≡ Menu




Aprende todo sobre el bromuro de rocuronio

El bromuro de rocuronio, es un fármaco que se encuentra en venta bajo la denominación de Esmerón; ahora bien, este mismo es catalogado dentro de los tipos aminoesteroides, utilizado al aplicarse en las anestesias con el fin de auxiliar y relajar los músculos en los procedimientos quirúrgicos. De igual forma este fármaco se emplea para hacer más fácil la intubación traqueal en personas que se encuentran en cuidados intensivos.

bromuro de rocuronio

Nombre comercial

Este fármaco al igual que la mayoría, posee una denominación comercial que es en este caso el Esmerón, en su forma más simple y conservada de diez (10) mg/ml en solución inyectable. Sin embargo, este mismo debe ser dosificado inicialmente bajo receta médica o recomendación directa por el especialista que realizará el procedimiento quirúrgico.

Presentación del bromuro de rocuronio

Este medicamento se presenta para su aplicación, en forma de una mezcla para ser inyectado y para ser aplicado como ungüento. Esta mezcla concentrada a base de bromuro de rocuronio es muy claro, cristalino, traslúcido, donde se puede ver reflejada la luz; de igual forma se presenta de manera más insípida e incolora, aunque se logra observar un color muy pálido, aunque en ciertas ocasiones se presenta un color amarillento. (ver artículo: Bromuro de otilonio).

Mecanismo de acción

El bromuro de rocuronio tiene un ámbito de actuación bastante amplio, ya que el mismo tiene en la denominada placa motora un vínculo con los receptores de tipo colinérgicos ubicados en el cerebro, dando como respuesta la despolarización, que es la disminución de la membrana neuronal, por efectos de no liberación de los iones de calcio y por otro lado, se presenta la contracción en los músculos.

Todo esto producto​ del accionar de este fármaco, ya que se le es clasificado dentro de los bloqueadores neuromusculares.

Sin embargo, la certeza de que este agente no despolarizante pueda llegar a afectar la liberación de acetilcolina, que es un neurotransmisor que actúa como conector entre el sistema nervioso y las neuronas del cerebro, es porque al inicio​ de su aplicación este fármaco en el cuerpo resulta ser muy rápido.

Ahora bien, el bromuro de rocuronio, que por lo general presenta de manera especial una ventaja, que es la rapidez con que inicia la obstrucción neuromuscular, por medio del cual se logra una mejor condición para intubar al paciente dentro de un tiempo estimado de sesenta (60) a noventa (90) segundos para poder aplicar la dosificación.

Su expulsión transcurre alrededor de los cuarenta y cinco (45) minutos luego de haber sido aplicada la dosis, sin embargo, incrementar el número de dosis para precipitar el comienzo del bloqueo neuromuscular, hace de igual forma aumentar el tiempo de duración de su accionar.

En este sentido, el bromuro de rocuronio se encuentra libre de los efectos que tengan que ver con hipercalémicos, es decir, un trastorno que afectan los hidroelectrolíticos en el cuerpo y que se considera que ha sido obtenido bajo el suministro de la anestesia, en el caso de los pacientes en específico con quemaduras.

El comienzo de aplicación de este fármaco, que marca un accionar rápido, admite que sea usado como medio alternativo a la denominada succinilcolina, que es una sustancia aplicada en el área de anestesiología para lograr relajar la musculatura en la que se encuentra la laringe, para cumplir con un fin, que es lograr más fácilmente la intubación en pacientes que se encuentran en terapia intensiva.

Propiedades farmacodinámicas

Como se sabrá, el bromuro de rocuronio pertenece al grupo de los catalogados como farmacoterapéuticos, es decir, como medicamento relajante muscular con propiedades de acción periférica, conformado por otros compuestos, tal como el amonio cuaternario.

Tal y como se mencionó con anterioridad, el bromuro de rocuronio es un medicamento que como tal obstruye la acción neuromuscular, además de tener un inicio rápido de acción, además de poseer todas las labores farmacológicas que resultan ser características de esta clase de medicamento.

Este mismo actúa en consonancia con los receptores neuronales, donde la dosificación pretendida para lograr disminuir la depresión al menos dentro del noventa (90)% de la transferencia neuromuscular, hasta recibir una respuesta de la estimulación del sistema nervioso central aplicado con la anestesia por vía intravenosa, es de aproximadamente de tres (0,3) mg por kg, en base al peso corporal de los pacientes.

Para lograr obtener una eficacia clínica basados en las prácticas de rutina, que por tiempo de duración es de al menos sesenta (60) segundos tras haber sido suministrado por la vía intravenosa el bromuro de rocuronio, y bajo las condiciones más adecuadas se puede lograr la intubación de la mayoría de los pacientes. En este sentido se sabe que más del ochenta (80)% a quienes se les aplicó este procedimiento de intubación endotraqueal, se apreciaron resultados excelentes.

En el caso de personas que presentan parálisis a nivel muscular de manera general, para este tipo de cirugía se determina que al menos se empleen dos minutos de duración, hasta conseguir por lo menos, luego del procedimiento quirúrgico, que el paciente se recupere de manera espontánea hasta por lo menos en un veinticinco (25)%, donde los efectos disminuirán y la transferencia neurotransmisora se restablecerá, luego de pasados los treinta a cuarenta (30-40) minutos.

bromuro-de-rocuronio

En cuanto a la duración a la que está sometida el paciente, y para poder recuperar por lo menos en un noventa (90)% la transferencia neuromuscular ,es de aproximadamente de hasta cincuenta (50) minutos. En este sentido, y durante la administración de 0,45 mg de bromuro de rocuronio basado en el peso corporal del paciente, se logra obtener el ambiente adecuado de cómo se debe aplicar la intubación, por lo menos a los 90 segundos.

En los casos donde ocurre la intubación endotraqueal de emergencia, el tiempo de duración tras haber ocurrido la inserción de la anestesia junto con otros medicamentos como propofol o tiopental de acción rápida, llega a alcanzar las propiedades requeridas para que exista la intubación apropiada en un tiempo considerable de sesenta (60) segundos.

En este sentido, a los pacientes a quienes se les aplicó la dosificación respectiva de bromuro de rocuronio. En la mayoría de los casos, el entorno para la intubación fueron positivas. El tiempo estimado de duración y tras aplicarse la dosis recomendada es de alrededor de una (1) hora, ya que este es el instante mediante el cual la obstrucción bloqueo neuromuscular es más propenso a ser revertido.

Cerca de una dosificación estimada de seis (0,6)mg de bromuro de rocuronio, en base al peso de la persona y bajo un entorno propicio para la intubación, durante la inserción por secuencia rápida con propofol, llegan a mejorar de manera significativa las aplicación para la intubación endotraqueal.

Existen especialistas que aplican una dosificación de un (1,0) mg de bromuro de rocuronio por kg, en base al peso corporal del paciente, sin embargo esto llega a mejorar de acuerdo a las circunstancias de la intubación; pero si puede prolongarse por un período de tiempo más extenso, con el fin de lograr que los efectos sean más duraderos.

Personas que se encuentran en cuidados intensivos, se ha podido determinar que en pacientes adultos a quienes se les aplicó una dosificación primeramente de seis (0,6) mg de bromuro de rocuronio, seguida de una aplicación continua de dos a cinco (0,2-0,5) mg/kg/h en el transcurso de la primera hora de suministro, se logró obtener una recuperación de hasta el diez 10%, hasta lograr obtener respuestas de estimulación muscular.

Ahora bien, se logró obtener el bloqueo neuromuscular más conveniente conforme se aumentaban las velocidades de perfusión, y de acuerdo al horario entre cada una de las personas a quien se le dosificaba.

Por todo lo anterior, el tiempo de recuperación tras haber sido aplicada la perfusión de bromuro de rocuronio de manera continua, es decir, por un tiempo estimado de al menos veinte (20) horas, y tras presentarse una respuesta, la misma variará entre las ocho (0,8) y doce y media (12,5) horas.

Por otro lado, en pacientes tales como bebés lactantes y niños, el tiempo de duración con que se puede mediar para aplicar el procedimiento de intubación endotraqueal resulta ser de seis (0,6) mg/kg, siendo que este fármaco en el cuerpo de este tipo de pacientes en comparación con los adultos, demostró tener un inicio ligeramente más largo alrededor de un (1 min), al igual que en el caso de los adolescentes.

Las propiedades farmacodinámicas de este medicamento en estos mismos casos, es decir, de los niños pequeños y lactantes resultó ser ligeramente más prolongado en cuanto al tiempo, en este sentido entre el rango de los cuatro, seis y ocho (0,4, 0,6 y 0,8) min, respectivamente. Teniendo un índice de incidencia, en cuanto al grado de relajación y el tiempo que tardaba en recuperarse el paciente, siendo periodos más cortos en niños que en bebés lactantes y adultos.

Existen situaciones especiales tales como personas con padecimientos hepáticos y renales, así como pacientes geriátricos donde el tiempo de duración es veinte (20) minutos, tras haber sido suministro de manera intravenosa la dosis del fármaco, es decir, dentro de los quince (0,15) mg, pudo ser más corta bajo el acompañamiento de otro tipo de anestésicos como por ejemplo, el enflurano, donde se notó que no existía alguna variación en las funciones para lograr ser excretado, todo esto dentro de un rango de trece (13) minutos.

En personas a quien se le realizará un procedimiento quirúrgico a nivel cardiovascular, se debe tomar en cuenta que la variabilidad que pueda existir a nivel cardiovascular y que resulta ser normal al inicio del accionar del bloqueo, tras la aplicación del fármaco y con una muy mínima frecuencia cardíaca, es estimable de hasta el nueve 9%, sin embargo el incremento de la frecuencia arterial media es de al menos dieciséis 16%.

Propiedades farmacocinéticas

Al existir una administración de este fármaco, bromuro de rocuronio, de manera intravenosa en base a una dosis única de bromuro de rocuronio, la misma tiende a llegar a una concentración en el plasma. Sin embargo, en personas adultas el promedio de semivida del fármaco es de alrededor de los ochenta (80) minutos, para luego ser eliminado.

Ahora bien, al poder suministrarse este fármaco a manera de perfusión continua, con el fin de poder airear de manera mecánica al paciente por un tiempo de al menos veinte (20) horas o hasta más, la media de vida y el nivel promedio de extensión en el cuerpo, en estado de armonía llega a incrementar.

En los casos donde se observó control en el tratamiento, se logró observar una considerable variabilidad entre cada una de las personas a quien se les aplicó.

Sin embargo y en base a la naturaleza y prioridad que se le dio a cada uno, es decir, la importancia del padecimiento que presentaba y las características que distinguían a cada uno de los pacientes, la semivida del fármaco estuvo dentro del rango de las veintiún (21) horas, se obtuvo un nivel de extensión y aplicación en el cuerpo, para lograr un estado moderado, de hasta ocho (0,8) l/kg acompañado por una transparencia en el plasma de ocho (0,8) ml/kg/min.

Ahora bien, el bromuro de rocuronio se llega a excretar mediante la orina, con un volumen del (40%) dentro de un tiempo estimado de hasta las doce a veinticuatro horas. Sin embargo, tras aplicarse la dosis de bromuro de rocuronio, la eliminación del fármaco suele ser de hasta el cuarenta y siete (47)% en la orina y cuarenta y tres (43)% en heces, tras haber transcurrido nueve (9) días continuos.

En el caso de los bebés lactantes, es decir, dentro de los tres (3) a doce (12) meses la distribución del fármaco en el cuerpo, en relación con los niños de uno (1) a ocho (8) años de edad y las personas adultas, el aclaramiento en el plasma y para su posterior eliminación resulta ser menor de los veinte minutos.

La farmacocinética de este fármaco en pacientes más pequeños como es el caso de los niños y los bebés lactantes, incluyendo adolescentes con acompañamiento de una anestesia como el isoflurano o mejor conocido como óxido nitroso, los lineamientos farmacocinéticos resultaron ser ajustados al peso corporal del paciente.

Donde en base a lo anterior, se logró evidenciar un aclaramiento similar entre cada categoría y el volumen de distribución en el cuerpo, tras haber sido suministrado el fármaco; y en los que respecta a la semivida de eliminación, va reduciéndose con la edad.

En personas con una edad avanzada y por otro lado personas que padecen de insuficiencia renal, se notó la presencia del aclaramiento en el plasma, en comparación con los pacientes más pequeños de edad bajo un mecanismo renal normal. En este sentido, las personas que presentaban algún padecimiento hepático, la semi-vida para desechar el fármaco se llegaba extender hasta unos treinta (30) minutos, mientras que el aclaramiento del plasma llegó a reducirse hasta un (1) ml/kg/min.

Indicaciones terapéuticas

Antes de hablar de las indicaciones, hay que recordar que no debe tomar este medicamento sin antes haber consultado con su especialista, médico de confianza o farmacéutica, acerca los posibles efectos que pueda llegar a presentar tras su dosificación.

El bromuro de rocuronio se encuentra indicado principalmente para personas adultas y niños; dentro de esta categoría se encuentran los recién nacidos, adolescentes, es decir, en edades comprendidas desde de los meses de nacidos hasta los dieciocho (18) años de edad; empleado como auxiliar de la anestesia aplicada en todo el cuerpo para realizar con mayor facilidad la intubación a nivel traqueal, específicamente en el transcurso de la inducción de secuencia para relajar la musculatura esquelética. (ver artículo: Fenitoína).

Indicado para personas adultas que se encuentran en terapia intensiva y donde se necesite el empleo de un procedimiento especial para lograr intubación traqueal, para que el paciente pueda respirar de manera asistida, tras aplicarse por secuencia rápida.

Contraindicaciones

Este fármaco se encuentra contraindicado en personas que han desarrollado hipersensibilidad al fármaco, alguno de sus propiedades o inclusive a alguno de los excipientes; de igual forma se encuentra contraindicado en pacientes que sufran alergias a este tipo de medicamento, o que resulte ser tóxico en el organismo de la persona tratada previamente.

Posología del bromuro de rocuronio

En cuanto a la Posología aplicada, al igual que otros medicamentos bloqueantes neuromusculares, el número y frecuencia de las dosis de bromuro de rocuronio se deben individualizar, ya que cada paciente es distinto.

Para lograr establecer una dosis específica para cada paciente, se debe tener en cuenta el mecanismo anestésico a utilizar, el tiempo de duración que ya se encontraba anunciado previo a la intervención quirúrgica, el mecanismo de sedación a emplear y el tiempo estimado de duración que se encontraba establecido, para realizar la asistencia de ventilación requerida.

Por otro lado, también se debe tener en cuenta la potencial interacción que pueda relacionarse con otros fármacos que deban suministrarse de manera conjunta, así como el estado anímico del paciente. En este sentido, se recomienda la aplicación de una técnica de vigilancia o monitorización a nivel neuromuscular que resulte ser propicia, con el fin de poder examinar el bloqueo neuromuscular y el tiempo de recuperación de la persona.

En personas adultas, si bien la dosificación es dentro de un alrededor de los tras (0,3) mg por kg, la misma resulta dar resultados positivos tanto para la intubación y la relajación a nivel muscular, ya que por lo general estos procedimientos quirúrgicos varían; podrían ser de corta a larga duración, como por ejemplo las personas a quienes se les suministrará se encuentren en cuidados intensivos. (ver artículo: Gabapentina).

Para menores de edad, es decir, bebés recién nacidos o neonatos de meses hasta los veintisiete (27) días, lactantes de veintiocho (28) días a dos (2) meses, niños pequeños desde una edad comprendida de los tres (3) a los a veinte y tres (23) meses, niños desde los dos (2) años hasta los once (11) de edad y adolescentes desde los doce (12) hasta los dieciocho (18) años de edad, la dosificación aplicada resulta ser muy parecida a la de los adultos

Sin embargo, el tiempo de duración en lo que respecta a la acción de la dosis aplicada para lograr la intubación, será más prolongada en el caso de los neonatos y recién nacidos que en niños. Ahora bien, la perfusión debe ser continua en todos los casos anteriormente mencionados, así como la velocidad de aplicación de la perfusión, siendo todo esto parecido a las de los adultos, pero no igual ya que se podrían aplicar dosis de perfusión más elevadas.

Desde otro punto de vista, en los niños, los más recomendable es que estas velocidades de perfusión aplicadas de manera inicial se deba conciliar, con el fin de poder mantener la respuesta que se pueda obtener de la respectiva transmisión neuromuscular y las respuestas de la estimulación.

En cuanto a lo que respecta a la inducción de secuencia rápida en niños es muy cerrada, por lo que no es recomendable que este fármaco, el bromuro de rocuronio se aplique durante la inducción de secuencia rápida.

En el caso de mujeres que se encuentran en etapa de gestación o embarazadas y que ya se encuentran a punto de a someterse la cirugía por cesárea, lo más recomendable es utilizar sólo y únicamente una dosificación de seis (0,6) mg de bromuro de rocuronio por kg de peso corporal.

Existe una alta posibilidad de que exista la reversión del bloqueo a nivel neuromuscular ocasionado por este tipo de fármacos, que actúan como agentes bloqueantes, ya que los mismos puede estar privando parcialmente al paciente, en este caso que se encuentre recibiendo cierto tipo de sales de magnesio, ya que el magnesio por lo general tiende a potenciar el bloqueo neuromuscular.

Ahora bien, en este tipo de pacientes, como son las mujeres embarazadas, la dosificación de bromuro de rocuronio debe ser suministrado de diez (10) mg/ml, disminuyendo hasta lograr un ajuste en el organismo del paciente, para obtener una respuesta neuromuscular favorable.

Para lograr obtener una dosis estable, llamada de mantenimiento, por lo general se aconseja aplicar quince (0,15) mg de bromuro de rocuronio en base a los kilogramos o al peso corporal del individuo. En el caso de que la persona esté utilizando de forma óptimas algún tipo de anestésico que sea inhalado, se debe recurrir a una dosificación donde se deba reducir entre el rango de los setenta y cinco (0,075) al miligramo (0,1) mg.

Esta dosificación de mantenimiento debe ser suministrado de manera preferente, cuando la conexión neuromuscular llegue a recuperarse hasta un veinticinco (25)%, o incluso, cuando el número de respuestas se encuentren dentro de las dos (2) o tres (3) de estimulación del cuerpo.

En personas de edad avanzada y persona que padezcan de alguna afección hepática, de la bilis o de alguna insuficiencia renal, la dosis para el procedimiento de intubación endotraqueal en estos tres casos es la misma, es decir, se aplican seis (0,6 mg) de bromuro de rocuronio en base al peso corporal de cada uno, individualizado.

En este sentido, se debe de tener en cuenta el uso de una dosificación de seis (0,6) mg es un mecanismo o técnica que se aplica para logra inducir al paciente de manera rápida y bajo anestesia, donde se prevé un aumento en la duración del accionar del fármaco. Sin embargo, puede que no se logre tener la condición deseada para la intubación, hasta por lo menos haber pasado los noventa (90) segundos después del suministro de bromuro de rocuronio.

Ahora bien, cualquiera sea la técnica con anestésica empleada, la dosis para lograr el mantenimiento de este fármaco en este tipo de pacientes es de setenta y cinco (0,075) a un (0,1) mg, en base al peso corporal del paciente a quien se le suministrará, y en lo que respecta a la velocidad de perfusión aplicada está entre, el rango de los tres (0,3) a los cuatro (0,4) mg/kg/h. (ver artículo: Triptorelina).

En personas con sobrepeso o pacientes obesos, la dosificación es de alrededor de los diez (10) mg/ml, este tipo de personas se cataloga como pacientes cuyo peso corporal es superior al treinta (30)% o que ronda dentro de ese estimado, en relación a una persona que pesa, corporalmente, un peso ideal. En este sentido, se debe realizar la disminución de la dosis a razón de la masa corporal, y debe de individualizarse.

Efectos secundarios

Al igual que muchos de los fármacos que se utilizan para realizar procedimientos quirúrgicos, el bromuro de rocuronio presenta una serie de efectos que resultan ser perjudiciales para el organismo de quien se le aplica, sin embargo, si observa que la frecuencia de estas reacciones no llega a desaparecer o aminorar, consulte con su médico especialista cerca de los pasos que debe seguir.

  • Dolencia en la zona donde se aplicó la inyección.
  • Cambios y variabilidad en los signos vitales.
  • Bloqueo neuromuscular prolongado.
  • Trastornos del sistema inmunológico.
  • Reacciones anafilácticas.
  • Shock anafiláctico.
  • Parálisis Facial.
  • Trastornos cardiacos como la presencia de taquicardia.
  • Trastornos vasculares como hipotensión.
  • Colapso circulatorio.
  • Rubefacción.
  • Trastornos respiratorios, tal como: fallo respiratorio.
  • Trastornos de la piel y afectación subcutánea.
  • Erupción y erupción eritematosa.
  • Edema angioneurótico.
  • Debilidad de la musculatura esquelética.
  • Miopatía esteroidea.
  • Edema facial.
  • Reducción de la respuesta terapéutica por efecto del fármaco.
  • Incremento del nivel de histamina.
  • Lesiones a nivel cutáneo.
  • Intoxicación.
  • Observación de problemas en las vías respiratorias.
  • Prolongación del bloqueo neuromuscular.
  • Dificultades en la recuperación de la anestesia.

En el caso de los niños a quien se les aplicó este fármaco, se pudo determinar que presentaban al finalizar el tratamiento síntomas de taquicardia.

Dejar Comentario