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Descubre todo sobre el fármaco Blinatumomab y más

El cáncer es una de las enfermedades más mortales que existen, y también una de las más variadas. Sus tipos afectan a casi todo el organismo, y sus tratamiento han ido variando a través del tiempo; algunos han actuado de manera eficaz, tal como el Blinatumomab y otros no tanto.

blinatumomab

Por estas razones mencionadas, los médicos alrededor del mundo han trabajado incansablemente en el desarrollo de nuevos y mejores medicamentos para que los efectos negativos que producen las células cancerígenas sean disminuidos el máximo posible.

Uno de estos fármacos es la blinatumomab, por lo que resulta necesario mencionar algunos de los aspectos más relevantes de la misma en este artículo. No obstante, es importante destacar que todo el contenido que se desarrollará a continuación es de carácter netamente informativo, por lo que cualquier prescripción o uso de este medicamento deberá realizarse bajo la supervisión de un médico especialista en oncología.

¿Qué es blinatumomab?

Como parte de la familia de la inmunoterapia, el blinatumomab es un medicamento denominado anticuerpo monoclonal, y aún está en proceso de desarrollo y de estudio. No obstante, existe información suficiente respecto a este fármaco.

En este sentido, el blinatumomab es la primera molécula bioespecífica desarrollada que, en unión con otros antígenos (específicamente el CD3 y el CD9) crean un puente que es capaz de destruir un diverso número de células cancerígenas. (Ver artículo: temsirolimus)

Los mismos estudios que giran en torno a este nuevo medicamento destacan que las pruebas clínicas han sido aplicadas a pacientes que padecen el tipo de cáncer denominado linfoma no Hodgkin; sin embargo, los resultados más efectivos fueron descubiertos en personas con leucemia linfoblástica aguda.

En este mismo orden de ideas, el proceso de construcción de este anticuerpo monoclonal está basado en las células de este mismo tipo que son desarrolladas de manera natural por el cuerpo humano. Es decir, el blinatumomab tiene la función de multiplicar los anticuerpos para que, de esta manera, se fortalezcan las que aún quedan presentes en el organismo y se creen otras nuevas.

Por otra parte, y en cuanto al aspecto del componente principal de este medicamento (que es el mismo blinatumomab), éste es una molécula pequeña de una sola cadena no glicosilada, la cual es una variable de la hemoglobina.

Aunque los estudios clínicos aún no se han terminado, algunas aplicaciones ya pueden ser posibles en dos tipos de cáncer. El primero de ellos es el linfoma no Hodgkkin y se encuentra en la fase I de pruebas, mientras que el otro es la leucemia linfoide aguda y sus aplicaciones en los humanos ya superaron la fase II.

¿Para qué sirve?

Ahora bien, ya han sido mencionadas las dos varibales del cáncer que hasta ahora pueden ser tratadas mediante la inmunoterapia, y teniendo como base el medicamento blinatumomab; no obstante, es importante desarrollar algunos aspectos de estas enfermedades para que tanto los médicos como los pacientes tengan un mayor conocimiento acerca de las mismas. (Ver articulo: vinblastina)

Linfoma no Hodgkin

Como todo cáncer, el linfoma no Hogdkin se origina cuando las células comienzan a crecer de manera y en cantidades descontroladas, lo que hace que éstas se transformen de positivas a malignas y sean capaces de crear tumores cancerígenos.

En el caso del linfoma no Hodgkin, estas células son los linfocitos blancos, los cuales son los encargados de formar el sistema inmunológico del cuerpo y defenderlo ante los posibles ataques de enfermedades y demás afecciones externas.

En este sentido, el sistema linfático es el más afectado en esta variable del cáncer, el cual también ayuda a que los fluidos corporales transiten de manera óptima y llegue información tanto para los demás órganos como para el sistema nervioso central.

Debido a que los glóbulos blancos (es decir, los linfocitos), se encuentran en todo el cuerpo humano, es posible que el cáncer se desarrolle en cualquier lugar; no obstante, éste se manifestará a través de la inflamación de los ganglios, pues son estos los que se encuentran principalmente afectados con la presencia de las células cancerígenas.

Por otra parte, existen diversos tipos de linfoma no Hodgkin, pero debido a que todos se tratan de la misma manera se tratarán los síntomas y demás aspectos a desarrollar de manera general. Es importante destacar que no debe confundirse esta enfermedad con el linfoma de Hodgkin, pues la diferencia reside en sus tratamientos.

El siguiente vídeo explica de manera detallada en qué consiste esta enfermedad:

Lugares donde comienza el cáncer

Ahora bien, a continuación se explicarán cuáles son las zonas donde se manifiesta el linfoma no Hodgkin, pues así el paciente podrá determinar cualquier afección de manera temprana. (Ver articulo: zuclopentixol)

  • Bazo: Este órgano tiene su ubicación exacta debajo de las costillas, específicamente en la parte izquierda del cuerpo. El bazo también produce una cantidad importante de linfocitos, razón por la cual es sumamente propenso de desarrollar células cancerígenas. La inflamación del bazo es uno de los indicios más palpable de que existe la presencia del linfoma no Hodgkin.
  • Médula ósea: La médula ósea es otro de los sistemas (y quizás el más delicado) que puede verse afectado con la aparición del linfoma no Hodgkin, pues ésta es la principal zona donde los linfocitos hacen vida.

Como ya es sabido, la médula ósea es el tejido esponjoso que se encuentra dentro de los huesos, el cual alberga una gran cantidad de linfocitos y, por la misma razón, puede ser refugio de células cancerígenas.

  • Ganglioslinfáticos: Los ganglios linfáticos son unos pequeños órganos que se encuentran alrededor del cuerpo. Su función radica en contener diversos tipos de células, entre las cuales destacan, por supuesto, los linfocitos.

El sistema inmunitario está distribuido por muchas partes del organismo, y por ser los ganglios los contenedores de los glóbulos blancos, también son los más propensos a desarrollar el linfoma no Hodgkin.

  • Adenoides y amígdalas: En este mismo sentido, otros de los ganglios más importantes del cuerpo se encuentran en las adenoides y en las amígdalas, los cuales no son más que un conglomerado de tejido contentivo de linfocitos que están ubicados detrás de la garganta.
  • Tracto digestivo: Todos los órganos que forman parte del tracto digestivo también son zonas donde los linfocitos abundan, por lo que el linfoma no Hodhkin también puede hacer su aparición en el estómago, el colón, el intestino delgado y el recto.

Síntomas del linfoma no Hodgkin

A menudo, el linfoma no Hodgkin se manifiesta a través del dolor en la zona que está siendo afectada; no obstante, existen muchos casos donde la enfermedad no presenta síntomas visibles hasta después que el tumor ha alcanzado un tamaño en el que es más difícil tratarlo.

Por esta razón, a continuación se mencionará la sintomatología más común del linfoma no Hodgkin.

  • Inflamación de los ganglios linfáticos: Anteriormente ya fueron explicados los ganglios y su ubicación en el cuerpo, pero en el contexto exacto de los síntomas del linfoma no Hodgkin, la inflamación de los ganglios es el principal y el más recurrente.

Los ganglios linfáticos suelen inflamarse de manera exagerada cuando están en la presencia de células cancerígenas, por lo cual el paciente debe estar atento a los posibles cambios de tamaño que puedan experimentar estos órganos.

  • Pérdida de peso: Es común que el paciente que está afectado por el linfoma no Hodgkin baje de peso de manera considerable, y esto es debido a que el sistema inmune se encuentra debilitado y, por ende, las demás partes del cuerpo no realizan sus funciones de manera adecuada. Entre ellas se encuentra, claro está, el tracto digestivo.
  • Escalofríos: Los escalofríos también son otros de los síntomas recurrentes del linfoma no Hodgkin, y esto es debido a que el sistema inmunitario deja al cuerpo parcialmente desprotegido de los embates externos, lo cual genera una sensación de frió incómodo que experimentan los pacientes que están siendo afectados por esta letal enfermedad.
  • Hinchazón en el abdomen: El abdomen es uno de los órganos que tiene mayores probabilidades de albergar el linfoma no Hodgkin, y esto sucede de esta manera debido a que el tracto gastrointestinal (en el que se incluye el estómago) tiene en su interior grandes cantidades de linfocitos.

La hinchazón es producto de la formación de tumores malignos que son producidos por las células cancerígenas.

  • Sensación de llenura: Es probable que el paciente que padezca de linfoma no Hodgkin no coma de la manera adecuada y, aun cuando ingiera poca cantidad de comida, quede con una sensación de llenura sin causa aparente.
  • Presión o dolor en el pecho: La variable del cáncer mencionado también puede provocar dolores intensos o presión en el pecho, lo cual podría ser consecuencia de la presencia de células cancerígenas en los ganglios aledaños a este órgano vital.
  • Presencia de moretones o sangrados: La presencia de células cancerígenas en el cuerpo podrían manifestar a través de sangrados sin razón aparente y moretones con la misma característica, sobre todo cuando es el linfoma no Hodgkin la enfermedad presente.
  • Infecciones graves y frecuentes: Uno de los indicios que podrían sugerir la presencia del linfoma no Hodgkin consiste en la aparición constante de infecciones graves, las cuales son muy comunes porque el sistema inmune de la persona afectada está sumamente debilitado y, por consiguiente, permite la entrada de agentes externos que pueden causar afecciones molestas e indeseadas.

Tratamiento

Las terapias principales para el linfoma no Hodgkin se basan en la quimioterapia y en la radioterapia; no obstante, con la invención de la inmunoterapia, el blinatumomab  es uno de los fármacos que pueden utilizarse para fortalecer el sistema inmune y evitar, de esta manera, la propagación de esta letal enfermedad.

Leucemia linfoide aguda

En cuanto a la leucemia linfoide aguda (también llamada leucemia linfoblástica aguda), es un tipo de cáncer que se origina cuando los glóbulos blancos empiezan a crecer de manera descontrolada en su versión joven, lo que hace que las células se conviertan en cancerígenas rápidamente.

Para ser más específicos, la leucemia linfoide aguda inicia en los linfocitos que están presentes dentro de la médula ósea, lugar donde ocurre el nacimiento de las nuevas células pertenecientes a los glóbulos blancos.

Debido a este lugar de crecimiento, la leucemia linfoide aguda es una de las más delicadas de tratar pues, al afectar la médula ósea, el sistema nervioso central puede mermar sus funciones y alterar todos los procesos del cuerpo humano en general.

Otra de las características que hacen que tratar esta enfermedad sea un poco más difícil que las demás, es que la leucemia linfoide aguda se propaga rápidamente por todo el cuerpo a través del torrente sanguíneo, conducto que utilizan las células cancerígenas para invadir todo el organismo y ocasionar la temida metástasis.

Es importante destacar, de la misma manera, que la palabra aguda del título hace referencia a la propagación acelerada de la enfermedad a través de la sangre, y de su directa afección a la médula ósea. Es necesario saber esto para poder diferenciar esta enfermedad de otras similares, como el linfoma no Hodgkin.

El siguiente vídeo explica de manera detallada en qué consiste esta enfermedad:

Síntomas de la leucemia linfoide aguda

La leucemia linfoide aguda es muy frecuente en niños, y la mayor parte de sus síntomas son visibles al poco tiempo de la aparición de la enfermedad. A continuación se nombrarán algunos de ellos.

  • Dolor en los huesos: Debido a que la leucemia linfoide aguda nace en los huesos, los dolores en esta parte del cuerpo son sumamente profundos, y pueden llegar a impedir que la persona realice actividades diarias básicas. En el peor de los casos, los dolores en los huesos pueden ocasionar que la persona afectada no pueda caminar.
  • Sangrado en las encías: La debilidad de todas las zonas del cuerpo es otro de los síntomas que puede indicar la presencia de la leucemia linfoide aguda, pues las mucosas tienden a romperse con facilidad.
  • Infecciones frecuentes: Debido a que el sistema inmune del paciente que padece de leucemia linfoide aguda se debilita de manera mayúscula, el cuerpo se encuentra totalmente desprotegido y las infecciones pueden indicar que algo está mal en el sistema linfático.
  • Bultos en los ganglios linfáticos: Este síntoma es uno de los más notables cuando la leucemia linfoide aguda aparece, pues los ganglios se inflaman de manera exagerada por la presencia de células cancerígenas en el organismo. Las axilas, el cuello, el abdomen y la ingle son algunos de los ganglios que más se inflaman con este cáncer.
  • Piel pálida: La coloración de la piel también puede cambiar cuando la leucemia linfoide aguda entra en contacto con el cuerpo humano. Generalmente, las células cancerígenas provocan que la piel se torne de un tono más claro que el habitual del paciente, lo que hace que se ponga pálida y con aspecto enfermizo.
  • Sangrado nasal: Como se mencionó anteriormente, el sangrado en las mucosas es otro síntoma de que puede existir leucemia linfoide aguda. La nariz no es excepción, y es común que las células cancerígenas causen un sangrado nasal intenso y recurrente.
  • Fatiga: El cansancio sin causas aparentes es otra manera que usa la leucemia linfoide aguda para manifestarse. La sensación de fatiga e incomodidad puede afectar a la persona que padece la mencionada enfermedad.

Algo importante que deben saber tanto los pacientes como los médicos tratantes, es que la leucemia linfoide aguda presenta síntomas que son comunes en otras enfermedades de menor intensidad o gravedad. Por esta razón, es elemental que se hagan los estudios necesarios cuando unos síntomas que parecen irrelevantes se extienden en tiempo o afectan más de lo normal al organismo.

Tratamiento

Al igual que el linfoma no Hodgkin, la leucemia linfoide aguda tiene como tratamiento principal sesiones de quimioterapia y radioterapia. No obstante, la inmunoterapia ha presentado numerosos efectos positivos  en esta enfermedad, sobre todo con el blinatumomab que ya ha superado la fase II de pruebas en seres humanos.

Nombre comercial del blinatumomab

El blinatumomab es el nombre del principio activo de este medicamento; sin embargo, existen otros títulos por los que se puede ubicar, los cuales pueden variar dependiendo de la empresa farmacéutica que los distribuya y de los países donde se comercialice.

En este sentido, el nombre comercial de este anticuerpo monoclonal es Blincyto, y en cuanto a su presentación, ésta es de un polvo concentrado para inyección y una solución para perfusión del mismo modo, ambos con un contenido de 38,5 microgramos.

Es necesario recalcar que el líquido con el cual el medicamento se unirá para crear la solución para inyección debe estar totalmente salubre, por lo que se recomienda que el médico tratante use el agua especial para inyecciones y le agregue la cantidad necesaria de manera que no ocurra algún cambio en la composición del medicamento y, por ende, en los efectos del mismo.

Dosis

Las dosis del blinatumomab van a ser determinadas por el médico tratante después de estudiar minuciosamente el caso presentado, así como también el tipo de cáncer y los niveles a los que ha llegado la enfermedad. No obstante, existen cantidades predeterminadas que pueden servir de guía para los especialistas.

A continuación, entonces, se mostrarán algunas de las dosis que han funcionado en los tratamientos con blinatumomab. Sin embargo, es necesario destacar también que lo general es que los pacientes reciban dos ciclos de tratamiento con el mencionado medicamento, los cuales duran aproximadamente 28 días o 4 semanas.

En este sentido, debe haber un tiempo de descanso entre cada ciclo, el cual puede constar de 14 días sin perfusiones de blinatumomab. Asimismo, cada ciclo tendrá al menos una dosis inyectada por día.

  • Día 1 al 7 (primer ciclo): Durante este primer ciclo la dosis recomendada es de 9 microgramos una vez al día, el cual debe durar al menos 30 minutos a través de perfusión continua.
  • Día 8 al 28 (primer ciclo): En esta segunda parte del primer ciclo del tratamiento, lo ideal es que suministren 28 microgramos del blinatumomab al día por perfusión continua.
  • Día 1 al 28 (segundo ciclo): Después de un descanso de 14 días, es adecuado aplicar el segundo ciclo del tratamiento. En este periodo de tiempo se recomienda que se suministren 28 microgramos de blinatumomab al día por perfusión continua.

Ahora bien, es importante destacar que estas cantidades son las recomendadas para pacientes cuyo peso mínimo sea de 45 kilogramos. Para aquellas personas que no superan este rango de peso, las cantidades deberán cambiar y será el médico tratante el encargado de determinar las cantidades adecuadas.

Dosis pediátricas

Debido a que el blinatumomab es un fármaco que aún está en fase de pruebas, no se han desarrollado estudios médicos que determinen la seguridad y eficacia en los pacientes infantiles. No obstante, el médico especialista podrá realizar un estudio minucioso del caso de un paciente pediátrico específico y, de esta manera, podrá determinar si la aplicación es positiva o, por el contrario, puede resultar perjudicial.

Efectos secundarios

Como todo medicamento, es posible que el blinatumomab pueda provocar una serie de efectos secundarios que pueden afectar de manera directa el organismo del paciente que padece de cáncer.

Aunque muchos de estos problemas pueden desaparecer rápidamente y sin la ayuda de un médico especialista, existen otros que pueden ser de mayor gravedad.

A continuación se mostrarán algunos de los efectos secundarios que pueden desarrollarse a partir del consumo del blinatumomab.

  • Diarrea: El tracto gastrointestinal es uno de los principales que reciba los componentes del mencionado medicamento, por lo que los primeros días puede desarrollar un rechazo a alguno de los ingredientes que se manifiesta a través de la diarrea.
  • Estreñimiento: el estreñimiento es parte de la misma afección del medicamento al tracto gastrointesinal, y puede aparecer en los primeros días de aplicación del blinatumomab. En este sentido, sus efectos también pueden desaparecer rápidamente sin ayuda de otros fármacos.
  • Dolor de espalda y articulaciones: La inyección del blinatumomab tiene altos niveles de ingredientes concentrados, por lo que su recibimiento en el cuerpo puede ocasionar dolores intensos en ciertas zonas del cuerpo, siendo las articulaciones, la espalda y los músculos algunos de ellos.
  • Aumento de paso: Los estudios médicos que llevan el seguimiento de los efectos que produce la blinatumomab en el cuerpo, han detectado que los pacientes han sufrido episodios de aumento de peso sin causa aparente, por lo que lo adjudican como otra reacción adversa del mencionado medicamento.

Todo lo explicado anteriormente, forma parte de los efectos secundarios de menor gravedad que pueden aparecer durante el tiempo de administración del blinatumomab. No obstante, existen otros que pueden ser más graves y pueden requerir de ayuda médica de emergencia.

A continuación se nombrarán algunos.

  • Dificultad para respirar: Algunos componentes del blinatumomab pueden producir problemas en el tracto respiratorio, los cuales se manifiestan a través de la dificultad para respirar. En estos casos es sumamente necesario que se visite a un médico.
  • Dolor en el pecho: El dolor en el pecho puede ser producido por una reacción adversa de algunos de los ingredientes del blinatumomab, y puede tener consecuencias graves si no se trata con rapidez.
  • Entumecimiento de las extremidades y otras zonas del cuerpo: Otros de los efectos secundarios del mencionado medicamento consiste en la aparición de problemas de movilidad en las manos, los pies y los brazos, así como también una sensación molesta de hormigueo.
  • Síntomas de infección: Es posible que durante el tiempo que se administre el blinatumomab, aparezcan otras infecciones oportunas que aprovechan el debilitamiento del sistema inmune. En estos casos, la infección se manifiesta con fiebre, dolor de cabeza, de garganta y, en general, en todo el cuerpo.

En este sentido, el paciente debe estar atento a cualquier aparición de estos síntomas, pues deberá visitar de manera inmediata un médico para combatir esta serie de problemas.

Factores a tomar en cuenta

  • Por otra parte, es elemental que el paciente le informe a su médico sobre todos los fármacos que está ingiriendo, sin importar si estos han sido prescritos o no con récipe médico. Aquí también se incluyen los suplementos vitamínicos, las medicinas a base de hierbas naturales y cualquier tipo de bebidas energizantes.
  • Asimismo, el paciente debe asegurar que no es alérgico a ninguno de los ingredientes del blinatumomab, por lo que deberá pedirle al farmacéutico que le venderá el mencionado medicamento la lista de los mismos.

Posteriormente, deberá hacerse exámenes especiales que descarten cualquier riesgo de hipersensibilidad a los componentes del fármaco.

  • El paciente deberá mostrar todo su historial médico a su especialista tratante antes de prescribir el blinatumomab, pues de esta manera éste sabrá si existe alguna infección o algún medicamento que pueda incidir en los efectos esperados del mencionado fármaco.
  • Si es mujer, deberá informar a su médico si está amamantando o si está embarazada, pues aún no se ha comprobado la seguridad del blinatumomab en estos casos. El médico deberá prescribir algún anticonceptivo de alta potencia para evitar que ocurra una concepción durante el tratamiento inmunoterapia.
  • Las vacunas también deberán ser pausadas por el tiempo que duren los ciclos de tratamiento, pues esto podría crear efectos contraproducentes para el paciente. El médico será quien determine en cuanto tiempo el paciente podrá vacunarse o consumir otro tipo de medicamentos inmunizantes.
  • Se recomienda que las inyecciones del blinatumomab sean realizadas por un médico especialista o, en su defecto, por alguien que tenga experiencia en tratamientos de inmunoterapia, pues su delicadeza así lo amerita.