Acetazolamida: Cómo reducir la presión ocular y más

Acetazolamida es un fármaco indicado para tratar la presión ocular, malestares estomacales, dolores de cabeza y la retención de agua; conocido por ser un inhibidor de la enzima anhidrasa carbónica, que es parte del grupo de las metaloenzimas, por lo cual tiene una mayor reacción ayudando a interconvertir el dióxido de carbono y bicarbonato, manteniéndolos equilibrados dentro de la sangre. Conozca este fármaco y evite siempre la automedicación.

Acetazolamida

¿Qué es la Acetazolamida?

La Acetazolamida es un reconocido fármaco, con amplia funcionalidad dentro de la medicina, identificado como una sustancia química cristalina que es parte del grupo de las sulfamidas; elemento sintético perteneciente a lo que se conoce como sulfas, que se caracteriza por contar con un amplio espectro.

Las sulfonamidas, son uno de los químicos que se emplearon dentro de los fármacos, por ser considerados como efectivos antimicrobianos; y los cuales sirvieron de base en la evolución de la mayoría de los antibióticos conocidos en la actualidad y empleados dentro de la medicina tanto humana como veterinaria.

Este fármaco que se identifica como Acetazolamida, es empleado para la realización de tratamientos diuréticos en enfermedades pulmonares, con el glaucoma o simplemente como medicamento contra los dolores de cabeza. No obstante que en general suele ser mayormente utilizado para evitar la retención de líquidos dentro del organismo.

La Acetazolamida tiene un mecanismo de acción mediante el cual es un potente inhibidor enzimático, dirigiendo su efecto sobre la anhidrasa carbónica; para ello realiza una catalización sobre la influencia del ácido carbónico en el cuerpo humano, proveyendo efectos diuréticos en el funcionamiento del riñón, con lo cual se elimina agua, sodio y potasio.

Su funcionamiento es evidenciado por la alcalinización de la orina y la re-absorción de otros elementos dentro de los túbulos renales, como es el ion amoniaco; manteniendo sin alteración el calcio y el magnesio, pero eliminando durante este proceso iones de fosfato.

Lo interesante dentro de todo este proceso, es que la anhidrasa carbónica está presente en varios tejidos, siendo uno de ellos el de los ojos, donde interviene para disminuir la formación del humor acuoso. Por otro lado, su influencia llega a la mucosa gástrica, al páncreas, al sistema nervioso central e incluso a los eritrocitos, células que contienen hemoglobina y están encargadas de transportar el oxígeno a muchas partes del cuerpo.

Marcas Comerciales

La Acetazolamida es un medicamento que puede ser encontrado a nivel comercial identificado mediante algunas marcas, como por ejemplo Ak-Zol, Diamox, Edemox, Secuelas Diamox; pero la mayoría de las veces el producto es presentado de manera genérica, diferenciándose tan solo por el laboratorio fabricante.

Es un medicamento empleado en niños para el tratamiento del glaucoma y la epilepsia; asimismo es importante destacar que este solo se recomienda generalmente en adultos y adolescentes.

Acetazolamida

¿Para qué sirve?

La Acetazolamida es un medicamento de amplio espectro, derivado de la sulfamida y que es empleado para el efectivo tratamiento del glaucoma, una enfermedad que ataca los ojos de los seres humanos, caracterizada por presentar un aumento de la presión dentro del globo ocular; cuya consecuencia es la pérdida progresiva de la visión.

Con la adecuada utilización de la Acetazolamida como tratamiento, los pacientes cuentan con un fármaco que les permite reducir adecuadamente la presión de sus ojos. Pero este tipo de producto también puede ser empleado como tratamiento para reducir los síntomas del malestar estomacal, presencia de cefaleas o dolor en la cabeza; disnea a causa de dificultades respiratorias; contra mareos, fatiga y somnolencia.

Otra de las interesantes aplicaciones médicas de la Acetazolamida, es ayudar a aquellas personas que sufren del mal de la montaña, que también es conocido como mal de altura, páramo o soroche; este es un trastorno que sufren las personas debido a la falta de oxígeno, cuando se encuentran en regiones de elevada altitud, lo que es conocido dentro de la medicina como hipoxia.

En estos caso se le puede indicar a las personas que sufren de esta enfermedad ocasionada por la falta de oxígeno, un tratamiento mediante la utilización de Acetazolamida; la cual también es posible emplear junto con otros medicamentos para evitar la presencia de edema, que son ocasionados por la excesiva retención de agua en el organismo, o para el control de crisis convulsivas en pacientes que sufren de epilepsia.

¿Cómo usar la Acetazolamida?

La Acetazolamida se puede adquirir mediante récipe médico a nivel comercial en tabletas o en cápsulas, generalmente con 250 mg; que deben ser ingeridas mediante vía oral.

Se recomienda siempre seguir las instrucciones previamente indicadas por su médico; donde además es importante leer detenidamente el prospecto que viene adjunto con el producto, dentro de su respectivo empaque antes de iniciar el consumo de este fármaco; ya que cuenta con advertencias y precauciones que debe saber y que probablemente no le hayan sido informadas oportunamente.

Se debe tomar la dosis tanto en cantidad como en frecuencia, tal como le ha sido indicado por su médico; considerando que cada tableta o cápsula, debe ser tragada entera con abundante agua y evitar aplastarla o masticarla.

La dosis de Acetazolamida es establecida de manera individual para cada paciente, en función del tipo de trastorno físico que se encuentre presentado; no obstante, a manera informativa les indicamos las siguientes dosis frecuentemente empleadas:

  • En caso de ser utilizada como diurético, se recomiendan 5 mg de Acetazolamida, por kilogramo de peso, una vez al día.
  • Cuando la patología esté relacionada con epilepsia o glaucoma, se sugiere de 8 a 30 mg por kilogramo de peso una vez al día; pero sin que la dosis mayor supere los 750 mg al día.

Acetazolamida

En algunos casos es empleado con niños, lo cual es previamente establecido por el pediatra en relación con la condición física del menor, pero usualmente la dosis administra oscila entre 125 a 750 mg al día que son repartidos mediante varias dosis. Cuando este medicamento es empleado en el caso de los niños, esto se realiza con la finalidad de servir como tratamiento para glaucoma o epilepsia.

Si el paciente padece Insuficiencia Renal Moderada o severa, se recomienda que la dosis diurética sea reducida a la mitad; o en caso de ser extremadamente necesario, se pueden establecer intervalos para la administración de las dosis, mediante los cuales se realizará el consumo cada doce horas.

Si por olvido omite una dosis, tómela tan pronto lo recuerde, siempre y cuando no sea casi la hora de su siguiente dosis; en cuyo caso deber obviar la dosis olvidada y seguir su medicación como de costumbre.

De ninguna manera tome más medicamento del indicado, pues correría el riesgo de padecer una sobredosis con graves consecuencias para su organismo. Ante lo cual deberá llamar de manera urgente a su médico o a cualquier servicio de emergencia, para que le brinden con urgencia el protocolo para el control de envenenamiento.

Acetazolamida

Advertencias y Precauciones del uso de la Acetazolamida

Es importante que todo paciente evite la utilización del Acetazolamida si es alérgico a sus componentes, debido a que puede experimentar una intoxicación medicamentosa de graves consecuencias para su organismo.

Por lo tanto se recomienda que le comunique previamente a su médico tratante si ha experimentado alergias asociadas con sulfonamidas, con diuréticos o con cualquier otro tipo de medicamento en general.

Otro elemento importante a considerar en este orden de ideas, es saber que la Acetazolamida puede reaccionar ante otros medicamentos de manera inesperada, como es el caso de su uso simultáneo con anfetaminas, ciclosporina, aspirinas; medicamentos antidepresivos, cardíacos, otros diuréticos o incluso remedios naturales como la primidona a la hierba de San Juan.

Cualquier otra enfermedad que el paciente padezca, deberá hacerla del conocimiento de su médico, como es el caso de trastornos en el corazón, hígado, riñón, diabetes o si se encuentra embarazada; ya que este es un medicamento que en muchos casos, solamente será indicado cuando no represente un riesgo potencial para el paciente, en función de la patología presentada.

Con respecto al embarazo y la lactancia, no se cuenta con adecuados estudios que permitan determinar su toxicidad sobre el feto durante la gestación, por lo cual el médico tratante solamente emplea este medicamento, cuando el beneficio para la madre será superior al posible riesgo para su hijo.

La Acetazolamida se excreta mediante la leche materna, pero los estudios indican que en muy poca cantidad, por lo que no llegaría a causar efectos adversos sobre el bebé. Es por esto que la Academia Americana de Pediatría considera que este medicamento es compatible con la lactancia materna. No obstante, algunos autores consideran que es preferible evitar este tipo de riesgo.

Este medicamento puede ocasionar somnolencia, por lo cual se debe tener precaución y evitar el manejo de vehículos o desarrollar actividades que requieran un estado alerta.

¿Cómo debo Conservarla?

El medicamento deberá ser preservado dentro de su empaque, bien cerrado, resguardado de la humedad y en un lugar fresco. Manteniéndose un especial cuidado de colocarlo en un lugar fuera del alcance de los niños.

Es importante que esté pendiente de la fecha de vencimiento de su medicamento, para evitar consumir este producto luego de su tiempo reglamentario; ya que no contará con la misma potencia y efectividad sobre su organismo.

El medicamento es indicado mediante récipe médico para el uso exclusivo del paciente para el cual está dirigido el tratamiento; por lo cual no deberá ser compartido ni administrado en otras personas, a pesar de estar manifestando los mismos síntomas.

Una vez finalizado el tiempo de vigencia de su medicamento, se aconseja desecharlo apropiadamente; fuera del alcance de niños o mascotas, para evitar intoxicaciones accidentales. Recuerde tener mucha prudencia en el manejo de los medicamentos dentro de su hogar.

Efectos secundarios de la Acetazolamida

El Acetazolamida por ser un elemento químico, que es ingerido como tratamiento con la finalidad de aliviar algunos de los trastornos presentados por los pacientes, como es el caso de glaucoma, dolor de cabeza o como diurético; está dirigido a ocasionar una serie de cambios metabólicos dentro de su organismo.

Con lo cual y de acuerdo con la experiencia manifestada por algunos pacientes que han consumido este producto, es posible que se puedan presentar algunos síntomas considerados como efectos secundarios o reacciones ante la medicación con este tipo de fármaco, entre los que se pueden citar:

  • Problemas auditivos o presencia de zumbidos a nivel de los oídos, lo que es conocido como tinnitus.
  • Hormigueo en las extremidades, cosquilleo, adormecimiento.
  • Dolor de garganta, dificultades para tragar.
  • Náuseas, vómitos, diarrea.
  • Posible anorexia, alteraciones del gusto.
  • Rubor, presencia de mucha sed, mareos.
  • Irritabilidad, depresión, disminución de la libido.
  • Estados de somnolencia, mucha confusión.
  • Visión borrosa.
  • Alteraciones en el balance o equilibrio.
  • Miopías de tipo transitorio.
  • Alteraciones de la piel, con posible color amarillento al igual que en los ojos.
  • Insuficiencia hepática.
  • Dificultades para orinar, sensación de necesidad de orinar.
  • Malestar estomacal, pérdida del apetito.
  • Posible fiebre, sarpullidos y dolores de cabeza o cefaleas.
  • Crisis convulsivas, posibles sangrados o aparición de moretones.

Estos son algunos de los síntomas que han sido reportados por los pacientes que han seguido tratamiento mediante Acetazolamida; en general el fármaco es bien tolerado para la mayoría de las personas.

No obstante, se recomienda que si experimenta alguno de estos síntomas o cualquier otro que considere fuera de lo usual dentro de su condición física habitual, lo reporte de inmediato comunicándose con su médico, a fin de que le pueda realizar una evaluación y determine si es necesario bajar la dosis del medicamento o cambiarlo por cualquier otro similar, que le ocasione menos efectos secundarios sobre su organismo.

Recuerde además que es importante que cumpla con sus citas médicas, ya que mediante ellas el médico establecerá el progreso de su tratamiento y la respuesta que está dando ante el uso del medicamento, asimismo le puede indicar hasta donde será necesario prolongar el uso del Acetazolamida; donde lo ideal es que no tenga que consumirlo, durante demasiado tiempo.

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