Acidosis y el exceso de ácido, cuáles son sus tipos

La acidosis es un trastorno que se presenta por el desequilibrio ácido, base que debe existir en el organismo, esta patología puede ser provocada por una acidosis respiratoria o por una acidosis metabólica. El incremento de ácidos en tejidos y sangre, puede conllevar a otras patologías que pueden poner en riesgo la vida de los pacientes. Si quieres descubrir de qué se trata esta enfermedad, que la produce y cuál es su tratamiento, no dejes de leer este artículo que dice todo sobre la Acidosis. Recuerde que no es recomendable automedicarse, si reconoce alguno de los síntomas, por favor visite a su médico.

ACIDOSIS

¿Qué es la acidosis?

La acidosis, es una patología que es más común de lo que pensamos, la misma se convierte en oportunidades en una situación de atención médica urgente. Se trata de un trastorno que se genera por la pérdida del equilibrio ácido – base que debe existir tanto en los procesos respiratorios, como en los procesos metabólicos, por lo tanto, la acidosis puede ser acidosis respiratoria o acidosis metabólica.

En el organismo por diversas razones que comentaremos más adelante, se pueden generar un ambiente con un incremento en la concentración de hidronios. Es una molécula conformada por 3 átomos de Hidrogeno y 1 de oxigeno, actualmente esta molécula es llamada oxidanio u oxodio, no obstante, sigue siendo llamada en el argot médico hidronio.

Cuando aumenta el hidronio en el organismo se produce un trastorno hidroelectrolíticos, quebrantando entonces el equilibrio ácido – base. La presencia de acidosis en el organismo puede derivar hacia otra patología conocida como la acidemia, la cual se trata de la alteración del pH sanguíneo, el cual puede a llegar a ser menor de 7.35 que es su valor normal en sangre.

En oportunidades nuestro sistema inmunológico pone en marcha una serie de mecanismos para contrarrestar el efecto de la acidosis y evita que el pH sanguíneo disminuya de sus niveles normales. Nuestro organismo está creado para actuar y reparar células, así como metabolizar alimentos entre otras funciones, sin embargo, cada vez que nuestros órganos internos realizan alguna de esas funciones, en nuestras células se generan reacciones químicas. Estas reacciones producen ácidos que van al torrente sanguíneo.

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Los riñones cumplen la función de extraer el exceso de ácido de la sangre pero, ciertas enfermedades, defectos genéticos o medicamentos pueden interferir en la capacidad de los riñones para realizar esta importante tarea.

Esto puede provocar que se acumule demasiado ácido en la sangre y causar problemas graves de salud. Cuando se genera el desequilibrio ácido-base, se producen diferencias de iones fuertes, en la concentración total de los ácidos débiles en sangre y también se produce un desequilibrio en la presión parcial de anhídrido carbónico arterial.

Como podemos identificar existe un fundamento fisicoquímico que explica la alteración causada, sin embargo, si hacemos un abordaje fisiológico, hablaremos de alteraciones del pH, de la presión de anhídrido carbónico (CO2) y de la concentración de bicarbonato en sangre, de eso se trata la acidosis y es la manera más sencilla para comprender esta patología.

Tipos

Como hemos comentado nuestro organismo realiza a diario y de manera constante reacciones químicas asociadas a una diversidad de procesos y funciones orgánicas, que generan una cantidad de ácidos que van al torrente sanguíneo.

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Los riñones son los encargados de extraer parte de estos ácidos para evitar que se acumulen y los pulmones son los responsables de mantener los niveles de oxigeno en sangre. En realidad estos órganos son los encargados de mantener el equilibrio en la relación ácido – base que debe existir en el cuerpo, es decir, un pH apropiado.

La acidosis se hará presente cuando se produzca la acumulación de los ácidos o cuando disminuya la cantidad de base, en este caso representada por la concentración de bicarbonato. La acidosis ha sido clasificada en acidosis respiratoria y en acidosis metabólica. Cuando las concentraciones de dióxido de carbono aumentan en el cuerpo, se produce la acidosis respiratoria.

Las funciones que deben realizar el proceso de eliminación de dióxido de carbono están alteradas, por lo que se produce la acumulación de este ácido en el cuerpo. También es llamada acidosis hipercápnica o acidosis por dióxido de carbono. Existen diversas causas que pueden provocar esta patolología, las cuales indicaremos más adelante.

Con respecto a la acidosis metabólica, la misma se presenta cuando se produce demasiado ácido en el cuerpo. La falla en la funcionalidad de los riñones puede derivar en la patología de acidosis metabólica. Se han reconocido varios tipos de acidosis metabólica, entre las que se encuentran: la acidosis diabética, la acidosis hiperclorémica, acidosis tubular renal distal, acidosis tubular proximal y la acidosis láctica. De cada una de ellas conoceremos en detalle, de que se trata la patología y cuáles son las causas que las generan.

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Acidosis respiratoria

La acidosis respiratoria como hemos señalado con anterioridad se produce por la acumulación o el aumento de dióxido de carbono, al no producirse de manera eficiente la eliminación del dióxido de carbono, el organismo comienza acumular ácido carbónico circulante.

La vía normal para eliminación del dióxido de carbono es la respiración, cuando se presenta un cuadro de hipoventilación alveolar por el desarrollo de una insuficiencia respiratoria, se puede producir la acumulación de ácido carbónico circulante.

Cuando el dióxido de carbono se une a las moléculas de agua, a través de la enzima anhidrasa carbónica, el dióxido de carbono es transformado en ácido carbónico, este en realidad es catalogado como un ácido débil, el mismo puede disociarse de manera  parcial en bicarbonato y cationes de hidrógeno, es decir, átomos de hidrógeno cargados positivamente.

Como hemos indicado cuando se produce un incremento de hidronios, traerá como consecuencia un aumento de la acidez en la sangre, por lo tanto, estamos en presencia de una acidosis, generada o promovida por un trastorno respiratorio y es por ello, que se conoce como acidosis respiratoria.

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Existen diversas causas que pueden generar el desarrollo de una acidosis respiratoria, entre los que se han reconocido con mayor frecuencia son las enfermedades pulmonares obstructivas crónicas, estas son patologías muy frecuentes de insuficiencia respiratoria y en consecuencia del desarrollo de una acidosis respiratoria.

Cuando hay pacientes con una patología de base como el asma bronquial, estos pacientes cuando sufren episodios de crisis asmática grave, pueden generar una acidosis respiratoria. Las personas que sufre de apnea del sueño, el cual es un síndrome muy común sobre todo en las personas que tienen sobrepeso, también pueden desarrollar una acidosis.  En presencia de infecciones pulmonares graves como la neumonía, es otro causa común.

En pacientes con enfermedades congénitas que involucran deformaciones de la caja torácica o también cuando esta deformación es generada por un traumatismo, se puede generar una acidosis respiratoria. La acumulación de líquido en los pulmones o edema pulmonar, derivan en una acidosis.

Existen patologías que promueven y alteran la funcionalidad del aparato respiratorio, como por ejemplo cuando hay enfermedades del sistema nervioso, que provocan la parálisis muscular generalizada, también sufrir de hipotiroidismo lo que puede producir la retención de anhídrido carbónico.

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Acidosis metabólica

Por su parte, la acidosis metabólica puede ser generada por diferentes causas y por ello fundamentada en la causa que le da origen ha sido clasificada. La acidosis metabólica, es una alteración ácido-base que incluye muchos factores, entre los que podemos señalar la acidosis láctica, insuficiencia en la función renal, la cetoacidosis, entre otros.

En presencia de alguna de estas alteraciones metabólicas la retención de ácido puede ser lo suficientemente grande, como para activar tres respuestas fisiológica adaptativas: el paciente puede comenzar a hiperventilar, los riñones en respuesta a la acumulación de ácido, aumentan la reabsorción de bicarbonato (HCO3) en el túbulo proximal y se incrementa la producción de amoníaco.

Estas son las respuestas inmediatas, en general los cambios de la concentración de hidrógeno (H+) en la sangre se va a producir como resultado de cambios en la presión parcial de dióxido de carbono (pCO2) y también por los ácidos volátiles y no volátiles como el ácido clorhídrico, sulfúrico, láctico, entre muchos otros.

Estos ácidos fijos no pueden ser eliminados por el pulmón siendo el riñón el principal órgano responsable en la eliminación de los mismos. La eliminación de estos ácidos no volátiles son a través de la función renal,  como su aumento se produce por trastornos en los procesos metabólicos, se conoce como acidosis metabólica.

Como se ha indicado puede ser producida por la ocurrencia de una cetoacidosis o por el desarrollo de una acidosis láctica, también por la pérdida de los depósitos de bicarbonato como consecuencia de cuadros diarreicos o por acumulación de ácidos producidos en los procesos orgánicos, cuya excreción está alterada por una insuficiencia renal progresiva.

Como indicamos antes existen diferentes tipos de acidosis metabólica, entre ellas se encuentra la acidosis diabética, la cual también es conocida como cetoacidosis diabética. Esta patología se presenta cuando se produce en el cuerpo la acumulación de ácidos en forma de cuerpos cetónicos.

Esto puede suceder incluso en pacientes con diabetes controlada. Otros de los tipos de acidosis metabólica es la acidosis hiperclorémica, la cual es generada por la pérdida o disminución de los niveles de bicarbonato de sodio en el cuerpo.

Estos cuadros son comúnmente desarrollados cuando se producen cuadros diarreicos crónicos.  En los pacientes que se diagnóstica una insuficiencia renal, se pueden desarrollar cuadros de acidosis tubular renal, la cual dependiendo de su ubicación será reconocida como acidosis tubular renal distal o acidosis tubular renal proximal.

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Por su parte, la acidosis láctica como su nombre lo indica es la acumulación de ácido láctico. Este tipo de ácido se genera en nuestras células musculares y en los glóbulos rojos. Las personas que realizan ejercicios son propensas a producir ácido láctico, cuando realizan exigencias físicas, sin las condiciones energéticas adecuadas.

Por lo tanto, el cuerpo al necesitar energía comenzará a descomponer los carbohidratos para usarlos como energía, en condiciones de niveles de oxígeno bajas. Este tipo de cuadros también pueden ser generados por la presencia de otras enfermedades que promueven cuadros de acidosis metabólica, como Cáncer, insuficiencia renal, diabetes, cuadros asmáticos graves.

También  la acidosis metabólica puede ser promovida por el hábito del alcoholismo. El tratamiento prolongado con medicamentos ricos en silcatos, antirretrovirales y metformina, son algunas de las causas que pueden provocar el desarrollo de una acidosis metabólica.

Síntomas

La acidosis en una enfermedad que en muchos casos los pacientes no presentan una sintomatología asociada. En otros casos las personas pueden presentar Fatiga, Náuseas e incluso llegar a presentar vómitos.  Otros de los síntomas que se pueden reconocer es el cambio en la frecuencia respiratoria, esta puede volverse más profunda y un poco más rápida.

Esta respuesta respiratoria es normal y es un mecanismo de compensación que utiliza nuestro organismo, debido a que el mismo intenta compensar la acidosis exhalando la mayor cantidad de dióxido de carbono posible. En los cuadros en donde la concentración de ácidos llega a niveles muy elevados, el paciente sentirá una gran debilidad y también mucha somnolencia, puede llegar a desarrollar  confusión, lo que indica un compromiso del sistema nervioso y también tendrá más náuseas.

De no ser diagnosticado a tiempo y presentarse un cuadro grave de acidosis, el paciente puede comenzar a presentar problemas cardíacos, la presión arterial también se verá afectada, llegando a disminuir tanto que el paciente puede entrar en shock, desarrollar un cuadro de coma y posiblemente la muerte.

En la acidosis respiratoria, los primeros síntomas son dolor de cabeza y somnolencia como un cuadro inicial, en la medida que la concentración de ácidos en sangre aumenta y la cantidad de oxigeno en sangre disminuye, el paciente va evolucionando a un cuadro más grave, que en cuestión de pocos minutos se puede agravar, llegando incluso a desarrollar un coma.

Diagnóstico y tratamiento

Para realizar el diagnóstico de una acidosis es necesario iniciar una evaluación física, reconocimiento de la historia médica del paciente que asiste por emergencia clínica y la realización de análisis de laboratorio. En los análisis de laboratorio si se sospecha el desarrollo de una acidosis se debe solicitar el valor de pH en sangre, ya que este es el principal indicador de riesgo.

El rango normal de pH en sangre esta determinado entre 7.35 y 7.45. La determinación de la concentración de bases aporta a los médicos información valiosa adicional sobre el estado  metabólico del paciente y es muy útil en el diagnóstico de pacientes con acidosis compensadas.

La determinación de Bicarbonato, es también muy importante, su concentración normal debe estar por encima de 22 mili moles por litro y por debajo de 26 mili moles por litro. El conocer la concentración de bicarbonato, aporta a los médicos una predicción sobre el funcionamiento de los riñones del paciente.

Otro de las sustancias que deben ser evaluadas para poder realizar el diagnóstico de una acidosis es la concentración de Lactato.  La concentración normal  es de 1.2 a 2.8 mili moles por litro. Debemos señalar que al momento del diagnóstico es conveniente conocer sobre la actividad física del paciente, recordemos que este se produce por la degradación de piruvato en ausencia de oxígeno, y es normal que aumente su concentración durante la realización de ejercicio físico intenso.

Otro factor importante de conocer es la presión parcial de dióxido de carbono en sangre el pCO2. Su valor normal es entre 35 y 45 milímetros de mercurio (mmHg) en sangre arterial. Esta muestra de sangre suele extraerse de la muñeca, ya que se necesita tomarla de una arteria radial y no de una vena.

Este valor es un excelente  indicador de la función respiratoria y refleja la cantidad de ácido en la sangre. Como podemos observar el diagnóstico de la acidosis se fundamenta en el Análisis de Sangre del paciente. La sangre arterial, permite medir con precisión el pH del organismo.

El Tratamiento de la acidosis generalmente va dirigido a la causa que provoca el desarrollo de la  patología. Es poco frecuente que los médicos solo dirijan un tratamiento para mejorar la sintomatología desarrollada por la persona que presenta una acidosis, es decir, la colocación de soluciones de bicarbonato vía intravenosa, la cual por supuesto, revertirá la acidosis, no obstante, no tratará la causa que la genera.

Por lo tanto, luego de diagnosticar la acidosis, se debe descubrir que la genera, en ocasiones la patología que provoca la acidosis suele ser más peligrosa que la misma acidosis, por ejemplo en caso de la presencia de diabetes.  En estos casos, es necesario controlar la diabetes, indicando en el tratamiento insulina. Adicionalmente se debe eliminar las sustancias tóxicas de la sangre en caso de intoxicación.

En el caso de diagnosticar una acidosis respiratoria, el tratamiento está dirigido a restablecer el funcionamiento normal de los pulmones, por lo que se recetan fármacos que permite y facilitan la apertura de las vías respiratorias, como los broncodilatadores.

Este tipo de tratamiento aliviara los síntomas provocados por enfermedades pulmonares como el asma o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Mejorar la respiración del paciente contribuirá a mejorar el cuadro de acidosis. En los casos graves que se presenta la acidosis provocada por problemas pulmonares graves, es muy posible que el tratamiento incluya ventilación asistida para respirar.

Existen problemas de salud que son graves o agudos, fallas renales, problemas respiratorios o cuadros diabéticos que no responden a los tratamientos. Estos casos serán necesariamente asistidos con tratamientos dirigidos específicamente a la acidosis, en estos casos se administra bicarbonato por vía intravenosa, pero debemos estar conscientes que solo se trata de un tratamiento que solo mejorará los síntomas de la misma, pero no revertirá los problemas de salud que la causan.

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