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Silodosina: Para qué sirve, nombre comercial, efectos secundarios y más

Los hombres pueden presentar una serie de afecciones en su sistema genitourinario, las cuales pueden desencadenar graves complicaciones que pueden afectar, incluso, su vida diaria. No obstante, existe una serie de antibióticos que pueden ayudar a minimizar este tipo de afecciones, entre ellos la Silodosina.

¿Qué es?

La Silodosina es un tratamiento que se usa para combatir los síntomas que causan las infecciones de la próstata, por lo que principalmente está prescrito para hombres.

Este medicamento pertenece a una familia de antibióticos denominados bloqueadores alfa, los cuales se encargan de inhibir los receptores adrenérgicos alfa 1 que están presentes en la membrana plasmática de determinadas células. Los tratamientos que se hagan en base a este medicamento, tienen niveles altos de tolerabilidad en la próstata, además de la base y el cuello de la uretra y la vejiga. (Ver artículo: Clofazimina)

¿Para qué sirve?

La Silodosina se usa en los hombres que presentan diversas infecciones en el tracto genitourinario, como agrandamientos de la próstata que puede venir acompañado de dificultad para orinar, dolor al orinar y ganas frecuentes y urgentes de ir al baño.

Asimismo, este medicamento está principalmente orientado a hombres de la edad adulta, es decir, mayores de 65 años, pues a partir de esta edad pueden presentar dificultades a la hora de la micción. La acción de orinar puede volverse una verdadera tortura para los hombres mayores, pues muchas veces deben levantarse en la noche con la sensación de que la vejiga no se termina de vaciar.

No obstante, es importante destacar que la Silodosina combate específicamente los síntomas de la afección, más para eliminar las bacterias que causan el problema de salud será necesario el uso de otros antibióticos que ataquen directamente a las mismas.

Ahora bien, es necesario explicar exhaustivamente el síntoma la enfermedad Hiperplasia Prostática Benigna (también conocida como HPB).

Hiperplasia Prostática Benigna

Esta enfermedad se trata de un agrandamiento de la próstata (glándula pequeña del tamaño aproximado de una nuez que se ubica debajo de la vejiga  y delante del recto, así que forma parte del aparato reproductivo masculino y produce un líquido que ayuda a la formación del semen).

Durante al menos las primeras 5 décadas de vida del hombre, la próstata no produce mayores alteraciones en el cuerpo humano, al contrario, es una auxiliar importante para la reproducción y para el funcionamiento sexual masculino. Sin embargo, al pasar los años este órgano va creciendo de manera ralentizada, lo que puede ocasionar ciertas condiciones.

La Hiperplasia Prostática Benigna es un agrandamiento benigno, como bien lo indica su nombre, que no posee riesgos cancerígenos, y su prevalencia e incidencia va aumentando conforme pasa el tiempo y el hombre va adquiriendo mayor edad.

En este sentido, diversos estudios médicos han determinado que al menos el 10 por ciento de los hombres que ya cumplieron 30 años de edad tienen un ligero crecimiento de la próstata, mientras que cuando cumplen 40 años se acrecienta un poco más esta glándula, provocando el inicio de diversas alteraciones tanto hormonales como físicas.

En este mismo orden de ideas, a los 60 años los hombres experimentan una segunda crecida de  la próstata, la cual termina de acentuarse en el transcurso de los 85 años, donde, en efecto, el 90 por ciento del sexo masculino tiene un agrandamiento de próstata que puede traer consigo determinados problemas de salud.

Es por esta razón que la Hiperplasia Prostática Benigna puede aparecer, pues con la crecida de la próstata los canales urinarios se obstruyen, trayendo como consecuencia  una marcada dificultad para orinar e inflamaciones constantes en la uretra, por lo que el afectado presenta diversos malestares, entre los cuales destacan:

  • Dificultad para orinar.
  • Permanencia de las ganas de orinar aun cuando ya se ha ido al baño.
  • Sensación de que la vejiga sigue llena después de la micción.

Así como también pueden experimentar  otras sensaciones aún más molestosas, que pueden interferir directamente en el normal desenvolvimiento de la vida de los hombres. Entre ellas se encuentran:

  • Necesidad constante de ir al baño sin haber consumido suficiente líquido.
  • Incontinencia urinaria, que se trata básicamente de la incapacidad de control del paciente sobre su vejiga.
  • Micción dolorosa, lo que conlleva a que los momentos para orinar sean insoportables.

Además de estos síntomas, se incluyen otras afecciones como:

  • Salida de la orina intermitente o vacilante, lo que quiere decir que el líquido no sale de manera completa y necesita mayor concentración por parte del hombre para poder culminar.
  • Asimismo, el chorro urinario puede presentar un adelgazamiento excesivo y sin fuerza que puede provocar que la acción de orinar sea accidental y el hombre pueda verse salpicado por el líquido.
  • La nicturia es otro de los problemas más molestos que experimentan los hombres con Hiperplasia Prostática Benigna, el cual consiste en el aumento de la frecuencia urinaria en las noches.

En todos estos casos, la Silodosina actúa como minimizadora de los síntomas que aquejan a los pacientes con esta condición, lo que la convierte en una aliada indiscutible para aquellos médicos que buscan disminuir lo máximo posible esta afección, aunque es preciso destacar que ésta no tiene cura.

Asimismo, el mencionado fármaco puede evitar las complicaciones severas que pueden aparecer si la vejiga no se vacía por completo, pues, si esto ocurre en reiteradas ocasiones, se corre el riesgo de un crecimiento desmedido de la actividad bacteriana dentro del líquido, cuyas consecuencias comienzan por infecciones en el tracto urinario.

Por su parte, la incontinencia puede conllevar al desprendimiento de vasos sanguíneos, lo que hace que la sangre llegue al tracto urinario y se almacene junto a la orina, produciendo así un nido de crías bacterianas que amenazan con agravar la Hiperplasia Prostática Benigna. Si esta situación no recibe el tratamiento adecuado, puede desencadenar afecciones más graves como insuficiencia renal.

En este sentido, los medicamentos bloqueadores alfa ayudan a que los músculos se relajen en la base de la vejiga, logrando así que el hombre tenga la capacidad de aumentar la orina sin forzar, de sobremanera, la próstata.

Una serie de estudios médicos ha tenido como resultado que al menos el 70 por ciento de los hombres que consumen este tipo de fármacos, entre los cuales destaca la Silodosina, sienten mejoría a partir de mínimo unos días y máximo unas semanas después de llevar un tratamiento en base al medicamento ya mencionado.

En el video que se adjunta a continuación, existen otros puntos importantes a saber en relación a la Hiperplasia Prostática Benigna:

Nombre comercial

La Silodosina es el componente activo de medicamentos que se pueden conseguir en el mercado bajo el nombre de Silodyx, aunque en el caso específico de España también es reconocida como Urorec.

Asimismo, este fármaco se consigue en presentación de cápsulas de 4.0 mg cada una, aunque, claro está, eso va a depender de la empresa fabricante del medicamento. (Ver artículo: saquinavir)

Efectos secundarios

Aunque la Silodosina es un medicamento que no tiene mayores riesgos en la salud (debido a que se encarga, principalmente, de disminuir los síntomas de determinadas afecciones), existen algunas reacciones adversas que pueden ser un verdadero problema para el hombre, entre las cuales se encuentran:

  • Eyaculación retrógrada: Como su nombre lo indica, la eyaculación retrógrada es aquella que redirecciona la salida del semen hacia la vejiga cuando, normalmente, debería ser expulsado a través de la uretra.

Esta es una de las consecuencias más comunes de la Hiperplasia Prostática Benigna, puesto que por esta misma condición el esfínter de la vejiga se contrae y el líquido seminal va a la uretra por la falta de presión para salir.

  • Mareos: Otros de los posibles efectos secundarios que pueden generar la ingesta de Silodosina son los mareos, pues las altas dosis del componente pueden generar alteraciones en el sistema nervioso, lo que produce, en su medida más pequeños, este incómodo malestar.
  • Hipotensión ortostática: También llamada hipotensión postural, es una condición que se basa en la baja de presión arterial que normalmente se produce cuando se dura mucho tiempo de pie o sentado.

En el caso de los hombres, el uso de la Silodosina puede estar acompañada de esta condición por alguna reacción indebida de algunos de los componentes que la formulan. Los síntomas de reacción adversa pueden estar manifestarse mediante aturdimiento, mareos, visión borrosa, confusión, náuseas, debilidad e, incluso, desmayo.

  • Aneyaculación: Esta reacción adversa es una de las más incómodas cuando aparece. La aneyaculación consiste en la imposibilidad de los hombres de tener una eyaculación normal aun cuando han llegado al orgasmo.

Aunque tiene muchas causas que se van ajustando al contexto, la aneyaculación se presenta, básicamente, porque la próstata y los conductos seminales no pueden liberar el esperma por el recrecimiento de la primera, y es preciso recordar que esta es una de las principales características de la Hiperplasia Prostática Benigna, cuyos síntomas son tratados con la Silodosina.

  • Congestión nasal: Diversos estudios médicos han determinado que uno de los efectos secundarios de la Silodosina es la congestión nasal, la cual puede estar iniciada por una posible alergia del paciente a alguno de los componentes del mencionado fármaco.
  • Diarrea: Esta es la reacción adversa más común que pueden presentar los pacientes cuyo organismo se ve alterado por la ingesta de Silodosina, pues el tracto digestivo puede verse afectado por la sensibilidad que pueda experimentar ante el tratamiento de la Hiperplasia Prostática Benigna.
  • Incapacidad para conducir: Aunque no existen estudios que expliquen científicamente los riesgos que existen para el paciente al manejar después de ingerir dosis de Silodosina, no se recomienda que esto se realice pues, como se ha mencionado anteriormente, una de las reacciones adversas de este fármaco es la aparición de la hipotensión postural, cuyas consecuencias pueden conllevar a que la persona se sienta mareada o con náuseas.

Para evitar potenciales accidentes, es adecuado que se administre el medicamento cuando la persona vaya a dormir o cuando esté segura de que no tendrá la necesidad de conducir ni vehículos particulares ni maquinarias pesadas.

silodosina

Aunque aquí se presenten los síntomas más comunes cuando el paciente presente reacciones alérgicas a los componentes de la Silodosina, es importante destacar dela probabilidad de que esto suceda es muy baja. No obstante, no se trata de casos aislados, sino de contextos experimentados por cada paciente.

Dosis

Las dosis de todos los medicamentos recetados deberán ser coordinadas por el médico tratante y el paciente, en caso de que éste último presente alguna condición que deba tomarse en cuenta a la hora de prescribir cualquier fármaco. No obstante, en el caso de la Silodosina, existen dosis predeterminadas que pueden ayudar a los pacientes a tener una noción básica de la cantidad que debe consumir.

En este sentido, la dosis recomendada de la Silodosina es de 8 mg vía oral una vez al día, en el caso de los pacientes que presenten solo la afección de Hiperplasia Prostática Benigna.

Ahora bien, cuando el hombre presente otras condiciones médicas más graves que las mencionadas, como insuficiencia renal o hepática, la dosis debe disminuirse en cantidad hasta la mitad, es decir, aproximadamente 4 mg de Silodosina diaria en cápsulas no representaría ningún riesgo para el paciente.

No obstante, esta dosis puede aumentar a 8 mg al día dependiendo de la respuesta del organismo, la cual debe ser monitoreada por el médico tratante tanto de la HPB como de la enfermedad base del paciente, y entre ambos deberán determinar si será positivo o no el aumento de los mg del fármaco. (Ver artículo: doxiciclina)

¿Cómo se usa este fármaco?

La presentación de la Silodosina es de cápsulas que se administran por vía oral, lo que implica que, generalmente, sea consumida con líquidos ligeros como agua o jugos. Es recomendable que estas pastillas se ingieran antes de los alimentos, como se mencionó  en el apartado de las dosis, una vez al día.

Es importante destacar que tomar este fármaco con el estómago vacío puede ser contraproducente para el organismo, pues los componentes de la Silodosina generalmente se encuentran en niveles altamente concentrados, y su consumo en ayunas puede dañar el aparato digestivo, complicando aún más la afección base del paciente.

Asimismo, otro factor importante para tomar en cuenta en la ingesta de este medicamento, radica en los horarios de administración oral, los cuales deberían ser similares cada día para que el organismo acepte los componentes del mismo y absorba el máximo posible (y lo más rápido posible) sus efectos.

Además, no debe disminuir las dosis recomendadas por el médico tratante de la Hiperplasia Prostática Beninga sin previa consulta especial, así como tampoco debe adelantar los horarios destinados para tomar el tratamiento y en caso de olvidar una pastilla, deberá tomarla cuando lo recuerde siempre y cuando no esté cerca del horario de la próxima ingesta del fármaco.

Silodosina vs. Tamsulosina

Numerosos médicos especialistas alrededor del mundo han enfocado sus investigaciones a determinar cuál es el efecto de la Silodosina en comparación con la tamsulosina, los cuales, en su mayoría, han determinado que el porcentaje de pacientes con mejoras respecto a sus condiciones es superior con la Silodosina.

En este sentido, y a pesar de que la Tamsulosina fue el primer medicamento capaz de bloquear los organismos alfa (de ahí a que se denominara alfabloqueante), sus componentes y la efectividad demostrada en casos de uro selectividad, no superaron la aparición de la Silodosina, la cual se ha perfilado como uno de los fármacos auxiliares en cuanto al tratamiento de las enfermedades masculinas.

Para ahondar un poco en las investigaciones científicas realizadas en torno a la efectividad y acción de los mencionados medicamentos, más de 35 estudios clínicos alrededor del mundo (de los cuales se pueden destacar los ejecutados en diversos países de Europa, sin dejar a un lado a Japón y a Estados Unidos), arrojaron que la Silodosina es el fármaco alfabloqueante más eficaz que existe en en la actualidad para enfrentar los síntomas de la Hiperplasia Prostática Benigna (HPB).

Dichos estudios científicas se basaron en investigar y reconocer los efectos de 8 mg de Silodosina aplicados a pacientes con HPB por un lapso de tiempo de 12 semanas de tratamiento.

Una vez culminado este periodo, los científicos acordaron extender los días hasta completar las 40 semanas de tratamiento con este fármaco para, de esta manera, tener resultados más verídicos y factibles, sin contar que serían más explícitos los efectos observados en los hombres que participaron. (Ver artículo: Dutasterida)

En base a esto, los médicos especialistas notaron que la Silodosina hace que los pacientes experimenten una mejoría muy significativa estadísticamente hablando, cuyos síntomas más molestos (como la nocturia, la frecuencia de ir al baño a realizar la micción y la sensación de vejiga llena aun cuando se ha vaciado), disminuyeron en al menos un episodio por día.

En cuanto a la Tamsulosina, los efectos reductores de la molesta sintomatología de la Hiperplasia Prostática Benigna fueron de un 27,7 por ciento, mientras que con la Silodosina fue de 35 por ciento. Aunque numéricamente no parecen ser cantidades muy distantes, en cuanto a los contextos individuales de cada paciente estos porcentajes son decisivos.

Además, la Silodosina presenta otra característica importante que no fue observada en la Tamsulosina, y es el efecto placebo que experimentan los hombres al reducir la molestia constante provocada por la nocturia.

Asimismo, otro factor importante que registraron los investigadores fue que los efectos secundarios del primer medicamento mencionado fueron mínimos o nulos respecto a los accidentes cardiovasculares.

Respecto a la presión arterial, manifestada en una de sus reacciones adversas como lo es la hipotensión ortostática, la Silodosina es menos influyente que la Tamsulosina y, de la misma manera, lo es con la frecuencia cardíaca, cuyos niveles no fueron alterados de manera alarmante.

Como conclusión de estos importantes y decisivos estudios clínicos, los investigadores arrojaron como resultado que el uso de la Silodosina en pacientes que presentan la Hiperplasia Prostática Benigna, representa un incremento importante de la esperanza de una vida normal, esto sumado al hecho de la cantidad mínima de reacciones adversas encontradas y de los demás factores de seguridad que tiene en su haber.

Sin duda alguna, la Silodosina representa una de las mejores opciones en cuanto a fármacos alfabloqueantes, cuya eficacia indiscutible la posiciona como uno de los fármacos más recomendados por los médicos especialistas, por encima, incluso, de la Tamsulosina, a pesar de que ésta tiene mayor cantidad de tiempo en el mercado.

Silodosina y alcohol

Como sucede en la mayoría de los  casos médicos, el consumo de alcohol durante el tratamiento que tenga como base la Silodosina, no es recomendado, pues la ingesta paralela de este fármaco con bebidas etílicas puede conllevar a graves consecuencias en los pacientes, entre las cuales destaca que se agrave el problema raíz, es decir, la Hiperplasia Prostática Benigna.

Por esta razón, los hombres que sufran de esta condición y quieran consumir bebidas alcohólicas, deberán consultar con su médico tratante y exponerle sus intenciones para que, de esta manera, puedan establecer la forma de actuar de los medicamentos y alguna alteración posible del tratamiento anteriormente prescrito.

A tomar en cuenta al ingerir la Silodosina

Son muchos los factores que deben ser tomados en cuenta, tanto por los médicos tratantes como por los pacientes, a la hora de prescribir y de ingerir la Silodosina. A continuación se explicarán algunos de ellos y su importancia para que el fármaco realice la función deseada y no acarree efectos secundarios que dañen el organismo.

  • Principalmente, es importante que el hombre que presente la Hiperplasia Prostática Benigna le notifique a su médico especialista si es alérgico a la Silodosina en general o a alguno de sus componentes.

Para ello deberá solicitarle al mismo especialista o a un farmaceuta el listado de los ingredientes químicos que conforman el fármaco y, posteriormente, asegurarse de que es tolerante a todos y cada uno de ellos. Asimismo, deberá explicar si también presenta reacciones alérgicas a cualquier otro medicamento.

  • Si el afectado por la HPB también padece otras enfermedades crónicas como insuficiencia renal, insuficiencia hepática o diabetes, deberá consultar con su médico antes de que éste le prescriba la Solidisina, pues es probable que suspenda estas intenciones por los posibles efectos que pueda tener el fármaco en estas afecciones.

Los componentes del medicamento podrían interferir en los niveles controlados de las sustancias que regulan los riñones y el hígado.

  • Asimismo, la presión arterial baja es otro síntoma que debe ser expresado al médico tratante antes que recete la Silodosina, esto debido al potencial riesgo de padecer hipotensión ortostática.
  • Otro factor sumamente importante, para tomar en cuenta es que la silodosina es un fármaco que ha sido diseñado especialmente para ser ingerido por hombres, por lo que las mujeres no deberían ingerirlo.

Es preciso destacar, de igual manera, que si la mujer está en periodo de lactancia, está en estado de gravidez o piensa estarlo, tiene terminantemente prohibido consumir este medicamento, pues sus componentes pueden conllevar grandes consecuencias tanto para el bebé como para la madre.

En caso de haber ingerido la Silodosina de forma accidental, debe consultar a su médico especialista inmediatamente.

  • Si el hombre que presenta la condición de Hiperlapsia Prostática Benigna tiene una cirugía dental reciente (o cualquier cirugía en general) deberá consultar con su dentista antes de consumir la Silodosina.

De la misma manera, es importante notificar a su médico especialista el uso de este fármaco si está pronto a hacerse una intervención quirúrgica en los ojos o, básicamente, en cualquiera de las mucosas.

  • Otra situación importante que debe ser notificada al médico tratante antes de comenzar a consumir la Silodosina es el uso de otros medicamentos (con o sin récipe) que se esté administrando. Respecto a estos, también deben ser incluidos todos los complementos vitamínicos y los remedios de preparación manual con ingredientes naturales.
  • Es posible que el paciente experimente desvanecimiento, somnolencia, mareos e incluso desmayos después de ingerir la Silodosina. Esto es normal, y en estos caos el afectado deberá incorporarse lentamente y apoyar los pues en el piso con sumo cuidado.

Con este método, deberían desaparecer todos los malestares mencionados; si no sucede de esta manera y, al contrario, son cada vez más frecuentes, deberá consultar a su médico inmediatamente.

  • En cuanto a los alimentos que pueden ser consumidos por el hombre que se está administrando la Silodosina, no existe algún cambio notorio que deba realizar en su dieta, aunque podría consultar con su médico si puede tomar jugo de toronja con la cápsula del medicamento para acentuar los efectos positivos de sus componentes.

Asimismo, si es alérgico a esta fruta, omita esta recomendación. Además, existen otras recomendaciones a tomar en cuenta cuando se ingieran antibióticos, las cuales podrán ser observadas en el siguiente video:

  • Para la conservación correcta de la Silodosina, mantenga los blíster contentivos de las cápsulas, cerrados fuera del alcance de los niños, puesto que muchos de ellos no son a prueba de los infantes y pueden ser abiertos fácilmente por ellos.

Para finalizar este artículo relacionado con la Silodosina, es elemental que los hombres que padecen de Hiperplasia Prostática Benigna sepan que esta enfermedad no se va a curar con este fármaco, pero puede ser controlada en tal nivel que no sentirán los malestares propios de ella y, por ende, será como si no la tuviera.

Además, con una apropiada combinación de medicamentos, con el uso correcto de ellos y con la disciplina de los pacientes a la hora de ingerirlos, la HPB no será un problema para realizar una vida diaria plena y normal.

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