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Ketoconazol: Qué es, para qué sirve, nombre comercial y más

El ketoconazol es un fármaco que se utiliza para el tratamiento de infecciones de la piel por hongos y el síndrome de Cushing (síndrome caracterizado por niveles excesivos de hormonas glucocorticoides cortisol). Continúa leyendo y conoce todo lo referente a este medicamento.

Ketoconazol

Ketoconazol

Fármacos antifúngicos

Una agente antifúngico, también llamado antimicótico incluye todas las sustancias capaces de producir una perturbación en las estructuras de una célula fúngica (hongos) permitiendo inhibir su desarrollo, su habilidad de supervivencia directa o indirectamente y colaborando con la actividad de los sistemas de protección del huésped. Estos fármacos incluyen varias sustancias con diferentes estructuras químicas y diversos mecanismos de acción.

Se clasifican por su estructura y su lugar de acción:

Por su estructura

Azoles

  • Fluconazol
  • Itraconazol
  • Voriconazol
  • Posaconazol 
  • Ketoconazol

Polienos

  • Anfotericina B

Equinocandinas

  • Caspofungina
  • Anidulafungina
  • Micafungina

Análogos de los nucleósidos

  • Flucitosina

Por su sitio de acción en el hongo

  • Interacción en la pared celular: Lipopéptidos.
  • Interacción en la membrana celular: Polienos, azoles, alilaminas.
  • Interacción en el núcleo: Pirimidinas fluoradas.

Ketoconazol

Es un fármaco antimicótico que pertenece a la clase de antifúngicos azólicos, es decir una  sustancia sintética que evitar el crecimiento o elimina en su totalidad  de algunos tipos de hongos, se caracteriza por la presencia en su estructura de un anillo azólico de 5 átomos, enlazado a otros anillos aromáticos. Se pueden utilizar en micosis sistémicas y los más empleados ketoconazol, fluconazol e itraconazol. (Ver Articulo: Bencidamina)

Ketoconazol

Ketoconazol

Presentación

Pueden encontrar el ketoconazol como champú, loción, crema y tabletas para uso oral.

Marca comercial

Nizoral, Fazol, Sporum D, Tiniazol, Micoral y diferentes presentaciones genéricas.

Indicaciones

Ketoconazol champú

Está indicado en casos de:

  • Dermatitis seborreica (enfermedad de la piel que normalmente quebranta el área del cuero cabelludo y la cara. Es una afección en la función de las glándulas sebáceas, produciendo una hipersecreción de grasa)
  • Caspa (Pitiriasis capitis)

Ketoconazol en crema

Se prescribe en el tratamiento de micosis cutáneas de varios tipos:

  • Candidiasis cutánea (infección cutánea que normalmente aparece en las axilas o ingle por ser zonas húmedas, con pliegues y que conservan mucho calor, pero que pueden afectar otras zonas del cuerpo. Es causada por el hongo Candida albicans)
  • Tiña versicolor o pitiriasis versicolor (infección micótica crónica de la piel, causada por un hongo llamado Malassezia, presentándose generalmente en climas cálidos y en adolescentes o adultos jóvenes)
  • Tinea corporis o tiña corporal (enfermedad de la piel lisa o lampiña causada por hongos dermatofitos de los géneros Microsporum, que se ubica en tronco, brazos y piernas)
  • Tinea manus, tinea manuum o tiña de las manos (dermatofitosis en plantas y palmas de las manos)
  • Tinea pedís o pie de atleta
  • Tinea cruris o tiña inguinal (infección de la piel que se desarrolla en la zona inguinal, que incluye además los genitales, la región púbica y la región perianal)
  • Dermatitis seborreica.

Ketoconazol oral

Está indicado para el tratamiento del síndrome de Cushing.

Advertencias

Es importante indicar a su médico tratante antes de comenzar a utilizar el ketoconazol cualquiera de las siguientes situaciones:

  1. Tiene problemas o afecciones del hígado.
  2. Si ha empleado en algún tratamiento griseofulvina (agente anti fúngico)
  3. Si está usando betametasona, hidrocortisona o cualquier otro producto dermatológico que contenga esteroides
  4. Si aparecen indicios de alergia o sensibilidad durante el tratamiento con ketoconazol, se debe interrumpir inmediatamente el uso del mismo.
  5. En caso de problemas con las funciones hepáticas y suprarrenales los pacientes deben controlarse de forma continua en terapias con el ketoconazol. Si presenta debilidad, fatiga, falta de apetito, náuseas, vómitos o hipotensión, contacte a su médico de inmediato.
  6. Este fármaco en tabletas orales ha causado en algunos pacientes alteraciones en el ritmo cardíaco o palpitaciones; es preciso contactar a su médico tratante cuanto antes.
  7. La forma oral no debe ser prescrita en niños menores de 12 años.
  8. Entre los efectos secundarios del ketoconazol oral está la alteración de ciertas capacidades que no permiten conducir y / o usar maquinaria eficientemente, por lo que se recomienda tener mucha precaución.
  9. Ketoconazol champú no debe ser usado en recién nacidos y niños. (Ver Articulo: Prasterona )

Interacciones

El tratamiento con ketoconazol crema no presenta interacciones importantes con otras drogas, sin embargo, es importante terminar cualquier tratamiento con fármacos esteroides, como betametasona o hidrocortisona, antes de iniciar alguna terapia con ketoconazol para uso cutáneo.

Cuando la terapia se realiza con ketoconazol oral, es importante informar a su médico de todos los fármacos  con o sin receta, suplementos o medicinas naturales, herbales u homeopáticas que está tomando, especialmente alguno de los siguientes medicamentos:

Anticoagulantes orales.

Antirretrovirales utilizados en el tratamiento del VIH, por ejemplo el ritonavir.

Medicamentos contra el cáncer, como: docetaxel, erlotinib, imatinib, sunitinib, paclitaxel, vincristina, etc.

Antibióticos, como claritromicina o rifampicina.

Medicamentos antidiabéticos.

Medicamentos antipsicóticos.

Fármacos antihipertensivos.

Drogas anti arrítmicas o agentes antiarrítmicos.

Antiepilépticos.

Algunos glucocorticoides.

Analgésicos opioides.

Medicamentos antieméticos.

El omeprazol puede disminuir la absorción de este antifúngico, perdiendo su eficacia terapéutica.

Drogas para el tratamiento de la disfunción eréctil.

Drogas para la migraña.

Antihistamínicos en general.

Drogas inmunosupresoras.

Ketoconazol

Efectos secundarios

Como cualquier fármaco, el ketoconazol puede causar algunos efectos secundarios que pueden resultar molestos, aunque es importante destacar que no todos los pacientes los experimentan; por lo tanto el tipo de efecto y su intensidad están sujetos al nivel de sensibilidad que cada persona presente a la sustancia activa o demás componentes del medicamento.

A continuación se presentan algunos de los principales efectos secundarios que puede sufrir un individuo durante el uso de ketoconazol:

Incidencias en el sistema nervioso central

Dolor de cabeza

Somnolencia

Fatiga

Mareos

Anorexia

Pérdida o aumento del apetito

Sensación de hormigueo

Incidencias a nivel psiquiátrico

Insomnio.

Nerviosismo.

Incidencias a nivel gastrointestinal

Náuseas y vómitos.

Diarrea.

Dolor abdominal.

Dispepsia.

Flatulencia.

Incidencias y trastornos epatobiliarios

Aumento en las concentraciones sanguíneas de enzimas hepáticas.

Aparición de ictericia.

Otras  incidencias y efectos colaterales

Reacciones alérgicas que pueden ser desde muy leves a severas en individuos muy sensibles.

Debilidad muscular.

Malestar general.

Insuficiencia suprarrenal.

Alteraciones del ritmo cardiaco o palpitaciones.

Sofocos o calores súbitos

Trastornos de la menstruación.

Disfunción eréctil

Azoospermia (ausencia de espermatozoides en el semen)

Ginecomastia (afección que se caracteriza por el agrandamiento de una o ambas glándulas mamarias en el hombre)

Disminución de la producción de testosterona

Erupciones.

Urticaria.

Picazón.

Disminución de las plaquetas en el torrente sanguíneo.

Pérdida de cabello. (Ver Articulo: Nistatina)

Efectos secundarios que pueden presentarse con el uso de ketoconazol champú:

Reacciones alérgicas en individuos sensibles a los componentes.

Angioedema

Urticaria

Alteraciones del sentido del gusto

Sequedad de la piel

Formación de vejiga en la piel

Irritación, picazón o enrojecimiento en el área.

Pérdida de cabello.

El cabello puede tornarse seco y quebradizo.

Pérdida de la coloración del cabello.

Foliculitis.

Irritación de los ojos.

Aumento de lagrimeo.

Formación de pústulas en el sitio de administración.

Efectos secundarios que pueden presentarse con el uso de ketoconazol crema:

Reacciones alérgicas en pacientes sensibles a los componentes.

Enrojecimiento y ardor.

Picazón e incomodidad

Resequedad en el área de uso.

Pérdida de sensibilidad en el sitio de aplicación de la crema.

Piel pegajosa

Urticaria.

Mecanismo de acción

Este fármaco perteneciente a los antifúngicos azoles lleva a cabo su acción interfiriendo  con la síntesis de ergosterol, que es un esterol contenido en la membrana plasmática de las células de los hongos, muy especialmente inhibiendo una de las enzimas primordiales de la síntesis del mismo, como lo es la: 14α-desmetilasa.

Cuando el ketoconazol logra inhibir la 14α-desmetilasa, los precursores del ergosterol se acumulan dentro de la célula fúngica, y al alcanzar concentraciones muy altas, se tornan tóxicos para la misma, además de alterar de manera considerable la permeabilidad de la membrana celular y el funcionamiento de las proteínas contenidas en la misma,  condenando a la célula fúngica a una muerte segura.

El ketoconazol es indicado gracias a su eficacia en el tratamiento del síndrome de Cushing, afección que se caracteriza por una producción excesiva de glucocorticoides, sobre todo cortisol.  Este medicamento puede inhibir las enzimas participantes en la síntesis de cortisol, logrando así disminuir los niveles del mismo en el cuerpo y  mejorando la sintomatología del síndrome de Cushing.

Modo de uso y posología

El ketoconazol se encuentra disponible en el mercado en diversas presentaciones y formas para el tratamiento de diversas enfermedades, como  ya se han nombrado anteriormente: champú, crema y tabletas.

Sin importar la formulación farmacéutica que se requiera y el tipo de enfermedad a tratar, la terapia con  ketoconazol debe ser indicada por su médico, tanto en términos de la cantidad de fármaco a utilizar como en la  duración del tratamiento y las mismas deben ser seguidas y respetadas por el paciente, si realizar cambios que no sean autorizados por el especialista.

Sin embargo a continuación encontrará algunas indicaciones sobre el uso y  las dosis de ketoconazol que generalmente son  utilizadas en la terapia, como modo de referencia:

Tratamiento de la dermatitis seborreica y la caspa

Se recomienda usar el champú dos veces por semana, con una duración de dos a cuatro semanas y luego para evitar recaídas,  usar el una vez por semana o una vez cada quince días.

Tratamiento de diferentes tipos de micosis cutáneas

Se utiliza la crema para la piel a base de ketoconazol una o dos veces al día,  por un período de dos a seis semanas; sin embargo tanto el número de aplicaciones como la duración del tratamiento está sujeto al tipo y  gravedad de la infección fúngica que padece el individuo.

Tratamiento del síndrome de Cushing

Se emplea ketoconazol oral, siendo la dosis inicial recomendada de 600 mg por día, en tres dosis divididas. Sin embargo, el médico será el encargado de indicar y  determinar la dosis más adecuada para cada paciente, realizando los exámenes y análisis pertinentes antes de dar inicio al tratamiento.

La dosis administradas pueden ajustarse entre 400 y 1200 mg por día, dividida en dos o tres dosis, de acuerdo con los niveles de cortisol en el cuerpo, determinados mediante análisis de orina y/o sangre realizados en forma periódica.

Es importante:

-Realizar un seguimiento de la función hepática del paciente, a través de análisis de sangre antes de comenzar el tratamiento y periódicamente durante los siguientes seis meses.

-Al realizar un ajuste en la dosis del fármaco, la función hepática del paciente debe controlarse semanalmente durante un mes

-El tratamiento debe ser suspendido por el médico tratante cuando se determina un aumento de las enzimas hepáticas en la sangre (valores que estén por encima de tres veces el límite superior de lo normal; índice que indica posibles problemas en el hígado) o en caso de aparición de síntomas indicativos de la enfermedad hepática, que incluyen: pérdida de apetito, náuseas, vómitos , fatiga, ictericia, dolor abdominal u orina oscura.

Embarazo y lactancia

El ketoconazol champú o crema para la piel se puede emplear durante el embarazo y la etapa de lactancia. Sin embargo, es importante y obligatorio  consultar a un médico antes de usar las preparaciones de ketoconazol antes mencionadas, sobre todo en estas etapas.

El ketoconazol oral,  está contraindicado, es decir, no debe usarse en mujeres embarazadas y madres que amamantan, ya que causan daños al feto o al bebé.

Sobredosis

Cuando el ketoconazol para uso cutáneo es utilizado en exceso o por tiempo muy prolongado puede ocurrir hinchazón, picazón o ardor.

En  una sobredosis de ketoconazol para uso oral o ingerir de forma accidental el de uso externo, lo más importante es contactar a su médico inmediatamente o asistir al área de emergencia del hospital más cercano. (Ver Articulo: Aprotinina)

Ketoconazol

Contraindicaciones

El uso de ketoconazol tópico está contraindicado en pacientes con:

  • Hipersensibilidad o alergia al ketoconazol o cualquier componente de la fórmula.

El uso de ketoconazol oral está contraindicado en los siguientes casos:

  • Pacientes con hipersensibilidad conocida al ketoconazol o ingredientes del fármaco.
  • Pacientes con afecciones en el ritmo cardíaco.
  • Pacientes en etapa de gestación (embarazo)
  • Durante la etapa de lactancia.

Micosis cutánea

Los hongos de la piel son  microorganismos que generalmente originan diversas enfermedades de la epidermis y la dermis, conocidas como micosis cutáneas o dermatomicosis. Estos hongos se encuentran en la flora cutánea y en el medio ambiente y normalmente no constituyen un problema,  ya que tienden a «coexistir» con el organismo humano en estado de saprófitos, sin causar mayores daños; gracias a diversos factores  de defensa que protegen el cuerpo de su desarrollo y multiplicación excesiva.

Sin embargo, los micelios de la piel se pueden transformar en patógenos invasores, comportándose como microorganismos oportunistas gracias a  algunas condiciones favorables para ellos, por ejemplo un estado de debilidad inmune del organismo, siendo una oportunidad irresistible para multiplicarse y aumentar sus colonias en la piel, hasta ser los causantes de algunas enfermedades.

Las infecciones de la piel causadas por hongos, aparecen con mayor frecuencia durante la época de verano, debido a las altas temperaturas y la humedad típicos de esta temporada que facilitan su crecimiento y propagación entre las personas, sobre todo las que frecuentan lugares muy  concurridos, como piscinas y playas; está muy influenciada por múltiples factores ambientales y subjetivos.

Las micosis cutáneas se manifiestan normalmente en los sitios cutáneos y en las estructuras adjuntas que infectan, por ejemplo el cuero cabelludo, las uñas, los genitales o superficie cutánea. El diagnóstico de esta afección se basa en la apariencia de las lesiones, exámenes dermatológicos,  microscópicos y de cultivo del tejido infectado.

El tratamiento siempre va a depender del sitio donde se ubica la infección, generalmente empleando antimicóticos tópicos u orales, específicamente dirigidos al hongo detectado en la piel.

Características

Los hongos son microorganismos saprófitos (llevar una dieta a base de residuos y sustancias descompuestas) o son parásitos de plantas o animales. Se pueden identificar y clasificar de acuerdo con su apariencia microscópica y su forma de reproducción (sexual o asexualmente).

Los hongos que afectan e infectan la piel humana son de tamaño microscópico y pueden ser:

  • Ovoides unicelulares, como las
  • Multicelulares y filamentosos, como el moho.

Las especies que afectan a los humanos pueden causar infecciones, intoxicaciones o alergias. Las afecciones generadas por su presencia  pueden ser:

Sistémica: afectan a los órganos internos del cuerpo humano, como la aspergilosis que trastorna los pulmones.

Tópicas: localizados en la piel y son por lo general las más frecuentes, generan problemas como micosis cutáneas superficiales y son causadas por dermatofitos o levaduras.

Estos microorganismos se transmiten con gran facilidad y pueden vencer la resistencia de las barreras del cuerpo humano, alojandose en la piel; en su gran mayoría estas especies patógenas se presentan como  especies oportunista, asumiendo el control en situaciones de inmunosupresión: terapias con antibióticos que sean prolongadas y frecuentes, uso de corticoides, quimioterapia, etc.

También se desarrollan y proliferan en presencia de temperaturas cálidas, mucha humedad, el  exceso de sudor, la falta de higiene y el cambio en el pH de la piel.

Tipos de hongos

Los hongos se pueden clasificar principalmente en tres grupos:

-Los dermatofitos: este tipo en particular de microorganismos patógenos infecta las capas superficiales de la piel  y los anexos queratinosas, es decir los lugares en los que la presencia de queratina es abundante (pelo y uñas) que tiene sustancias de las que ellos se alimentan .

Pertenecen a este grupo las especies: Epidermophyton, Microsporum y Trichophyton

Los dermatofitos son responsables de las máculas (mancha de la piel causada por una alteración de la pigmentación) cutáneas en forma de capullo, con bordes filosos y con evolución centrífuga (tiña):

Tinea corporis o tiña corporis (afecta el tronco)

Tinea pedis o pie de atleta

Tinea unguium (afecta las uñas)

Tiña inguinal (afecta los pliegues inguinales)

Estas infecciones representan el  40 o 50% de todas las micosis superficiales y son diferente de la  candidiasis ya que casi nunca son invasivas.

-Las levaduras: estos microorganismos unicelulares se reproducen asexualmente muy rápidamente, se localizan en áreas calientes y húmedas del cuerpo como la cavidad oral, las axilas, los pliegues submamarios, espacios interdigitales, región ano-genital, etc. Muchas están presentes en la piel y no causan daño viviendo en estado de saprófitos.

Las levaduras más importantes en dermatología son:

  • Candida albicans
  • Malassezia furfur
  • Cryptococcus neoformans

Dependiendo del agente micótico responsable y el área del cuerpo que está afectada, los síntomas visibles de la piel pueden ser:

  • Edema
  • Enrojecimiento
  • Parches descamativos de color blanco rosado
  • Picor contante.

Mohos: hongos multicelulares y filamentosos que se reproducen de forma sexual. Los mohos patógenos más comunes son:

Alternaria

Aspergillus

Fusarium.

Estos son los principales responsables de las micosis profundas y sistémicas, siendo casos muy raros que causan infecciones cutáneas y superficiales.

Infecciones fúngicas de la piel

Las infecciones fúngicas en la piel causadas por hongos presentan un grupo bastante heterogéneo de afecciones infecciosas, tanto por aspectos clínicos como por etiología.

Estas patologías se pueden dividir en dos tipos:

Superficial y cutáneo: se ubican y limitan a la capa superficial de la piel o epidermis, cabello, uñas y membranas mucosas, es decir cavidad oral y genitales

Subcutáneo: extendido a la dermis y sus estructuras relacionadas.

Las afecciones de la piel causadas por los hongos afectan a todos, sin importar su sexo y edad, ya que en la gran  mayoría de los casos, quienes desarrollan las micosis cutáneas poseen una respuesta inmune disminuida o un sistema de defensa comprometido, por ejemplo: una alteración de las defensas locales, por ejemplo un trauma con compromiso vascular o una inmunosupresión, ejemplo: diabetes, SIDA, disbiosis antibiótica, etc.

La transmisión normalmente puede ocurrir:

De persona a persona

De animal (gato, perro, conejo, ratón y ganado) a persona

En casos muy raros de suelo y objetos contaminados a la persona.

Las infecciones fúngicas más frecuentes de la piel son:

Dermatofitosis: estas infecciones fúngicas son las  que afectan las áreas queratinizadas del cuerpo, como el estrato córneo, pelos o uñas. Los síntomas pueden ser diferentes en cada individuo, pero en la  gran mayoría de los casos se trata de lesiones de la piel, que no suelen causar picazón.

Candidiasis: esta micosis afecta principalmente las áreas con mayor presencia de sudor, como la ingle, las axilas y las áreas interdigitales, también las membranas mucosas, como la cavidad oral presentando por ejemplo aftas; las genitales, por ejemplo Vulvovaginales Candida albicans y el esófago especialmente en sujetos inmunodeprimidos.

Pitiriasis versicolor: infección micótica cutánea en la que ocurre la aparición de pequeñas manchas irregulares, planas y descamadas en el cuello, el tronco, el abdomen, los brazos y la cara. Normalmente la enfermedad se caracteriza por la alteración de la pigmentación de la piel (discromía): las lesiones son hipo o hiperpigmentadas y presentan un color que varía de blanco a marrón. Las áreas de la piel colonizada no tienen producción de melanina ya que este tipo de hongos dificultan el paso de los rayos ultravioleta del sol.

Factores favorables para el desarrollo de hongos

Los diferentes tipos de hongos se ven favorecidos por algunos factores que pueden comprometer las defensas locales y la capacidad del sistema inmune para reaccionar  y defenderse ante las infecciones.

Estas condiciones son:

Malos hábitos alimenticios

Ausencia de higiene o aseo insuficiente

Estrés físico

Humedad caliente y excesiva

Situaciones de maceración crónica de la piel, es decir sudoración excesiva aunado al hábito de llevar ropa que no facilita la transpiración y ventilación.

Terapias muy prolongadas de antibióticos o cortisonas

Defensa inmunológica comprometida por afecciones particulares como el SIDA, tumores, diabetes, etc.

Consumo de drogas inmunosupresoras.

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Signos y síntomas

La sintomatología de las infecciones fúngicas de la piel varía según el sitio afectado, ya sea la superficie de la piel, los cabellos, las uñas, etc., mientras que la virulencia del microorganismo y la predisposición del huésped determinan su gravedad.

Es bastante común que el hongo de la piel provoque manchas en la piel, de color blanco o de color rojizo, asintomáticas o con una leve picazón, con tendencia a escamarse en los bordes y ligeramente elevadas. En algunas de estas infecciones, las lesiones en la zona afectada son primero blanquecinas y tienden a oscurecerse con el tiempo.

En la mayoría de los casos la inflamación es pobre o ausente, pero cuando esta ocurre, se torna  grave y representa un daño a las estructuras afectadas. Está por lo general se manifiesta como una lesión ampollosa vesicular o repentina sobre todo en los pies o como una gran lesión blanda en la zona del cuero cabelludo, que define las áreas de alopecia.

La presencia de hongos en la piel también incluyen síntomas tales como:

  • Sensación de ardor
  • Ampollas y ulceraciones de aparición repentina (especialmente a nivel del pie)
  • Engrosamiento de las uñas
  • Descamación del cuero cabelludo como la caspa.

Diagnóstico

Es común que las  infecciones fúngicas de la piel presenten un aspecto clínico bastante común, lo que permite el diagnóstico en pocos minutos a través de los exámenes dermatológicos. Cuando existen dudas, el dermatólogo puede retirar parte del material biológico (escalas, caspa, pelo o fragmentos de uñas) para luego observar bajo un microscopio o someterlo a prueba de cultivo.

También puede emplear la lámpara de Wood, instrumento que utiliza luz ultravioleta (UV) para observar en detalle la piel y produce ciertos colores dependiendo de la afección que se tenga, por ejemplo en presencia del microorganismo Malassezia se torna amarillo, por los dermatofitos se percibe verdoso, por acné color naranja,  etc.

Al identificar el tipo de hongo responsable de los síntomas clínicos, el médico tratante puede establecer una terapia individual.

Tratamiento

El tratamiento se establece según el tipo de lesión y el agente causante. En general, se tratan con medicamentos antifúngicos, que pueden ser:

-Locales: aerosoles tópicos, cremas, mousses, lociones, polvos, esmaltes, detergentes y champús.

-Orales: empleados principalmente en micosis cutáneas resistentes y en pacientes por razones mayores no pueden recibir tratamientos tópicos prolongados, la duración del mismo varía según el sitio de la infección.

Para aliviar la picazón y el dolor, en los primeros días de tratamiento el médico tratante puede indicar el uso de corticosteroides tópicos, como la hidrocortisona. Siendo rara la ocasión en que se indique por vía oral, sólo en caso de lesiones inflamatorias graves.

Prevención

Existen unas recomendaciones básicas  para prevenir una posible infección fúngica en la piel, estas incluyen:

El uso de su ropa, toallas, sábanas, etc., debe ser personal para evitar la transmisión de hongos de una persona infectada.

Utilizar siempre zapatillas, sandalias, etc., en duchas comunes, piscinas y servicios públicos, ya que la humedad promueve el desarrollo y multiplicación de los hongos.

No de no utilizar muy seguido prendas ajustadas hechas con fibras artificiales, ya que estas evitan la evaporación del sudor, cambian el pH de la piel y  estancan la humedad.

Elija para su aseo personal productos adecuados para mantener las propiedades defensivas de la piel contra los hongos, por ejemplo bases de lavado endémico en lugar de jabón y seque bien todo el cuerpo después de la ducha.

No abuse de los antibióticos y los corticosteroides, las medicinas deben tomarse solo por recomendación del especialista y por tiempo limitado, ya que debilitan el sistema inmunitario y promueve el ataque de microorganismos, como los hongos.

Pie de atleta o tiña del pie

Esta infección en la actualidad no es  una característica exclusiva de los deportistas, como su  nombre lo sugiere. Se denominó «pie de atleta» porque en el pasado afectó principalmente a los atletas, mientras que hoy en día muchos están demostrando ser susceptibles a esta lesión desagradable para los pies.

Es una afección contagiosa causada por un grupo de hongos dermatofitos, que pertenecen a la clase de dermatomicosis superficiales o infecciones fúngicas que afectan la piel sin pelos. Esta infección micótica cutánea es muy común y es causada por hongos Trichophyton spp., que proliferan y atacan la queratina (proteína que constituye la capa córnea de la piel, las uñas y el cabello) sobre todo en condiciones de calor y humedad excesiva.

Es muy común que la padezcan aquellos que usan calcetines o zapatos hechos de materiales no transpirables, ya que el calor y la humedad del área facilitan la proliferación de los hongos causantes. Incluso el hábito de no secar bien los pies o lavarlos con demasiada frecuencia puede predisponer el área para la tinea pedís, pues estos hábitos incorrectos alteran el pH de la piel, que naturalmente la protege de las agresiones externas.

La micosis del pie también afecta a los que frecuentan centros deportivos públicos con clima cálido y húmedo, como las piscinas, gimnasios, duchas, etc. La transmisión de la enfermedad ocurre por el contacto con algunos fragmentos diminutos de piel que se desprenden del paciente enfermo y se dispersan en el medio ambiente. El contagio puede ser directo pero también indirecto, por ejemplo, al contacto con duchas, plataformas, pisos u otros objetos que sean utilizados por personas afectadas por esta micosis.  El pie de atleta se encuentra con mayor frecuencia en hombres adultos y ancianos.

Causas y factores predisponentes de la tiña del pie

El pie de atleta afecta con facilidad a las personas que tienen un sistema inmunológico y de defensa debilitada, ya que no están preparadas para contrarrestar la infección. Las enfermedades como el SIDA, la diabetes, las disfunciones circulatorias y la dermatitis pueden ser promotoras en la aparición de la enfermedad. (Ver articulo: Etamsilato)

Además de estos factores internos, se agregan otros externos, relacionados a las condiciones ambientales, ya que los microorganismos que causan el pie de atleta  se desarrollan y multiplican  en ambientes cálidos y húmedos, preferiblemente en lugares cerrados, como los muy utilizados zapatos deportivos. A continuación se presentan algunos factores de riesgo para el desarrollo de esta infección:

Defensas inmunes debilitadas.

Factores o predisposiciones genéticas

Mala transpiración.

Acumulación de humedad, por ejemplo el uso constante de calcetines o zapatos mojados.

Caminar descalzo en lugares públicos.

Temporada de verano, que se caracteriza por ambientes cálidos y húmedos.

Calcetines y zapatos inadecuados, elaborados en materiales sintéticos no transpirables.

Zapatos estrechos.

Síntomas frecuentes

Los síntomas del pie de atleta son múltiples y variados en las diferentes etapas de la infección, inicialmente afecta el área entre los dedos de los pies, entre el tercero y cuarto dedo o entre el cuarto y quinto dedo y a partir de ese punto se extiende a la planta, la espalda y a las uñas, con una tendencia a hacerse crónico.

En vista de su predilección por el calor, la humedad y la sudoración, los microorganismos causantes de la infección que afectan las capas superficiales de la epidermis, dan lugar a algunos de estos síntomas propios de la enfermedad:

  • Eritema.
  • Enrojecimiento y picazón en la piel.
  • Descamación de la piel sobre todo entre los dedos y la planta del pie.
  • Engrosamiento de la piel.
  • Formación de ampollas en la planta del pie y en los bordes laterales de los dedos.
  • Grietas en la piel.
  • Mal olor en los pies.
  • Picazón intensa.
  • Uñas más gruesas de lo normal, retorcidas, rotas y con pérdida de su color natural.
  • Osmhidrosis o bromhidrosis (condición en la que se presenta un excesivo olor corporal que suele ser desagradable y no necesariamente por falta de higiene)
  • Edema
  • Formación de pus
  • Leuconiquia (manchas blancas en las uñas)
  • Linfangitis (inflamación de los vasos linfáticos)
  • Máculas
  • Onicolisis (despegamiento distal y lateral de la uña sin causa que justifique)
  • Placas
  • Úlceras cutáneas

Si la enfermedad no se atiende como es debido, pueden producirse superinfecciones. Debido a que estos microorganismos se alimentan de la queratina que recubre y protege no solo la piel sino también las uñas y el cabello, los debilita y allana el camino para otros microorganismos que causan estados de infección profunda y peligrosa. (Ver articulo: Lercanidipina)

Prevención

Dado que las recaídas son posibles y frecuentes después de la recuperación de la enfermedad, es importante e imprescindible seguir algunas reglas de prevención primaria, que es importante se vuelvan parte de los hábitos higiénicos normales del individuo. Estos incluyen:

  • Uso de zapatos transpirables sobre todo en la parte superior y de color claro
  • Higiene diaria de los pies, poniendo especial cuidado de secar bien los espacios interdigitales y eliminar las capas.
  • Cambie sus calcetines regularmente y lávalos en agua tibia.
  • Permita que los zapatos se sequen después de su uso.
  • Utilice los calcetines en tela natural: algodón, hilo, etc.
  • Aplique productos antimicóticos en el pie, en los calcetines y en el zapato.
  • No camine descalzo,  ni utilice zapatos, zapatillas o sandalias de otras personas.
  • Evite el uso de zapatos muy ajustados.
  • Desinfecte los pisos con cuidado y frecuentemente.
  • Siempre utilice zapatillas o sandalias en baños, vestuarios, duchas o áreas públicas.
  • Si padece de micosis, es recomendable evitar el uso de piscinas públicas para no contagiar  la infección a otras personas.

Tratamiento del pie de atleta

Para el tratamiento de la tiña del pie se emplea fármacos antifúngicos tanto para uso tópico en forma de ungüentos, sprays, polvos, cremas, etc., y sistémico, por la vía oral. Los de uso tópico, con raras excepciones, se pueden adquirir sin receta médica y se prescriben en casos de infección superficial y sin mayores complicaciones.

Si este tratamiento no genera los resultados esperados y la infección es recurrente y extensa, se pasa al tratamiento por vía oral, que es mucho más eficaz, pero con la presencia de efectos secundarios como náuseas, vómitos y dolor de cabeza. Sin embargo los tratamientos tópicos pueden causar algunas reacciones de irritación y de hipersensibilidad local a sus componentes.

Ketoconazol

El tratamiento debe incluir ciertas recomendaciones a parte del uso del fármaco, estas son necesarias para la curación:

  • Lavar y secar meticulosamente la zona del pie que va a ser  tratada.
  • Preferir los antifúngicos en crema, cuando la piel está macerada y aplicar pequeñas cantidades hasta que la absorción completa del fármaco.
  • En caso de recurrencia de los síntomas, es bueno aplicar en los zapatos y calcetines polvos antimicóticos, así se evitan recaídas.
  • Evitar rascarse la zona afectada ya que puede retrasar la curación y empeorar el área.
  • La terapia tópica requiere tiempo suficiente y un poco más prolongado incluso unos meses y es importante extender el uso del fármaco  durante al menos una semana después de la recuperación total.

Consultar a su médico tratante o farmacéutico antes de realizar cualquier modificación del tratamiento prescrito. Si los síntomas no mejoran o desaparecen después de algunas semanas de tratamiento tópico debe consultar con su médico, para verificar el estado de las lesiones y para evitar la extensión innecesaria de tratamientos con remedios tópicos.

Existen remedios naturales que pueden ser una alternativa como el tomillo, la lavanda, los propóleos y la equinácea, que contienen ingredientes activos antisépticos, desinfectantes y purificantes, excelentes para algunos tipos de lesiones.

El pie de atleta se presenta inicialmente con maceración de la piel, eritema, picazón y mal olor. Luego comenzarán la aparición de grietas, sensación de ardor y fisuras entre los dedos, también causa engrosamiento y descamación en la planta.

En los casos más graves, la tiña del pie se produce con:

-Vesículas

-Úlceras

-Fisuras y erosión de la piel

Estas lesiones están presentes sobre todo a nivel interdigital y subdigital de los pies, estos daños favorecen la entrada de bacterias en el tejido subcutáneo y son responsables de infecciones secundarias. Existen otras posibles complicaciones, como la celulitis y la linfangitis. El Trichophyton spp., también puede causar infección de las uñas de los pies. (Ver articulo: Nifedipino)

El diagnóstico del pie de atleta se basa en el análisis de los factores de riesgo y en el aspecto clínico de la lesión; la micosis se confirma mediante el examen de las escarificaciones. El tratamiento incluye el uso de antifúngicos tópicos en crema o en aerosol, indicados para bloquear la proliferación del hongo, y se deben aplicar durante un período bastante prolongado de tiempo.

Si la recaída es muy frecuente, es posible que su médico recurra a los medicamentos vía oral, como el itraconazol, terbinafina y fluconazol. En caso de onicomicosis, el tratamiento también puede incluir la aplicación de esmalte en la uña.

Para combatir esta constante tendencia a desarrollar tinea pedis o pie de atleta, es necesario reducir la humedad local,  usando los agentes absorbentes y zapatos ventilados y transpirables, especialmente durante las estaciones más cálidas como el verano. También contribuye a la prevención, el  lavado de los pies con detergentes suaves y prestando atención cuando se procede al secado de los espacios interdigitales.

Dermatitis seborreica

La dermatitis seborreica es una afección muy común que aqueja principalmente pero no exclusivamente al cuero cabelludo; como toda dermatitis, su característica principal es la inflamación, enrojecimiento y una molesta comezón de la zona afectada; síntomas que a menudo hacen confundir esta afección con la  rosácea, ya que las dos condiciones se presentan de manera muy semejante.

Causas y síntomas

La dermatitis seborreica es causada principalmente por un hongo llamado Malassezia furfur (Pityrosporum ovale), que genera una molesta irritación de la piel: esta sufre una exfoliación acelerada, luego se producen escamas que se manifiestan en forma de cortezas, muchas veces oleosas y amarillas y que  se asocian con otras manifestaciones de la piel como la foliculitis y el eritema.

Esta enfermedad es crónica con etapas de mejoría o empeoramiento y se presenta en el área del cuero cabelludo, las cejas, las orejas,  la ingle y las axilas, que son zonas ricas en glándulas sebáceas. El cuero cabelludo es el área preferida por el hongo, ya que se acumula la suficiente suciedad y ésta junto con el sebo(grasa) es el ambiente adecuado para su proliferación, alterando además la producción de las glándulas sebáceas. El Malassezia furfur también afecta e irrita la piel de los recién nacidos, dejando ver una capa de aspecto lechoso.

Factores de riesgo

En la mayoría de los casos de dermatitis seborreica  hay muchos posibles elementos o factores considerados «sospechosos» que contribuyen a su aparición, por lo que su origen es bastante incierto. Entre las posibles causas se consideran:

  • La predisposición genética
  • Producción bastante alta de aceite, ya que se genera más ácido oleico a partir del sebo.
  • El estrés, la vida agitada y las variaciones del estado de ánimo
  • Cambios hormonales
  • Consumo frecuente y excesivo de alcohol
  • Tabaquismo
  • Uso de corticosteroides
  • Afecciones y enfermedades del sistema inmunológico
  • Factores climáticos, como el calor excesivo y la humedad
  • Mala higiene o ausencia de la misma
  • Detergentes y productos de uso personal con sustancias irritantes
  • Tricotilomanía o costumbre compulsiva de tocar  el cabello.
  • Uso excesivo de laca, gel, cera  pueden contribuir a su formación.
  • Cepillar el cabello muchas veces.

En el caso de la dermatitis seborreica las glándulas sebáceas no aumentan en cantidad, pero sufren  una alteración en la producción de sebo y su composición, que se torna excesiva e irritante del cuero cabelludo o  la zona afectada. Haciendo que el cabello pierda su belleza y brillo natural, con una apariencia rizada y extremadamente graso.

Esta afección se presenta muy a menudo entre los adolescentes y es importante destacar que si aparece en esta edad  o en la infancia, es posible que la dermatitis seborreica continúe y  persista  en la edad adulta. (Ver articulo: Fenticonazol)

Remedios y curas

El tratamiento para mejorar la dermatitis seborreica, es principalmente el uso de productos específicamente destinados para el cabello, teniendo como principal objetivo inhibir la proliferación y el crecimiento del hongo. Dependiendo de la apreciación del especialista se pueden usar medicamentos, siendo el fármaco por excelencia la hidrocorti coisinhas.

La dermatitis seborreica se asocia con la pérdida del cabello, por lo que se recomienda el uso de lociones que eviten la miniaturización de los folículos, que debido al exceso de producción de sebo somete el bulbo piloso a un estrés oxidativo y causa la caída del cabello.

En los casos de dermatitis seborreica la nutrición también tiene un papel importante, pues de alguna manera influye y hasta corrige la condición. Los ácidos grasos poliinsaturados, como el omega-3, EPA, DHA, son muy útiles para las dermatitis seborreicas más resistentes, debido a su potente acción anti inflamatoria.

Fármacos para tratar la dermatitis seborreica

La descamación y la resequedad de la piel y el cuero cabelludo, muy frecuentes en la dermatitis seborreica, se pueden manejar con champús anticaspa y soluciones especiales, en algunos casos  recomienda el uso de exfoliantes, para eliminar  las capas de células muertas que se acumulan en la piel. Si los síntomas que se asocian a la dermatitis seborreica son muy agresivos, su médico tratante seguramente optará por iniciar una doble terapia, aplicando fármacos de uso tópico y tomando medicamentos por vía oral.

Las lociones para la limpieza están formuladas con sustancias como el ácido salicílico, zinc, alquitrán de hulla, selenio, etc. Sin embargo cuando la enfermedad se torna más agresiva, se pueden prescribir champús o lociones de acción más potente, formulados con corticosteroides, ketoconazol o sustancias inmunomoduladoras (sustancia que modifica, aumentando o disminuyendo la capacidad del sistema inmune)

Ketoprofeno

El paciente debe estar muy claro cómo se utilizan las sustancias de ese tipo, por ejemplo el champú, la manera de distribuirse en el cuero cabelludo, las dosis a utilizar, etc. El médico tratante será el encargado de elegir el ingrediente activo y la dosis más adecuada para el paciente, tomando en cuenta la gravedad de la afección, el estado de salud del paciente en general  y su respuesta a este y otros tratamientos:

Hidrocortisona ( Locoidon, Colifoam): fármaco esteroide de uso tópico, recomendado para tratar el área afectada por la dermatitis solo una vez al día; este tratamiento de la terapia realizarse por una semanas, las primeras mejoras se muestran después de los siete días.

Dexametasona ( Decadron, Soldesam) y prednisona ( Deltacortene, Lodotra): Se recomiendan estos corticosteroides cuando la dermatitis seborreica es muy agresiva y está relacionada con trastornos del sistema inmune. El tratamiento debe ser indicado por el médico especialista.

Ciclopirox ( Fungizone): este antifúngico es de uso tópico, se presenta como gel y champú, aplicándose de la siguiente manera:

Gel: aplicar el producto dos veces al día durante cuatro semanas.

Champú 1%: aplicar el producto sobre el cabello mojado en una cantidad de 5 mg, que es aproximadamente una cucharadita para cabello corto y 10 mg o dos cucharaditas cuando se trata de cabello largo; debe frotar vigorosamente hasta formar una espuma, después de este proceso se deja reposar durante tres minutos. Se aconseja evitar el contacto con los ojos.

Ketoconazol (Triatop, Nizoral, Asquam): este fármaco está disponible en forma de gel, espuma y crema.

La crema y la espuma al 2%: se deben aplicar  dos veces al día durante cuatro semanas sobre el cuero cabelludo. El tratamiento se puede extender hasta que la dermatitis seborreica ceda y sus síntomas no se observen.

El gel al 2%: se coloca sobre la zona afectada por la dermatitis seborreica durante dos semanas, una vez al día.

Selenio sulfato (Selsun Blue Anti-caspa): este producto se encuentra disponible en el mercado  como champú o como espuma, por supuesto ambos para aplicación tópica.

Champú: se usa dos veces por semana para lavar el cabello, posteriormente se empleará  cada 2 o 4 semanas.

Espuma: debe aplicarse sobre el cuero cabelludo o al área afectada  dos veces al día.

Piritiona de zinc (Lunaderm, Zincation): su uso principal es prevenir la alopecia que causa la dermatitis seborreica. Los champús elaborados con esta sustancia permiten eliminar y/o  evitar la formación de los agentes irritantes del cuero cabelludo, con la finalidad de que este se mantenga saludable. (Ver articulo:  Miconazol)

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Dermatitis seborreica y la dieta

Muchos de los trastornos de la piel se ven afectados por la nutrición del individuo, ya que esta juega un papel muy importante; por ejemplo cuando una dieta es rica y abundante en grasas saturadas y azúcares es un factor de riesgo que propicia la aparición de afecciones como la dermatitis seborreica y productos lácteos y con levaduras la empeoran. A continuación te presentamos algunas recomendaciones que pueden aplicar a la dieta  diaria para mejorar esta condición:

  • Es un excelente hábito consumir alimentos ricos en ácidos grasos poliinsaturados, como el omega 3, ya que este contribuye de alguna manera a aliviar el problema, este lo podemos encontrar en los productos del mar, sobre todo en el conocido pescado azul.
  • Consumir alimentos con vitamina E, como las nueces, avellanas, soja, aguacate, almendras y semillas de girasol.
  • Tratar de eliminar o reducir al mínimo el consumo de Omega 6 que se encuentra mayormente en los aceites vegetales, aderezos y salsas que se consumen con frecuencia.
  • Incluye en tu dieta alimentos ricos en fibras, ya que esto alivia la carga tóxica de nuestro organismo.
  • Eliminar la harina blanca y productos horneados de este tipo.
  • Disminuir el consumo de granos a generado beneficios en algunos pacientes.
  • Consumir alimentos ricos en vitamina D.
  • Consume menos carnes rojas y mas productos del mar.
  • Ingiere los alimentos sin prisa, masticando bien cada bocado.
  • Incluir en tu dieta alimentos con alto contenido en vitamina A y clorofila,  como las acelgas, espárragos, espinacas, brócoli, naranja, sandía, zanahorias, tomate, plátanos, melones, etc.
  • Comer alimentos con mucha vitamina C, esta posee elementos antioxidantes que regeneran la piel, entre estos se encuentran, las frutas cítricas (naranja, lima, pomelo, limón, mandarina), frutas como el kiwi, manzanas, melones, plátanos, uvas, papayas, verduras como el brócoli, pimiento rojo y verde, rábanos, espinacas, repollos, ajo, etc.
  • Alimentos con vitamina B1 y ácido fólico.
  • Ingerir alimentos ricos en selenio, como lo son el arroz integral, germen de trigo, nueces, aves y mariscos.

Ketoconazol

Identificar y eliminar los alérgenos alimentarios

Las personas que padecen de dermatitis por lo general son sensibles o alérgicos a algunos alimentos, por lo tanto identificarlos y eliminarlos de su dieta son un punto importante a favor en el control de esta afección. Productos a base de lácteos, trigo, gluten, huevos, maíz, soja, fresas, café, maní y cítricos son los alérgenos más comunes para estos pacientes.

Es recomendable comenzar una dieta, donde se eliminen todos estos alimentos hasta que la piel haya sanado considerablemente, aunque lo más apropiado es tratar de no consumir aquello que te produce alergia.

Malos Hábitos

Existen algunas costumbres que perjudican significativamente la dermatitis seborreica, es importante considerarlas y encontrar soluciones:

-Hábitos como tocarse o acariciarse el cabello constantemente transfieren grasa al mismo y eso empeora de manera alarmante el trastorno, por lo tanto debe evitarse a toda costa.

-Lavarse frecuentemente con productos agresivos en un intento de eliminar la grasa que presenta el cuero cabelludo, es un mal hábito que no soluciona el problema pues lo único que se logra es  irritar la piel que debido a la afección es muy sensible y empeorará su condición.

-Utilizar lociones y champús  que no han sido indicados por el médico. Esto muchas veces en lugar de mejorar, perjudica. Solo el medico asignará el tratamiento con productos a base de ingredientes activos ayuden al paciente a disminuir los síntomas y manifestaciones de este trastorno de la piel.

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