≡ Menu




Tetraciclina: Origen, historia, qué es y mucho más

En el mundo farmacéutico existen cantidades extensas de antibióticos en contra de la actividad microbiana. Entre los grupos más numerosos de este tipo de fármacos se encuentra la tetraciclina, por esta razón, en este artículo se tocarán los puntos más relevantes de estos medicamentos como un conjunto de antibióticos.

Es importante indicar que todo el contenido que leerá a continuación es de carácter netamente informativo, por lo que deberá consultar a un especialista antes de consumir estos medicamentos.

Origen e historia

Para comenzar a abordar el tema de las tetraciclinas, se hace preciso que se conozca el origen y la historia de este medicamento, que, a ciencia cierta, es un conjunto de varios antibióticos.

En este sentido, los farmacéuticas e investigadores desde el inicio del siglo pasado se abocaron a buscar nuevas creaciones de medicinas que ayudaran a paliar todas las enfermedades propias de la época.

Como es de suponer, en aquel tiempo la medicina no estaba tan avanzada y, por ende, las enfermedades de amplio espectro fueron capaces de causar estragos que afectaron seriamente a muchas sociedades. En base a esto, se hizo indispensable la creación de nuevas formulaciones que permitieran la erradicación de todo tipo de infecciones.

Fue entonces a finales de los años 40 del siglo pasado que los científicos pudieron empezar el desarrollo de una serie de antibióticos que recibieron por nombre tetraciclinas, cuyos basamentos fueron múltiples microorganismos (específicamente los Streptomyces). (Ver artículo: piperidolato)

En el siguiente vídeo, se explican factores importantes que pueden complementar esta información:

Este tipo de organismos son el grupo más numeroso de las actinobacterias, las cuales están ubicadas en los suelos de diversas partes del mundo, de donde, precisamente, los científicos recogieron muestras para desarrollar las formulaciones de este tipo de medicamento.

Después de muchos años intentando crear un fármaco que pudiera combatir las afecciones que estaban causando consecuencias graves, fue en 1948 que los científicos crearon la primera formulación de este tipo de antibióticos: la clortetraciclina.

En este sentido, el mencionado antibiótico fue desarrollado exactamente en el 1948 por un médico de nombre Benjamin Dugger, quien descubrió todas las propiedades curativas de esta formulación en las instalaciones del Campus Sanborn de la Universidad de Missouri-Columbia.

Sus efectos le hacen frente a diversos microorganismos causantes de numerosas infecciones, entre los que destacan  meningococo, gonococo, brucellas, treponema pálido, estreptococo, estafilococo, neumococo, germen de la tularemia y ameba disentérica. (Ver artículo: retinol)

La mayoría de estos microorganismos son los encargados de crear procesos infecciosos sumamente graves, los cuales son capaces de comprometer severamente el organismo de la persona afectada. A partir de la creación de este antibiótico, las enfermedades causadas por las mencionadas bacterias disminuyeron considerablemente.

Asimismo, 2 años después fue creado el segundo fármaco perteneciente a la familia de las tetraciclinas fue la oxitetraciclina. La creación de este medicamento fue más completo, pues su amplio espectro así lo confirma, y también su efectos frente a infecciones de gravedad como la neumonía, la conjuntivitis, artritis, metritis, onfalitis, leptospirosis, actinobacilosis, y la anaplasmosis.

Estas afecciones fueron muy comunes, en la década de los 40 del siglo pasado, es por ello que la creación de la oxitetraciclina fue un punto a favor de la medicina en ese momento, y lo sigue siendo en la actualidad, pues este componente está presente en muchos fármacos que se recetan para erradicar las infecciones u también sus consecuencias.

Ahora bien, siguiendo con el orden de la historia de la creación de las tetraciclinas, los investigadores descubrieron los potenciales efectos de este tipo de medicinas en las infecciones humanas, por lo que no descansaron hasta crear muchas y mejores variables de este tipo de medicamentos.

Es así como en el año 1952 se sigue la línea de formulaciones, siendo la tetraciclina la tercera desarrollada por los investigadores, la cual es una de las más reconocida desde la era de la antibioticoterapia, que se constituyó en esos años con la ayuda de la bioquímica y sus constantes innovaciones.

Viendo los resultados de los antibióticos creados, los médicos siguieron en la búsqueda de nuevos y mejores antibióticos, llegando a la formulación de la demeclociclina en el año 1957 y, poco tiempo después, específicamente en 1961 apareció la metaciclina. (Ver artículo: lamivudina)

Este último antibiótico mencionado es uno de los más potentes y seguros respecto a su aplicación, pues es de amplio espectro, logrando que sus niveles de efectos se mantengan en la sangre por mucho más tiempo del esperado.

Durante años después los científicos siguieron estudiando y desarrollando ingredientes que permitieran una mejor composición de los antibióticos y, por ende, tener mejores resultados en el tratamiento de las infecciones. Fue así como, 5 años después del último fármaco creado, los científicos dieron a conocer la doxiciclina, en el 1966.

tetraciclina

De la misma manera fueron formulando más y mejores fármacos, todos dirigidos a luchar contra los microorganismos que causan padecimientos graves,  principalmente aquellos que afectan las mucosas y que son, por la misma razón, los que más comprometen al organismo.

La minociclina fue presentada, entonces, en el año 1972, mientras que la limeciclina apareció en el año 1976. Es importante resaltar, entonces, que las tetraciclinas están constituidas por un grupo químico básico, cuya actividad es principalmente antimicrobiana frente a bacterias que causan infecciones severas, aunque sus propiedades farmacológicas son bastante comunes.

Por otra parte y ahora en referencia al origen de las tetraciclinas, a continuación se nombrarán algunos de los componentes que originaron la creación de las mismas.

  •  Clortetraciclina: Este antibiótico fue el primero creado, y su base consiste en la Streptomycesaureofaciens, un tipo de actinobacterias presentes en diversos tipos de suelos.
  • Oxitetraciclina: Este tipo de antibióticos también está formulado en base a la Streptomycesrimosus, de la cual se extraen sustancias bioquímicas que están presentes en la formulación del mencionado fármaco.
  •  Tetraciclina: Por su parte, esta variable de las tetraciclinas (que lleva el mismo nombre del grupo), está compuesto en base a la clortetraciclina, aunque en ella se encuentran mejoras que realizaron los médicos creadores mediante otros estudios.
  • Metaciclina: Esta tetraciclina está compuesta por una serie de derivados semisintéticos, cuyo potencial está comprobado en el tratamiento de enfermedades infecciosas.
  • Democlociclina: En el caso de este antibiótico, éste fue creado a partir de la mutación de una cepa proveniente de los Streptomycesaureofaciens que, como se mencionó anteriormente, se encuentra ubicado en los suelos.

En el siguiente vídeo se agrega información de provecho para extender la explicación de los tipos de tetraciclinas:

Lo mencionado en este apartado está directamente relacionado con la historias y los orígenes de algunos de los antibióticos que forman parte de la tetraciclina, aspectos que resultan importantes para conocer y entender mejor la información que se desarrollará en este artículo. (Ver artículo: sulfato de aluminio)

¿Qué es?

Ahora bien, para ahondar de mejor manera sobre la definición de las tetraciclinas, podría decirse que son un grupo de antibióticos compuestos por ingredientes que en algunos casos pueden ser naturales y en otros casos están constituidos por agentes semi sintéticos.

Considerados como fármacos de amplio espectro (gracias a sus reconocidas actuaciones antimicrobianas), este cúmulo de fármaco se caracteriza porque su composición química se basa en un anillo de cuatro átomos de naftaleno.

Es importante resaltar, entonces, que existen diferencias en cuanto a los ingredientes y sus efectos, la mayoría de las tetraciclinas se encuentran estrechamente ligadas, razón por la cual se refiere a ellas como un grupo igualitario.

¿Para qué sirve?

Las funciones de las tetraciclinas frente a las distintas enfermedades dependerán, en primer momento, de la variable del medicamento de la que se esté hablando.

No obstante, este grupo de antibióticos se encarga de inhibir la síntesis de las proteínas que ayudan al crecimiento de las bacterias, evitando así que el ADN de las mismas se reproduzca y con él los mencionados microorganismos se multipliquen dentro del cuerpo humanos.

Asimismo, las tetraciclinas actúan como bacteriostáticas a nivel del ribosoma de cada una de las bacterias que están causando la infección. Este efecto es muy importante, aunque es importante recalcar que la no produce la muerte de la bacteria, pues para esta función están diseñados otros tipos de medicamentos.

El alto reconocimiento de las tetraciclinas en el mundo médico no es en vano, pues desde su concepción se ha demostrado que sus efectos son potentes frente a las bacterias que causan diversas infecciones en el cuerpo humano. Dicho esto, es importante destacar algunas de las afecciones para las que comúnmente se recetan las tetraciclinas en cualquiera de sus presentaciones. (Ver artículo: cefoxitina)

En este sentido, la neumonía es una de las principales infecciones del tracto respiratorio para las cuales se prescriben las tetraciclinas, aunque no se descarta su uso en otras afecciones de la mencionada zona del cuerpo humano.

Asimismo, las infecciones de la piel son otras que precisan el uso de este tipo de antibióticos; de igual manera aquellas bacterias que causan malestares en los ojos y las demás mucosas.

Por su parte, las infecciones linfáticas, las del aparato reproductivo, las del sistema urinario y el tracto digestivo, también se suman a las mencionadas anteriormente, cuyo tratamiento generalmente está basado en antibióticos de amplio espectro pertenecientes al grupo de las tetraciclinas.

Siguiendo este orden de ideas, existen otras afecciones que afectan al ser humano y que pueden ser tratadas con los diversos tipos de tetraciclinas, entre las que se encuentran aquellas infecciones producidas por animales pequeños que son portadores de microbios que las generan, como lo son las garrapatas, los ácaros y los piojos, sumado a las potenciales enfermedades que portan los animales infectados, sobre todo las mascotas que tiene un contacto estrecho con los seres humanos.

Aunque estos suelen ser los casos más comunes, no se descarta la participación de las tetraciclinas en infecciones producidas por plagas, además de la no tan conocida tularemia (que también suele llamarse “fiebre del conejo”). Ambas afecciones son sumamente graves y están causadas por una serie de bacterias que son capaces de comprometer seriamente la zona del cuerpo humano afectada.

En este mismo orden de ideas, entre los otros usos que pueden darse para las tetraciclinas, se encuentran sus efectos auxiliares en pacientes donde otros fármacos (como la penicilina), no hacen el efecto esperado. (Ver artículo: acido nalidixico)

Las intoxicaciones por alimentos a los que la persona afectada es alérgica y el ántrax, que consiste en una infección generalizada causada por bioterrorismo, son algunos de estos casos mencionados; no obstante, el uso de este tipo de antibióticos dependerá del contexto individual de cada paciente.

Por otra parte, es importante destacar algunos casos donde las tetraciclinas no tienen ningún tipo de efectos, como lo son los resfriados, afecciones virales e influenzas.

Asimismo, cuando se usan antibióticos donde no se amerita (como las afecciones mencionadas anteriormente), se puede crear un efecto adverso, donde los malestares crean una barrera contra los fármacos, propiciando la creación de una resistencia no deseada o la creación de otras infecciones.

Ahora bien, como resumen de todas las infecciones que pueden ser tratadas con las tetraciclinas, se mostrará la siguiente lista:

  • Enfermedad de Lyme
  • Infecciones por chlamydia
  • Granuloma inguinal, neumonía atípica por mycoplasma, clamidia o legionella
  • Acné
  • Plasmodiumfalciparum-resistente
  • E- nfermedadulceropéptica
  • Bronquitis crónica
  • Diarrea del viajero
  • Brucellosis
  • Colera
  • L.eptospirosis
  • Infecciones por Ricketsias
  • Nocardiosis

Todos los usos que han sido mencionados anteriormente son los más conocidos, y para los que las tetraciclinas fueron creadas. Aun así, no se descarta su participación en otro tipo de infecciones o enfermedades crónicas, pero esto debe ser verificado y consultado con el médico especialista antes de prescribir algún tipo de antibióticos.

Esta acotación se hace pertinente, debido a que son muy variados los fármacos que están presentes en el grupo de las tetraciclinas, y de la misma forma lo son sus efectos y sus indicaciones individuales. Consulte con su especialista de confianza sobre cuáles otros usos pueden ser prescritas algunas de las tetraciclinas. (Ver artículo: cefoxitina)

Nombre comercial

En cuanto al nombre comercial de las tetraciclinas, es importante resaltar que son variados los medicamentos que están dentro de este grupo, por lo que se debe especificar cuál es el título con el que se pueden conseguir el mercado farmacéutico.

La primera que se nombrará es la clortetraciclina, la cual puede conseguirse bajo el nombre de Dermosa Aureomicina® en presentación de ungüento que se aplica de manera tópica.

En este sentido, otra de las tetraciclinas es la minociclina, que en el mercado puede conseguirse con el nombre de Minocin® y la presentación de cápsulas orales.

La oxitetraciclina es comúnmente conocida como Terramicina, y su presentación es, quizás, una de las más variadas, pues puede venir en frascos de solución oral, en blíster contentivos de pastillas y en ungüento, siendo éste último uno de los más prescritos por los doctores alrededor del mundo.

La tetraciclina, por su parte, es comercializada con el título de Quimpe antibiótico ®, cuya presentación está basada en cápsulas o tabletas de 250 mg. En este mismo sentido, la demeclociclina es otro antibiótico presente en el grupo de las tetraciclinas, y su nombre comercial es Declomycin 300 mg.

Las mencionadas marcas comerciales son las más comunes alrededor del mundo, aunque, claro está, pueden variar dependiendo del país que donde se encuentren y del laboratorio que las fabrique. Es importante que el paciente consulte con su médico acerca del nombre exacto del fármaco recomendado, pues de esta manera se evitarán posibles confusiones.

Mecanismos de acción

Anteriormente se mencionaron algunas de las facultades bacteriostáticas de las tetraciclinas, pero en este apartado del artículo se explicará de mejor manera su mecanismo de acción y sus efectos frente a las bacterias que causan infecciones.

En este sentido, las acciones de las tetraciclinas van a depender de la variable de ellas que se esté utilizando, pero en el caso de los medicamentos orales, éstos son absorbidos por el organismo apenas ingresan al cuerpo, donde enseguida comienza un bloqueo sintético de gran parte de las bacterias grampositivas y gramnegativas

Generalmente es el tracto gastrointestinal que se encarga de la absorción de este tipo de antibióticos, específicamente en el estómago y el intestino delgado superior, siendo el intestino inferior un auxiliar pero no uno de los órganos principales para realizar este proceso, pues su función suele ser insuficiente.

Como la función principal de esta familia de antibióticos es inhibir la síntesis de proteínas, en este vídeo se explica cómo es este proceso.

En cuanto al nivel de absorción de los componentes, éste va a depender del tipo de tetraciclina que se está utilizando y de cómo se está utilizando.

Si el medicamento se está consumiendo con leche o cualquier otro tipo de productos lácteos, tendrá como resultado que la la clortetraciclina se absorbe menos (aproximadamente solo un 30 por ciento), mientras que las tetraciclina, oxitetraciclina y demeclociclina será intermedia (entre un 60 y 80 por ciento aproximadamente).

Por su parte, las doxiciclina y minociclina tienen un nivel de absorción de 95 % o más en el cuerpo humano, siendo unas de las más efectivas al usarse contra infecciones internas. El mecanismo de acción se basa en la distribución de los componentes de las tetraciclinas en los tejidos, los cuales, posteriormente, crean un proceso de metabolización en el hígado y se concentran, finalmente, en la bilis.

Además, en los últimos años se ha comprobado las funciones de los antibióticos de este grupo en la alteración de las membranas citoplasmáticas de las bacterias, permitiendo así que los organismos susceptibles a la formulación de los fármacos, salgan del cuerpo afectado por vías intracelulares.

Se puede decir, entonces, que las tetraciclinas se encargan de atacar la reproducción y el crecimiento de los ribosomas respectivos de las bacterias, los que es uno de los puntos más importantes a la hora de erradicar infecciones que puedan comprometer gravemente la salud del paciente afectado.

No obstante, es importante recordar que los mecanismos de acción pueden variar dependiendo del tipo de tetraciclina que se está prescribiendo, por lo que el médico tratante deberá conversar con su paciente para determinar si ninguna de las áreas donde los componentes del antibiótico surten efecto, se verá comprometida con el mencionado proceso.

Efectos secundarios

Como todo medicamento, las tetraciclinas pueden acarrear una serie de efectos secundarios que pueden afectar seriamente la salud de la persona afectada.

Pero, en base a esta acotación, es elemental informar que muchas de estas reacciones varían de acuerdo al componente de la tetraciclina que se está prescribiendo; no obstante, se mencionarán a continuación una serie de afecciones que están ligadas a la mayoría de los antibióticos que forman parte de este grupo denominado tetraciclinas.

  • Reacciones de foto sensibilidad: Este tipo de reacciones adversas se caracteriza por la aparición de urticaria solar y demás afecciones que se manifiestan en la piel cuando se expone a la luz del sol.

Aunque no son muy comunes, los problemas de este tipo pueden aparecer con el uso de las tetraciclinas, siendo la Doxiciclina y Minociclina los antibióticos que menos tienen riesgos de fotosensibilidad.

  • Exacerbo de la insuficiencia renal: Es posible que algunas tetraciclinas estén directamente ligadas con el agravamiento de la insuficiencia renal en los pacientes que tengan esta enfermedad como base, lo que puede conllevar a la aparición del síndrome de Fanconi, una de las variables más graves de esta enfermedad que consiste en la eliminación de nutrientes y demás sustancias positivas para el cuerpo humano a través de la orina.

Es importante destacar, de la misma manera, que la doxiciclina está exenta de responsabilidad en cuanto a esta reacción adversa se trata.

  • Aparición de diabetes insípida: Esta enfermedad no guarda relación con la diabetes donde existe una irregularidad de azúcar e insulina en el cuerpo, sino que consiste en una alteración hormonal que tare como consecuencia que los líquidos no sean regulados de la manera correcta.

También conocida como Diabetes insípida nefrogénica, esta anomalía se caracteriza por una constante sed intensa y por la insoportable sensación de orinar, y puede originarse del uso de la demeclociclina.

  • Alteración en la coloración de la dentadura: Diversos estudios médicos han comprobado que uso de las tetraciclinas en niños puede ocasionar una alteración en la coloración de la dentadura, haciendo que ésta se vuelva amarilla e, incluso, marrón.

Este efecto adverso, se produce debido a que las tetraciclinas crean un depósito en los huesos que influye directamente en la coloración de la dentadura primaria, lo que marca de por vida al paciente afectado. Además, las tetraciclinas están relacionadas con la inhibición temporal del crecimiento óseo, lo que podría influir seriamente en el desarrollo del infante al que le está suministrando el antibiótico.

  • Desarrollo de la ulceración esofágica: Esta afección consiste en la aparición de una herida o lesión abierta en el revestimiento del esófago, y su desarrollo ha sido relacionado con el uso de doxicilina en pacientes con infecciones del tracto gastrointestinal.

Sin embargo, este problema puede ser mitigado rápidamente con la ingesta de abundante agua o líquidos (siempre y cuando, como se mencionó anteriormente, no se trate de productos lácteos), a la hora de consumir la pastilla o tableta de la tetraciclina respectiva, pues estas lesiones son comunes cuando se ingiera la pastilla sin líquido o con una cantidad insuficiente.

A continuación se adjunta un vídeo que describe esta afección:

  • Aparición de la hepatotoxicidad: La hepatotoxicidad consiste en el daño, bien sea funcional o físico, del hígado debido al consumo de antibióticos cuyos componentes son muy fuertes para el organismo humano.

En el caso de las tetraciclinas, éstas son propensas a causar estas afecciones sobre todo a mujeres embarazadas, donde experimentan este tipo de afección específicamente en la necrosis grasas, sin dejar a un lado el posible daño a pacientes con insuficiencia hepática.

  • Vértigo y ataxia: El uso de minociclina está ligado, según algunos estudios médicos, a la aparición de efectos colaterales relacionados a la zona vestibular del cuerpo humano, la cual está ligada a los procesos de equilibrio de la persona y toma en cuenta el oído y parte del cerebro relacionada a esta facultad.

Entre las afecciones más destacadas de este orden se encuentra el vértigo y la ataxia, siendo esta última una de las más molestas por sus características, las cuales se basan en la dificultad para hablar, para mover los ojos e, incluso, para tragar. Aunque esto no es tan frecuente entre los efectos adversos de las tetraciclinas, no se puede descartar su presencia en casos aislados.

  • Pigmentación irregular de la piel: Siguiendo el orden de ideas anterior, la minociclina también está relacionada con alteraciones en el color de la piel y de las membranas mucosas de los pacientes que han consumido este tipo de tetraciclina, estando la pigmentación de color azul o negro azulado presente en al menos 10 por ciento de los pacientes que ingirieron este tipo de antibiótico por aproximadamente un año.

Asimismo, y tras más de 4 años de uso continuo de los fármacos pertenecientes al grupo de las tetraciclinas, se observó que esa cantidad de pacientes afectados experimentó un aumento de 20 por ciento, lo que representa una cifra alarmante para esta alteración.

A pesar de todos los efectos secundarios mencionados anteriormente, es importante destacar que son casos extremos donde hacen su aparición, pues generalmente las tetraciclinas son bien recibidas por el cuerpo humano y sus consecuencias letales son mínimas para ser consideradas peligrosas.

Efectos adversos

Ahora bien, diversos estudios médicos han descubierto algunos efectos secundarios en el área hematológica que aparecen con el uso de las tetraciclinas, los cuales se mencionarán a continuación.

  • Disminución del proceso de la actividad de protrombina: La protrombina es una proteína del plasma sanguíneo que se encarga de formar el proceso de coagulación junto a otras enzimas.

En este sentido, algunas de las tetraciclinas son capaces de interferir en dicho proceso debido a que ocasionan una disminución de la protrombina, lo cual puede afectar seriamente los niveles sanguíneos de la persona afectada. Esto puede ser comprobado mediante exámenes especiales de sangre.

  • Aparición de la anemia hemolítica: Como consecuencia de la afección anteriormente explicada, es posible que las tetraciclinas conlleven a la aparición de la anemia hemolítica.

Esta enfermedad consiste, básicamente, en trastornos hemolíticos que causan la disminución de los glóbulos rojos en masa, produciendo una insuficiencia en los niveles  de hemoglobina que deberían estar en los parámetros normales.

  • Desarrollo de la eosinofilia: En contraste con la anemia hemolítica, la eosinofilia consiste en la presencia exagerada de eosinófilos en la sangre, es decir, de glóbulos blancos.

Es importante que tanto los glóbulos blancos como los glóbulos rojos se mantengan en niveles correctos, pues, de lo contrario, se corre el riesgo de desarrollar enfermedades indeseadas en la sangre.

  • Aparición de la trombocitopenia: Otro de los efectos secundarios de algunas tetraciclinas consisten en la aparición de trombocitopenia, una afección hematológica que se basa en la disminución de la cantidad de plaquetas que circulan a través del torrente sanguíneo, lo que sigue en contexto de todos los problemas mencionados anteriormente.

Dicho esto, es importante que el médico tratante esté en constante y exhaustiva vigilancia de los procesos hematológicos y de los niveles de la hemoglobina de los pacientes que están consumiendo tetraciclinas en cualquiera de sus presentaciones. Esto es sumamente importante para prevenir que cualquiera de los efectos secundarios que han sido explicados.

Interacciones

Es posible que, al momento de presentar una infección para la cual se prescribe algún tipo de tetraciclina, el paciente tenga otro tratamiento base con otros fármacos. Por esta razón, es sumamente importante que se conozcan cuáles son algunas de las interacciones más conocidas en este grupo de antibióticos, para así determinar si se puede (o no) utilizar varios en paralelo.

  • Penicilinas: No está recomendada la ingesta de ninguna de las tetraciclinas cuando se está consumiendo, en otro tratamiento paralelo, la penicilina. Esto sucede debido a que la acción bactericida de este último medicamento nombrado puede disminuir, lo que interfiere en los resultados esperados en la lucha contra la infección determinada.
  • Anticonceptivos orales: El uso de las tetraciclinas cuando la mujer está en un tratamiento con anticonceptivos orales no está recomendado cuando éstos contengan estrógenos, esto es así porque los antibióticos son capaces de disminuir en cantidades considerables los efectos anticonceptivos y, además, pueden causar sangrados del endometrio que crearían un desbalance hormonal.
  • Antiácidos demás componentes químicos: Es posible que el uso de antiácidos disminuyan los efectos de las tetraciclinas debido a que interfieren en su absorción.

Lo mismo sucede con otros fármacos que tengan entre sus componentes ingredientes como aluminio, calcio, magnesio y hierro; no obstante, existen casos donde no necesariamente esto puede significar un problema.

  • Glucósidos cardíacos: La ingesta de las tetraciclinas en tratamientos con medicamentos que contengan glucósidos cardíacos puede conllevar  a un incremento de las concentraciones séricas de digoxina, uno de los fármacos más utilizados en estos casos. Es recomendable que se explique al médico tratante el contexto cardiaco del paciente.
  • Resinas secuestradoras de ácidos biliares: Los secuestradores de ácidos biliares son aquellos medicamentos cuya función principal es reducir los niveles de colesterol LDL (o colesterol malo).

Aunque su uso en paralelo con las tetraciclinas no causan mayores consecuencias, existen fármacos de este tipo que pueden interferir en la absorción segura de los antibióticos, como lo son el colestipol y la colestiramina.

  • Compuestos de retinoides: La medicina se ha valido de diversos recursos para ayudar al crecimiento de las células epiteliales en alianza con la vitamina A.

En este sentido, y en caso de que el paciente tenga un tratamiento de raíz con algún fármaco que contenga estos compuestos, es posible que se desarrolle una hipertensión intracraneal benigna con la vitamina A, aunque esto supone un caso extremo y no tan común en las interacciones del grupo de las tetraciclinas.

Contraindicaciones

Es importante que, tanto el paciente como el médico tratante conozcan algunas de las contraindicaciones de los antibióticos que forman parte de las tetraciclinas, pues de esta manera se evitarán efectos adversos que comprometan la salud de la persona afectada.

Algunas de las contraindicaciones más resaltantes son las siguientes:

  • Hipersensibilidad a las tetraciclinas: Es posible que algunos pacientes tengan hipersensibilidad a las tetraciclinas en su totalidad o a algunos de sus componentes.

Por lo que deberá pedirle al farmaceuta una lista de los ingredientes que forman parte de sus compuestos y, posteriormente, verificar con el especialista que ninguno de ellos causen reacciones alérgicas en el organismo.

  • Mujeres embarazadas: Generalmente, los antibióticos pertenecientes a las tetraciclinas están contraindicados para mujeres en estado de gravidez, pues sus efectos pueden interferir seriamente en el correcto desarrollo del feto, así como también puede afectar el estado de salud de la mamá.

No obstante, cada contexto de los pacientes es distinto, por lo que el médico especialista tendrá la última palabra en saber si se puede aplicar o no tratamientos con la tetraciclina.

  • Lactancia: Diversos estudios médicos han demostrado que algunos componentes de los antibióticos pertenecientes al grupo de las tetraciclinas pueden ser excretados por la leche materna, por lo que no se recomienda su consumo durante el periodo de lactancia.
  • Niños menores de 8 años: Por la alta concentración de los componentes de las tetraciclinas, su eso en infantes menores de 8 años de edad está totalmente contraindicado, pues el organismo de los niños en este periodo de tiempo no está preparado para soportar la cantidad de químicos que se encuentran inmersos en los mencionados antibióticos.

  • Insuficiencia hepática: Otra de las contraindicaciones para el uso de las tetraciclinas son las insuficiencias hepáticas severas, como ya se mencionó anteriormente.

El hígado es uno de los órganos elementales para que el cuerpo humano cumpla sus procesos con regularidad, por lo que su buen estado es elemental. Es posible que algunos componentes de las tetraciclinas interfieran en sus procesos y agraven, aún más, la condición de insuficiencia hepática.

  • Insuficiencia renal: De la misma manera, es posible que la insuficiencia renal se vea afectada con el uso de las tetraciclinas, por lo que no se recomienda su ingesta en pacientes que tengan esta condición.

La insuficiencia renal severa, es una de las principales contraindicaciones en las que se hace énfasis al momento de presentar una infección que amerite de un tratamiento con algunas de las tetraciclinas.

En este sentido, estas son las contraindicaciones más reconocidas a nivel médico, pero no se desestima la aparición de otras que deberán ser determinadas por el médico tratante.

Dosis

Como ya es sabido de acuerdo a lo desarrollado en este artículo, las tetraciclinas son un cúmulo de antibióticos que atacan las principales infecciones que afectan de gravedad al cuerpo humano. Debido a que son muy variados los fármacos que se encuentran en este grupo, a continuación se mencionarán las dosis de uno de los más destacados de ellos: la tetraciclina.

En presentación oral, la tetraciclina debe ser administrada de la siguiente manera:

  • Adultos: Debe ser administrado 250 mg de tetraciclina por vía oral durante, aproximadamente, 4 a 8 semanas durante cuatro veces al día.

Aunque esta es la dosis recomendada, es el médico tratante quien determinará cuál es la indicada para el paciente dependiendo de su caso específico y su afección particular.

Dosis pediátricas

Como se mencionó anteriormente, la tetraciclina no está recomendada para niños menores de 8 años, por lo que la dosis que se explicará a continuación es correspondiente a infantes que superen esta edad.

  • Niños mayores a 8 años: 25 a 50 mg por kilogramos al día, divididos en periodos de tiempo de aproximadamente 6 horas. La dosis diaria no puede exceder de los 2 gramos al día.
  • Adolescentes: En el caso de los adolescentes, la dosis recomendada es de 250 mg a 500 mg cada 6 a 12 horas, dependiendo del grado de la infección. La cantidad de tetraciclina no puede exceder los 2 gramos al día.

En cuanto al proceso de ingesta del medicamento, es recomendable que se haga con el estómago vacío, preferiblemente una o dos horas después de la comida. Además, se debe consumir abundante líquido para que la pastilla no afecte el esófago, evitando así la aparición de ulceración esofágica.

Por esta razón, es recomendable que se ingiera el medicamento con un vaso gran de agua o cualquier otro líquido ligero, siempre y cuando no sean productos lácteos. Asimismo, no es aconsejable que se consuman alimentos en paralelo a la ingesta de la tetraciclina, pues esto interfiere en la absorción de los componentes que lucharán en contra de los microorganismos causantes de infecciones.

El siguiente vídeo explica un poco más acerca de la relación entre los niños y los antibióticos:

Embarazo

Como se mencionó en apartados anteriores, la tetraciclina no es recomendada para utilizar en el embarazo, pues estudios médicos han detectado posibles daños en la estructura y el desarrollo del feto, sobre todo en la decoloración de los dientes de leche después del 4to mes de embarazo.

En este mismo sentido, existen pequeños indicios de que el uso de tetraciclina durante el embarazo podría contribuir a que la calcificación (o endurecimiento) de los huesos del bebé sea insuficiente, aun así, se presume que esto es solo durante el tiempo en el que la madre está expuesta al antibiótico, pues una vez terminado, todo el desarrollo del bebé vuelve a la normalidad.

Por otra parte, un pequeño estudio científico donde participaron al menos 111 mujeres en estado de gestación, detectó una posibilidad levemente mayo de aborto espontáneo durante los primeros meses del embarazo; sin embargo, este estudio no especificó cuáles fueron las infecciones tratadas ni las dosis de tetraciclina administradas.

Es importante, entonces, que las mujeres en estado de gravidez que sufran de infecciones que ameriten ser tratadas con la tetraciclina, consulten con su médico para buscar otras alternativas que tengan el mismo efecto del antibiótico mencionado, pero cuyos componentes no sean tan dañinos ni para ellas ni para el bebé.

Tetraciclina clorhidrato

El clorhidrato de tetraciclina es, básicamente, uno de los componentes principales de este medicamento, el cual viene en las cápsulas que contienen 250 mg. Este elemento químico está compuesto por una sal que se combina con el ácido clorhídrico, los cuales crean la base de muchos medicamentos.

En el caso de la tetraciclina, el clorhidrato funge como auxiliar en los compuestos que le hacen frente a las bacterias; además, por su función sedante, ayuda al efecto bacteriostático del mencionado fármaco. Por estas razones, el clorhidrato de tetraciclina es uno de los componentes más importantes del antibiótico.

Tetraciclina y alcohol

En líneas generales, los pacientes afectados con infecciones de gravedad no deberían consumir alcohol mientras están ingiriendo tratamientos que tengan como base antibióticos, aun así, existen casos donde esto no representa un problema mayor.

Sin embargo, en el grupo de las tetraciclinas existen muchos fármacos que no deberían ser usados en paralelo a la ingesta de bebidas alcohólicas, entre los cuales destacan las minociclinas y la demeclociclina, pues sus componentes pueden desencadenar graves consecuencias en cuanto a la aparición de hipersensibilidad y a de reacciones alérgicas a los químicos.

Ahora bien, y en el contexto específico de la tetraciclina utilizada para tratar infecciones de la piel, los efectos de la misma se pueden ver obstaculizados por el consumo de bebidas etílicas, además de que el cuerpo puede crear sistemas defensores de antibióticos que podrían crear reacciones adversas en el organismo humano, como la resistencia  a los tratamientos.

Es evidente, entonces, que la mezcla de antibióticos con bebidas alcohólicas no representa riesgos mortales para el ser humano, pero su consumo en paralelo tampoco es recomendado. En la decisión del paciente está si consumir alcohol durante el tratamiento con tetraciclina o no.

Tetraciclina y penicilina

La penicilina es un antibiótico que también está ampliamente reconocido por sus efectos bacteriostáticos en contra de los microorganismos que causan diversas infecciones, los cuales son los mismos que pueden ser evadidos con la tetraciclina.

La relación de estos dos antibióticos ha sido estudiada durante mucho tiempo por diversos investigadores y médicos; sin embargo, no existen datos específicos que comprueben mayor eficacia en uno o en otro de los fármacos mencionados.

Por esta razón, solo se receta la tetraciclina cuando el paciente en cuestión es alérgico a alguno o varios componentes de la penicilina.

En este sentido, y de acuerdo a la poca información que existe en relación a estos medicamentos, los médicos especialistas recomiendan ingerir tetraciclina cuando se presenten infecciones ocasionadas por bacterias como Neisseriagonorrhoeae, Treponema Pallidum, Listeria monocytogenes, Clostridiumsp, Bacillusanthracis, Actinomycessp, las cuales generalmente son evadidas por la penicilina.

Es importante resaltar, de la misma manera, que estas indicaciones deberán ser tomadas por el doctor que esté tratando la infección, quien además deberá tomar en cuenta la edad del paciente. En afectados con menos de 16 años no está recomendado el uso de la tetraciclina, pero si presenta alguna alergia a estos componentes, el médico podría hacer una excepción.

Tetraciclina y amoxicilina

La amoxicilina es un tipo de antibiótico que suele ser recomendado para enfrentar los microorganismos que causan infecciones como otitis, amigdalitis y demás afecciones que comprometen la cara y las mucosas. La tetraciclina, por su parte, también trata infecciones de la piel, principalmente el acné y la urticaria.

Ahora bien, en cuanto a la relación de estos dos antibióticos, no se recomienda su uso en paralelo, pues las tetraciclinas tienen la posibilidad de disminuir los efectos de la amoxicilina en la lucha contra las infecciones, y esta última también es capaz de obstaculizar las funciones bacteriostáticas del antibiótico de amplio espectro mencionado.

En estos casos, es importante que el paciente consulte con su médico acerca de cuál de los dos fármacos es estrictamente necesario, pues está contraindicado el uso de ambos al mismo tiempo.

A continuación, un vídeo informativo acerca de los usos de la amoxicilina para ampliar esta información:

Tetraciclina y farmacodinamia

La farmacodinamia consiste en el estudio de los mecanismos de acción que ejercen los medicamentos una vez que ingresan al cuerpo humano. Aunque en apartados anteriores se tocó el tema de los efectos que tienen las tetraciclinas dentro del organismo y frente a las bacterias, a continuación se dará una explicación más detallada de la farmacodinamia del antibiótico mencionado.

Dicho esto, es importante que, para que la tetraciclina ejerza su acción frente a las bacterias que causan las infecciones que se están tratando, que éstas ingresen a la célula del microorganismo mediante mecanismos que permitan su entrada de forma pasiva al ribosoma de las bacterias gramnegativos, pues es desde este punto que el antibiótico puede hacer su efecto.

Este recorrido será posible a través de los canales hidrófilos (también llamados porinas) y por procesos de transporte que dependerán de la energía que esté activa en el organismo.

Esto es importante y se desarrollará de esta manera siempre y los niveles de concentración intracelular sean mayores que los niveles extracelulares, pues solo así el organismo aprovechará el máximo necesario de los componentes del antibiótico.

En este orden de ideas, una vez dentro de la célula, la tetraciclina se une con los receptores de unidad del ribosoma bacteriano (el 30S, específicamente), el cual bloquea, aunque de manera reversible, la entrada del aminoaciltRNA al complejo mRNA del ribosoma, los cuales forman parte de la cadena de ADN de las bacterias.

Una vez bloqueada esta fijación, se evita la incorporación de nuevos aminoácidos que contribuyan al crecimiento de los microorganismos, impidiendo, al mismo tiempo, que se repita la cadena cíclica y ayudando a inhibir la síntesis de proteínas.

Es importante destacar, entonces, que esta farmacodinamia de las tetraciclinas se refiere a las bacterias gramnegativas y a su proceso de penetración, pues de la dinámica frente a las bacterias grampositivas se desconocen los mecanismos de acción.

Asimismo, los estudios médicos no han dado seguridad en cuanto al proceso de exterminio de las tetraciclinas en contra de las bacterias, por lo que sus efectos, hasta los momentos, se basan en inhibir el crecimiento de las bacterias.

Tetraciclina o doxiciclina

La tetraciclina y la doxiciclina forman parte de los antibióticos pertenecientes al grupo de las tetraciclinas. Sus componentes fueron unidos y diseñados para tratar, principalmente, afecciones dermatológicas, entre las cuales destacan el acné y otras infecciones de las mucosas.

Pero, en el caso específico de la doxiciclina, ésta representa un derivado de la tetraciclina que hizo su primera aparición en el año 1966. Su presentación es de cápsulas orales y su tiempo de vida dentro del organismo puede oscilar entre las 17 y 20 horas, aunque esto dependerá de la dosis consumida.

En cuanto a la comparación que pueda hacerse entre la tetraciclina y la doxiciclina, pues no hay mucho que criticar en ninguno de los dos fármacos, ya que ambos tienen efectos importantes frente a infecciones de gravedad.

En el caso de la doxiciclina, este medicamento ha sido reconocido por sus contundentes actuaciones frente a afecciones en pacientes con sistemas inmunológicos deficientes, como lo pueden ser aquellos que presentan virus mortales como el cólera.

Debido a las mencionadas razones, la tetraciclina o la doxiciclina tienen efectos similares, lo que cambia son sus mecanismo de acción y las infecciones que tratan. Será responsabilidad del médico tratante determinar cuál es el antibiótico más indicado según su contexto clínico.

Tetraciclina y doxiciclina

Siguiendo con el tema antes mencionado, la doxiciclina ha adquirido un valor importante frente a infecciones que han sido producidas por nocardia, un género de bacterias que afectan seriamente al organismo. De la misma manera, ha contribuido al descenso de los niveles de infección producida por la melioidosis, otro tipo de bacterias gramnegativas.

Además, existen otras potencialidades que están inmersas en los componentes de la doxiciclina, como sus efectos en el área ginecológicas, sobre todo cuando se presentan inflamaciones pélvicas producidas por bacterias que crean infecciones en esa zona del cuerpo, las cuales suelen ser las Chlamydia trachomatisy Micoplasmahominis.

Sumado a estas afecciones, la doxiciclina tiene funciones que la tetraciclina no presenta, como la diarrea causada por un germen de nombre Isospora belli, el cual puede llegar a ser mortal en pacientes que tengan un sistema inmunológico débil, como por ejemplo, los que sufren de Sida.

Aunque en este caso existen otros antibióticos que son la primera opción, es posible que la persona no encuentre mejoría, y es justamente ahí donde la doxiciclina constituye un tratamiento seguro y eficaz.

Ahora bien, en cuanto a enfermedades más graves, la doxiciclina también es un aliado infalible para hacerle frente, siendo la brucelosis y la enfermedad de Lyme los casos más relevantes. Asimismo, las fiebres causadas por el rickettsias también forman parte de la gama de afecciones que pueden ser tratadas con el mencionado antibiótico.

Dicho esto, es decisión del médico tratante determinar las dosis y las medicinas que serán auxiliares a la doxiciclina, pues, como ya es evidente, las enfermedades que trata este antibiótico son de fuerza mayor y de la misma manera debe ser su tratamiento.

Crema

Anteriormente, la tetraciclina estaba diseñada en crema para pacientes que sufrieran de acné crónico, pero con la llegada de las nuevas actualizaciones en cuanto al mundo médico se refiere, se ha determinado que la mejor solución para los problemas dermatológicas son las cápsulas orales.

En este sentido, entre las tetraciclinas de nueva generación destaca la doxiciclina en solución oral, por lo que el uso y la prescripción de cremas tópicas de tetraciclina ya constituyen un elemento obsoleto en cuanto al contexto médico se refiere.

Pomada

Por su parte, la tetraciclina tiene también una presentación en pomada oftálmica, la cual está principalmente diseñada para tratar problemas de tracoma y de conjuntivitis, incluso en niños recién nacidos.

Esta variable de la tetraciclina tiene un amplio espectro en cuanto a sus efectos y su función es, básicamente, evitar la actividad bacteriana de los microorganismos que causen las mencionadas afecciones.

Inyectable

Dentro de la amplia gama de presentaciones de los antibióticos que forman parte del grupo de las tetraciclinas, se encuentra la inyección de doxiciclina, una de las más recientes en el mercado.

Esta inyección viene en forma de polvo que debe mezclarse con un líquido que tenga el nivel máximo de desinfección y, posteriormente, se inyectará por vía intravenosa durante un lapso de mínimo 1 hora y máximo 4 horas. Es sumamente necesario que se tengan los niveles máximos de salubridad al aplicar la inyección de doxiciclina.

Suspensión

Por su parte, la tetraciclina también puede ser conseguida en el mercado bajo la presentación de suspensión oral, el cual debe administrarse según las dosis recomendadas por el médico tratante de la infección.

En cuanto a la cantidad de la presentación, la más común es de 125 mg/ ml.

Óvulos

La tetraciclina es uno de los antibióticos que tiene más influencia en la lucha contra diversas enfermedades e infecciones, entre las que destaca la Vulvovaginitis producida por una bacteria de nombre Gardnerellavaginalis y otros tipos de vulvovaginitis.

Por ser afecciones vaginales, el tratamiento debe aplicarse mediante óvulos de tetraciclina, los cuales, en su mayoría, vienen en una presentación de 100 mg.

Los óvulos deben ser aplicados al menos una vez al día por el tiempo que el médico tratante considere necesario, lo cual será determinado dependiendo de la infección que padece la mujer.

Dejar Comentario