La Esteatosis Hepática conocida como el hígado graso

Cuando se trata de enfermedades del hígado estas son muy complejas y difíciles de tratar, su complejidad radica en el origen causal de dicha patología. La esteatosis hepática es una enfermedad del hígado cuya causa es diversa y en este artículo las abordaremos con detenimiento.

Esteatosis hepática

¿Qué es la esteatosis hepática?

La esteatosis hepática o también conocida como hígado graso, es la acumulación de materia grasa en el hígado la cual podría venir acompañada de una lesión del hígado por causa de que la capacidad funcional de este órgano se ve comprometida por la acumulación de grasa. La hepatomegalia es el crecimiento del hígado de manera anormal, esta es producida por los depósitos de grasa además de que este órgano toma un aspecto como  moteado y sumamente blando.

La acumulación de grasa en el hígado va a depender de la causa, la grasa se acumula en el centro de la célula hepática en casos de una insuficiencia cardiovascular o en personas con problemas de alcoholismo. Cuando la grasa se acumula alrededor de la célula hepática es por causa de largos periodos de ayuno. Ahora bien, las causas más frecuentes de esteatosis hepática son las grandes ingestas de alcohol, azúcares o bien de grasas.

En caso de no tratar esta enfermedad, esto podría generar fibrosis hepática con el transcurrir de los años, situación que se traduciría en una cirrosis hepática en el 20% de los casos o bien en un cáncer de hígado en el 2% de los casos.

Síntomas

Por lo general, la esteatosis hepática es una patología silenciosa, es decir que cursa sin síntomas. En caso tal de que se presenten síntomas estos serían cansancio o dolor en la zona superior derecha del abdomen, lugar donde se ubica el hígado.

Esteatosis Hepática

Causas de la esteatosis hepática

Esta enfermedad de multicausalidad, esto quiere decir que existen una gran cantidad de causas que podrían explicar esta enfermedad.  En términos generales, la obesidad es la patología más frecuente que tiende a causar la esteatosis hepática, a esta le siguen la diabetes y el colesterol junto con los triglicéridos elevados. Es frecuente que una persona con esteatosis hepática curse con dos o más causas de esta patología.

Metabólicas

Cuando comentamos acerca de las causas metabólicas de la esteatosis hepática, estamos relacionándola con una enfermedad conocida como “Resistencia a la Insulina”. Esta patología consiste en un desajuste en la capacidad que tiene la insulina para cumplir su función referente al metabolismo de la glucosa y de las grasas. La resistencia a la insulina es un problema muy asociado con la obesidad y la Diabetes Mellitus tipo II.

Lo que relaciona la resistencia a la insulina con la esteatosis hepática es que dicho desorden metabólico provoca un exceso de lípidos en gran parte de los tejidos y esto es una situación particular en el músculo y en el hígado. Ahora bien, en el hígado estos cúmulos de grasa van a intentar ser usados por el órgano para metabolizarlos pero el exceso de la grasa provocará que se formen los depósitos de grasa característicos de la esteatosis hepática.

Ahora bien, la insulina es una hormona endocrina cuyo fin primordial es el almacenamiento de glucosa en el tejido muscular, pero también actúa en el almacenamiento de grasas en el tejido adiposo el cual es el encargado de almacenar la grasa en el organismo, todo esto con la finalidad de disminuir la glucosa circulante en la sangre así como las grasas libres circulante.

Cuando una persona padece de resistencia a la insulina, esta hormona no es capaz de almacenar la glucosa en el músculo ni tampoco la grasa en el tejido adiposo. Esta situación desencadena un verdadero desastre en el organismo. Esta situación provoca que el músculo y el tejido adiposo envíen una señal al hígado para que produzcan glucosa y grasa que puedan ser almacenadas y en realidad el error radica en que la resistencia a la insulina en los tejidos no permite su almacenamiento en vez de una falsa deficiencia de glucosa y grasa.

Esta sobreproducción del hígado es similar a un estado de ayuno prolongado, por lo que la glucosa y la grasa producidas por este órgano tienen como fin contrarrestar esta situación. Llega un punto en que el hígado procede a almacenar las grasas en sus células para evitar una situación simular en el futuro y así tener energía suficiente para su trabajo, solo que esta situación se seguirá repitiendo en el futuro y por ende se almacenará más y más grasa provocando la esteatosis hepática.

Sobrepeso

Una persona con sobrepeso es muy propensa a padecer de resistencia a la insulina por lo que es de esperarse que esta situación conlleve a la esteatosis hepática.  Ahora bien, esta elevada circulación de grasa circulante no solo se justifica por la cantidad circulante por causa de la resistencia a la insulina así como también la hiper-producción de grasa por parte del hígado, a estos dos factores debemos sumarle las grasas provenientes de la ingesta desequilibrada de la persona que padece de sobrepeso.

En este caso, esta excesiva acumulación de grasa en el hígado causan un efecto citotóxico, esto quiere decir que la grasa produce un daño a la célula hepática. Este daño se debe a que la célula hepática busca procesar esta grasa en exceso mediante un proceso de oxidación el cual es sumamente desgastante para la célula del hígado y esto produce un daño de la misma. Esta situación reiterada provoca la posterior fibrosis en los casos más avanzados de esteatosis hepática.

Después de este proceso de oxidación por parte del hígado, esta grasa metabolizada es empaquetada en las VLDL que son unos transportadores especiales de grasas que posee el organismo. Llegará un punto que el hígado no se permitirá excretar esta grasa metabolizada debido a que en el torrente sanguíneo ya se encuentra grasa circulando por lo que procede a almacenarla de nuevo.

Cuando es realmacenada por el hígado, puede ser usada para excretada por los jugos biliares en forma de ácidos biliares formados a partir de colesterol, pero en la esteatosis hepática esta situación no es suficiente para deshacerse del exceso de grasa en el hígado.

Existe otro mecanismo poco conocido que explica la esteatosis hepática provocada por la obesidad. Esta explicación inicia con la Adiponectina, la cual es la hormona que incrementa la sensibilidad del tejido muscular y tejido adiposo a la insulina. Ahora bien la cantidad de esta hormona en el organismo es inversamente proporcional al índice de masa corporal (IMC), la cual es una medida que relaciona la talla con el peso de la persona.

Ahora bien, en el caso de las personas con obesidad, estos poseen un Índice de Masa Corporal alto, esto se traduce en que su peso es elevado para su estatura. Contrastando con lo antes expuesto, es lógico pensar que un obeso tenga niveles bajos de Adiponectina y por ende, presentara la resistencia a la insulina y esto tendrá como consecuencia la esteatosis hepática.

Esteatosis hepática

Toxinas

Al hablar de toxinas, haremos referencia al alcohol, este es un producto sumamente tóxico para el organismo por muy difícil que parezca. El alcohol es absorbido en el estómago y metabolizado por el hígado mediante una batería muy específica de enzimas, es por estas enzimas que se produce la esteatosis hepática originada por toxinas.

Esta esteatosis hepática se produce por ingerir alcohol en un período de tiempo que va desde semanas a meses e incluso años, todo depende de la batería de enzimas que metaboliza el alcohol la cual es muy variable de persona a persona. Esto provoca que se acumule grasa en el hígado la cual proviene como un producto final de la metabolización del alcohol en el hígado.

Al igual que en los otros casos de esteatosis hepática, esta no produce síntomas y no suele afectar de gran manera el funcionamiento del hígado al comienzo de la enfermedad, si se mantiene la ingesta de alcohol, las consecuencias podrían ser graves. Este tipo de esteatosis puede ser reversible con el simple hecho de la abstinencia del alcohol.

Diagnóstico y tratamiento

Es bastante difícil que su médico diagnostique la esteatosis hepática en base a los síntomas, puesto que esta enfermedad no cursa con síntomas y en caso tal de presentarse, estos son sumamente inespecíficos. Por lo general los diagnosticados con esta patología son personas de entre cuarenta y cincuenta años, una pequeña porción de estos pacientes presenta síntomas como fatiga, malestar general y una molestia leve en la parte derecha del abdomen.

Esteatosis hepática

Exámenes de Laboratorio

Con frecuencia el médico ordenará unos exámenes de sangre los cuales tendrán sus indicadores específicos para evaluar el estado del hígado, pero el indicador inequívoco del estado del hígado serán las Aminotransferasas, puesto que estas permiten al médico evaluar el estado, es decir, si hay algún daño o no. El encontrar un valor elevado en este indicador hará sospechar a su médico que el paciente podría tener esteatosis hepática.

Tomografía Computarizada

A la mayoría de los pacientes se les detecta la de forma incidental la esteatosis hepática, puesto que con una tomografía abdominal, al evaluar la zona del hígado se podrá ver fácilmente los cúmulos de grasas en el hígado.  En este caso, el encargado de hacer la tomografía debe remitir al paciente a un hepatólogo para confirmar este diagnóstico.

Es frecuente que el médico al tener los exámenes de laboratorio con el indicador de las Aminotrasnferasas elevadas, es común que le indique que deba realizarse una tomografía abdominal para confirmar sus sospechas. A esta se le considera como el método principal para detectar la esteatosis hepática. Por otro lado, las tomografías computarizadas son económicas y su sensibilidad y especificidad para el diagnóstico de esteatosis hepática es elevado.

Biopsia de Hígado

Si bien es cierto que una tomografía computarizada es la prueba número uno para la detección de la esteatosis hepática, la biopsia de hígado es considerada como el estándar de oro para el diagnóstico de esta patología. Esto se debe a que el tejido hepático se analiza en un microscopio y se pueden ver claramente los depósitos de grasas de las esteatosis hepática.

Esteatosis hepática

La biopsia consiste en la extracción de una porción del hígado para ser analizada en un microscopio, lo que se espera en este análisis cuando se sospecha que un paciente acede de esteatosis hepática es la presencia de gotas de grasa bien sea dentro de la célula hepática o bien alrededor de esta. Esto sería suficiente para el diagnóstico de esteatosis hepática.

Al ser esta una evaluación sumamente invasiva, no se recomienda si el médico no tiene sospechas sobre la esteatosis hepática. En la actualidad se ha dejado de aplicar esta evaluación, puesto que es costosa, invasiva y además que los tomógrafos modernos poseen una mejor calidad de imagen que permite el diagnóstico de la esteatosis hepática sin necesidad de una muestra de tejido.

Tratamiento

No existe fármaco alguno ni procedimiento quirúrgico que pueda curar la esteatosis hepática, el único tratamiento conocido para esta enfermedad es el control del peso en caso de las personas con obesidad y promover la actividad física, ya que esto incrementaría la sensibilidad de la insulina en el músculo y en el tejido adiposo y reduciría los niveles de grasas circulantes que son graves para el hígado.

En el caso de ser una esteatosis hepática producida por la ingesta de tóxicos como el alcohol o bien fármacos, se recomienda el evitar el consumo de alcohol y dejar de tomar fármacos que no sean necesarios. En aquellos casos donde la esteatosis hepática se encuentre avanzada, es decir, que se presente fibrosis, el médico recomendará la administración de antioxidantes como lo puede ser la vitamina E, esto para facilitar los procesos oxidativos del hígado. También podría indicar algunos fármacos que sean sensibilizadores de la acción de la insulina.

 

Complicaciones de la esteatosis hepática

La principal complicación de la enfermedad de la esteatosis hepática es la cirrosis, esta es una enfermedad sumamente grave que afecta seriamente el funcionamiento del hígado. La cirrosis consiste en una cicatrización tardía del hígado la cual se produce en respuesta a continuas lesiones en el hígado.

Estas lesiones son producidas por una inflamación del hígado característica de la esteatosis hepática. Ahora bien, a medida que el hígado busca detener esta inflación, se producen cicatrices que se conocen como fibrosis, esta inflamación continuara si no se trata la esteatosis, por ende la fibrosis continuará hasta desarrollar un cuadro de cirrosis. En caso tal de que no se llegue a controlar la cirrosis, estas serían sus consecuencias:

  • Ascitis, esto se define como la acumulación de líquido en la zona abdominal
  • Várices esofágicas provocadas a su vez por la ascitis, dichas varices pueden romperse y causar sangramiento.
  • Encefalopatía hepática, esto se debe a que el hígado no puede metabolizar bien los tóxicos y estos se filtrarían a la sangre y podrían llegar al cerebro.
  • Cáncer de hígado
  • Insuficiencia hepática terminal

Como pudimos apreciar en este artículo, la esteatosis hepática es una enfermedad cuyo origen puede ser diverso aunque esta muy vinculado con la obesidad y la ingesta excesiva de alcohol. A pesar de que se le caracteriza como una enfermedad silenciosa, es muy peligrosa ya que cuando se empiezan a apreciar las consecuencias de esta enfermedad suele ser tarde para actuar, en caso de sospechas de sufrir esta enfermedad, acuda a su médico de confianza. También te pueden interesar los siguientes artículos:

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