido imparable.

Pero el orgullo, los prejuicios y los protocolos también pueden estar impulsando la esperanza contra la esperanza.

Hidroxicloroquina

¿Para qué sirve la hidroxicloroquina?

La hidroxicloroquina se utiliza para prevenir o tratar el paludismo causado por las picaduras de mosquitos. También este medicamento es empleado para tratar ciertas enfermedades autoinmunes.

Pertenece a una clase de medicamentos conocidos como fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad. En específico puede reducir los problemas de la piel en el lupus y prevenir la hinchazón/dolor en la artritis.

Aunque la hidroxicloroquina no está recomendada para la infección por coronavirus, también conocida como Covid-19, a menos que esté inscrito en un estudio, su uso se ha ido implementando para tratar este flagelo.

¿Qué enfermedades trata?

Con mayor frecuencia se le ha utilizado durante mucho tiempo para tratar trastornos autoinmunes. Es decir, cuando el sistema inmunitario del cuerpo ataca por error a sus células y tejidos.

Esta afección puede provocar una inflamación que daña las articulaciones, los músculos y, a veces, los órganos internos.

Pero en general, los especialistas lo recetan para afecciones como:

  • Artritis reumatoide
  • Lupus eritematoso sistémico
  • Artritis idiopática juvenil
  • Síndrome antifosfolípido
  • Síndrome de Sjogren primario.
Hidroxicloroquina

Artritis

Se utiliza, por ello, para reducir la fiebre y la inflamación, y se espera que también pueda inhibir el virus que causa el Covid-19, siempre teniendo en cuenta que su uso para contrarrestar este flagelo ha sido un tema muy controvertido sustentado, como se señaló, por la promoción que le han hecho algunas personalidades políticas.

Dicha controversia se ha generado incluso dentro de la misma comunidad científica.

Esto ha hecho que la hidroxicloroquina se haya convertido en objeto de una amplia especulación en Internet sobre sus posibles beneficios y efectos nocivos.

A su vez, esto ha provocado un gran aumento de la demanda del fármaco y una escasez de suministro a nivel mundial.

Dosis y administración de la hidroxicloroquina

La hidroxicloroquina es un comprimido de color blanco, oblongo, recubierto con una película protectora y lleva impreso la abreviatura «HCQS». Está disponible en presentación en cajas de 20 tabletas de 200 mg c/u en envase de burbuja para ser administrados vía oral.

Se ingiere en una dosis inicial en los adultos entre 400 y 600 mg/día, luego una dosis de mantenimiento de 200 a 400 mg/día y, después, dosis adicionales en cada uno de los 2 días siguientes, o según lo receta el médico.

Hidroxicloroquina

Las tabletas se deben tragar enteras, sin masticar, ni partir ni triturar. acompañado luego por alimentos o un vaso de leche para evitar malestares estomacales.

Es indispensable seguir cuidadosamente las instrucciones de la etiqueta del producto o las prescritas por el médico y pedir a éste o al farmacéutico explicación o aclaratoria si hay alguna información que no se entienda.

Es un medicamento que se debe tomar exactamente como se indica, sin tomar más o menos cantidad y tampoco con más frecuencia que la prescrita

Antes de tomar hidroxicloroquina

Es de suma importancia proporcionar al médico o farmacéutico información sobre:

  • Si se es alérgico a la hidroxicloroquina, la cloroquina, la primaquina, la quinina o a cualquier otro medicamento.
  • Si está tomando o se planea tomar otros fármacos con y sin prescripción, vitaminas, suplementos nutricionales y productos herbales.
    • Es posible que el médico tenga que cambiar las dosis de estos medicamentos o vigilarle atentamente por si aparecen efectos secundarios.
    • Muchos de estos medicamentos pueden interactuar con la hidroxicloroquina y provocar reacciones imprevistas, así que hay que asegurarse de informar al médico sobre todos los medicamentos que está tomando.
  • Si se está tomando antiácidos. En este caso, se deben tomar 4 horas antes o 4 horas después de la hidroxicloroquina.
  • Si está tomando ampicilina, en cuyo caso se debe ingerir al menos 2 horas antes o 2 horas después de la hidroxicloroquina.

De igual manera se debe informar al médico:

  • Si se tiene o ha tenido alguna enfermedad del hígado, del corazón, un intervalo QT prolongado (un problema cardíaco poco frecuente que puede causar latidos irregulares del corazón, desmayos o muerte súbita), latidos irregulares del corazón, un nivel bajo de magnesio o potasio en la sangre, psoriasis, trastornos de la sangre, dermatitis (inflamaciones de la piel), convulsiones, diabetes, problemas de riñón, entre otras afecciones, o si bebe grandes cantidades de alcohol.
  • Si alguna vez se ha tenido cambios en la visión mientras tomaba hidroxicloroquina, cloroquina o primaquina.
  • Si se está embarazada, planea quedarse embarazada o está dando el pecho. Si se queda embarazada mientras se toma hidroxicloroquina, se debe llamar de inmediato al médico.

Su principio activo es el sulfato de hidroxicloroquina, posee una farmacocinética de rápida absorción gastrointestinal, y se elimina por vía renal.

Las tabletas se deben conservar a no más de 30°C y en lugar seco.

Contraindicaciones

Las siguientes condiciones están contraindicadas con este medicamento, por lo que es imperativo, antes de ingerir la hidroxicloroquina, consultar al médico de cabecera si tiene alguna de estas dolencias:

  • Baja concentración de azúcar en la sangre
  • Deficiencia de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa
  • Baja cantidad de magnesio en la sangre
  • Baja cantidad de potasio en la sangre
  • Porfiria
  • Anemia
  • Niveles bajos de un tipo de glóbulos blancos llamados neutrófilos
  • Alcoholismo
  • Miastenia gravis, un trastorno del músculo esquelético
  • Maculopatía
  • Cambios en el campo visual
  • Intervalo QT prolongado en el electrocardiograma.
Hidroxicloroquina

Miastenia gravis

Asimismo, el medicamento no se debe administrar cuando se presenten los siguientes casos:

  • Insuficiencia cardíaca crónica
  • Electrocardiograma anormal con cambios en el QT desde el nacimiento
  • Problemas hepáticos
  • Disminución de la función renal
  • Psoriasis
  • Convulsiones
  • Anemia por deficiencias de piruvato quinasa y G6PD
  • Enfermedad renal crónica estadio 5 (insuficiencia).

Efectos secundarios

La hidroxicloroquina ha generado ciertos efectos secundarios en algunos pacientes tratados, razón por la cual varios países han autorizado solo el uso hospitalario de la hidroxicloroquina o su utilización en estudios clínicos bajo la estricta supervisión de profesionales sanitarios.

Por lo general, los especialistas de la salud advierten que es posible que no se presente ningún problema, pero, como cualquier fármaco, podría causar síntomas no deseados. Algunos son leves y pueden mejorar con el tiempo.

Los efectos secundarios más comunes son

  • Náuseas
  • Vómitos
  • Diarrea
  • Dolor de barriga.

Hidroxicloroquina

Otros síntomas que se pueden presentar con la ingesta de hidroxicloroquina son:

  • Picor o sarpullido
  • Oscurecimiento de la piel o manchas oscuras
  • Cambios en el cabello
  • Debilidad muscular
  • Problemas de humor
  • Zumbidos en los oídos.

En marzo de 2020, la FDA autorizó el «uso de emergencia» de este fármaco en el tratamiento específico del Covid-19 para un número limitado de casos hospitalizados.

Sin embargo, la FDA emitió posteriormente una advertencia sobre el riesgo de que el medicamento pudiera causar graves problemas de ritmo cardíaco en pacientes con coronavirus y desaconsejó su uso fuera de un entorno hospitalario o de un ensayo clínico.

Por ello, en junio de 2020, la FDA retiró el fármaco, diciendo que los ensayos clínicos habían demostrado que ya no era razonable creer que produjera un efecto antiviral.

También ha habido informes de personas que se han envenenado tomando los medicamentos sin supervisión médica.

La OMS ha respondido aconsejando a la gente que no se automedique y «ha advertido contra los médicos y las asociaciones médicas que recomiendan o administran estos tratamientos no probados».

Francia había autorizado a los hospitales a recetar este fármaco a los pacientes con Covid-19, pero posteriormente revocó esa decisión después de que el organismo de control médico del país advirtiera de los posibles efectos secundarios.

Marcas comerciales

La hidroxicloroquina se vende con los nombres comerciales de:

  • Plaquenil
  • Axemal (en la India)
  • Dolquine
  • Ilinol
  • Himanix
  • Quensyl.

Uso para el coronavirus

El empleo de la hidroxicloroquina en el tratamiento del coronavirus ha sido objeto de importantes estudios para determinar su eficacia y efectividad.

En febrero de 2020, se comenzó a prescribir para atacar el coronavirus, cuando se observó que la curva de contagios por Covid-19 estaba descendiendo en virtud de que en China se aseguró que la hidroxicloroquina resultó ser un fármaco que estaba proporcionando importantes beneficios para curar a los enfermos de este flagelo.

Se llevaron a cabo diversos estudios y algunos de los primeros mostraron que podría acortar la duración de los síntomas experimentados por los pacientes con coronavirus, mientras que otros indicaron que no tenía ningún efecto positivo.

La FDA aprobó, entonces, el uso de emergencia de la hidroxicloroquina durante un breve periodo de tiempo.

Sin embargo, retiraron la aprobación después de que un amplio estudio no encontrara pruebas de que el fármaco pudiera detener las muertes o ayudar a las personas con Covid-19 a mejorar más rápidamente, porque se necesita más investigación.

Estudios realizados

Uno de los mayores estudios del mundo, como lo es el ensayo Recovery, dirigido por la Universidad de Oxford, ha contado con la participación de 11.000 pacientes con coronavirus en hospitales de todo el Reino Unido y en él se probó la eficacia de la hidroxicloroquina contra la enfermedad, junto con otros posibles tratamientos.

No obstante, las pruebas obtenidas son contradictorias, pero existe un verdadero interés en la hidroxicloroquina como tratamiento del Covid-19, porque los primeros estudios en el laboratorio se mostraron prometedores.

Se encontró que el medicamento tenía algún efecto antiviral en las células infectadas con SARS-CoV-2. Ese es el virus que causa el COVID-19.

De manera tal que, hasta ahora, no hay pruebas sólidas de que haga lo mismo en las personas, por lo que los estudios se han visto retractados y algunos, retirados.

Había algunas esperanzas de que la hidroxicloroquina pudiera ser eficaz si se utilizaba en las primeras fases de la infección por el virus, antes de que fuera necesario hospitalizar a la persona.

Sin embargo, no hay pruebas claras al respecto y el jurado está muy dividido en cuanto a su eficacia en las primeras fases de la infección.

De hecho, en la actualidad hay más de 200 ensayos en curso en todo el mundo sobre su impacto, ya sea como profiláctico o como tratamiento de Covid-19.

Se había concluido que «no hay ningún efecto beneficioso de la hidroxicloroquina en los pacientes hospitalizados con Covid-19», por lo que el fármaco fue retirado de las experimentaciones.

Los ensayos realizados en todo el mundo se interrumpieron temporalmente cuando un estudio publicado en The Lancet afirmó que el fármaco aumentaba las muertes y los problemas cardíacos en algunos pacientes.

Los resultados llevaron a la OMS y a otras entidades a suspender los ensayos por motivos de seguridad.

Sin embargo, The Lancet se retractó posteriormente del estudio cuando se descubrió que tenía graves deficiencias y la OMS reanudó los ensayos.

Asimismo, se realizaron otros estudios analizando el uso de los fármacos como medida preventiva contra el Covid-19.

Por ejemplo, la Unidad de Investigación de Medicina Tropical de Mahidol Oxford (MORU) está realizando ensayos clínicos masivos y ha inscrito a 40.000 trabajadores de primera línea en Europa, África, Asia y Sudamérica, dando a los participantes cloroquina, hidroxicloroquina o un placebo.

Al respecto, el profesor Sir Nick White, que dirige el ensayo, dijo: «La mayoría de los expertos coinciden en que hay muchas más posibilidades de beneficio en la prevención que en el tratamiento».

Este estudio se reanudaría después de quedar en suspenso tras las repercusiones del estudio retractado de The Lancet.

Todavía no hay resultados de éste ni de otros estudios aleatorios en curso sobre los fármacos como tratamiento preventivo.

Indicios de eficacia

Como se ha señalado, la hidroxicloroquina se ha utilizado durante mucho tiempo para tratar la malaria y las afecciones reumatoides como la artritis y el lupus.

En teoría, la hidroxicloroquina podría frenar el coronavirus al reducir la inflamación, inhibir la replicación viral y bloquear las enzimas que el virus utiliza para introducirse en las células pulmonares.

Los científicos de China, donde surgió el virus en diciembre, descubrieron que la hidroxicloroquina impedía que el coronavirus infectara células de mono en placas de laboratorio.

Pruebas circunstanciales procedentes de pequeños estudios de pacientes hospitalizados también apuntaron a su eficacia.

Pero los estudios de referencia, en los que se compara un fármaco con un placebo o con la atención habitual para ver si los cambios en el grupo de prueba son consecuencia del tratamiento, han frustrado repetidamente las esperanzas.

Recientemente, unos investigadores británicos interrumpieron bruscamente un amplio ensayo sobre la hidroxicloroquina porque no ayudaba a los pacientes hospitalizados.

Al cabo de 28 días, el 25,7% de los pacientes que tomaron el fármaco habían muerto, en comparación con el 23,5% que recibieron la atención habitual, una diferencia que no fue estadísticamente significativa, lo que implica que podría ser por casualidad. No hubo ningún efecto beneficioso en la duración de la estancia hospitalaria ni en otros resultados.

El uso de la hidroxicloroquina para tratar a los pacientes con Covid ha sido de una forma muy generalizada, a pesar de la ausencia de pruebas contundentes al respecto.

Aun cuando la experiencia ha sido decepcionante con este tratamiento que no ha sido lo necesariamente eficaz, ello ha permitido a los profesionales de salud centrar la atención e investigación en fármacos más prometedores.

El potencial de la hidroxicloroquina se ha visto atenuado no sólo por los malos resultados, sino por las sospechas de fraude. Se ha mencionado ya el caso ocurrido a principios de junio de 2020, cuando la revista The Lancet se retractó del estudio que había realizado que ocupó los titulares en el que concluía que la hidroxicloroquina podría aumentar el riesgo de muerte.

Luego de reconsiderar esa conclusión, la revista señaló al respecto «Ya no podemos garantizar la veracidad de las fuentes de datos primarias».

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