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Descubre todo sobre el medicamento llamado temsirolimus y más

El temsirolimus es una terapia dirigida a tratar el linfoma de células del manto y el cáncer de riñón. Es clasificado como un inhibidor de mTOR que evita el crecimiento, desarrollo y multiplicación de las células cancerosas. En este artículo podrá encontrar mucha información referente a este producto.

temsirolimus

¿Qué es un inhibidor de mTOR?

La mTOR es una proteína que se encuentra en el interior de las células, está involucrada en el proceso de crecimiento y división de la misma, y es una sustancia muy activa en las células malignas.

Un inhibidor de mTOR es un agente bloqueador de dicha proteína y que por lo tanto influye directamente en el crecimiento y propagación del cáncer, ralentizando su crecimiento.

¿Qué es y para qué sirve el temsirolimus?

El temsirolimus es un fármaco perteneciente a los inhibidores de mTOR, encargado de interrumpir la actividad de la proteína mTOR  encargada del crecimiento y multiplicación de la célula cancerosa. Además evita que las células malignas produzcan nuevos vasos sanguíneos, acción que reduce las cantidades de oxígeno y nutrientes que ellas requieren por lo que el tumor deja de crecer y en muchos casos reduce considerablemente.

Se considera un medicamento huérfano empleado para tratar enfermedades anormales raras o inusuales, pues  las afecciones para las que se prescribe no ocurren con frecuencia y el número de casos afortunadamente cada vez es menor.

Marca comercial

Torisel

Presentación

1 vial de 1,2 ml + 1 vial de disolvente

Las marcas comerciales se encuentran disponibles, en un empaque que contiene un concentrado y diluyente que se combina para obtener una solución para perfusión intravenosa.

Indicaciones del temsirolimus

Este producto está indicado para la terapia en pacientes con varios tipos de carcinoma, entre los que encontramos:

  • Carcinoma de células renales avanzado (una forma del cáncer de riñón que ha comenzado a propagarse)
  • Linfoma de células del manto (carcinoma de los linfocitos B bastante agresivo) que se vuelve recurrente  después de un tratamiento previo o que no cedido con otras terapias. (Ver articulo: Vincristina)

Modo de uso y posología

El tratamiento con este medicamento lo ordena un médico especialista en el área y debe ser suministrado por un profesional de la salud, con experiencia en el uso y administración de fármacos anticancerosos. No deje de recibir su tratamiento hasta que el doctor decida lo contrario y hágalo de la forma pautada. No hay un ajuste especifico de la dosis en pacientes de edad avanzada, queda a decisión del medico.

Carcinoma de células renales

La dosis recomendada para esta dolencia es de 25 miligramos una vez por semana.

Linfoma de células del manto

Se aconseja la dosis de 175 miligramos una sola vez a la semana por tres semanas, a continuación se administran dosis 75 miligramos semanalmente.

El temsirolimus se administra como infusión intravenosa en un periodo que varía entre treinta y sesenta minutos. Es importante que media hora antes del inicio de la infusión con este fármaco se le administre al paciente un antihistamínico, con la finalidad de evitar reacciones alérgicas.

El tratamiento con las infusiones de temsirolimus, se extienden hasta que el individuo no obtenga beneficios de las mismas o hasta que se manifiesten efectos adversos no deseados. En muchos casos el tratamiento y mejoría de los efectos secundarios requiere la disminución o suspensión de la dosis de temsirolimus.

Mecanismo de acción

El temsirolimus es un fármaco anticanceroso, cuyo mecanismo de acción consiste en bloquear o inhibir una proteína llamada blanco de la rapamicina en los mamíferos y blanco farmacodinámico de la rapamicina (mTOR).

Este fármaco se une a la proteína mTOR  presente en el interior de las células, encargada de controlar varias de sus funciones celulares sobre todo la de crecimiento, multiplicación y supervivencia. La mTOR es mucho más activa en células cancerosas que en células normales, por lo que intervenir en su función permite limitar el crecimiento y retardar la propagación del tumor, exterminando un gran número de células cancerosas.

Contraindicaciones

Evite el uso de este fármaco en pacientes que presenten:

-Hipersensibilidad a la  temsirolimus, sus metabolitos y demás componentes del medicamento.

-Linfoma de células del manto (LCM) con insuficiencia hepática (IH) moderada a  severa.

-En etapa de gestación (embarazo) y lactancia.

-Pacientes pediátricos.

¿Qué beneficios ha demostrado temsirolimus?

El fármaco es efectivo en los tratamientos para los dos tipos de cáncer comparados con otros medicamentos existentes en el mercado, sobreviviendo durante un período más extenso y retardando la progresión de la enfermedad.

Efectos secundarios

Los efectos secundarios más comunes con este medicamento son:

  • Infecciones bacterianas y virales (infección pulmonar, del tracto urinario, del tracto respiratorio superior)
  • Faringitis (dolor de garganta)
  • Resfriados
  • Dermatitis
  • Rinitis (congestión nasal)
  • Trombocitopenia (disminución de las plaquetas)
  • Anemia (reducción de la cantidad de glóbulos rojos)
  • Neutropenia (descenso en el número de neutrófilos)
  • Leucopenia (recuento bajo de glóbulos blancos)
  • Linfopenia (poca presencia de linfocitos un tipo de glóbulos blancos que se encuentra en la sangre)
  • Hipocalemia (niveles bajos de potasio)
  • Pérdida de apetito

  • Edema (inflamación provocada por la acumulación de líquido en los diferentes tejidos del cuerpo)
  • Hiperglucemia (niveles elevados de azúcar en la sangre)
  • Diabetes
  • Hipercolesterolemia (presencia de altas concentraciones de colesterol en la sangre)
  • Hiperlipemia (grasa y lipidos altos en la sangre)
  • Insomnio
  • Ansiedad
  • Disgeusia (distorsión o perdida del gusto)
  • Disnea (dificultad para respirar)
  • Epistaxis (hemorragias nasales)
  • Equimosis (hematomas)
  • Petequias (lesiones muy pequeñas causadas por derrames vasculares cutáneos)
  • Tos
  • Dolor abdominal
  • Náuseas y vómitos
  • Estomatitis (inflamación y  presencia de úlceras en las paredes de la boca)

  • Diarrea
  • Erupción cutánea
  • Picazón
  • Acné
  • Molestias en las uñas
  • Piel excesivamente seca
  • Dolor de espalda
  • Artralgia (dolor articular)
  • Mialgia (dolor en los músculos)
  • Astenia (debilidad)
  • Malestar y dolor estomacal
  • Pirexia (estado febril).
  • Mucositis (inflamación de las superficies húmedas del cuerpo)
  • Dolor de pecho
  • Sed y hambre excesiva
  • Escalofríos
  • Aumento de los niveles de creatinina en la sangre (un marcador de trastornos renales).
  • Exantema (pruriginoso, maculopapular, generalizado, macular, papular)

Interacciones

El temsirolimus puede interactuar o reaccionar con algunos fármacos, tales como:

  • Sustratos de la P-gp: digoxina, vincristina, colchicina, dabigatrán, lenalidomida y paclitaxel.
  • Amiodarona o estatinas.
  • Inhibidores potentes de CYP3A4: nelfinavir, ritonavir, itraconazol, ketoconazol, voriconazol y nefazodona.
  • Inhibidores moderados de CYP3A4/5: aprepitant, eritromicina, fluconazol, verapamilo, zumo de pomelo.
  • Vacunas vivas
  • Anticoagulantes : warfarina
  • Corticoesteroides
  • Inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA)
  • Inductores potentes de CYP3A4: carbamazepina, fenobarbital, fenitoína, rifampicina e hipérico
  • Medicinas para reducir el colesterol y los lípidos
  • Sunitinib
  • Interferón alfa
  • Hierba de San Juan.

Existen muchos medicamentos que interactúan con el temsirolimus, por lo que es de vital importancia informar a su médico todo los fármacos que esta consumiendo, aunque no figuren en la lista anterior. De igual manera debe comunicar cuando deje  de consumirlos. (Ver articulo: Cisplatino)

Advertencia

  1. Este fármaco se administra por perfusión intravenosa (IV).
  2. Evite quedar embarazada durante las terapias con temsirolimus y tres meses después de la ultima dosis. Este medicamento causa daños al feto.
  3. Emplee métodos anticonceptivos eficaces preferiblemente no orales.
  4. Es necesario lavarse las manos con frecuencia y estar lo menos posible rodeado de personas enfermas, ya que el organismo esta propenso a contraer infecciones.
  5. No amamantar.
  6. Comunique al médico tratante si tiene o tuvo: diabetes, niveles altos de colesterol o triglicéridos, tumores en el sistema nervioso central, cualquier tipo de cáncer o  enfermedad renal, hepática o pulmonar.
  7. No consuma toronja de ninguna forma mientras dure la terapia con este fármaco.
  8. Notifique si tiene planificada alguna cirugía, por muy sencilla que parezca. Esto incluye cirugías dentales.
  9. No reciba ninguna vacuna sin autorización medica.
  10. Emplear con precaución en individuos que padecen insuficiencia hepática.
  11. Evite el uso de temsirolimus en pacientes pediátricos.
  12. Los pacientes mayores o en edad avanzada tienen mucho más probabilidades de sufrir reacciones adversas durante el tratamiento.
  13. Si el individuo desarrolla alguna reacción de hipersensibilidad o alergia durante la administración de la infusión aun recibiendo
    la pre-medicación, deberá detenerse la perfusión y tratar como corresponde.
  14. No se conoce alguna influencia sobre la habilidad y capacidad para manejar y conducir vehículos o manipular maquinarias.

Conservación y almacenamiento

  • Conservar en nevera tanto el concentrado como el diluyente, a una temperatura entre 2 y 8 grados centígrados.
  • No congelar el medicamento.
  • Conservar los medicamentos en el embalaje original  para protegerlos de los cambios de temperatura y de los agentes externos.
  • No utilice el medicamento si presenta restos y partículas o cambios en el color, descarte y  proceda a utilizar un vial nuevo.
  • Desechar o eliminar el medicamento no utilizado y todos los materiales estén relacionados a su administración de acuerdo a las normas locales y del centro de salud.

El linfoma de células del manto

El linfoma de células del manto es un tumor que se inician en el sistema linfático, la causa principal es la aglomeración o acumulación y la multiplicación descontrolada de linfocitos B que se han convertido en células malignas.

Las células crecen y se reproducen con rapidez, propagándose y rebasando la frontera exterior de los folículos linfáticos, un área donde las células del manto permanecen dispuestas con normalidad. La invasión de estas células logra minimizar y desaparecer áreas del ganglio linfático totalmente normales.

Los linfocitos B que son parte del linfoma del manto se multiplican sin ningún control, esto gener  inflamación y crecimiento anormal de los ganglios linfáticos, que si se encuentran en niveles superficiales bajo la piel, se perciben como tumores o bultos en el cuello, las axilas o la ingle. Por el contrario si el crecimiento se presenta en los ganglios internos, su detección es un poco más complicada y tardía, generalmente hasta que se producen algunos síntomas.

Las células malignas generalmente circulan por la sangre y los conductos linfáticos y establecerse, localizarse y desarrollarse en otros ganglios linfáticos o tejidos, que incluyen la médula ósea, el hígado, el bazo, además del  sistema digestivo, nervioso central y respiratorio.

Causas de la aparición del linfoma de células del manto

El  LCM es un tumor del sistema linfático que proviene de una variedad especifica de las células B, y se puede identificar por sus marcadores (molécula biológica presente en la sangre,  líquidos o tejidos del cuerpo y es un indicio de los procesos normales o anormales y de una enfermedad)

Para determinar la presencia y características del linfoma de células del manto es apropiado el estudio genético de sus células, ya que se puede observar que la ciclina D1, cambia su ubicación en los cromosomas junto a un gen de las inmunoglobulinas (IgH) que se encarga de conducir la producción de inmunoglobulinas por los linfocitos B, moléculas de anticuerpos que constituyen las defensas del organismo contra agentes externos que representan un peligro para el cuerpo.

Esta translocación causa una producción muy elevada y anormal de la ciclina D1, proteína que promueve la división y crecimiento de las células malignas del linfoma del manto, que luego se agrupan y multiplican originando el  linfoma. La ciclina D1 es la causa principal y la promotora del avance de la enfermedad, con el poder de hacerlo mucho más peligroso y dañino.

Signos y síntomas de la enfermedad

El linfoma de células del manto afecta múltiples lugares del cuerpo, ante todo los ganglios linfáticos,  se puede localizar en otras área como:

  • El bazo
  • La médula ósea
  • La sangre
  • Tejido linfático de la garganta
  • El hígado
  • Sistema gastrointestinal
  • Aparato respiratorio.

Estas células en casos muy raros e inusuales pueden acceder al cerebro y la médula espinal, resultando muy peligroso y grave, porque requiere tratamientos diferentes al usual para esta afección y que pueden afectar el  sistema nervioso central.

En muchos casos el diagnóstico de la enfermedad no se realiza impulsado por la aparición de síntomas que la anuncien, suele ocurrir por un análisis de sangre rutinario o el examen y estudio de un pequeño bulto, sin embargo muchos individuos padecen afecciones causados por el linfoma.

Los síntomas comunes que ocurren debido al linfoma del manto son:

  • Inapetencia
  • Pérdida de peso
  • Fiebre
  • Sudoración nocturna
  • Náuseas y vómitos
  • Indigestión
  • Dolor abdominal
  • Saciedad
  • Molestias de garganta
  • Aumento de tamaño de  las amígdalas

El aumento del tamaño de los ganglios linfáticos generalmente no causa dolor.

El hígado o el bazo inflamados producen los síntomas abdominales anteriormente nombrados, a los que se le unen presión y dolor en la zona lumbar que afectar las piernas.

Si existe anemia o trombocitopenia debido a que las células malignas invaden y ocupan la médula ósea obstaculizando la producción de nuevas células sanguíneas, puede ocurrir:

  • Fatiga
  • Palidez
  • Debilidad
  • Sangrados o hemorragias fáciles
  • Hematomas
  • Petequia
  • Hemorragias digestivas.
  • Aumento de la cantidad de linfocitos (fase leucémica).

Mientras más avance la propagación de las células malignas, son mucho más los signos y  manifestaciones de la enfermedad no solo en los ganglios, si no fuera de los mismos y otros órganos linfáticos.

Un ejemplo común es la aparición de pólipos en el tubo gastrointestinal, el intestino delgado y grueso, además puede extenderse a la mucosa gastrointestinal, causando úlceras, aumento en el grosor de los pliegues de la mucosa digestiva, etc. (Ver articulo: Lomustina)

Diagnóstico del linfoma de células del manto

El proceso de diagnóstico implica la realización de pruebas y exámenes que descarten otro tipos de afecciones y trastorno, asegurándose de que es linfoma y no otras reacciones del sistema linfático e inmunitario.

Cuando se realiza el diagnóstico de linfoma, es muy importante determinar la clase de linfoma y el subtipo. De esto dependen los análisis y las pruebas a realizar al individuo, el tratamiento apropiado y el pronóstico, esto debido a que los algunos subtipos de linfoma necesitan tratamientos diferentes y específicos.

Generalmente el diagnóstico del linfoma se realiza a través del análisis microscópico minucioso de las muestras obtenidas por una biopsia quirúrgica. La gran mayoría de estos los linfomas se diagnostican gracias a la biopsia de un ganglio linfático o algún órgano que este afectado por los mismos.

Para el diagnóstico de linfoma es importante:

-El estudio y análisis de las  células que forman el tumor.

-Analizar el patrón de distribución que presentan en el tejido.

Tomando en cuenta lo anterior es importante destacar que el método de punción y aspiración con aguja no es idóneo o suficiente para presentar un diagnóstico fiable, por lo se debe acompañar de una  biopsia posterior.

Analizar con microscopio el tejido de la biopsia permite diagnosticar el linfoma, sin embargo para determinar el tipo y subtipo del mismo, implica análisis y estudios adicionales.

Los ganglios linfáticos comprometidos por el linfoma del manto adopta algunos patrones de crecimiento:

  • Patrón de zona del manto: las células malignas se comienzan a propagar  desde  la corona de células del manto
  • Patrón nodular: las células conforman grupos o nódulos.
  • Patrón difuso: cuando las células se infiltran en el ganglio linfático, por lo que no se diferencian capas o nódulos tumorales.

Las células del linfoma del manto se clasifican por su morfología (forma, color, estructura) en:

Común o clásico: presenta células pequeñas o intermedias, núcleos irregulares y poca división celular. Constituyen la mayoría de los casos.

Variante blástica: tiene células grandes y nucleolos. Es una forma severa, agresiva y bastante difícil de aplicar tratamiento, presenta divisiones celulares bastante rápidas. Esta variante puede ser diagnosticada inicialmente, sin embargo también puede aparecer más tarde, durante el desarrollo del linfoma.

Establecer un diagnóstico seguro y apropiado del linfoma de células del manto amerita exámenes adicionales que muestren:

  • Presencia de marcadores en la superficie de la célula, como el CD20 y  el CD5 positivo.
  • Detección de un aumento de la proteína ciclina D1 en el interior de las células.
  • Presencia de la traslocación t(11;14) y otras alteraciones cromosómicas secundarias.

Prevención

Es importante destacar, que por el momento no se han descubierto ni reconocido factores hereditarios o ambientales que constituyan un factor de riesgo o predispongan el desarrollo de este linfoma, en base a esto es imposible establecer recomendaciones o medidas para prevenirle o establecer un diagnóstico temprano.

Pruebas diagnósticas

El diagnóstico de los linfomas se realiza mediante:

1-Una biopsia del ganglio o del órgano que se encuentra comprometido.

2-Un examen histopatológico que permite identificar las alteraciones de las estructuras y las anomalías proteicas o genéticas, para comprobar el diagnóstico o la causa de una afección o trastorno.

Cuando se realiza una biopsia ganglionar, se está realizando una intervención quirúrgica, por lo tanto el individuo debe ser evaluado, considerando los riesgos de la cirugía y del uso de la anestesia.

Existen estudios complementarios que permiten afianzar el diagnóstico:

-Inmunohistoquímica o citometría de flujo: identifica los marcadores que corresponden a un tipo específico del linfoma.

-Citogenética: análisis de las alteraciones cromosómicas y genéticas de las células malignas.

-Genómica: análisis de los genes del tumor que permiten indagar sobre su origen, desarrollo y establecer la forma de tratarlo.

-Proteómica: estudio y análisis de las proteínas celulares anormales. (Ver articulo: Rituximab)

Historia médica

Los pacientes objeto de sospecha de presentar un linfoma deben ser atendidos a un medico especialista en el área, que ademas tenga experiencia en esta afección y el modo adecuado de tratarla.

Es común que estos médicos trabajen en equipo con otros especialistas para un control y tratamiento más eficaz de la enfermedad. Normalmente en la primera consulta médica se realiza una entrevista y chequeo para:

  • Examinar con atención y completar junto con el paciente su historia médica.
  • Determinar y valorar la condición del paciente a través de un examen físico.
  • Estudiar detenidamente las diferentes pruebas que se ha realizado el paciente.
  • Establecer el nivel de urgencia del caso, cómo y con qué rapidez debe ser atendido, lo que obviamente está sujeto a la condición del paciente, la intensidad de la sintomatología, rapidez con que avanza el crecimiento de los tumores y la gravedad de las anomalías que se detectaron.
  • El medico determinara si necesariamente se debe hospitalizar al individuo para realizar un seguimiento y vigilancia estricta, realizar más pruebas o comenzar cuanto antes la aplicación de la terapia. Es posible que le solicite algunas pruebas o repetir las ya realizadas para verificar la veracidad de los resultados anteriores.
  • Establecer los lineamientos y recomendaciones del tratamiento a iniciar.
  • Acordar el cronograma de tratamiento y la siguiente visita

Pruebas de laboratorio

Existen pruebas y análisis de laboratorio que son muy comunes para el seguimiento de la enfermedad:

1-Hemograma y recuento diferencial de leucocitos: determina la existencia de trastornos como la anemia, pancitopenia u otras alteraciones que indiquen daños o deterioro de la médula ósea. Estos exámenes permiten detectar también células linfomatosas circulantes.

2-Tiempos de Coagulación: indica alteraciones por problemas hepáticos. Es importante que estén entre los valores normales en caso de realizar biopsias.

3-Bioquímica: se presta atención a las pruebas de función hepática para determinar anomalias por enfermedades previas o la presencia de linfoma; las de función renal al momento de realizar análisis con contraste intravenoso o  iniciar la terapia; los niveles de ácido úrico y la LDH que permite inferir en la agresividad del linfoma.

4- β2-microglobulina: marcador que permite realizar una predicción o pronóstico en los linfomas indolentes, mieloma múltiple y  linfomas agresivos.

5-Inmunoglobulinas y espectro electroforético: permite determinar el riesgo de infecciones durante el tratamiento.

6-Sistemático de orina: indica anomalías y  alteraciones de la función renal que pueden ameritar exámenes y estudios mucho más completos y/o que deban ser atendidas y sanadas antes de iniciar un tratamiento.

7-Serología de virus: permite identificar la existencia de VIH, virus de hepatitis B y hepatitis C, afecciones que implican una mayor supervisión médica, exámenes y pruebas, además de tratamientos antivirales.

8-Prueba de tuberculina: detectar infecciones latentes es de suma importancia antes de iniciar los tratamientos, pues algunas se activan nuevamente y es necesario prevenirlas de forma adecuada.

Pruebas de imagen

-Evaluación radiológica por CT: determina la ubicación inicial del linfoma y constituye una referencia para análisis y seguimientos posteriores.

-Evaluación por tomografía de emisión de positrones: es efectiva y precisa para establecer la ubicación de los tumores en el linfoma

-Exploración por RMN: se emplea para detctar lesiones vertebrales que puedan comprometer o deteriorar la médula espinal provocando lesiones cerebrales.

Pruebas adicionales

  • Biopsias
  • Exámenes citológicos
  • Aspirado y biopsia de médula ósea: funciona para verificar si existe infiltración medular, presente casi en el sesenta por ciento de los pacientes afectados.
  • Punción lumbar y examen del líquido cefalorraquídeo: permite descartar el grado de compromiso y daño de las meninges debido al linfoma. Es obligatoria y necesaria si existen o se manifiestan síntomas y signos a nivel neurológico.
  • Biopsias de órganos o tejidos del organismo: empleadas para determinar el daño o impacto del linfoma en el estómago, intestino, riñones, mamas, etc., si es que existe.
  • Exámenes para evaluar la normalidad de los sistemas en el paciente.
  • Electrocardiograma: cuando se presentan alteraciones importantes se requieren estudios y pruebas que permitan profundizar y determinar cuál es la afección. Es necesario tratar la condición para iniciar la terapia del linfoma.
  • Ecocardiograma: detecta anomalías y alteraciones de la función cardíaca en individuos que serán tratados con antraciclinas, ya que estas deterioran y afectan considerablemente las mismas.
  • Pruebas de función respiratoria: determinan la condición basal (nivel de actividad durante el reposo y el ayuno) de la persona, considerar los riesgos del tratamiento y aplicar las terapias correspondientes en caso de individuos que están afectados.
  • Pruebas de fertilidad: los diferentes tratamientos del linfoma generalmente comprometen la fertilidad y la capacidad reproductiva del individuo, en algunos caso de manera transitoria y otros de forma  permanente, dependiendo del caso.

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