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Metadoxina: Qué es, para qué sirve, mecanismo de acción y más

La metadoxina es una medicina empleada en el tratamiento de la esteatohepatitis no alcohólica y también es utilizada como ayuda en el tratamiento de los cambios metabólicos y estructurales hepáticos. Si quiere saber más sobre este fármaco, continúe leyendo. Recuerde que este es un artículo de carácter informativo, por lo que no debe utilizarlo como referencia para comenzar un tratamiento por sí solo. Siempre consulte con su médico antes y no se automedique.

metadoxina

¿Para qué sirve?

La piridoxina-pirrolidona carboxilato,  mejor conocida como metadoxina, es un fármaco que se usa en el tratamiento de la intoxicación crónica y aguda por alcohol, ya que esta medicina acelera la eliminación del alcohol que se encuentra en la sangre, y también es frecuentemente usada en la esteatohepatitis no alcohólica y en el tratamiento de cambios metabólicos y estructurales hepáticos.

La metadoxina es una sal de clase ion ion de piridoxina y pirrolidón carboxilato. La piridoxina, también conocida como vitamina B6, es un precursor de las coenzimas, en las que se encuentra incluido el piridoxal 5 fosfato, el cual incrementa la velocidad de degradación metabólica del etanol y tiene acciones preventivas para la inactivación del adenosín trifosfato (ATP) por el acetaldehído. (Ver Artículo: Glipizida)

Las enzimas que dependen del fosfato de piridoxal, igualmente desenvuelven un rol importante en la biosíntesis de 4 neurotransmisores esenciales: la serotonina (5-HT), la epinefrina, la norepinefrina y GABA. La L-PGA se encuentra en la alimentación diaria y se genera endógenamente a través de una conversión enzimática de gamma-glutamil aminoácidos a L-PGA y aminoácidos libres.

En el sistema nervioso central (SNC), se descubrió que la L-PGA posee un rol en la composición de moléculas neuroactivas. Su generación ha sido relacionada con la actividad de la gamma-glutamil transferasa hepática y los niveles de glutatión disminuido (GSH). Para finalizar, también se comprobó que la L-PGA vuelve más fácil la síntesis de ATP estimulando la síntesis de novo de las purinas.

Indicaciones de la metadoxina

La metadoxina se utiliza para tratar principalmente la intoxicación por alcohol y la enfermedad hepática. Esta medicina se administra usualmente por vía intravenosa a través de una formulación de liberación inmediata. De manera más específica, aquí tenemos algunos casos en la que se utiliza la metadoxina como tratamiento:

metadoxina

Intoxicación aguda con alcohol: gracias a ciertos informes clínicos, se descubrió que la metadoxina disminuye la vida media del etanol en individuos sanos y en pacientes que padecen de intoxicación aguda, al igual que incrementa el metabolismo del alcohol y el acetaldehído en cetonas mayores y menos tóxicas y además contribuye con la depuración urinaria. Además, también se demostró que es útil para llevar a la normalidad algunas variables de laboratorio, tales como el alcohol, el amoníaco y la alanina aminotransferasa.

También para aliviar los síntomas clínicos de intoxicación por alcohol, incluidos la agitación psicomotora, la depresión, la agresividad y los trastornos de equilibrio. Igualmente, existen pruebas de que la metadoxina posee ciertos efectos sobre la disminución del ansia por el alcohol. Los datos de los informes clínicos también aseguran la presencia de ciertos efectos de la metadoxina sobre la disminución de los índices de necrosis de células hepáticas y la generación excesiva de grasa en el hígado, o también el hígado graso alcohólico.

Enfermedad del hígado: la metadoxina es capaz de bloquear la etapa de diferenciación de los preadipocitos a través del bloqueo de la fosforilación de CREB y la unión al elemento de respuesta de cAMP, suprimiendo así la proteína CCAAT a través de la adipogénesis generada por hormonas. Cuando esta medicina se toma en forma de liberación inmediata en dosis de 300 mg dos veces al día, de 500 mg tres veces al día y hasta 3 meses, se sabe que contribuye con los índices bioquímicos de la función hepática y disminuye la evidencia ultrasónica de afección hepática grasa

Mecanismo de acción

La metadoxina es un antagonista selectivo del receptor de serotonina subtipo 5-HT2B y evidencia una gran afinidad por el transportador de ácido gamma-aminobutírico (GABA). Las pruebas enzimáticas in vitro demostraron que la metadoxina disminuía la actividad de la enzima transaminasa GABA, la cual se encarga de la degradación de GABA. Los estudios electrofisiológicos igualmente probaron que la metadoxina incrementaba la transmisión sináptica GABA bloqueadora mediante un efecto presináptico.

Como este no interviene con los niveles de dopamina, norepinefrina o serotonina, este fármaco demuestra un nuevo mecanismo de acción como un modulador de GABA monoamina independiente. En estudios realizados en animales, la metadoxina incrementó la actividad de la enzima acetaldehído deshidrogenasa, impidió la reducción de la actividad alcohol deshidrogenasa en ratas crónicas alimentadas con etanol, la eliminación acelerada de etanol en plasma y orina bloqueó el incremento de ésteres de ácidos grasos en el hígado de ratas tratadas con etanol.

Evitó la formación de hígado graso en ratas expuestas a una dosis de etanol suficiente para generar hígado graso, incrementó los niveles de glutatión en los hepatocitos de ratas intoxicadas con alcohol de forma aguda y crónica, impidió la depleción de glutatión, daño por peroxidación lipídica, deposición de colágeno y TNF secreciones alfa generadas por alcohol y acetaldehído en hepatocitos y células estrelladas hepáticas.

Nombre comercial

La metadoxina se utiliza mayormente como formulación de liberación inmediata en países en vías de desarrollo para tratar la intoxicación aguda por alcohol y la enfermedad hepática alcohólica crónica. Los distintos nombres conocidos incluyen: Abrixone, fabricado por Eurodrug en México. Alcotel, fabricado por Il Yang en Corea del Sur. Ganxin, fabricado por Qidu Pharmaceutical en China.

Metadoxil, fabricado por Baldacci en Georgia; por Baldacci en Italia; por Baldacci en Lituania; por CSC en la Federación de Rusia; por Eurodrug en Colombia; por Eurodrug en Hungría; por Eurodrug en Tailandia; por NEXT LABS en India; por Alkodez ІС  en Ucrania. Viboliv, fabricado por Dr. Reddy’s en India. EXTOL, fabricado por Next Labs en India. Xin Li De, fabricado por Zhenyuan Pharm en China.

Investigaciones

Se han hecho múltiples estudios e investigaciones referentes al uso y efecto de la metadoxina. Veamos cuales son cada una de ellas y que ha resultado de estas:

TDAH, o mejor conocido como trastorno por déficit de atención con hiperactividad, es uno de los trastornos neuroconductuales que aparecen con mayor frecuencia en la etapa de la niñez  y forma parte de las afecciones crónicas más prevalentes que perjudican a los infantes en edad escolar. Los principales síntomas  del TDAH son la falta de atención, la dificultad para mantenerse concentrado en alguna actividad y la hiperactividad e impulsividad.

Según estudios, la metadoxina mostró generar un efecto potenciador de la cognición en el modelo animal de reconocimiento social de ratas. Una dosis de tipo liberación prolongada de metadoxina (MDX), la cual mezcla formulaciones de liberación inmediata y lenta de metadoxina en una sola dosis vía oral, se produjo para volver más extensa la vida media del fármaco y permitir la utilización de MDX en afecciones que necesitan un tratamiento terapéutico por un mayor tiempo, como lo son los trastornos que se involucran con el deterioro cognitivo.

La MDX ha comprobado que esta genera mejoras considerables y clínicamente significativas en varias medidas de cognición, en los síntomas de TDAH y la calidad de vida, en distintos estudios de adultos que padecen de TDAH. Múltiples estudios de Fase II de TDAH comprobaron una señal constante de eficacia que llega al nivel de significación estadística, medida a través de pruebas neuropsicológicas, tales como la prueba computarizada de variables de atención (TOVA) en entornos agudos.

En escalas clínicas, como estudios de administración crónica, efectos secundarios graves que se relacionan o en diferencias considerables en los perfiles de efectos secundarios entre los grupos de fármacos y placebo. Los efectos secundarios más concurridos fueron náuseas, fatiga y dolor de cabeza. De la misma manera, un estudio de fase 3 en 300 adultos con TDAH se realizó en 2014. Alcobra Ltd., empresa la cual estaba llevando las riendas en el ensayo de fase III, anunció el 17 de enero de 2017 que el fármaco había fracasado en este.

El anuncio de falla se generó una semana luego de que Alcobra consiguiera el acuerdo de la FDA para chequear los datos recopilados hasta la fecha en el estudio MEASURE y tomarlo en cuenta como una futura presentación de MDX para TDAH. La FDA también llegó al acuerdo de cambiar la retención clínica total del ensayo a una retención clínica parcial que estuvo pendiente de revisión y la aprobación del protocolo que se propuso por la compañía para un estudio de fase I de 6 meses.

Síndrome X frágil: el síndrome de X frágil, también conocido como FXS es un trastorno de tipo genético que genera un solo gen que es responsable de discapacidad intelectual y autismo. Los individuos que padecen de FXS generalmente presentan distintos síntomas conductuales, los cuales incluyen deterioro cognitivo, falta de atención, hiperactividad, impulsividad, síntomas autistas, timidez, agresión, ansiedad, ajetreo de manos, mordedura de manos y una alta sensibilidad al tacto.

El trastorno relacionado con el autismo suele verse en más o menos el 30% de los hombres y el 20% de las mujeres que padecen de FXS, y un 30% adicional de las personas con FXS presentan síntomas autistas sin tener el diagnóstico de este. El ADHD se diagnostica generalmente en FXS y se ha comprobado que pasa entre el 59 y el 80% de las personas que presentan FXS. En una prueba animal en la cual este presentaba FXS, el tratamiento con metadoxina contribuyó con la mejora de las alteraciones conductuales del aprendizaje.

La memoria y la interacción social y además contribuyó con la sobreactivación de los biomarcadores Akt y la quinasa que es regulada por señales extracelulares en sangre y cerebros ratones jóvenes y adultos. Los efectos de la metadoxina igualmente demostraron la restauración de la morfología neuronal no normal y disminuyó la producción excesiva de proteínas basales, ambas involucradas en la fisiopatología del SXF y se cree que son responsables del desgaste del aprendizaje y la memoria.

Interacciones

Entre las interacciones conocidas de este fármaco se sabe que puede disminuir los efectos de la levodopa, por lo tanto, puede administrar la levodopa en conjunto a un inhibidor de la dopa descarboxilasa para reducir la interacción de este.

Dosis

Entre las dosificaciones recomendadas tenemos, para la ingesta oral por intoxicación aguda con alcohol: en adultos, se recomiendan entre 500 y 1000 mg al día. Vía oral para tratar el hígado graso alcohólico se recomiendan en adultos unos 1000 mg diarios. Vía oral, para el tratamiento de apoyo de enfermedades hepáticas agudas y crónicas, se recomiendan en adultos unos 1000 mg al día. (Ver Artículo: Alogliptina)

Vía parenteral para tratar la intoxicación aguda con alcohol, se recomienda en adultos entre 300 y 600 mg diarios vía intramuscular o intravenosa. Vía parenteral para tratar el hígado graso alcohólico, se recomiendan para los adultos unos 300 mg diarios vía intramuscular o vía intravenosa. Vía parenteral para el tratamiento de apoyo de enfermedades hepáticas agudas y crónicas, se recomiendan en adultos unos 300 mg diarios vía intravenosa o intramuscular.

Recuerde que estas dosis se basan en recomendaciones generales, debe consultar con su médico ya que será él quien le indique la dosis más apropiada según su afección y condiciones adversas, no se automedique.

Esteatohepatitis no alcohólica

La esteatohepatitis no alcohólica, también conocida como EHNA, es una enfermedad hepática que se caracteriza por la generación en exceso de grasa o lípidos que se alojan en el hígado. A diferencia de esteatosis hepática (hígado graso identificado con acrónimo NAFLD) la cual se caracteriza por una afección de mayor gravedad en la que el hígado es propenso a la inflamación, dificultad con la cicatrización de heridas y muerte tisular (necrosis), las cuales alteran de manera total las funciones del órgano.

Es una enfermedad hepática crónica la cual puede evolucionar a la etapa de la cirrosis hepática y generar insuficiencia hepática. Por su parte, la esteatohepatitis no alcohólica es una enfermedad que se está extendiendo cada vez más y se ha conseguido incluso en niños. Usualmente esto se debe a una sobrecarga del metabolismo de las células del hígado que se enfrenta con una mayor cantidad de grasa en comparación a aquellas grasas que logran diluirse.

Esta afección está relacionada la presencia de con colesterol alto y niveles altos de triglicéridos, diabetes o prediabetes, al igual que es más común en pacientes con sobrepeso u obesos. Sin embargo, las causas de la esteatohepatitis aún no se comprenden por completo. Parece cierto que existen otros factores a parte de los mencionados, incluido un proceso inflamatorio desencadenado por proteínas tóxicas que dañan las células del hígado, al igual que la resistencia a la insulina entra entre las causas de esta enfermedad. Entre otras causas hipotéticas tenemos:

Dietas con excesivas grasas, generalmente asociadas con el sobrepeso u obesidad, altos niveles de triglicéridos y colesterol en la sangre (dislipidemia), diabetes tipo II, el uso de algunas medicinas y desequilibrios hormonales. Los síntomas de esta afección a menudo son silenciosos, al igual que esta enfermedad progresa durante mucho tiempo sin mostrar signos. Sin embargo, entre los síntomas de la esteatohepatitis no alcohólica podemos identificar:

Fatiga y debilidad, pérdida de peso y en las etapas avanzadas, los síntomas son más relevantes, generando así fiebre, dolor abdominal, pérdida de apetito, náuseas y vómitos, cansancio, ictericia, es decir, coloración amarillenta de la piel y de la esclerótica, la parte blanca del ojo, problemas nerviosos, confusión, ansiedad y agitación. En etapas más avanzadas, está conectado a una serie de complicaciones graves tales como: hipertensión mortal, insuficiencia hepática, varices, con probable sangrado interno de los vasos del esófago.

Ascitis, es decir, retención de líquidos en la cavidad abdominal con riesgo de infección,  y encefalopatía hepática con daño cerebral tóxico. La prevención de este tipo de enfermedad es difícil de planear, pero algunos factores que ayudan son el mantenimiento de peso normal. Los riesgos también se disminuyen luego de llevar una dieta baja en grasas, la ingesta de más frutas y verduras y el consumo de pescado varias veces a la semana. También es necesario llevar un estilo de vida más saludable, con actividad física regular y moderada.

Las pruebas de referencia para el diagnóstico son: exámenes de sangre, los cuales sirven para la investigación de transaminasas, estas son las enzimas indicadas con las abreviaturas GOT o ALT y GPT o AST. Ultrasonido abdominal, ya que el signo típico de la esteatosis es el llamado «hígado brillante», ya que presenta cierta luminosidad anómala en el órgano en las imágenes detectadas por el ultrasonido y por último el Tac (tomografía axial) o resonancia magnética (MRI).

La única prueba que permite distinguir la esteatohepatitis no alcohólica (EHNA) a partir de hígado graso es la biopsia de hígado, ya que permite mostrar en relieve los procesos inflamatorios en el lugar. Para esta enfermedad no hay un tratamiento farmacológico específico, aunque hay varias medicinas como la metadoxina que contribuyen a su control. En algunos casos, las terapias para el cuidado de la diabetes también son efectivas para el tratamiento de la esteatosis, y uno de los tratamientos más efectivos se realiza al cambiar su dieta:

Reducir las grasas, el alcohol y los azúcares, reducir el consumo de carnes rojas y productos lácteos, hacer más actividad física, moderada y regular, perder peso y consumir más frutas, vegetales y granos integrales. (Ver Artículo: Levocarnitina)

Intoxicación alcohólica

Se dice que una persona sufre de intoxicación por alcohol cuando se consume una cantidad excesiva de alcohol, en otras palabras, las capacidades mentales y físicas de la persona se dañan. Además de los signos de deterioro físico y mental, los niveles de alcohol también se pueden medir en la sangre y la mayoría de los estados tienen niveles específicos en los que el manejo de vehículos motores está prohibido.

El alcohol es un término genérico para el etanol, que es un tipo particular de alcohol generado por la fermentación de muchos alimentos, comúnmente la cebada, el lúpulo y las uvas. Otros tipos de alcohol usualmente disponibles, como el metanol (común en los limpiadores de vidrio), el alcohol isopropílico (alcohol de fricción) y el etilenglicol (solución anticongelante para automóviles) son altamente venenosos cuando se ingieren, incluso en pequeñas cantidades.

El etanol produce la intoxicación debido a sus efectos depresivos, los cuales son resultado de un orden progresivo y del aumento en el nivel de alcohol en el cuerpo de las personas. Algunos síntomas comunes son: la desinhibición del funcionamiento social normal, la euforia (al hablar o presumir), la ataxia (el caminar sin coordinación), la disminución del juicio, pérdida de memoria, habla poco fluida, empeoramiento de la ataxia, vómitos, confusión y desorientación e incluso letargo progresivo y coma. En definitiva, el cierre de los centros respiratorios y la muerte.

Los neurotransmisores son sustancias que conectan químicamente las señales de un nervio a otro. Un neurotransmisor inhibitorio (alcohol) reduce esta señal en el cerebro. Esto explica el por qué se genera la depresión tanto en las actividades físicas y mentales de una persona. La cocaína hace lo contrario al producir un efecto de excitación general sobre el sistema nervioso. Para tener una idea,  una «bebida» estándar de alcohol consta de 10 gramos de etanol. Esta cantidad es igual a:

300 ml de cerveza normal (5% de contenido de alcohol), 90 ml de vino (12% de contenido de alcohol) o 30 ml de licor fuerte (40% de contenido de alcohol). Aproximadamente el 20% del etanol se absorbe en el torrente sanguíneo directamente desde el estómago y el 80% desde el intestino delgado. Igualmente la absorción será menor al igual que la concentración de alcohol en la sangre. Los alimentos tienen un efecto calmante el cual ralentiza el proceso de vaciar el estómago, por lo tanto vuelve más lenta la absorción de alcohol y reduce los efectos.

El etanol es altamente soluble en agua y se absorbe mucho menos en grasa. Por lo tanto, el alcohol tiende a distribuirse en los tejidos ricos en agua, como los músculos, en lugar de los ricos en grasa. Dos personas pueden tener diferentes proporciones de tejido que contiene agua y grasa. Imaginemos a una persona alta, delgada y una persona baja y obesa y que ambos pesan 150 libras. La persona baja y obesa tendrá más grasa que la otra, y si llegaran a consumir la misma cantidad de alcohol, la persona baja y obesa tendría una concentración de alcohol en la sangre más alta.

Esto se debe a que el alcohol se ha extendido a un «espacio» de agua más reducido. Cabe destacar que los cuerpos de las mujeres, en promedio, tienen más grasa y menos agua que los cuerpos de los hombres. El metabolismo es el método por el cual el cuerpo procesa el alcohol y todo lo demás que una persona come o bebe. Parte del alcohol se convierte en otras sustancias (como grasa y podría generar hinchazón o la cocinada barriga de cerveza), las cuales queman como energía.

Una pequeña cantidad se excreta sin cambios en la respiración y la orina. El hígado metaboliza aproximadamente el 90% del etanol. Los pulmones excretan alrededor del 5% durante la exhalación. La excreción de alcohol por los pulmones forma la base para las pruebas de alcoholemia, y el otro 5% se excreta en la orina. La persona promedio metaboliza aproximadamente una bebida estándar (de 10 gramos) por hora.

Los grandes bebedores tienen que estar activos para metabolizar hasta tres tragos por hora. Las personas con enfermedades hepáticas metabolizarán menos de una bebida por hora. En muchos alcohólicos crónicos, el hígado se vuelve ineficaz y no puede metabolizar el alcohol o cualquier otra sustancia de manera eficiente. Esto se conoce como cirrosis alcohólica.

En la cirrosis alcohólica, las células del hígado se cicatrizan gravemente, ya que la capacidad de bloquear el flujo de sangre a través del hígado impide el intercambio de sustancias químicas metabólicas dentro y fuera de las células del hígado, por lo que daña la capacidad de las células para funcionar. Igualmente, los efectos del alcohol varían de persona a persona. Muchos factores pueden explicar las diferencias obvias en cómo ciertas cantidades de alcohol pueden afectar a una persona más que a otra.

Entre los factores principales que explican esta variación en los signos y síntomas tenemos: Experiencia previa con el alcohol: un bebedor fuerte y de larga data puede posicionarlo por encima del bebedor ocasional promedio. Además, el cerebro de un gran bebedor se acostumbra al estado frecuente, incluso constante, de altas concentraciones de alcohol en la sangre. Estos son los rasgos habituales de un gran bebedor. La persona puede experimentar un síndrome de abstinencia de alcohol y desarrollar convulsiones o una afección llamada delirium tremens.

La toma de fármacos, especialmente los de la clase de sedantes, como pastillas para dormir o medicamentos contra la ansiedad, podría generar consecuencias graves. Una persona que no está habituada al alcohol o los sedantes puede sufrir daños graves, o incluso la muerte, si toma más las dosis prescritas. Estos dos juntos pueden ser una combinación mortal. Sin embargo, una persona puede estar tomando medicamentos recetados por un médico o medicamentos de venta libre y tomar alcohol y no generará efectos mayores, siempre y cuando se tome con moderación.

La presencia de una variedad de condiciones médicas también podría generar interacciones con el alcohol y por último, el olor a alcohol en la respiración, en la que hay una correlación muy pobre entre la fuerza de la respiración. El alcohol puro tiene muy poco olor. Es el metabolismo de otras sustancias en las bebidas alcohólicas que produce la mayor parte del olor. (Ver Artículo: Miglitol)

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