Todo sobre la otitis, esta conocida enfermedad inflamatoria del oído

Aprende sobre la otitis se refiere a una inflamación del oído medio la cual es mayormente producida por una infección bacteriana, generando muchos problemas auditivos, intenso dolor y fiebre.  por qué se produce y cómo prevenirla. Aquí te damos los detalles.

Otitis

¿Qué es la otitis?

La otitis es la inflamación del oído medio generalmente producida por la infección bacteriana, generando muchos problemas auditivos, intenso dolor y fiebre. Normalmente, la infección ocurre en el área del oído medio, de allí su nombre “otitis media” (OM).

Sin embargo, se han registrado casos en los que no hay infección como tal, pero se ha generado la otitis con dolor de oído por la acumulación de moco, que se ha desplazado de la nariz hacia el oído, presionando el tímpano, sobre todo cuando la persona está en posición horizontal.

De los estudios y estimaciones que normalmente se realizan sobre esta enfermedad, se ha podido establecer que dos de cada diez infecciones de otitis media que reportan los médicos, se deben a bacterias patógenas humanas, que son las que ocasionan enfermedades infecciosas en otros organismos.

Otitis

En cuanto al oído, estas infecciones pueden provenir de afecciones en las vías respiratorias. En El Divertículo de Meckel se presenta también información sobre cómo se genera la infección, pero en el intestino delgado.

Así también, esta inflamación puede tener un origen viral, cuyos síntomas son similares a la bacteriana, aunque su medicación puede variar.

Se trata de una patología que afecta mayormente a niños menores de siete años y las estadísticas señalan que casi todos en esa edad, lo que representaría un 70%, han padecido alguna vez de otitis media.

Esto se atribuye definitivamente a que la trompa de Eustaquio de los infantes es más corta que la de los adultos, lo que favorece la transmisión de la infección y, además, penetra más fácilmente en lo que es el espacio nasofaríngeo, cavidad ubicada detrás de la nariz y por encima del paladar blando. Se ha empleado el Ceftibuteno como una ayuda para mitigar los síntomas de dolor en el oído.

Otitis

Ahora bien, según la condición del paciente y de cómo evolucione la enfermedad, es posible que se pueda producir secreción de líquido, en cuyo caso se le denomina otitis media seromucosa.

Este tipo de líquido que se segrega es seroso con fluidez similar a la del agua y de consistencia mucosa muy viscosa o purulenta.

Tipos

Esta dolencia de la otitis media ha sido clasificada en cuatro tipos, según su intensidad, que son:

Aguda

Se trata del proceso inflamatorio-infeccioso que afecta a la mucosa del oído medio, causado por gérmenes como Neumococo, Haemophilus influenzae, etc.

 

Entre los síntomas más notorios de esta afección son el dolor intenso del oído y, en ocasiones, otorrea o secreción de líquido e incluso hipoacusia, que es el taponamiento del oído.

Subaguda

Se observa en este tipo de afección la presencia de lo que se ha llamado exudado, referido al líquido, con o sin pus, que segrega el conducto en la cavidad del oído medio, detrás del tímpano, sin ningún tipo de síntomas o, si los hubiere, son muy leves.

A menudo se le conoce también como otitis media seromucosa, por la presencia de moco en el oído medio, que producirá hipoacusia pero sin dolor.

Por lo general, la inflamación dura unos tres meses. Si se excede más de ese tiempo, la enfermedad pasa a una condición crónica.

Otitis

Crónica

Se trata de una etapa más complicada de la otitis y más dolorosa. Presenta un prolongado período de supuración de líquido mayor a tres meses. Este líquido puede ser acuoso o seroso, con señales de sangre, o puede ser, más bien, un líquido espeso, blanquecino, como pus.

La persona afectada experimenta dolor de oído, vértigo, fiebre, picazón, zumbido de oído y/o pérdida de la audición.

Externa

Es una otitis que se percibe en la piel que recubre el conducto auditivo externo. Se trata de una inflamación secundaria a la infección del tejido cutáneo.

Los especialistas indican que puede tener un origen bacteriano, aun cuando también puede ser causada por hongos. Es, habitualmente, dolorosa, presenta una leve supuración y sensación de hipoacusia.

Es un padecimiento que, por lo general, lo sufren las personas que practican deportes acuáticos, puesto que se ha encontrado que solo ocurre cuando el oído está en contacto con el agua en forma intensiva como la de la playa o la piscina. Ello favorece el cultivo de hongos y bacterias.

Es por ello que algunos la llaman “otitis del nadador”.

Otitis

También se dice que puede ser producida por causas como una sudoración excesiva, la falta de cerumen, que es el que ayuda a la protección del oído, traumatismos o por la introducción de algún instrumento o de bastoncillos o palitos con algodón para limpieza del oído, que pudieran haberlo lesionado.

Incluso esta otitis externa pudiera generarse por alergias, eccemas, heridas por arañazos. El germen que genera toda esta dolencia es el Pseudomonas aeruginosa.

Causas de la otitis

Por lo general, la otitis media es causada por la obstrucción de la trompa de Eustaquio, ubicada entre el oído medio y la parte posterior de la garganta por acción de las bacterias.

Otitis

Ello impide el normal funcionamiento de la trompa que es primordialmente drenar el líquido que se produce en el oído medio. Se genera la infección cuando debido a la obturación, el líquido se acumula, originando la disfunción tubárica.

Dicha obstrucción puede ser ocasionada por causas intrínsecas o extrínsecas.

  • Intrínsecas: Son aquellas en las que algún problema infeccioso o alérgico hace que se inflame la mucosa de la trompa de Eustaquio.
  • Extrínsecas: Por lo general se generan por una causa mecánica que se origina de la hipertrofia de las amígdalas faríngea y nasal, así como de los folículos linfáticos que se ubican en la parte posterior de las fosas nasales. Es lo que se conoce como vegetación adenoidea.

Son varios los tipos de gérmenes detectados como causantes de la infección que conlleva la otitis media. Entre ellos cabe mencionar:  el streptococcus pneumoniae, el haemophylus influenzae y con menor frecuencia la bramanella catarralis, el streptococcus del grupo A y el staphylococcus aureus.

Igualmente, hay que considerar la ocurrencia de las infecciones en el oído medio por virus, implicados mayormente los de tipo respiratorio como el sincitial, influenzae, parainfluenzar, adenovirus y el enterovirus.

Otitis

Asimismo, se ha asociado esta patología con infecciones provenientes de la vía respiratoria alta, así como con problemas alérgicos o trastornos de la función ciliar del epitelio respiratorio de la vía respiratoria alta.

Síntomas de la otitis

Entre los síntomas más comunes que reportan los pacientes se incluyen:

  • Otalgia o dolor de oído
  • Sensación de llenura en el oído
  • Fiebre
  • Tinnitus, que es la percepción de ruido o zumbido en los oídos.
  • Irritabilidad
  • Pérdida de la audición.

Otitis

Igualmente, aunque con menos frecuencia, es posible que se presente otorrea, que es supuración o emisión de flujo purulento por el conducto auditivo externo. Pueden ocurrir, también, vértigos y, muy raras veces, parálisis facial.

La otitis media, aun cuando puede afectar a todos los grupos de edad, como ya hemos señalado, es muy común en las edades comprendidas entre los 0 y los 7 años. Esto es debido a su inexperiencia en cuanto a hábitos de higiene. Luego de esas edades, la incidencia disminuye.

Ahora bien, en el año existen temporadas en las que hay mayor ocurrencia de pacientes con esta patología, de acuerdo con los índices epidemiológicos que llevan los expertos en salud.

Otitis

Al respecto se encontró que el mayor número de casos de otitis se registran durante los meses de otoño e invierno.

Del mismo modo, se reporta que la mayoría de los infantes afectados son los que asisten escuelas y guarderías, así como también en aquellos niños que tienen alteraciones anatómicas en el área rinofaríngea.

Se trata de los pequeños con paladar hendido, o que padecen inmunodeficiencias congénitas adquiridas.

Si nos referimos al caso de los bebés, es importante estar alerta de su comportamiento en cuanto si están muy irritables o lloran sin cesar, ya que ello es señal principal de que podrían estar sufriendo de otitis media.

Además, es probable que tengan algún cuadro febril o no puedan dormir y es normal que ello suceda después de un resfriado.

Otitis

Diagnóstico y tratamiento

Esta patología por sus implicaciones y la frecuencia de su incidencia sobre todo de menores de edad, requiere de un diagnóstico minucioso y un tratamiento acorde a las condiciones del paciente.

Diagnóstico

Para poder establecer un diagnóstico acertado y cerciorarse de que la dolencia es una otitis media, los especialistas de salud llevan a cabo un minucioso examen del interior del oído, luego de la respectiva pesquisa sobre los síntomas del paciente.

El médico emplea el otoscopio para este tipo de auscultación, que le permite con el haz de luz visualizar y examinar la condición del canal auditivo y del tímpano.

Otitis

La auscultación le arrojará información valiosa sobre la causa de algunos síntomas, tales como dolor o sensación de llenura en el oído o pérdida de la audición.

Muy probablemente esta exploración le revelará al médico si hay zonas enrojecidas, si se observan burbujas de aire o líquido en la parte posterior del tímpano, e incluso si hay perforación en el mismo.

Gracias a esta auscultación otoscópica se logra tener un diagnóstico bastante acertado de la otitis media.

En ocasiones será imprescindible efectuar una otoscopia neumática, que es una técnica que permite al especialista y, sobre todo, al pediatra, realizar un diagnóstico rápido y una evaluación apropiada de la membrana timpánica (MT) y su condición patológica.

Esta exploración debe arrojar si las características típicas de un tímpano sano no son las observadas, así como los parámetros a seguir para diagnosticar la enfermedad ótica, sobre todo en edad pediátrica.

Afortunadamente, se cuenta desde hace mucho tiempo con estos métodos de evaluación de la MT y el oído medio.

Gracias a esta auscultación se evalúa los movimientos normales de la MT mediante el dispositivo neumático acoplado al otoscopio.

Además si hay otitis media crónica se requerirá este examen para precisar la movilidad de la MT. En los casos que los que se detecte una otitis media crónica con efusión (OME), patología recurrente en la población pediátrica, caracterizada por presencia de líquido seroso o mucoso en el oído medio, sin evidencia de infección aguda, es posible ver los niveles de aire y burbujas en el oído medio.

Para mayor precisión y certeza en la exploración otoscópica, se realiza habitualmente una timpanometría.

Ésta permite reforzar los resultados arrojados por la otoscopia u otoscopia neumática y no tener lugar a dudas del diagnóstico y, por ende, del tratamiento a administrar.

Otoscopio neumático

En ocasiones, el médico tal vez necesite efectuar una audiometría cuando se trate de pacientes con un historial de infecciones de oído recurrentes.

Tratamiento

Generalmente el tratamiento que se prescribe para la otitis media contempla antibióticos durante diez o catorce días, en específico para los infantes, por ser la población más vulnerable a esta afección.

No obstante, ha venido ocurriendo una tendencia a tratar de aplicar menos este tipo de medicación, por un lado, porque se ha comprobado que muchas de estas infecciones tienen origen viral, que se inician por la nariz y garganta, que son las que producen el típico moqueo acompañado de estornudos y dolor de cabeza, hasta llegar al oído medio.

Por otro lado, porque los especialistas han encontrado, en sus recientes investigaciones, que no todas las otitis se tienen que tratar con antibióticos.

Lo usual es administrarlos en lactantes y niños pre-escolares para atacar la otitis media más rápidamente, aliviarles el dolor y lograr su pronta recuperación, ya que este tratamiento hasta ahora ha funcionado, mejorando ostensiblemente la sintomatología en un período de 48 horas.

Asimismo, es habitual que el médico, para llegar a resultados satisfactorios para el paciente lo más pronto posible, recete descongestionantes nasales y mucolíticos, de ser necesario.

En aquellos pacientes con cuadros de otitis media recurrentes y que se sospeche pudiera presentar focos de infección como una adenoiditis crónica, una sinusitis crónica o inmadurez inmunológica, se deberá prescribir un tratamiento mucho más específico y, tal vez, más severo, para esa condición.

Muchos pediatras han reportado casos de lactantes y niños en edad preescolar, con episodios repetidos de otitis media acompañados de adenoiditis e hipertrofia adenoidea, lo que los ha llevado a extirpar el tejido adenoideo hipertrófico e insertar tubos de drenaje transtimpánico.

¿Cómo prevenir la otitis?

Definitivamente para lograr una efectiva y confiable prevención, es imprescindible mantener una higiene rigurosa de manos y cara, sobre todo en los pequeños por su tendencia natural a tocarse frecuentemente los oídos y nariz.

Ello redundará en un menor riesgo de padecer esta afección.

 

Asimismo, los especialistas de salud recomiendan, en el caso de los niños, proceder a vacunarles cuando corresponda y, por otro lado, no excederse en el uso de los antibióticos, ya que ello puede dar lugar a producir resistencia a los mismos, disminuyendo su efectividad e incluso anulando su efecto.

Como hemos podido apreciar, en la mayoría de los casos de la otitis media, se trata de una infección que puede mejorar e incluso desaparecer tratamiento, pero puede presentarse de nuevo de no tomar en consideración estas medidas de prevención.

Siguiendo estas medidas hay muchas probabilidades de reducir su incidencia y evitar males mayores como sería la pérdida de la audición.

Se pueden agregar a estas medidas el consultar con los especialistas cuáles son los factores que pueden favorecer las complicaciones con esta enfermedad, de manera de estar prevenidos.

Al respecto podemos adelantar que algunos de dichos factores pueden ser:

  • La agresividad y mutación del germen o bacteria que la genera.
  • Generación por parte del germen de producir resistencia bacteriana al tratamiento
  • No realizar el tratamiento de forma adecuada.
  • Factores propios de la persona afectada.
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