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Brivudina: Nombre comercial, indicaciones, contraindicaciones y más

Todos los seres humanos experimentan, al menos una vez en sus vidas, infecciones causadas por virus que pueden resultar sumamente molestas. Para luchar contra ellos, se han creado múltiples fármacos cuyas propiedades pueden evitar el desarrollo y la multiplicación de las infecciones. La brivudina es uno de estos medicamentos y en este artículo se tocarán puntos importantes respecto a éste.

¿Qué es?

La brivudina es una sustancia química compuesta por diversos elementos, que tiene como objetivo frenar la las infecciones causadas por diversos tipos de virus, incluido el herpes zóster que también es conocido como culebrilla.

El mencionado medicamento forma parte de la familia de los antivíricos, y se puede decir que es uno de los más potentes inhibidores del ADN del virus que está tratando, entre los que destaca los que causan el herpes zoster, uno de los más peligrosos para los seres humanos.

En este sentido, la brivudina contiene bromovinil uracilo como principal metabolito activo, el cual funge como inhibidor principal de muchas de las enzimas que ayudan a que los virus se desarrollen de manera acelerada. Como todo antivírico, su función no está directamente ligada a la destrucción del virus, sino a su estancamiento. (Ver artículo: valganciclovir)

brivudina

¿Para qué sirve?

Para ahondar un poco más sobre los usos de la brivudina, su uso se basa en inhibir el crecimiento de diversos tipos de virus, entre los cuales destacan los herpes de tipo 1 y la varicela zoster, todo esto a través del bloqueo de la producción del material genético de los mismos, también conocido como DNA.

Es importante resaltar que esta función es elemental para acabar con las afecciones de los pacientes, pues los virus necesitan, obligatoriamente, contar con este material para su reproducción, propagación y supervivencia en el cuerpo humano.

Asimismo, la brivudina no está diseñada para atacar de manera directa el virus y eliminarlo completamente, sino que busca más bien disminuir el número de microorganismos dañinos que causan enfermedades agudas, como el herpes zoster que también se conoce como culebrilla.

Dicho esto, resulta precisa una explicación sobre los basamentos de esta enfermedad y sus consecuencias. A continuación, se tocarán puntos relacionados a ella.

Herpes zóster

El herpes zoster es una enfermedad infecciosa, que consiste en una erupción en la piel que se manifiesta a través de la formación de ronchas que se acompañan de dolor. Generalmente aparecen en una parte de la cara, pero también se pueden formar en otras partes del cuerpo como el tórax, la zona lumbar y las cervicales.

En específico, el herpes zoster se manifiesta como una franja de piel irritada y larga, cuya extensión exacta va a depender del nivel de la afección, aunque suele ser de mediana a grande. Esto es producido debido a que el virus del herpes zóster inflama los nervios que están debajo de la piel, logrando que la capa que los recubre se infecte y ocasione las desagradables ampollas propias de esta infección. (Ver artículo: limeciclina)

Causas de la enfermedad

En este sentido, el herpes zóster es causado, principalmente, por el desarrollo de un virus llamado varicela- zóster, el cual, como su nombre lo indica, también es el responsable de la formación de la varicela. A su vez, este virus está relacionado con los que causan los distintos de herpes, entre los cuales destacan el herpes vaginal y el herpes labial.

Ahora bien, en cuanto a la causa concreta del herpes zóster, es importante comentar que cuando una persona contrae el virus responsable de la varicela zóster, éste no desaparece ni siquiera cuando la enfermedad es evadida, por lo que permanece en el cuerpo de la persona afectada por el resto de su vida.

Este detalle trae una serie de consecuencias que puede afectar seriamente el organismo, pues el virus se mantiene en estado latente esté activo o inactivo. Aun así, existen personas a las que nunca les reaparece la enfermedad ni se le desarrollan otras nuevas, pero también están otras a las que se les reactiva y causan el molesto herpes zóster.

Hasta ahora, ningún médico ha logrado determinar porqué a algunas personas les reaparece la infección y el porqué a otras no; sin embargo, presumen que se trata del nivel de inmunidad del organismo.

Es importante resaltar, en este contexto, que los individuos que tengan el sistema inmunológico débil, son los más propensos a contraer esta afección, y entre ellos destacan las personas que sufren del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), las que padecen de cáncer y aquellos que tienen otras enfermedades agudas.

En el siguiente vídeo, se explica un poco más de estos aspectos importantes del herpes zóster.

Síntomas del herpes zóster

Esta infección, se hace notar mediante una serie de síntomas que pueden resultar muy molestos para el paciente, además de causar daños severos tanto física como internamente. A continuación se nombrarán algunas características de esta enfermedad.

-Sensación de hormigueo: Al principio, cuando el virus empieza a desarrollarse, es común que la persona experimente episodios de cosquilleo y hormigueo, acompañados de picazón que puede llevar consigo cierto dolor. (Ver artículo: acido nalidixico)

Estos síntomas son previos a la aparición del sarpullido y de las ronchas, y se manifiesta en el lugar específico donde aparecerá el herpes en pocos días; sin embargo, no se presenta con algún indicio visible en la piel, por lo que la persona, en esta etapa de la afección, no sabrá todavía de qué se trata.

  • Aparición de la erupción: Pocos días después de la sensación de hormigueo, ya el herpes zóster se manifiesta con la aparición de erupciones que suelen iniciar como pequeños grupos de granos que van creciendo apresuradamente, convirtiéndose así, en poco tiempo en grupos grandes que toman la forma de franjas largas y se ubican en un lugar específico del cuerpo.
  • Aparición de las ampollas: Una vez que se forman los granos en grupos, enseguida se llenan de pus y se convierten en ampollas de gran tamaño, en cuyo interior también puede haber sangre  que, una vez abiertas, se cubren de costras pasados los 7 o 10 días.

Esta parte de la infección es la más desagradable y molesta para el paciente, y es aquí donde necesita el máximo posible de salubridad para evitar que se contamine la afección y se empeore el diagnóstico.

  • Otros síntomas: Es posible que, sumado a las molestias causadas por la aparición de las costras, el herpes zóster también produzca fiebre, dolores de cabeza, cansancio y dolor muscular generalizado.

En todos estos síntomas, la función de la brivudina consiste en evitar que el virus se propague a otras zonas del cuerpo y a frenar la infección en la zona donde hizo su aparición.

Generalmente, el paciente puede notar que la brivudina está haciendo el efecto esperado cuando los granos que conforman el sarpullida comienzan a secarse y a presentar costras, pues esto significa que la infección está cesando y que el pus y los demás fluidos que están en los granos ya están desapareciendo.

Otras complicaciones

Es poco común que el herpes zóster se convierta en problemas más graves, pero esto no quiere decir que no suceda. A continuación se nombrará una serie de síntomas que se han registrado junto a la infección causada por el mencionado virus.

  • Problemas en la visión: Debido a que muchas veces el herpes zóster se ubica en algunas zonas de la cara, en uno de estos casos puede quedar cerca del ojo, lo que implica un riesgo para la persona afectada.

  • En caso de que ésta detecte algún tipo de erupción o ampollas dentro del área ocular que afecte directamente el campo de visión, debe ir inmediatamente al médico para plantearle la situación y buscar una solución rápida antes que pueda llevar a la consecuencia más grave: la ceguera.
  • Dolor intenso y persistente: Como se mencionó anteriormente, el herpes zóster afecta directamente a las fibras nerviosas que están debajo de la piel, lo que conlleva a que se dañen y envíen mensajes equivocados al sistema nervioso central, donde el cerebro los interpretará de manera errada y hará que el dolor no cese en la persona afectada.

Este síntoma se puede extender por mucho después, incluso, de haber desaparecido la infección. Estos casos son denominados por los médicos especialistas como “neuralgia postherpética”.

  • Alteraciones en el sistema nervioso: Como es evidente,  los problemas más serios ocurren cuando el herpes zóster hace su aparición en la cara o cerca de ella, pues esto puede afectar a los nervios que tienen conexión con el cerebro.
  • En los casos más graves, este virus puede hacer que la persona tenga dificultad para mover determinadas partes del cuerpo, como una parte de la cara y pierda desequilibrio al caminar. Además, es probable que el herpes zóster problemas auditivos y, en el peor de los contextos, puede provocar encefalitis, condición que consiste en la inflamación del cerebro.
  • Infecciones graves en la piel: En caso de que el herpes zóster sea contaminado con otro virus externo, es posible que se creen afecciones aún más graves en la piel, como un impétigo (infección cutánea) o una celulitis.
  • Por esta razón, es sumamente importante que se mantenga un régimen de higiene durante el tiempo que dure la infección, pues de esta manera se evita el riesgo de que se produzcan infecciones más graves en la piel.

Ante todas estas afecciones, la persona deberá acudir inmediatamente al médico, pues no se encuentran dentro del rango normal de los síntomas producidos por el herpes zóster.

Nombre comercial

La brivudina es el nombre del principal componente de este antivírico, pero en el mercado se puede conseguir bajo diversos nombres que dependerán de la empresa que los fabrique y del país donde se distribuyan.

Entre los títulos más conocidos de este medicamento se encuentran Brinix®, Nervinex®, Nervol®  , cuya presentación es de comprimidos de 125 mg.

Indicaciones

Al comenzar a tomar la brivudina, es necesario que el paciente tenga en cuenta algunas indicaciones que facilitarán su modo de uso, las cuales podrá encontrar en el prospecto interno del medicamento. Aun así, aquí se explicarán algunos factores que se deben tener presenta durante todo el tratamiento con el mencionado fármaco.

En primer lugar, la brivudina está indicada, principalmente, para pacientes adultos, pues aún no se afirman ni su seguridad ni su eficacia en infantes menores de 18 años, aunque existen médicos que consideran oportuna la administración del fármaco a partir de los 12 años de edad.

Es importante, de la misma manera, que el tratamiento con el medicamento se inicie lo antes posible. Por esta razón, el paciente deberá recurrir de inmediato a su médico de confianza cuando perciba apariciones extrañas en la piel, las cuales pueden pueda asociar claramente con la presencia del virus del herpes zóster.

Una vez que se detecte el primer síntoma del herpes, no deben pasar más de tres días para comenzar el tratamiento con brivudina, y después que aparezca la primera vesícula, se recomienda administrar el fármaco en un lapso de tiempo no mayor a dos días. De esta manera, se asegurará una acción y efectos rápidos para el paciente.

Para ingerir el medicamento, es sumamente importante que el paciente no parta ni triture los comprimidos orales, pues con esto se perderían parte de sus componentes y, por ende, parte de sus efectos. Se recomienda que las pastillas se administren con algún líquido ligero, de preferencia agua.

En este mismo orden de ideas, se recomienda que las dosis sean administradas a la misma hora todos los días que dure el tratamiento, pues esto habilitará al organismo para recibirlas y creará mejores efectos dentro de la infección. Sin embargo, esto será determinado por el médico tratante.

El paciente no deberá dejar de tomar las dosis de brivudina hasta que el tratamiento finalice, aun cuando sienta mejoría.

Este punto es sumamente importante porque, de ser interrumpido el tiempo de administración establecido por el médico, se estará corriendo el riesgo de que la infección empeore y después no pueda ser atacada por el fármaco mencionado.

En caso de que la persona afectada olvide tomar una dosis del medicamento, podrá repetirla cuando lo recuerde siempre y cuando no esté próxima la siguiente toma de brivudina. No obstante, es necesario que se respeten los horarios de las dosis para que el fármaco tenga efectos más óptimos.

Si, por el contrario, el paciente ha recibido una sobredosis de brivudina (intencional o accidentalmente), deberá asistir a un médico de emergencia para determinar las posibles soluciones en este caso.

Lo más recomendable, es que se inicie un proceso de detección sintomática para descartar que se hayan producido daños dentro del organismo, que podría afectar seriamente el estado de salud de la persona.

Estas son algunas de las indicaciones que se deben tomar en cuenta antes, durante y después del tratamiento con brivudina; no obstante, el médico tratante deberá explicarle al paciente otros puntos importantes respecto al tratamiento con este fármaco.

Contraindicaciones

La brivudina puede traer serias consecuencias a la salud de los pacientes, si estos se encuentran padeciendo de afecciones que están contraindicadas al medicamento. A continuación se nombrarán algunas de las contraindicaciones del mencionado fármaco.

Hipersensibilidad a alguno de los componentes de la fórmula: Es posible que la persona afectada sea alérgica a uno o varios componentes del medicamento, por esta razón es sumamente importante que se le pida al farmaceuta la lista de los ingredientes del producto para descartar posibles reacciones indeseadas en el organismo de la persona.

Pacientes que han sido sometidos a quimioterapias: El uso de brivudina en pacientes que reciben quimioterapias está totalmente prohibido, sobre todo si se están medicando con 5-fluorouracilo, que es un potente antimetabolito utilizado en este tipo de contextos.

Esta es, quizás, una de las contraindicaciones que más se deben tener presentes al momento de recetar la brivudina, pues las consecuencias pueden llegar a ser mortales.Personas con quimioterapias antitumorales: En este mismo contexto, es importante que se tomen en cuenta

Aquellos casos de pacientes que están siendo sometidos a quimioterapias específicamente antitumorales, no solo por la administración de 5-fluorouracilo, sino también por otros medicamentos de la misma familia, entre los cuales figuran capecitabina,floxuridina o tegafur.

Todo esto es debido a que estos fármacos contienen como principio activo el 5-fluoropirimidinas, un componente que, unido con la brivudina, puede ser mortal en muchos casos.

Pacientes que estén en tratamiento con  inmunosupresores: Aquellas personas que estén padeciendo infecciones pulmonares como micosis sistémicas graves ,que estén tomando medicamentos inmunosupresores y otros como flucitosina, tampoco deberían tener tratamiento con brivudina, pues la unión de los principios activos de ambos tratamientos podrían desencadenar una serie de efectos adversos que comprometerían seriamente la salud de los pacientes.

Personas con hepatitis y enfermedades relacionadas: Es importante que el paciente le indique a su médico si tiene enfermedades del hígado, como hepatitis o insuficiencia hepática aguda, pues, en estos casos, no está recomendado el uso de brivudina para tratar las lesiones producidas por el herpes zóster.

Las contraindicaciones mencionadas son las más relevantes, pero el paciente debe mostrarle su médico tratante todo su historial clínico antes de que se le prescriba un tratamiento con brivudina. De ahí el especialista estudiará el contexto individual y determinará si no existen daños potenciales a la salud de la persona afectada.

Brivudina y alcohol

El herpes zóster, también conocido como culebrilla, puede curarse en cuestión de semanas si se aplica el tratamiento correctamente, el cual está estrechamente ligado a antivíricos como la brivudina. Como todo tratamiento infeccioso, no es recomendable que se ingiera alcohol en ninguna cantidad, pues esto retardaría sus efectos y podría ser responsable de reacciones adversas que empeorarían la salud del paciente.

Aun así, el consumo del alcohol no aparece prohibido en las advertencias del prospecto interno del producto, pero debe evitarse de igual manera si no se quiere sufrir de mareos u otros síntomas molestos, sobre en adultos de edad avanzada.

El siguiente vídeo explica detalladamente las razones por las que no se deben ligar medicamentos con alcohol.

Brivudina o aciclovir

Debido a que el Aciclovir y la brivudina están desarrollados con el mismo objetivo, (disminuir la propagación del virus del herpes zoster), sus efectos en los pacientes pueden tener ciertas diferencias que son notadas en el tiempo de curación.

En base a esto, diversos científicos alrededor del mundo han desarrollado estudios clínicos para comparar y comprobar la potencialidad de cada uno, los cuales han arrojado, en su mayoría resultados positivos para la brivudina.

En este sentido, no se descarta la reconocida efectividad del Aciclovir en la defensa en contra del herpes zóster, pues sus efectos disminuyen en un lapso no mayor a 72 horas uno de los síntomas más intensos de la infección: el dolor. Este resultado se comprobó con la aplicación de dosis orales de Aciclovir de 800 mg cinco veces al día en pacientes que ya tenían el herpes zoster en niveles agudos.

De esta misma manera, el mencionado fármaco reduce significativamente el riesgo de neuralgia post herpética si se aplica la misma cantidad de dosis por un periodo de tiempo de 7 a 10 días.

Estos puntos son muy importantes, pues se evidencia que el Aciclovir puede ayudar a disminuir los dolores durante el tiempo que dura la afección y también asegura que el paciente no sentirá más malestares, cuando termine la infección.

Por su parte, en los datos clínicos recolectados en torno a la aplicación de brivudina en el herpes zóster, se pudo evidenciar que la efectividad de este medicamento comparado a la del Aciclovir fue mayor, esto debido a que su eficacia es potencialmente mayor a la del último fármaco mencionado.

Durante las prácticas, se observó que hubo un mayor cumplimiento de la dosificación más conveniente y su nivel más elevado de actividad en la sangre.

Ahora bien, en cuanto a la neuralgia postherpética, los estudios compararon la incidencia de la brivudina en comparación con la del Aciclovir después de terminado el tratamiento, arrojando que en los pacientes que usaron el primer tratamiento fueron muchos menos (aproximadamente un 32,7%), que los que usaron Aciclovir, de los cuales al menos un 43,5% sufrieron de síntomas post enfermedad.

Dicho esto, se puede concluir que en cuanto al tratamiento del herpes zóster en su totalidad, no existen mayores diferencias en la administración del Aciclovir y de la brivudina. No obstante, en cuanto a la neuralgia postherpética, los resultados sí mostraron diferencias que podrían influir en la decisión del médico tratante de recetar uno u otro medicamento.

Por ahora, no se tienen más datos de otras investigaciones que hayan estudiado la función y los efectos del Aciclovir y de la brivudina frente al herpes zóster.

Brivudina y el embarazo

Hasta el momento, no existen estudios médicos que demuestres si el antivírico brivudina es seguro en las mujeres que están en periodo de gravidez, por esta razón, no se recomienda el uso de este fármaco en embarazadas. No obstante, el médico podría evaluar la seguridad de su administración solo si se demuestra que los riesgos son mucho menores que los aspectos positivos, pues es importante recordar que se debe velar por la seguridad del bebé en desarrollo y de la madre.

Brivudina y la lactancia

Cuando una madre está en periodo de lactancia no debería, bajo ningunas circunstancias, administrarse brivudina, pues se ha comprobado mediante estudios médicos en animales que el metabolito principal de este medicamento (es decir, el bromovinil uracilo BVU), se excreta a través de la leche materna.

Por el alto grado de concentración de este componente en los ingredientes de la brivudina, no se puede correr el riesgo de que el infante reciba a través de la leche materna restos del medicamento, pues esto podría comprometer seriamente su salud y podría ocasionar reacciones adversas indeseadas.

Otros factores para tomar en cuenta

La brivudina puede ocasionar mareos y somnolencia, por eso es recomendable que sea ingerida antes de dormir o en las horas donde el paciente no tenga la necesidad de conducir. Es importante, que esto se tome en cuenta tanto al manejar carros particulares como también maquinarias pesadas. La prevención de accidentes es sumamente importante.

Es importante, de la misma manera, mantener fuera del alcance de los niños. En caso de que un infante consuma accidentalmente una pastilla de brivudina, es necesario que sea llevado inmediatamente a un médico para que le hagan un lavado profundo, de manera que no queden restos del producto en su organismo. Asimismo, deberá tener vigilancia médica en las horas siguientes para descartar que ocurran reacciones adversas.

El paciente debe evitar a toda costa que se moje el recipiente que contiene las pastillas, pues si éstas entran en contacto con el agua o con algún otro líquido, se corre el riesgo de que pierdan parte de sus componentes, lo que incidiría directamente en los efectos frente al virus del herpes zóster.

En caso de que la persona haya notado que la afección se trata del herpes zóster cuando ya haya estado en un nivel muy avanzado, lo mejor será consultar con el médico si es necesario el uso de la brivudina o si, por el contrario, es necesario algún otro tipo de tratamiento, de los cuales el más grave podría ser el de la hospitalización.

Como punto último, es elemental que todas las decisiones que tome el paciente respecto al tratamiento con brivudina sean consultadas previamente con el médico especialista, pues se trata de un fármaco delicado que requiere, como tal, de un cuidado especial. Asimismo, no puede consumir este medicamento sin consultar al especialista.

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