Todo sobre la Varicela, esta conocida enfermedad de los niños

Las enfermedades virales son muy comunes en los humanos y estas suelen presentarse por lo general en la edad adulta. Existe una excepción a esta particularidad y esa es la varicela la cual es una enfermedad que se presenta con frecuencia en niños aunque adultos pueden padecerla, a continuación hablaremos de ella.

Varicela

¿Qué es la varicela?

Podemos definir a la varicela como una enfermedad infecciosa provocada por el virus conocido como varicela zóster el cual  pertenece a la familia de los virus del herpes. Esta enfermedad suele presentarse con frecuencia en niños entre uno y los diez años de edad aunque también los adultos pueden infectarse con varicela.

En el caso de los adultos y adolescentes que padecen de varicela, la infección se destaca por ser más severa y con mayor probabilidad de presentar complicaciones, dentro de estas se puede destacar la enfermedad pulmonar intersticial.

El curso de esta enfermedad inicia con un periodo de latencia que se caracteriza por ser largo, la duración de dicho periodo es de entre 14 a 21 días. Luego de dicho periodo de latencia la enfermedad se asimila a un cuadro gripal presentándose fiebre, después es que comienza el sarpullido característico  de la varicela el cual va empeorando hasta formar unas vesículas que terminan por secarse y formar costras en la piel.

Estas costras se desprenden luego de una a dos semanas de haberse secado. Es importante destacar que este sarpullido puede llegar a dejar cicatrices de carácter permanente, además es poco probable volver a presentar un cuadro de varicela.

Causas

Como mencionamos previamente, la varicela es una infección viral que se produce por el virus de la varicela quien pertenece a la familia de los herpes virus. A este virus se le ha nombrado como virus herpes humano 3 (HHV-3), esto se debe a que sólo el humano es capaz de portar y padecer dicho virus.

El virus de la varicela destaca por ser un virus de ADN, es decir, que su material genético está compuesto de ADN y no de ARN como una gran cantidad de virus que afectan a los humanos.  Este virus posee una cubierta que se le conoce como cápside y es la encargada de proteger el material genético del virus. Ahora bien, este cápside es el encargado de producir los primeros síntomas cuando se padece de varicela puesto que la respuesta inmune se orienta a eliminar dicha cobertura.

La varicela se puede transmitir por medio de pequeñas gotas de líquido que se encuentra en las lesiones de la piel o incluso por secreciones de tracto respiratorio las cuales se transportan a través del aire, es decir, una persona que tosa o estornude puede ser capaz de contagiar a una persona sana. Otra forma de contagio es por medio del contacto con objetos que una persona contagiada haya tocado.

La principal recomendación que se le da a aquellos contagiados por varicela es el aislamiento puesto que las probabilidades de transmisión de esta enfermedad son muy elevadas. Por tal motivo, la varicela en niños es muy frecuente debido a que en los centros escolares hay gran cantidad de individuos y un solo niño contagiado es capaz de contagiar a una gran cantidad de compañeros de clases.

Varicela

Síntomas de la varicela

La varicela provoca unas lesiones peculiares como unas ampollas que se secan y producen costras en piel, cuero cabelludo e incluso en las membranas mucosas. Estos síntomas se presentan luego de 10 a 21 días luego de que la persona se haya expuesto al agente que lo contagió con la enfermedad. Los primeros síntomas se presentan entre 24 y 36 horas previas a la aparición de las empollas en la piel, otros síntomas que se pueden destacar son:

  • Dolor en el estómago.
  • Fiebre de leve a moderada.
  • Cansancio.
  • Dolor de cabeza
  • Inapetencia.
  • Aparición de ampollas en la piel que luego se secan y se vuelven ronchas.
  • Picazón provocada por el sarpullido característico de la varicela.

Las lesiones en la piel tienen un ciclo que merece la pena explicar. Inicialmente se produce una erupción similar a un sarpullido en la piel. Luego esta se convertirá en unas pápulas que se llenan progresivamente de líquido hasta que se convierten en unas vesículas que se asemejan a unas gotas. Estas lesiones se enrojecen y es cuando se provoca la picazón en la varicela, al cabo de un tiempo estas lesiones se van secando y se convierten en costras que posteriormente se irán descamando.

Lugar del sarpullido

Las lesiones cutáneas suelen aparecer en el cuello, cabeza, cuero cabelludo, en la cara y en la parte superior de tórax.  En casos muy severos, las lesiones suelen abarcar las mucosas de la boca, en la zona de la ingle e incluso en la zona genital.

Varicela

Estas lesiones en casos severos se caracterizan por ser ulceraciones a nivel de la boca, garganta, también en las vías respiratorias superiores, es decir en la nariz, en los párpados e incluso puede observarse el sarpullido en la mucosa rectal y en el caso de las mujeres en la mucosa vaginal.

Cuando el sarpullido evoluciona y se convierte en vesícula en la boca, estas se rompen prácticamente a penas aparecen volviéndolas bastante dolorosas. En el caso de las vesículas que aparecen en el cuero cabelludo estas suelen tardar un poco más en secarse pero como consecuencia se produce un crecimiento en los ganglios linfáticos en la zona del cuello que suele ser muy molesto y doloroso.

En términos generales, en el quinto día del sarpullido las lesiones en la piel suelen ceder y se van convirtiendo progresivamente en costras las cuales llegan a desaparecer veinte días después de que aparece la primera costra.

Diagnóstico y tratamiento

En lo que respecta al diagnóstico de la varicela esta suele ser sencilla puesto que sólo se necesita analizar los signos clínicos característicos de la varicela. El médico analizará las características del sarpullido o bien de las vesículas, por otro lado le preguntara si usted se ha puesto en contacto con un paciente que haya padecido de varicela, con todo esto su médico podrá diagnosticar fácilmente la varicela.

Varicela

Si el médico presenta dudas o incluso con fines investigativos se puede hacer uso de pruebas diagnósticas que tienen como fin detectar la presencia del virus en el líquido que se extrae de las vesículas en el paciente. Otras pruebas que se pueden usar es la inmunofluorescencia que busca marcar las células inmunes con algún contraste, la prueba de Reacción de la Cadena Polimerasa (PCR por sus siglas en inglés), la presencia de Inmunoglobulina M (IgM) en una muestra de sangre para conocer si la persona ya desarrollo inmunidad a la varicela.

Tratamiento

Para el tratamiento de la varicela no es mucho lo que se necesita, se conoce dos tipos de tratamientos, uno orientado a los síntomas de la enfermedad y otro orientado a la infección viral propiamente. A continuación detallaremos con mayor profundidad estos dos tipos de tratamiento.

Medidas generales

En niños sólo es necesario el tratamiento sintomático para reducir la intensidad de los síntomas. En el caso de la fiebre, se recomienda el consumo de paracetamol y está contraindicado la ingesta de aspirina puesto que su ingesta se asocia con el síndrome de Reye. Este síndrome consiste en estados de confusión y daño hepático.

Otro fármaco que está contraindicado es el ibuprofeno puesto que estudios han revelado que los niños que lo consumen durante la enfermedad se producen una cierta predisposición a infecciones oportunistas. En otros estudios se ha vinculado la ingesta de ibuprofeno en niños que padezcan de varicela con una mayor probabilidad de padecer de fascitis necrotizante.

Varicela

En lo que respecta a la picazón causada por la varicela, esta suele tratarse con cremas antipruriginosas o con antihistamínicos vía oral, también el médico le puede indicar la aplicación de talcos de coloides o de lociones de calamina. Otras recomendaciones para evitar que se agraven las lesiones por rascarse o incluso por infecciones de la piel es cortar las uñas o bien un baño con un jabón que no sea muy irritante para la piel.

Otra recomendación que es importante que los pacientes con varicela cumplan es el aislamiento mientras estén durante la fase contagiosa. Esto se debe a que la enfermedad es sumamente contagiosa y además aquellas personas que aun no han contraído la varicela y son adultos o adolescentes esta enfermedad se manifiesta de forma más intensa que en niños.

Existe una creencia de que se deben de exponer a los niños a contagiarse de varicela para que cuando sean mayores no la padezcan. Esta creencia es altamente peligrosa y no es nada recomendada puesto que la varicela es una enfermedad que puede traer complicaciones graves en el niño si no es bien tratada.

Antivirales o antivíricos

Cuando se le quiere hacer frente al  virus de la varicela es frecuente que se  emplee el aciclovir, este fármaco dificulta la replicación del virus dentro del organismo, también disminuye el tiempo de recuperación en los pacientes y lo mejor es que no produce efectos secundarios. Es importante mencionar que en niños menores de catorce años el aciclovir tiene poco efecto por lo que no se recomienda su uso.

El aciclovir es indicado en pacientes de mayor riesgo, es decir, en adultos, adolescentes y en pacientes que estén inmunosuprimidos. Esto se debe a que este fármaco disminuye la intensidad de los síntomas de la varicela así como también las complicaciones. Se recomienda que se comience a tomar este fármaco durante las primeras 24 horas luego de la aparición del sarpullido.

El tratamiento con aciclovir es completamente indicado en mujeres embarazadas, personas con problemas en su inmunidad, pacientes con problemas en los pulmones ya que podrían presentar una neumonía por causa del virus. En el caso de los adolescentes y adultos los efectos del aciclovir son moderados, no hay algún problema si un adulto o bien un adolescente no lo ingieren como tratamiento.

Complicaciones

A pesar de que la varicela se caracterice por ser una enfermedad benigna, podría traer consigo complicaciones sobretodo en los adolescentes, en los adultos y en aquellos que tengan problemas con su inmunidad. Dentro de las complicaciones más frecuentes encontramos infecciones en la piel conocido como impétigo la cual se produce por rascarse las lesiones vesiculares.

Otra complicación característica de la varicela es la neumonía pero esta es común en pacientes con problemas a nivel pulmonar. Además de la neumonía las otras complicaciones asociadas a la varicela es la ataxia cerebelosa la cual consiste en una alteración en el equilibrio, con frecuencia esta suele desaparecer por sí sola, en casos muy extraños aparecen la encefalitis o la fascitis necrotizante como complicaciones asociadas a la varicela.

Las vesículas pueden presentar una infección bacteriana secundaria (del tipo estreptocócica), incluso llegar a provocar celulitis o muy rara vez, shock tóxico. La neumonía puede complicar el cuadro de varicela en adultos, recién nacidos y pacientes inmunodeficientes de todas las edades, aunque afortunadamente no se produce con frecuencia; es importante resaltar que la miocarditis, la hepatitis y los trastornos hemorrágicos también pueden complicar la infección.

¿Cómo afecta la varicela en el embarazo?

Si una mujer se encuentra embarazada y esta se contagia de varicela, tanto ella como el bebe podrían presentar problemas considerables para su salud. En el caso de la madre, la complicación principal se asocia con neumonía mientras que en el caso del bebe si la varicela se desarrolla entre la semana ocho y la semana veinte de embarazo se elevan los riesgos de padecer defectos congénitos como el  síndrome de varicela fetal.

Ahora bien, un bebe que presente el síndrome de varicela fetal desarrolla cicatrices en la piel y también alteraciones en los ojos, cerebro, extremidades e inclusive en el aparato digestivo. En caso de que la varicela se desarrolle en los días previos al parto o incluso 48 horas después del parto el bebé podría padecer de varicela neonatal la cual es potencialmente letal.

Si la madre se expone a la varicela y no posee inmunidad a esta enfermedad, es necesario que contacte a su doctor de inmediato, este le recomendara una inyección con Inmunoglobulina M la cual contiene los anticuerpos para combatir al virus de la varicela. Si esta inyección se administra en antes de los diez días del contagio se reduce la gravedad de los síntomas de la varicela.

Con respecto a esta inyección de Inmunoglobulina M existe controversias al respecto puesto que no se han desarrollado estudios en torno a los efectos de este tratamiento sobre el bebe, esto se debe a que el síndrome de varicela fetal es poco frecuente y por ello no se ha podido llevar a cabo dichos estudios.

En términos generales, si una embarazada presenta varicela el tratamiento por elección son los antivirales vía oral. Se ha determinado que este fármaco es mucho más efectivo si es administrado luego de 24 horas que se haya manifestado el sarpullido.

Si la mujer presenta varicela al momento del parto, el bebé será tratado con Inmunoglobulina M con la finalidad de prevenir la varicela neonatal. En el supuesto de que el bebé contraiga varicela durante las dos primeras semanas de vida se puede suministrar fármacos antivirales para detener el proceso de replicación del virus dentro del bebé.

La recomendación para estos casos es que antes de concebir, la madre debe ser inmune a la varicela. Se sabe si la madre es inmune a la varicela si durante su infancia presento esta enfermedad o bien si posee la vacuna contra la varicela. En caso de que no posea la vacuna, el médico le aconsejará que se vacune contra la varicela y además le dirá que debe de concebir tres meses después de la segunda dosis de dicha vacuna.

¿Cómo prevenir la varicela?

La mejor herramienta para no padecer de esta enfermedad es la prevención puesto que con ella nos ahorraremos los molestos síntomas que esta enfermedad genera, a continuación presentaremos los consejos más comunes para prevenir esta enfermedad:

  • Lavarse las manos con frecuencia.
  • Evitar el contacto con aquella persona que tenga varicela, esto incluye el compartir bebidas o comidas e incluso besos.
  • Colocarse la vacuna contra la varicela.
  • Evita tener contacto con superficies u objetos personales que una persona con varicela ya haya tocado.

Vacunas

La vacuna para la varicela consiste en virus vivos los cuales se les ha reducido su capacidad de hacerle daño a la persona. Esta vacuna fue descubierta en el año 1970 en Japón luego de que se aislara el virus de una muestra de unas vesículas de un niño de tres años. Se ha demostrado que esta es una vacuna muy eficaz y previene considerablemente los episodios de varicela, sólo un 5% de las personas que son vacunadas producen una erupción leve con pocas lesiones.

Esta vacuna contra la varicela  ha sido muy efectiva puesto que reduce e incluso evita la enfermedad en personas que se les administre dicha vacuna a las personas expuestas al virus. Esta terapia consiste en administrar la vacuna en los tres primeros días luego del contagio, se debe aclarar que no se recomienda la administración de esta vacuna en personas que ya hayan padecido varicela o que pretendan evitar la enfermedad de herpes zóster, para estos casos se hace uso de otro tipo de vacuna.

En este artículo pudimos abordar sobre la varicela, una infección viral que produce un sarpullido que evoluciona pasando por unas vesículas que producen picazón hasta la fase final que son unas costras secas que se desprenden solas de la piel. Con respecto al tratamiento lo más recomendado es la prevención y sobretodo la vacunación durante la infancia para prevenir padecer esta enfermedad en la adultez. Si presenta alguna duda sobre esta enfermedad consulte a su médico. También te pueden interesar los siguientes artículos:

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