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Primidona: Para qué sirve, nombre comercial y más

La primidona se presenta como un anticonvulsivo, utilizado para el tratamiento de diversas afecciones donde se observan temblores descontrolados, cefalea migrañosa, dolor a nivel neuropático. Este fármaco por lo general es un polvo de color cristalino y casi llegando a blanco. Este mismo es disuelto sin problema en agua y hasta en soluciones alcalinas para lograr ser ingerido con mayor facilidad por el paciente.

primidona

Para qué sirve la primidona

Este fármaco se utiliza únicamente por sí solo, aunque en ciertas ocasiones es empleado bajo la combinación de otros medicamentos para la vigilancia de determinadas clasificaciones de convulsiones. Como ya se sabe la primidona es clasificada dentro de los llamados medicamentos anticonvulsivos, dado que el mismo tiene un amplio espectro de actuación, ayudando a disminuir el dinamismo eléctrico a nivel cerebral anormal.

El uso de este medicamento viene asociado con el fin de controlar y disminuir la frecuencia de las convulsiones, para que usted pueda realizar con mayor eficacia sus quehaceres diarios, logrando controlar los riesgos que se pueda ocasionar así mismos, tal como querer hacerse daño cuando pierde la lucidez, o de padecer alguna otra afección que resulte ser letal por las convulsiones tan repetitivas.

Estas condiciones anteriormente descritas llegan a catalogar a la primidona dentro de la familia de los barbitúricos, específicamente entre los conocidos como anticonvulsivos, donde su rango de actuación por lo general empieza controlando los movimientos eléctricos del cerebro de forma anormal, mientras ocurre la convulsión.

Nota: Este artículo es solo informativo, no se automedique

Nombre comercial

Este medicamento se puede llegar a encontrar en las farmacias bajo distintas denominaciones, pero principalmente bajo la denominación Mysoline, aunque existen otros nombres comerciales tales como desoxifenobarbital y primaclona.

Mecanismo de acción

Hasta el momento no se conoce el mecanismo de acción preciso, es posible que, al igual que otros fármacos anticonvulsivos, sus efectos sobre las neuronas es el más conocido, llegando a desempeñar un papel importante ya que altera los fluidos iónicos de esta capa neuronal, llegando a ser muy parecido al fenobarbital.

¿Cómo se debe usar este medicamento?

Trate de tomar este fármaco a la hora estimada o que haya sido planeada por usted y su médico, todos los días sin excepción. (Ver artículo: Diflunisal).

Continúe muy de cerca y atentamente las indicaciones que le muestra la receta y solicite a su médico de confianza o por el contrario, a su farmacéutico que le responda cualquier pregunta que le surja o que no pueda comprender. Tome las dosis de primidona según le haya sido manifestado. Trate de no variar el número y las porciones del fármaco, ni intente tomarla con mayor frecuencia que la estimada por su médico.

Es muy posible que el médico tratante o el especialista en el área de la salud le recomiende al inicio del tratamiento una dosificación muy reducida de primidona, y tras el transcurso del tiempo llegue a aumentar de forma gradual, pero haciendo la acotación de que no sea más de una vez cada 3 días.

Si usted se encuentra tomando otro fármaco con el fin de tratar las convulsiones y su médico le informa que puede empezar a tomar primidona, este mismo especialista está en el deber de disminuir de forma parcial las dosis que venía tomando del otro fármaco y por consiguiente, aumentar las dosis de primidona durante por lo menos un tiempo de dos (2) semanas.

La primidona por lo general ayuda a vigilar la afección, pero es importante aclarar que el mismo no es la solución a sus problemas, y que por lo tanto no lo curará por completo. Tal vez transcurran cierto tiempo, incluso semanas hasta que sienta las bondades de este medicamento. Continúe tomando la primidona aunque se sienta bien de salud.

No deje de tomar el fármaco sin antes consultar primeramente con su médico que lo esté tratando, inclusive si llega a sentir alguno de los efectos secundarios, tales como la existencia de algunos cambios que resulten ser inusuales en el comportamiento o el estado anímico del paciente.

Si por algún motivo deja de tomar este fármaco de forma inesperada, lo más probable es que sus convulsiones lleguen a empeorar, es por esto que su médico tratante debe tomar la decisión de reducir de manera gradual el número de las dosis.

La primidona al ser administrada de forma oral, se debe cumplir paso a paso y juiciosamente con el tratamiento y su dosificación, ahora bien tomar el medicamento todos los días, sin variar las dosis indicadas y en base a los intervalos de tiempo establecidos, es la clave para obtener mejores resultados. Si por alguna razón llega a olvidar alguna de las dosis, no dude en tomarla enseguida. Al suministrar el medicamento hágalo con suficiente líquido, específicamente con agua o mientras está comiendo.

Dosis

Al tomar este fármaco de forma oral, así esté comiendo cualquiera de las comidas, la dosificación por lo general es de tres a cuatro (3 a 4) veces de manera diaria, o según lo haya indicado su médico. En este sentido si usted presenta algún malestar a nivel del estómago, es importante que tome el fármaco con los alimentos o en dado caso con leche, que le ayudará a coadyuvar el fármaco.

Es muy probable que su médico tratante le dé las instrucciones al iniciar con las dosis de este medicamento, por lo general son dosis muy bajas tomadas antes de dormir, que su médico aumentará de manera gradual con el fin de evitar los efectos adversos como la somnolencia y la presencia de los mareos.

Si está tomado un fármaco anticonvulsivo y empieza a tomar primidona de repente, su especialista tratante está en el deber de dosificar las cantidades farmacológicas, es decir, puede reducir de forma gradual las dosis anteriormente suministradas hasta llegar a un nivel controlado de las convulsiones. Siga al pie de la letra las indicaciones que le suministre su médico.

La dosificación estará basada en el grado de avance que tenga su afección médica, ahora la proporcionalidad de primidona en la sangre vendrá de las dosis suministradas, también de la utilización de otros anticonvulsivos y de su eficacia en la obtención de un resultado certero y positivo al tratamiento. Ahora bien, existe la probabilidad de que transcurra cierto tiempo, o inclusive transcurran varias semanas para lograr encontrar la dosis que le sea más eficaz y le funcione en su padecimiento.

Tal vez su médico no lo mencione pero este medicamento resulta ser muy eficiente una vez haya sido tomado, ya que sus componentes quedan agrupados en el organismo, manteniéndose en constante movimiento en el sistema circulatorio. Por este motivo utilice el fármaco por espacios de tiempo iguales ayudándolo a recordar cuándo debe tomar cada dosis de forma más fácil, o establezca un horario entre su médico y usted en un horario específico diariamente.

Para evitar la ocurrencia de algún otro síntoma, no detenga el uso de la primidona, ni de algún otro fármaco anticonvulsivo, sin haberse comunicado con su médico previamente, de igual forma las convulsiones pueden prolongarse, aumentar de frecuencia o empeorar, hasta convertirse en un padecimiento muy grave, resultando difícil de tratar esta etapa epiléptica; todo esto llega a ocurrir si por alguna circunstancia llega a suspender el tratamiento con este fármaco de forma súbita.

Ahora bien, el especialista en el área de la salud le debe suministrar la posología y la forma en que va a tomar el fármaco, de igual forma el tipo de tratamiento que resulte ser más oportuno, y amoldarse a cada caso en particular, sin embargo, la dosis recomendada es:

–En el caso de los adultos y jóvenes mayores de los ocho (8) años de edad que no han sido tratados con algún tratamiento previo, por lo general es de cien a ciento veinte y cinco (100 a 125) mg antes de acostarse y por los primeros tres (3) días, en los días cuatro y seis (4-6) debe ser por dos (2) veces al día, de igual forma para los días siete y nueve (7-9).

Existen casos que resultan ser necesarios, para una variación de la dosis, llegando a incrementarse hasta por unos 1,5 gramos diarios divididos en la mañana o en la tarde, no mayor  de los 500 mg.

– La dosificación de primidona en el caso de los niños menores de los ocho (8) años, que no han sido tratados con un tratamiento previo, siendo normalmente ingerido antes de los 50 mg previo a dormir por los tres (3) primeros días, manteniéndose así en los días cuatro y seis (4-6); pero al llegar los días siete y nueve (7-9), la dosis variará a los 100 mg; en cuanto al día diez (10) la dosis será a partir de unos 125 hasta alcanzar los 250 mg, debiéndose tomar por tres (3) veces al día

Es muy probable que transcurra cierto tiempo antes de que empiece a notar la mejoría, es importante que lo siga tomando y por ningún motivo deje de tomar, ya que si deja de tomarlo repentinamente, puede empeorar el padecimiento.

Sobredosis de primidona

Hay que tomar en cuenta que existen síntomas por una sobredosis ocasionada, entre ellos encontramos:

  • Confusión.
  • Visión doble.
  • Movimientos rápidos de los ojos o nistagmus.
  • Dificultad para respirar.

En caso de ocurrir alguna sobredosis de forma accidental, es primordial que traslade a la persona que ha sido directamente afectada a la parte de urgencias de un hospital o a un centro asistencial más cercano, con el fin de tratar los síntomas. (Ver artículo: Ropivacaína).

Indicaciones

Primero que nada le recomendamos que consulte a su médico antes de utilizar este medicamento, por lo tanto indíquele a su médico o especialista si es alérgico a este fármaco, al fenobarbital o a cualquier otro que contenga primidona.

Dicho eso, es indicado para personas que padecen del llamado gran mal, de abscesos focales cuya manifestación es a nivel cerebral, contracciones mioclónicas que resultan ser movimientos involuntarios de los músculos debido a algún traumatismo de la columna vertebral o la existencia de algún tumor en el cerebro, así como personas que padecen de epilepsias que alteran el sistema psicomotor y personas que padecen de ataques aquinéticos, producto de algún desorden neurológico.

Interacciones con primidona

El efecto que puede desencadenar un medicamento como la primidona puede llegar a modificarse a través de su administración, de igual forma si está tomando otros fármacos o suplementos alimentos, que lleguen a tener consecuencias dañinas para el organismo del paciente. En este sentido, usted debe:

– Notificar al médico o especialista que lo esté tratando de todos los fármacos medicamentos que esté usando, incluso otros que usted esté ingiriendo sin haber sido recetado. Ahora bien se han podido demostrar interacciones con los siguientes fármaco, entre ellos encontramos la carbamazepina, clonazepam, ciertos anticoagulantes, antidepresivos, amoxicilina, anticonceptivos, sedantes nerviosos y alcohol.

Recuerde que no debe asociar la primidona con ninguno de la lista anteriormente mencionada, sin algún control directo de su médico, a menos que ya se encuentre de forma facultativa para su uso.

Las interacciones con estos medicamentosas pueden variar el rango de acción de la primidona, aumentando el riesgo de padecer algún efecto secundario grave. Sin embargo, este artículo no llega a mencionar todas las interacciones que pudieran llegar a existir. Es recomendable que lleve con usted una lista de todos los fármacos que se encuentra utiliza incluidos los que sean a base de hierbas.

Por otro lado existen ciertos productos que sí pueden interactuar con este fármaco, entre ellos se incluyen la darunavir, ciertos inhibidores de la monoaminooxidasa entre ellos la fenelzina, rasagilina, y selegilina, hasta la fenotiazinas tal como la clorpromazina.

Otros fármacos que pueden llegar a influir en la eliminación de primidona en el organismo, y que de una u otra forma lo que esta es afligiendo la actividad de la primidona, encontramos la disulfiram y el ácido valproico.

El riesgo de padecer los embates de los efectos secundarios de manera más grave, tal como respiración superficial o mareos, puede elevar el porcentaje tan solo si toma este medicamento junto con otros que pueden afectarlo. Por este motivo no dude en informarle a su especialista acerca de estos fármacos que se encuentre tomando, entre ellos antihistamínicos, medicamentos para intentar dormir o relajantes de tipo muscular y hasta algún analgésico que sea narcótico en particular.

Este fármaco puede llegar a disminuir la eficiencia de los métodos anticonceptivos como la píldora, dando como resultado un embarazo no deseado. Trate de buscar con farmacéutico un método que le resulte más de confianza, mientras dure el tratamiento con primidona. Es importante que le comunique enseguida a su especialista si comienza a sangrar de manera descontrolada, ya que estos índices responden a una señal de que su anticonceptivo hormonal lo esté afectando de manera súbita.

Es importante que revise las fórmulas de todos los fármacos por ejemplo, que el medicamento sugiera no tomarlo si es alérgico, ya que el mismo puede contener algún componente que ocasione pesadez. Hable y discútalo con su médico o farmacéutico quien le informará el uso más adecuado de estos productos.

Un dato que debe saber es que la primidona se parece en cuanto a sus componentes al fenobarbital, por lo tanto no utilice fármacos que contienen fenobarbital mientras dure el tratamiento a base de primidona. (Ver artículo: Gemcitabina)

Contraindicaciones

Este fármaco se encuentra contraindicado para las personas que presentan en términos generales alguna reacción de hipersensibilidad o en casos muy específicos, de algún derivado del algún barbitúrico o pacientes que presenten porfiria. En este sentido el médico se verá en la obligación de evaluar su aplicación en los casos de algún padecimiento hepático o renal, tomando en cuenta la  presencia de algún antecedente de déficit respiratorio.

Efectos secundarios

Este fármaco como todos los demás puede ocasionar ciertos efectos secundarios, sin embargo es importante que se comunique con su médico o especialista si llega a presentar cualquiera de estos síntomas de forma intensa, o de lo contrario con el paso del tiempo no llega a desaparecer:

  • Movimientos incontrolables de los ojos.
  • Pérdida del apetito.
  • Dificultad para coordinar los movimientos.
  • Visión doble.
  • Cansancio excesivo
  • Vómitos.
  • Disminución de la capacidad sexual.
  • Náuseas.

Se pueden presentar algunos efectos que pueden llegar a ser graves, entre ellos tenemos:

  • Sarpullido.
  • Dolor de cabeza.
  • Depresión de la respiración
  • Excitación.

Notifíquele a su médico si alguno de estos efectos llega a empeorar, recuerde que su especialista lo ha recetado con el fin de obtener algún beneficio para usted a pesar de los riesgos que puede llegar a padecer, tomando en cuenta no solo los efectos secundarios que se exponen. Aunque generalmente los pacientes que utilizan este medicamento no llegan a presenciar efectos secundarios severos.

Si su familia o la persona que se encarga de cuidarlo nota alguno de los siguientes síntomas, tales como ataques de pánico; intranquilidad; irritabilidad o ansiedad a partir de los impulsos nerviosos; se le dificulta dormir o es violento o presenta algún otro cambio inusual en el comportamiento. Corrobore de que la familia o si es usted es la persona encargada de vigilarlo sepan los síntomas, para así determinar si deben llamar a su médico quien le indicará si disminuir las dosis.

Existen otros efectos que resultan ser poco probables pero graves:

  • Tambaleo o torpeza al caminar.
  • Menor interés sexual.
  • Visión doble.
  • Trastorno bipolar.
  • Depresión.
  • Pensamientos/intentos suicidas u otros problemas mentales.
  • Fácil aparición de moretones y hasta sangrado.
  • Ritmo cardíaco lento.
  • Piel pálida.
  • Respiración rápida/lenta/superficial.

Entre los síntomas que rara vez pueden ocurrir nos encontramos con:

  • Reacción alérgica muy severa.
  • Erupción cutánea.
  • Picazón.
  • Inflamación especialmente en la cara y la garganta.
  • Mareos intensos.
  • Dificultad para respirar.

Tome en cuenta que esta lista que ha sido detallada no es en su totalidad todos los posibles efectos secundarios. En este sentido, lo incentivamos a comunicarse con su especialista en el área de la salud si empieza a notar algún otro efecto no deseado.

Efectos adversos

Ahora, bien existen medicamentos que pueden ocasionar ciertos efectos que resultan ser molestos para la persona, en este sentido nos encontramos con:

  • Náuseas.
  • Torpeza o inestabilidad.
  • Vértigos.
  • Excitación.
  • Inquietud especialmente en niños y en personas mayores.
  • Perturbaciones emocionales tipo psicosis.
  • Dermatitis exfoliativa.
  • Ocasionalmente ocurren erupciones dérmicas.

Y por último rara vez ocurre:

  • Leucopenia,
  • Trombocitopenia,
  • Anemia megaloblástica o linfadenopatía.

Estos efectos pueden llegar a disminuirse con el nivel de frecuencia y fuerza con que ha venido usándose, o tras una leve reducción de la dosis. Si se llega a presentar alguna de las siguientes reacciones adversas durante el tratamiento con este producto, llame inmediatamente a su médico.

Por lo general estos síntomas se presentan durante el primer mes del tratamiento, llegando a ser tolerables con el tiempo, desde las alteraciones del comportamiento, hasta los daños cognitivos que con frecuencia ocurren, en especial con la terapia a largo plazo en los niños y adultos mayores.

Embarazo

Es importante que le indique a su especialista si está en etapa de gestación, o si planea quedar embarazada, de igual forma si ya se encuentra dando pecho. Si llega a quedar embarazada mientras está bajo ese tratamiento comuníquese con su médico o si está amamantando.

Además, este medicamento únicamente se ingiere si llega a manifestarse el riesgo inminente de sufrir alguna reacción no considerada, tanto para la madre como para el hijo; siendo su caso al estar embarazada, el médico por lo general recomienda que tome ácido fólico y vitamina K durante el último mes del embarazo y al momento del parto, de igual forma debe ser tomada por ambos, es decir, la madre como al recién nacido.

Ahora bien si se encuentra en la etapa de gestación el médico se debe evaluar el equilibrio, es decir, el riesgo y el beneficio si la embarazada presenta situaciones clínicas, tales como disfunción hepática, disfunción renal, hiperquinesia, algún déficit respiratorio. En este caso la mujer debe cuidarse, ya que es más propensa a sufrir depresión, empeorando la condición en la que se encuentra.

Advertencias

Asegúrese de usar sólo la dosis que le haya sido indicada bajo la estricta observación de su médico. Ahora bien, la primidona puede llegar a modificar el efecto del fármaco o de algún otro medicamento que se encuentre tomando. En este sentido, notifíquele al especialista si ha padecido alguna reacción alérgica a algún componente primidona, al fenobarbital o algún otro fármaco. No debe usarse para crisis de ausencia.

Es importante advertir que al llegarse a suspender el tratamiento con primidona, el mismo debe hacerse de manera gradual, ya que el mismo puede deteriorar la facultad de ejecutar actividades donde se necesite cierta concentración tanto mental como psíquica, así como la destreza y la coordinación. En este sentido tenga prudencia, cuando sea administrado con los pacientes de edad muy avanzada que padezcan alguna enfermedad hepática, renal, pulmonar o en dado caso hiperactividad.

De igual forma este fármaco generalmente puede llegar a ocasionar abstinencia, específicamente si se utiliza normalmente en el tiempo estimado, acompañado de dosis altas para lograr disminuir los efectos secundarios. No es aconsejable suspender de forma abrupta la dosificación ya que se pueden ocasionar síntomas como la ansiedad, alucinaciones, hasta dificultad para descansar o dormir.

En estos casos de abstinencia, que por lo general suelen ser graves, se puede llegar a desencadenar convulsiones leves y muy rara vez llegar a la muerte. Para evitar la abstinencia, el médico deberá reducir las dosis de forma gradual. En este sentido, consulte con su especialista con el fin de obtener mayor información y reportar de inmediato cualquier reacción asociada a este padecimiento.

Si bien es cierto que este fármaco ofrece muy buenos beneficios, existe casos muy contados donde el mismo puede generar comportamientos anormales como la adicción. Este evento puede resultar ser mucho más grave si ha abusado de las bebidas alcohólicas o de algún fármaco en el pasado. Trate de tomar el medicamento tal cual se lo recomendaron, esto con el fin de disminuir el riesgo de adicción.

De igual forma notifíquele a su especialista si le es complicado mantener bajo control las convulsiones, entre ellas el aumento en el número de convulsiones.

Comuníquese con su médico o con su farmacéutico de confianza acerca de los medicamentos que se encuentra tomando recetados o no, alguna vitamina, suplemento y algún producto a base de hierbas o si planea tomarlo. No olvide mencionar ninguno de los siguientes: anticoagulantes; antidepresivos; medicamentos para la ansiedad, anticonceptivos; esteroides o sedantes, ya que existe la posibilidad de variar la cantidad de dosis o para controlar de forma estrecha la presencia de efectos secundarios.

Comuníquele a su médico si ha padecido de la llamada porfiria, que resulta ser una afección en la que sustancias naturales del cuerpo se llegan a distribuir en el cuerpo, llegando a ocasionar dolor a nivel estomacal, así como la existencia de cambios en la forma de pensar y de comportarse.

Si planea o tiene programada una cirugía, incluso si es a nivel bucal, comuníquele a su médico o a su dentista que se encuentra bajo el tratamiento de primidona.

Es importante tener en cuenta que este fármaco por lo general ocasiona somnolencia. Por lo que no intente conducir vehículos, ni operar maquinaria pesada hasta tanto saber hasta qué punto le afecta el medicamento.

Pregúntele a su especialista si puede beber alcohol de forma segura mientras se encuentre tomando este fármaco. (Ver artículo: Tapentadol).

¿Qué otra información de importancia debería saber?

Es indispensable que no llegue a faltar a las citas programadas por usted y su médico, ya que probablemente su especialista le indicará realizarse determinados exámenes de laboratorio con el fin de evaluarlo, y tomar la decisión de suministrarle primidona o no.

Bajo ninguna circunstancia no permita que alguna otra persona utilice sus medicamentos. Si tiene alguna duda pregúntele a su farmacéutico cómo volver a surtir su receta.

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